La muerte del niño avilesino en diciembre enero de 2005 con aprobación judicial cuyo único delito fue ser hijo de una deficiente, nos pone en marcha para que no haya más asesinatos.
Defendemos también una mayor formación
www.adopcionespiritual.org
Cuando desperté del aborto ya nada me importaba, sentí un vacío que no puedo explicar. Yo aborté en Colombia.
Yo aborté en Colombia y estoy en contra de la despenalización del aborto en nuestro país.
Os voy a contar mi historia:
No esperaba que la prueba de embarazo saliera positivo, sólo era un examen de rutina y recuerdo muy bien que no pude asimilar lo que me estaba sucediendo y no comprendíamos que íbamos a ser padres.
Mi novio cambió de inmediato: paso de ser tierno, atento y amoroso a cruel, retraído y amargado. Desde ese momento supe que estaba sola.
El aborto nunca fue una opción para mí, y no contemple la idea pues soltera o como fuera mi angelito me iba a dar fuerza para seguir adelante. Pero poco a poco las cosas se fueron complicando, pasaba las noches en vela y comencé a llorar, pensaba que iba a hacer y me sentía culpable por estarle haciendo “eso” a mi novio, no quería que él pasara la vergüenza de enfrentar a su familia.
Mi novio me insinuó que abortara, dejando en claro que la decisión era mía y él apoyaría lo que yo quisiera, yo no podía creer lo que estaba escuchando, la idea de hacer eso me parecía horrible, lo peor es que no sé cuando ni porque yo contemple esa idea.
Una amiga del trabajo me hablo de una Clínica donde practican abortos, recuerdo que fui tres veces a ese lugar pero en ninguna ocasión fui capaz de entrar, no era capaz, como le iba a hacer eso a mi bebe, quería abandonar la idea por completo pero no podía.
El 28 de Enero de 2006, tome la decisión que cambio mi vida por completo, nadie me obligo y en mi afán por “arreglar” las cosas, decidí matar a mi pequeño. Esa semana fue horrible, no tengo palabras para describir lo que viví, esa decisión choco de frente con mis creencias y el amor que sentía por mi hijo.
El 1 de febrero fui a la clínica, esta vez sí entre. El procedimiento costo $300.000 y programaron la cirugía para el sábado 4 de febrero a las 3:10 de la tarde. Ese día salí de trabajar a la 1:00, no podía comer nada por lo de la anestesia, Llegue a casa y sin pensar en lo que estaba a punto de hacer me dirigí a la clínica.
Al llegar la enfermera me hizo una serie de preguntas como si era alérgica a alguna droga, si había tomado algo para expulsar “lo” que tenia en el útero y finalmente me hicieron un ultrasonido para saber si todavía estaba embarazada.
Tenia 8 semanas de embarazo, ¿Cómo pude hacerlo? Nunca hable con un psicólogo, ni con un orientador, sólo me explicaron lo que iba a sentir después del procedimiento, me aseguraron que no dolería, y me entregaron una formula con unas pastillas para controlar la hemorragia y evitar una infección. Me llevaron a un segundo piso a una sala de espera llena de fotografías de bebes, y habitaciones como de sala de maternidad, sólo estaba yo gritando en mi interior ¡NO QUIERO HACERLO!, pero eran gritos ahogados que no escucha ni quien está a tu lado.
Después de una larga espera, me hicieron entrar a una sala de parto, solo acordarme me produce escalofríos, me hicieron acostar, me aplicaron suero y seguramente algo más porque ya no sentí nada, pero los gritos seguían ahí, pase a un estado en que no sentía dolor físico, pero pensaba en lo que estaba haciendo y divague en mi mente todo el tiempo. Cuando desperté ya nada me importaba, sentí un vacío que no puedo explicar, no lo soporte mas, quería salir de ahí así que me cambie y la enfermera me llevo por un lugar diferente al que había entrado, vi como tiraba lo que quedaba de otros bebes ahí frente a mi. En este momento es imposible describir mis sentimientos, el vacío, la depresión y el dolor son insoportables...
Pero ni siquiera esas palabras se acercan a lo que realmente es mi realidad en este momento...cada día es peor ¿que hago con el dolor que siento?... ¿por qué tuvo que ser así? Si alguien me hubiese hablado... me siento tan culpable... Ese día mi vida se fue tras él...