| La madre sospecha su presencia (día 28).
Si la madre sigue el curso de la naturaleza y de su amor sigue viviendo |
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A partir de ahora si la madre sigue las presiones de la cultura antivida será asesinado .
Tags: embarazo, prenatal, desarrollo embrionario

1. Concienciarse de la gravedad de estos hechos.
2. Los creyentes, rezar y desagraviar, por tantos pecados gravísimos.
3. Tomar nota a la hora de ejercer el derecho al voto.
4. Educar, cada uno en la medida de sus posibilidades, en el respeto a la vida, también a la vida de los no nacidos. Igualmente, educar para el ejercicio responsable de la sexualidad.
5. Participar en actos como los “11-V” (“Veladas por la Vida”, que se organizan ante los abortorios, los días once de cada mes).
6. Escribir sobre el tema: cartas al director, mensajes en los foros, etc.
7. Usar bien el lenguaje, sin caer en la trampa de los eufemismos. El aborto es un delito y así debe ser denominado.
8. Dar a conocer realidades como la Asociación de Víctimas del Aborto y otras. El aborto mata al niño, pero hiere gravemente a la mujer.
9. Recomendar y difundir libros como "Yo aborté", así como la doctrina de la Iglesia sobre la gravedad de todo atentado contra la vida de un inocente.
10. Exigir al Gobierno medidas que permitan compaginar el trabajo y la maternidad; así como ayudas para las madres gestantes, y cauces que propicien la adopción de niños corran el riesgo de ser abortados.
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| En aras de la libertad
| El opinador es un personaje que acostumbra a opinar sobre cualquier cuestión, y con una soltura olímpica. No es que sepa mucho de muchas cosas, pero habla de todas ellas con un aplomo que llama la atención. Nada escapa del perspicaz análisis que hace desde la atalaya de su genialidad. ¿Es que acaso no tengo libertad para opinar?, dirá nuestro personaje. Y darán ganas de responderle: libertad sí que tienes, lo que te falta es cabeza; porque la libertad, sin más, no asegura el acierto. Pertenecer al sector crítico y contestatario es para esas personas la mismísima cima de la objetividad. Es cierto, indudablemente, que la crítica puede hacer grandes servicios a la objetividad. Pero la crítica, para ser positiva, ha de atenerse a ciertas pautas. Detrás de una actitud de crítica sistemática suelen esconderse la ignorancia y la cerrazón. Si hay algo difícil en la vida es el arte de valorar las cosas y hacer una crítica. No se puede juzgar a la ligera, sobre indicios o habladurías, o sobre valoraciones precipitadas de las personas o los problemas. |
| Cuando la verdad no dinteles | La crítica debe analizar lo bueno y lo malo, no sólo subrayar y engrandecer lo negativo. Un crítico no es un acusador, alguien que se opone sistemáticamente a todo. Para eso no hacer falta pensar mucho, bastaría con defender sin más lo contrario a lo que se oye, y eso lo puede hacer cualquiera sin demasiadas luces. Además, también es muy cómodo atacar a todo y a todos sin tener que defender ellos ninguna posición, sin molestarse en ofrecer una alternativa razonable —no utópica— a lo que se censura o se ataca. Además, quienes están todo el día hablando mal de los demás, tienen que amargarse ellos también un poco la vida. Parece como si vivieran proyectando su amargura alrededor. Como si de su desencanto interior sobrenadaran vaharadas de crispación que les envuelven por completo. Les disgusta el mundo que les rodea, pero quizá sobre todo les disgusta el que tienen dentro. Y como son demasiado orgullosos para reconocer culpas dentro de ellos, necesitan buscar culpables y los encuentran enseguida. |

La ginecóloga inglesa de origen indio Saroj Adlakha, y la joven Shilpa Abrol, han sido acusadas de "conspiración para cometer un ataque contra una persona fuera del Reino Unido". Ambas mujeres están citadas para comparecer en los tribunales de Birmingham el 21 de diciembre.
La doctora Adlakha envió hace dos años a Shilpa Abrol, que entonces tenía 18 años, a abortar a la clínica Ginemedex de Barcelona, cuando el bebé tenía 31 semanas y media de gestación (casi 8 meses). A esa edad, no se practican abortos en el Reino Unido; en cambio, en España se abortan bebés de cualquier edad siempre que se alegue "peligros físico o psíquico para la madre", que es lo que se alega en el 99% de los más de 80.000 abortos anuales en el país.
Abortar bebés muy desarrollados implica técnicas más complicadas, como el "aborto por nacimiento parcial" (se extrae todo el bebé menos la cabeza; se mata al bebé introduciendo unas pinzas por la base de su cuello, tras la nuca; se aspira la masa encefálica, colapsa en cráneo y se saca el bebé ya muerto). La clínica Ginemedex, en la calle Dalmases de Barcelona realiza este tipo de prácticas, por las que cobra mucho más que por un aborto en el primer trimestre, y recibe numerosas muchachas embarazadas del Reino Unido y otros países europeos.
Desde hace dos años, manifestantes de las asociaciones Jóvenes E-Cristians y HazteOír se concentran ante el abortorio barcelonés cada mes denunciando el continuo fraude de ley (miles de "peligros físicos y psíquicos de la madre" completamente inventados cada año) en la clínica Ginemedex.
Los grupos provida en Inglaterra han señalado el horror de estos abortos de bebés ingleses en España. "La vida de este bebé fue eliminada a una edad en que fácilmente habría podido sobrevivir fuera del vientre materno", ha destacado Julia Millington, directora de la ProLife Alliance [http://www.prolife.org.uk]. "Si tanta necesidad había de acabar el embarazo, si tan desesperado era, se podía hacer el parto sin destruir el bebé", señala.
"Esto es un ataque contra las leyes de cualquier país civilizado. ¿Actuarán finalmente las autoridades españolas contra la matanza de inocentes en la Clínica Ginemedex de Barcelona?", se pregunta la portavoz provida inglesa.
¿Te gustaría conocer qué ocurre detrás del oscuro mundo del aborto?
En este documental se trata de investigar qué ocurre detrás de este mal social: la soledad de la mujer que se queda embarazada sin esperarlo o desearlo, el síndrome postaborto, cuando comienza la vida, los intereses internacionales para promover el aborto, etc. Hablan expertos en las distintas materias que se tratan: psiquiatra, bióloga, médico, voluntarias de ayuda a madres que han abortado o que piensan hacerlo, historiador, periodista, abogado, madres de hijos con diagnostico problemático...
“La batalla de la vida
Un reto para la humanidad.
Las prácticas de finalización de embarazos se cobran al año 75 millones de vidas fetales en todo el mundo, según la OMS.
Los programas institucionales de eugenesia (eliminación selectiva de fetos con alteraciones) son ya una realidad.
Fármacos embriocidas, como la píldora del día siguiente, son profusamente utilizados, a menudo, con desconocimiento de su mecanismo de acción.
Estas y otras tecnologías, desarrolladas en el último cuarto del siglo XX, plantean a la Humanidad una cuestión vital:
¿Vamos a respetar la vida humana desde su inicio?
Según recientes investigaciones, millones de jóvenes sufren ya, consciente o inconscientemente, las consecuencias psicológicas de una decisión profundamente contraria a la naturaleza humana.
Diferentes intereses toman partido en esta cuestión y numerosas informaciones clave eran sistemáticamente silenciadas, permaneciendo ocultas para la opinión pública.
Sin embargo, cada vez son más las voces que se atreven a pedir respeto por la vida humana, aportando nuevas alternativas a los problemas biomédicos, psicológicos, sociales y políticos.
La respuesta marcará el futuro de muchas personas.
Es un problema actual y depende de nosotros.
¿Es importante respetar la vida prenatal?
