Martes, 28 de febrero de 2006



THE NEW YORK TIMES

El pasado verano, en la pel?cula Me and you and everyone we know, que gan? un premio cinematogr?fico en la categor?a de "prohibido a los menores de 17 a?os", un adolescente es iniciado en el sexo oral por dos chicas quiz? un a?o mayores, y su hermano de 6 a?os se introduce en un chat pornogr?fico donde se escribe con una mujer.

?Es esto lo que ven los ni?os? En caso afirmativo, ?qu? mensaje est?n recibiendo sobre el sexo y qu? efecto tendr? en sus vidas?



La revista Pediatrics analiz? el tema el pasado mes de julio en un informe titulado Impacto de los medios de comunicaci?n en las actitudes y h?bitos sexuales de los adolescentes. Es un asunto importante, pero tristemente ignorado. El informe, basado en una revisi?n de la literatura cient?fica, fue solicitado por el Congreso de Estados Unidos, financiado por los Centros de Prevenci?n y Control de Enfermedades de Atlanta y dirigido por la Universidad de Texas, en Houston. Seg?n la conclusi?n de Liliana Escobar-Chaves, investigadora principal, "aunque una gran meta es conocer los efectos de los medios de comunicaci?n en las costumbres de los adolescentes, como en las comidas, el tabaco o la bebida, apenas conocemos los efectos sobre sus h?bitos sexuales".



?Qui?n supervisa lo que ven, leen y oyen sobre el sexo?. En la mayor parte de los casos, nadie. "Cada vez m?s, los j?venes acceden a los medios en entornos aislados de la supervisi?n o gu?a de los padres u otros adultos", dice el informe. "De media, un joven americano gasta un tercio del d?a en varias formas de comunicaci?n, por lo general sin control paterno".



A pesar de los cortafuegos inform?ticos y televisivos, no tienen muchos problemas en acceder a presentaciones sexuales gr?ficas. Y na- die restringe lo que oyen por sus auriculares. El efecto de la educaci?n basada en la abstinencia palidece por comparaci?n con los numerosos mensajes gr?ficos que retratan la actividad sexual -en especial el sexo sin protecci?n fuera del matrimonio- como una parte de nuestra cultura tan normal y aceptable como comer un Big Mac o beber una Coca-Cola.



La proporci?n de estudiantes de bachillerato que dicen haber practicado sexo ha bajado algo y el ?ndice de embarazos de adolescentes tambi?n, pero las cifras siguen siendo pasmosas. "Aproximadamente el 47 por ciento de los estudiantes de bachillerato han tenido relaciones sexuales. De ellos, el 7,4 por ciento informa haberlo hecho antes de los 13 a?os, y el 14 por ciento han tenido cuatro o m?s compa?eros sexuales". Cada a?o, en Estados Unidos cerca de 900.000 chicas j?venes se quedan embarazadas (340.000 tienen 17 o menos a?os). Los ?ndices de enfermedades de transmisi?n sexual son m?s altos entre adolescentes que entre adultos, y el 35 por ciento de las j?venes han quedado embarazas al menos una vez antes de los 20 a?os. En 2002, las infecciones por Chlamydia fueron seis veces m?s prevalentes entre adolescentes sexualmente activas que entre mujeres sexualmente activas.



Los riesgos no acaban con los embarazos y las ETS. "Los datos sugieren que los adolescentes sexualmente activos tienen m?s riesgo de depresi?n y suicidio. Las experiencias sexuales tempranas se han asociado tambi?n con otros h?bitos potencialmente da?inos como el alcohol, la marihuana y otras drogas".



En un comentario a este estudio, Joe McIlhaney, del Instituto M?dico para la Salud Sexual de Austin, en Texas, escribe que "muchos padres y algunos m?dicos subestiman el impacto negativo y a largo plazo de una temprana actividad sexual". El informe a?ade que, con la perspectiva del tiempo transcurrido, muchas chicas sexualmente activas hubieran deseado haber esperado m?s tiempo.



La televisi?n es el medio mejor estudiado; a ?l dedican m?s de tres horas al d?a. Dos tercios de los j?venes de 8 a 18 a?os tienen televisi?n en sus dormitorios, y dos tercios viven en hogares con televisi?n por cable que les da acceso no supervisado a escenas y di?logos sexuales.



El contenido sexual de la televisi?n es creciente. Un estudio de la Fundaci?n Kaiser ha encontrado que "los programas m?s vistos por adolescentes en 2001-2002 tienen cantidades inusualmente altas de contenidos sexuales comparados con la media televisiva: el 83 por ciento de los programas preferidos de los j?venes ten?an contenido sexual y el 20 por ciento inclu?an escenas expl?citas o impl?citas".



Un mundo feliz



El estudio tambi?n ha observado que "los personajes implicados en situaciones sexuales de estos programas televisivos raramente experimentan consecuencias negativas. Los programas que advierten sobre el riesgo y la responsabilidad sexual representan s?lo el 1 por ciento de todos los que incluyen contenidos sexuales". Adem?s, s?lo el 3 por ciento de las escenas de sexo observadas alud?an a la protecci?n contra ETS o incid?an en los embarazos no deseados.



Lo poco que se sabe de los efectos de la televisi?n sobre las actitudes sexuales de los j?venes procede de una encuesta telef?nica efectuada en 2001 y 2002 entre 1.792 j?venes de 12 a 17 a?os. La encuesta mostr? que ver programas con carga sexual envejece artificialmente a los ni?os: los que ven m?s que la media se comportan sexualmente como si tuvieran de 9 a 17 meses m?s. Y los ni?os de 12 a?os que abusan de tales contenidos act?an como si tuvieran 14 ? 15 a?os. Asimismo, los adolescentes acostumbrados a esta programaci?n tienden a sobreestimar la frecuencia de ciertos h?bitos sexuales y manifiestan actitudes m?s permisivas hacia el sexo prematrimonial.



En cuanto al cine, dos estudios que analizaron el contenido de los v?deos alquilados m?s vistos por gente joven revelaron una gran carga sexual. Los efectos de estos programas han sido m?nimamente estudiados. En un an?lisis de 2001 con chicas de raza negra sexualmente activas de 14 a 18 a?os, las que se hab?an expuesto a pel?culas clasificadas X eran m?s proclives a tener m?ltiples compa?eros sexuales, a practicar sexo con m?s frecuencia, a dar positivo en los test de Chlamydia y a recurrir menos a la contracepci?n.



Los v?deos musicales que gustan a los j?venes abundan en referencias sexuales, en gran parte expl?citas, sigue el informe de Pediatrics. Pero los efectos de esta exposici?n no han sido estudiados, como tampoco el influjo de las revistas, anuncios o juegos de ordenador de tono subido. En cuanto a internet, una encuesta entre chicos de 10 a 17 a?os revel? que "uno de cada cinco hab?a encontrado inadvertidamente contenido sexual expl?cito, y uno de cada cinco hab?a estado expuesto a una solicitaci?n sexual no querida mientras chateaba".



El informe invita a mejores estudios para conocer c?mo afectan tales contenidos a las creencias y h?bitos de los adolescentes, y a medir el efecto de su acumulaci?n en el tiempo y el desarrollo futuro de la sexualidad juvenil.



6 de febrero de 2006

www.almudi.org


Adopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 13:40  | Educaci?n
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios