sábado, 17 de septiembre de 2005


Los fetos defecan intraútero una o dos veces cada quince minutos. Lo hacen como acto fisiológico y cotidiano desde la semana décimo tercera y sus heces son de color blanco. Éstos son algunos de los sorprendentes hallazgos de Carlos López Ramón y Cajal, jefe de sección del Servicio de Toco-Ginecología del Complejo Hospitalario Universitario Xeral Cíes, de Vigo. Los resultados de su investigación han sido publicados en dos de las revistas de mayor prestigio de la especialidad: American Journal Obstetrics and Gynecology y Ultrasound in Obstetrics and Gynecology.

Confirmación

Proceso fisiológico habitual
El uso de la ecografía 4D (en la imagen de la izquierda) ha permitido visualizar el proceso defecatorio que tiene lugar en un feto de cuatro meses de gestación aproximadamente. En las imágenes de la derecha se pueden distinguir planos más amplios, obtenidos mediante ecografía convencional, del desarrollo fetal.


La ecografía propició que se conociera que el feto orina dentro del útero de la madre, pero la defecación se identificaba, hasta ahora, con un signo de malestar fetal, entre otras cosas, porque se consideraba que el ano estaba cerrado. "Lo primero que observé es que el ano no estaba cerrado, sino que se abría con frecuencia y después vi que las defecaciones eran fisiológicas", ha explicado a DM Ramón y Cajal, sobrino bisnieto del Nobel español. Otra conclusión que desbarata el conocimiento que se tenía sobre las deposiciones fetales es que las heces no son verdes, como las de los neonatos, sino blancas hasta la semana vigésimo cuarta. "Pienso que estos descubrimientos pueden tener trascendencia a muchos niveles; por ejemplo, la causa de que el líquido amniótico sea abundante puede ser una diarrea fetal; de hecho, yo ya he visto algunas".

El feto comienza a defecar en la semana número 13 ó 14 y no deja de hacerlo hasta el final del embarazo. Cuando se producen más deposiciones es en el período comprendido entre la semana 28 y la 32-33. "Precisamente es en este tramo de tiempo cuando más fácil es que se produzca un parto prematuro", ha destacado este especialista.

Ramón y Cajal considera que es lógico que las deyecciones sean tan frecuentes, una o dos cada cuarto de hora, "porque el feto está tragando líquido constantemente y lo que entra tiene que salir".

Publicación
En los próximos meses, este especialista publicará en Ultrasound in Obstetrics and Gynecology un artículo en el que demuestra la defecación mediante ecografía en cuatro dimensiones (4D), lo que permite la reconstrucción del feto en tres dimensiones y en movimiento, un documento muy gráfico que permite hasta al más profano una visión clara de lo que es un hecho absolutamente natural incluso desde antes del nacimiento.

En su primera publicación, López Ramón y Cajal basó sus conclusiones en los estudios realizados sobre un total de 240 fetos, aunque ha verificado las deyecciones en muchos más.

Publicado por Galsuinda @ 10:23  | Imágenes
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Publicado por fb@1046405088
viernes, 26 de noviembre de 2010 | 19:02

ahora que se que los fetos defecan, quiero saber como son expulsados del utero...