Pedidos en: florecilla.info
Moore indicó que “los expertos habían estimado que veríamos un descenso a la mitad en las tasas de embarazos no deseados y abortos. Y el hecho es que, en realidad, no estamos viendo ese resultado, tampoco un aumento”.
Según la vicepresidenta de la organización pro-vida Concerned Women for America, Wendy Wright, "la aceptación por parte de Kirsten Moore de los estudios y la experiencia que demuestran que el fácil acceso a la píldora del día siguiente no reducen los embarazos o los abortos, derriba a la coalición ‘dura’ en su intento de hacerla accesible como una pasta dental. La alegada reducción a la mitad no está sustentada ni por la ciencia ni los hechos; sólo por una ‘fe’ que no tiene base real”.
"La FDA decidió correctamente rechazar el acceso sin prescripción médica a la píldora del día siguiente dada la falta de evidencia que probara que puede ser utilizada por las adolescentes sin correr riesgos. La FDA no debe ser presionada por congresistas o abortistas cuyo argumento primario no está basado en hechos”, indicó Wright.
Los que defienden esta píldora abortiva han sustentado su exigencia en una hipótesis del Alan Guttmacher Institute, pese a que sus propios estudios y la experiencia en los países en donde se puede acceder a ella muestran las mismas tasas, o más altas, de embarazos y abortos; además de una mayor incidencia de enfermedades de transmisión sexual.
Para acceder a los estudios (en inglés) puede ingresar a:
http://www.cwfa.org/articledisplay.asp?id=8951&department=CWA&categoryid=life#researchEl gran problema no es que estudien mal o no puedan, sino que, simplemente, no estudian. Hacen tareas, deberes y dibujos pero no estudian. Se meten en su cuarto y todo el mundo está convencido de que el niño está estudiando. Pero han podido pasarse la tarde entera haciendo un dibujo o una redacción sin estudiar. Así no van adquiriendo ese poso de conocimientos para cuando llegue el examen.
Consejo: a éstos, lo que más le conviene, es empezar todos los días por estudiar. Nada más sentarse, que estudien un tiempo. Si son niños menores de diez años, podría ser un cuarto de hora o veinte minutos. De diez a catorce años por lo menos tres cuartos de hora. Y a partir de quince años, por lo menos una hora a hora y media de control para que sigan este plan. Y después del estudio que hagan las tareas. Necesitan un cierto control para que sigan este plan. Si tiene toda la tarde para hacer las tareas, gasta la tarde entera. Si solo tiene una hora, se ajusta y va más aprisa. Además el estudio cansa y hay que estudiar cuando se está más descansado.
2. Estudio atropellado, de últimos días
Tiene que ver con el anterior. Este si estudia, pero sólo unos días antes del examen. Además se crea en la familia la idea de que ha estudiado mucho ya que queda la sensación tanto al chico como a los padres, de la última semana y media: se levantado pronto, se ha esforzado muchísimo, se ha acostado tarde estudiando. Así piensan, o que no hay derecho a que luego suspenda. Pero en realidad falta el poso necesario para que la memoria asimile y comprenda las lecciones.
Consejo: el trabajo y el estudio diario, con control, todos los días ha de estudiar algo. Si un día tiene mucha tarea, después del estudio la hará y lo mismo si no tiene. Si no tiene tarea solo estudiará.
3. Falta de ejercicio. Confundir “lo entiendo” con “me lo sé”
Los hay que confunden el “lo entiendo” con “me lo sé”. Leen una lección y como la entienden, ya creen que se la saben y dejan de estudiar. Sin embargo, lo que les hace falta es ejercitación, repasar y hacer los ejercicios.
Consejo: que vean la ejercitación como parte de su estudio. Hay que enseñarles que “lo sé” es igual a “lo entiendo” más “me lo estudio”. Entender es lo más difícil, pero una vez que lo entiendes hay que aprenderlo: hay que dedicar esfuerzo, repetirlo, hay que usar la memoria.
