sábado, 17 de septiembre de 2005

PESÓ 250 GRAMOS


MARÍA SAINZ


Imagen de Madeline Mann tocando el violín 'The New England Journal of Medicine' © 2004

Cuando nació pesaba 250 gramos y medía 25 centímetros, unas medidas que la hicieron merecedora del título de bebé prematuro más pequeño del mundo y que 14 años después se han visto incrementadas hasta los 25,4 kilos y los 136,5 cm. Ya ha tenido su primera regla y no presenta deficiencias cognitivas ni psicosociales. Es un claro ejemplo de supervivencia.

Una carta, publicada en 'The New England Journal of Medicine' y escrita por los médicos que han seguido su crecimiento, cuenta el caso de Madeleine Mann como ejemplo de la importancia de distintos factores, como el sexo o el momento de nacimiento, tienen sobre la superviviencia de los bebés de muy bajo peso y, en este caso, con un crecimiento intrauterino restringido.

La paciente nació a las 26 semanas y seis días de gestación. Un fecha a tener en cuenta ya que, como explican los autores, "la supervivencia de los recién nacidos mejora de forma dramática desde un 5% a la edad gestacional de 23 semanas hasta un 90% a las 27 semanas".

En este sentido, "los bebés nacidos antes de las 24 semanas [...] son menos propensos de sobrevivir y de vivir sin déficits". Además, las niñas presentan mejor pronóstico, según aclaran los expertos.

A pesar de su corta estatura y su poco peso actual, la paciente ha seguido un desarrollo equilibrado y sus medidas han aumentado 1,8 kilos y 9,7 centímetros cada año. Su adaptación psicosocial parece normal, como señalan las personas que se encargan de velar por su salud, y su normal desarrollo cognitivo le permite, además de tocar el violín, ser una buena estudiante.

"Sabíamos que el bebé iba a ser pequeño y también que tenía casi 27 semanas de gestación", comenta el doctor Jonathan Muraskas of Loyola, uno de sus doctores que ayudó en el parto. "Madeline vino al mundo llorando y además se hizo pis sobre mí. Pero no esperaba que fuera un bebé tan pequeño".

Según comentan estos médicos, a los dos años la niña presentaba un índice normal de desarrollo mental y era capaz de caminar sin ayuda. A los cuatro años fue hospitalizada, por primera y única vez, a causa de una neumonía, y actualmente continúa teniendo problemas respiratorios. A los cinco años le pusieron gafas para corregir su falta de agudeza visual y un año después comenzó a ir al jardín de infancia.

La ausencia de problemas mentales, es, según los autores, "más recalcable que su supervivencia". De hecho, los facultativos explican que un número muy importante de bebés con muy bajo peso y con crecimiento intrauterino restringido presentan un desarrollo neurológico y una función cognitiva no óptimos.

"Se han descrito 52 casos de prematuros con un peso inferior a 400 gramos. La edad media gestacional fue de 25 semanas y seis días y el 83% eran niñas. Todos tenían restricción simétrica del crecimiento intrauterino. Estos [...] bebés 'milagro' pueden originar falsas expectativas en las familias, cuidadores [...]", concluyen los autores. Y finalizan señalando la importancia de la edad gestacional y el sexo

 




Adopción Espiritual
Publicado por Desconocido @ 17:09  | Pequeños grandes milagros
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