jueves, 08 de marzo de 2007


NACIÓ SANO A PESAR DE QUE CREÍAN QUE TENÍA MALFORMACIONES
Un bebé sobrevive después de que los médicos practicaran a la madre un aborto terapéutico

Un bebé de 22 semanas de gestación está grave en un hospital de Florencia (Italia), después de que los médicos practicaran a la madre un aborto terapéutico, ante el riesgo de graves malformaciones en el feto. La sorpresa vino cuando, tras la intervención, se comprobó que el niño nació con vida y sano. Los responsables de sanidad van a investigar cómo sucedieron los hechos, ya que dos ecografías señalaban el riesgo de que el feto sufriera una "atresia del esófago", malformación que afecta a un niño de cada 3.500. Una vez practicado el aborto se vio que el corazón del niño latía. Entonces, los médicos procedieron a reanimarle, tras lo que se comprobó que el pequeño había nacido sin ninguna malformación.


L D (EFE) El caso se produjo en el hospital Careggi de Florencia (oeste) y el neonato, de 500 gramos de peso, está ahora internado en la unidad de cuidados intensivos del Meyer, en la misma ciudad. El bebé, que nació el pasado viernes, tiene pronóstico reservado, según un comunicado emitido por el hospital, que ha pedido "máxima discreción" sobre el caso por respeto a la familia.

Los dos hospitales y los responsables de la sanidad local decidieron crear una comisión para establecer con claridad cómo sucedieron los hechos y los procedimientos seguidos. Dos ecografías realizadas a la mujer, en la 20 y 21 semana de gestación, señalaron el riesgo de que el feto sufriera una "atresia del esófago", malformación que afecta a un niño de cada 3.500.

El director del departamento de ginecología del Careggi, Gianfranco Scarselli, explicó a La Reppubblica, que tras las sospechas de malformaciones en el feto, los médicos le recomendaron a la mujer que se realizara una resonancia magnética para intentar despejar las dudas. Sin embargo, según Scarselli, ella "estaba convencida de abortar" y no pudieron convencerla de realizar nuevos exámenes, mientras el periódico apunta la posibilidad de que hubiese consultado a otros médicos antes de tomar la decisión.

Una vez practicado el aborto se vio que el corazón del niño latía y los médicos procedieron a reanimarle, tras lo que se comprobó que el pequeño había nacido sin ninguna malformación. Las leyes italianas contemplan que la interrupción del embarazo, prevista en tres supuestos, se debe realizar antes de los 90 días gestación y después de ese plazo sólo se puede realizar en caso de peligro para la mujer o de malformaciones en el feto que pongan en riesgo a la salud física o psíquica de la madre.

http://www.libertaddigital.com/noticias/noticia_1276300627.html



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Publicado por Desconocido @ 11:34  | Pequeños grandes milagros
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