4. Dificultades de concentración, falta de control de la imaginación.
Les cuesta mucho concentrarse, les cuesta el arranque: desde que se sientan hasta que comienzan a estudiar. Están muy a medio gas y se les va fácilmente la imaginación.
Consejo: hay que empezar a estudiar a una hora fija para conseguir un buen rendimiento cerebral, así la cabeza se concentrará con más facilidad a esa hora de estudio. Por otro lado el mejor consejo para sujetar la imaginación es sacarle uso en el estudio, hay que poner la imaginación en cada tema de estudio y me imagino como es lo que estoy estudiando. Esto ayuda a que se graben mejor las lecciones.
Respecto a la televisión hay que decir que cansa la cabeza y daña la capacidad de concentración, lo mismo que los videojuegos. Es mejor un rato de lectura, un tebeo, un periódico... porque eso es como un precalentamiento.
5. Problemas de comprensión. Dificultades en la lectura. Vocabulario pobre.
Es el caso del que se ve que se esfuerza pero que no puede. Si le explicas la lección y se la cuentas aprende enseguida. Pero si tiene que aprendérsela él solo con el libro le cuesta mucho. Se siente defraudado, pues no hay resultados.
Consejo: lo que hay que hacer es ayudarle a leer bien corrigiéndole los defectos de lectura y ayudándole a hacerse un cuaderno de vocabulario. Con ese pequeño diccionario personal tendrá que hacer ejercicios con las palabras desconocidas. Si no se ataja no se mejora. Se le puede decir que estudie más, pero llega un momento en que se hunden. Si hay un problema más serio como dislexia, etc., hay que llevarle a un especialista. No vale con estudiar más.
6. Lagunas, falta de base
Son los que entienden las matemáticas, por ejemplo, pero fallan en los quebrados, que pertenecen al programa del año pasado cuando estaban enfermos.
Consejo: con estos, hay que dejar de quejarse y ponerse a rellenar las lagunas. En el colegio es muy difícil, pero para ello es muy útil un profesor particular o que el hermano mayor se dedique a explicar. Una vez conocidas las lagunas, habrá que solucionarlas en vez de quejarse continuamente.
7. Ansiedad, angustia. Bloqueo emocional, inseguridad.
Hay chavales que por un exceso de ansiedad y de miedo a suspender se angustian. Comienzan a estudiar y como salen con el gran miedo a perder, se angustian. Quizá tras un año de malas experiencias, de un fracaso, de haber suspendido muchas... pierden la confianza en si mismos y se sienten agobiados. Se les distingue fácilmente cuando llegan a los exámenes pues tienen trastornos intestinales, duermen mal, están tensos, les sudan las manos en medio del examen, etc. Son chavales temerosos y eso les bloquea, pues no tienen la serenidad suficiente para sacar a la luz lo que saben.
Consejo: hay que tratarles de dos maneras: primero, dándoles seguridad, valorando su esfuerzo, reforzando la confianza en que ellos son capaces, reforzando sus pequeños éxitos. Y, después, enseñarles a controlar esa ansiedad, enseñarles a relajarse, mediante algunas técnicas.
8. Timidez, inseguridad, no preguntar, no puedo.
En este caso el bloqueo llega por la timidez y la vergüenza a preguntar. Es el temor al ridículo, a quedar mal y, así el “no puedo” es la excusa que ponen para no enfrentarse a un problema que les da miedo.
Consejo: hay que ayudarles a superar ese temor al ridículo y a preguntar, puede ser, controlando, junto al profesor, cuántas veces pregunta en clase, planteándoselo al hijo como un punto de esfuerzo personal.
9. Los “empollones” memorísticos.
En estos el desarrollo intelectual no va parejo al sistema de estudio. Hasta los 12 años hay una gran facilidad para memorizar así, leyendo varias veces. Pero a partir de esa edad la memoria es la más lógica, más de relación, de sentido global. Hay chicos que pasan los cursos y siguen estudiando igual, leyendo veinte veces. Eso, además de aburrídisimo, es un tipo de memoria peligrosa. Son los chavales de “lo tengo en la punta de la lengua”, “si me dice la primera palabra sigo yo”, “¿eso era lo que estaba en la página segunda?”. Sufren mucho, dedican mucho tiempo y según pasan los cursos va a peor.
Consejo: a estos hay que enseñarles a estudiar, a cambiar el método de estudio, sabiendo que al principio le costará, pero luego será muy eficaz.
10. Los “optimistas” del “ya me lo sé, pregunta”
“Lo tengo dominado, está chupado, mamá”. A estos hay que ayudarles a tocar tierra, preguntándoles para que comprueben que efectivamente no lo saben.
Consejo: hay dos técnicas: que se autoevalúen y repasen. Que no digan “no me lo sé” antes de haber cerrado un libro y de haberse preguntado. Y, a la vez, enseñarles a repasar. Los contenidos de las lecciones se aprenden bien una vez que se repasan. En el estudio se entiende, en los repasos es donde de verdad se aprende.
Tags: Sacerdotes por la vida, lenguaje
La tesis de Cristina López del Burgo, defendida en la Universidad de Navarra, encuesta a 600 usuarias de centros de salud de Pamplona
Cristina López del Burgo, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Foto: Manuel Castells
Muchas mujeres rechazarían algunos métodos anticonceptivos si recibieran una información más completa sobre sus efectos. Cristina López del Burgo (Pamplona 1974) aborda esta cuestión en su tesis doctoral, defendida en la Universidad de Navarra. Su investigación se titula "Planificación Familiar y Consentimiento Informado" y ha sido dirigida por el Dr. Jokin de Irala, del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de este campus pamplonés. La nueva doctora es licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Navarra y especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.
En su tesis ha revisado la evidencia sobre los mecanismos de acción de los anticonceptivos orales, la píldora del día después, el dispositivo intrauterino (DIU) y la influencia de conocer estos mecanismos a la hora de que la mujer elija un determinado método. Según la nueva doctora, "hay evidencias de que estos tres métodos pueden, en ocasiones, actuar después de haberse producido la fecundación; es decir, pueden tener un efecto abortivo precoz".
El 93% ignora los efectos de la píldora del día después y el 95% los del DIU
Para valorar las opiniones y actitudes de las mujeres sobre este tema, realizó un estudio en una muestra de casi 600 mujeres en centros de salud de Pamplona. El trabajo revela que sólo el 6,7% de las mujeres encuestadas conoce todos los posibles mecanismos de acción de la píldora del día después y no llega al 5% las que conocen todos los mecanismos de acción de la píldora anticonceptiva y del DIU. La mayoría de las mujeres que han participado en este estudio, independientemente de sus creencias religiosas o de cuándo consideren que comienza la vida humana, opina que el médico debería explicarles con más detalle si un método puede actuar después de la fecundación o de la implantación.
El 40% de las encuestadas no utilizaría un método que puede actuar, en ocasiones, después de la fecundación. En el caso de actuar tras la implantación, aumenta al 57% la proporción de mujeres que no lo utilizaría. Si las mujeres fuesen informadas de que el método de planificación familiar que utilizan puede, en ocasiones, actuar después de la fecundación, un tercio de ellas refiere que dejaría de utilizar dicho método y, si son informadas de que el método puede actuar después de la implantación, dejaría de usarlo el 57%.
A la vista de estos resultados, la investigadora recomienda que "para garantizar el derecho de toda mujer a elegir libremente, debería, al menos, mencionarse la posibilidad de que estos métodos actúen después de la fecundación y proporcionar después las evidencias científicas que existen en la actualidad a aquellas mujeres que así lo soliciten". Este estudio sugiere también que "se podría plantear la obligatoriedad de la firma de un consentimiento informado cuando se prescriben estos métodos, puesto que tienen claras implicaciones éticas que afectan a las mujeres que consideran importante el respeto a la vida desde su comienzo".
Adopcion Espiritual