La muerte del niño avilesino en diciembre enero de 2005 con aprobación judicial cuyo único delito fue ser hijo de una deficiente, nos pone en marcha para que no haya más asesinatos.
Defendemos también una mayor formación
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Entrevista a María Calvo, profesora de Derecho Administrativo por José María Arenzana realizada el día 04/12/2005 en ABC.
Madrileña, docente e investigadora en España y en la Universidad de Harvard, esta semana presentó en Sevilla su ensayo "Los niños con los niños y las niñas con las niñas", un alegato formidable a favor de separar las aulas.
Doctora en Derecho Administrativo y profesora titular en la Universidad Carlos III de Madrid
Autora de varios libros jurídicos, es considerada una de las mayores expertas en educación diferenciada a nivel nacional e internacional
-¿Cuándo y quién nos convenció de que los colegios tenían que ser mixtos por decreto?
-Fue entre los 60 y los 70, pero no por razones pedagógicas o educativas, sino por problemas presupuestarios del franquismo. Para escolarizar a todos era más barato, en especial en muchas zonas rurales, usar la misma escuela para chicos y chicas.
-Y resultó ser lo progre, ¿no es eso?
-Se pretendía la igualdad de oportunidades para las niñas, que era muy desfavorable de partida en esos años. En buena medida se logró, pero a la vez generó disfuncionalidades y problemas que hay que replantearse.
-Y las feministas entraron a degüello...
-Sí, las feministas radicales e igualitarias enarbolaron los colegios mixtos, pero al nuevo feminismo de países avanzados eso le parece hoy retrógrado.
-O sea, que lo más sensato, es «los niños con los niños y las niñas con las niñas». ¿Me lo explica?
-Ya no se reclama una confusión igualitaria entre mujer y hombre, sino apoyar las diferencias dentro de la igualdad de oportunidades. Los avances de la Neurociencia de la última década han demostrado que los ritmos de maduración distintos. Son diferencias innatas, desde antes de nacer, no de aprendizaje. Los chicos se quedan atrás en aptitudes lingüísticas y se frustran porque ven que no alcanzan.
-Pues de «facha» para arriba le habrán dicho de todo, me imagino...
-(Risas) Al principio, sí, pero cuando lo explico acaban por convencerse. Me ocurrió hace poco en RNE.
-Lo cierto es que el cerebro de ellas evoluciona más deprisa y el desfase termina por ser de campeonato. ¿Es eso a lo que se refiere?
-Exacto. De hecho, el fracaso escolar en España es sobre todo masculino, según los datos del propio Ministerio. Y el desfase aumenta.
-Dice usted que en los mixtos los chicos rechazan más las clases de Literatura y poesía para no aparentar debilidades y las chicas abandonan más las Ciencias y las Matemáticas para no competir. ¿Es cierto eso?
-Está demostrado. En los colegios mixtos, los estereotipos masculinos y de virilismo machista salen reforzados. Esa clase de igualdad perjudica a ellas.
-Me ha impresionado una frase de su libro: «En los colegios de chicos, estudiar pasa a ser cosa de hombres, pero en los mixtos se corre el riesgo de que estudiar sea sólo cosa de ellas»...
-Así es. Los profesores imponen un ideal femenino en las aulas, porque ellas suelen ser más quietas, más ordenadas. Ellos se mueven y alborotan más, de modo que los docentes los discriminan e incluso a muchos les diagnostican hiperactividad y los medican, cuando lo único que ocurre es que se comportan como niños, no como niñas.
-Y así, el sistema mixto termina por no servir ni para unas ni para otros...
-Perjudica a ambos y sus efectos se radicalizan en los colegios de zonas desfavorecidas, con menos medios para corregir estos problemas.
-Cuenta usted que 36 de los 50 mejores colegios británicos y también las 25 escuelas con mejores resultados son de educación diferenciada.
-Allí, públicos y privados, sin complejos, pueden ser mixtos o diferenciados. Los que obtienen mejores resultados son los diferenciados.
-En fracaso escolar estamos sólo por detrás de Malta y Portugal. Pues vaya nivelazo, ¿no?
-Las cifras dan pánico. Se trata de un 30 por ciento de fracaso y los gobiernos no dan soluciones. En Suecia, ese índice es sólo del 7 por ciento y, aun así, allí los últimos estudios culpan de ello a la no diferenciación.
-Sin embargo, nuestros «progres» insisten en que la escuela mixta ha de imponerse por co... legios....
-Sí, la última enmienda a la LOE pretende prohibir los colegios diferenciados también en la privada. Es una barbaridad.
-En Suecia, Reino Unido, Canadá, Alemania y demás países del Tercer Mundo son los progresistas y las feministas los que reclaman escuelas separadas. ¿Me equivoco?
-Los mismos que impusieron la educación mixta persiguiendo un objetivo muy bueno admiten ahora haber fracasado y se plantean que la verdadera causa es la educación mixta. Tajantemente sí, es la causa del aumento del fracaso escolar y de la violencia de género.
-Pero, mujer, eso significaría que otra vez estamos haciendo el lerdo...
-Por supuesto. Vamos en dirección opuesta, por miedo a ser políticamente incorrectos y también por ir en contra de los colegios religiosos.
-Si eso fuese cierto, significaría que el tío del talante en realidad es un carca, un obsoleto, y eso sí que no se lo consiento...
-(risas) Carca total.
-Asegura que las aulas separadas reducen el fracaso escolar, registran menos violencia, y mejoran la autoestima de ellas y ellos. De ser así, el despropósito de la LOE sería de monumento...
-Tienen una venda en los ojos. Muchos, demagógicamente, consideran un dogma intocable la educación mixta. La igualdad que pretenden es en realidad un igualitarismo que conduce a la mediocridad absoluta.
-Y encima hay más casos de anorexia en las escuelas mixtas...
-Para los niños, los perjuicios de esa educación son escolares. Para ellas son aún peores. En la pubertad ellas se sienten más observadas, se produce mayor acoso escolar, sexual, embarazos indeseados...
-Aquí nos han dado con el talante en la cresta. Califique la jugada...
-Totalitarismo educativo.
-Pues ya ve que la ministra y la consejera son verdaderas talibanas de la mixta, así lo diga Giner de los Ríos si resucitara...
-Es una pena. Se trata de ignorancia de lo que ocurre fuera y de miedo a ser tachados de retrógrados.
-Una colega, feminista militante, me confesaba que habría preferido ser lesbiana y prescindir de los hombres. ¿Usted entiende algo?
-Sí, lo entiendo. Se ha inculcado una falsa idea de igualdad que provoca serias crisis de identidad a ciertas edades. Han impuesto una guerra de sexos por tratar de ser «iguales». Y no se trata de eso, sino de admitir las diferencias y ver que somos complementarios. También esto tiene que ver con el aumento actual de las crisis de pareja.
-Pues pensé si es que ella no había entendido nada o si era pánico a relacionarse con la realidad...
-No, sencillamente es que, una vez superada la fase del colegio, a nosotras nos imponen los valores del varón y nos fuerzan a masculinizarnos. Asumirlo es un error.