sábado, 28 de julio de 2007




Publicado en Alba


Llama al 900 500 505


Publicado por Galsuinda @ 9:04  | Recursos para madres
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viernes, 27 de julio de 2007


Hay un refrán muy antiguo que dice “mientras hay vida, hay esperanza.” La veracidad de esta afirmación ha quedado claramente demostrada por una experiencia reciente relatada por dos asesores médicos de Priests for Life.



El Dr. Matthew Harrison recibió la visita de una mujer de 20 años llamada Ashley. Llevaba siete meses de embarazo, pero temía por la vida de su bebé, no porque hubiera problemas con el embarazo, sino porque hacía dos días que había tomado la píldora RU-486 en un abortuario. ¡Ahora había cambiado de opinión sobre el aborto y quería saber si era posible salvar al bebé!



El proceso de la RU-486 requiere tomar la droga (que se llama mifiprex) en el abortuario y tomar tres días después una segunda droga (que se llama cytotec o misoprostol) por cuenta propia. Ashley había tomado mifiprex, pero no había tomado cytotec. Ahora bien, en un pequeño número de casos, RU-486 no matará al bebé por si sola. Su modo normal de acción es interferir con el trabajo de la progesterona y de esa manera hambrear al bebé. RU-486 afecta a las células que reciben la progesterona y las bloquea, de manera que la verdadera progesterona no puede hacer su trabajo. Sería lo mismo que poner deliberadamente en una cerradura una llave falsa que no puede abrir la puerta, pero impide que se utilice la llave verdadera. Cytotec produce contracciones para que se produzca el parto del bebé muerto.



El Dr. Harrison nunca había afrontado esa situación. Ashley le dijo que el novio la había presionado para que abortara. Pero después de tomar la RU-486, Ashley pensó, “Dios mío, ¿qué he hecho?” Le dijo a su madre y ella llamó a un centro de ayuda a la mujer embarazada. El centro la refirió al Dr. Harrison.



El doctor se disculpó, se fue a otro cuarto y rezó. Consultó un gran número de referencias médicas y decidió darle a Ashley un tratamiento de progesterona. Pensó que quizás una dosis extra de progesterona permitiría anular los efectos de la falsa progesterona. Valía la pena el intento. Sin embargo, esto no estaba exento de riesgos, sobre los que Ashley fue claramente informada. Le dijo a ella, en primer lugar, que podría ser que esto no funcionara y su bebé muriera. También le dijo que era posible que este intento sólo prolongara el proceso de la muerte o trajera complicaciones adicionales al bebé o a ella misma. Ashley fue muy valiente y firmó el consentimiento diciendo: “Sea lo que sea que pase está en las manos de Dios, simplemente rezo para que mi bebé esté bien.”



Recibió la inyección y estuvo todo el fin de semana sangrando. Pero la hemorragia paró y con tratamiento continuado a base de progesterona el Dr. Harrison consiguió hacer que el embarazo continuara normalmente. ¡El Dr. Daniel L. Holland que es socio del Dr. Harrison asistió al nacimiento de una bebita sana que se llama Kaylie y es sobreviviente de un intento de aborto con RU-486!



¡Fácilmente pensamos que es demasiado tarde! Sin embargo, ¡mientras hay vida hay esperanza

http://www.priestsforlife.org/spanish/07-07-16span.htm


Tags: sobrevivientes del aborto

jueves, 26 de julio de 2007

«Dios me protegió de tener un aborto. El me dio el sentido del valor de la vida. Sin embargo, yo he sufrido a causa del aborto. Cuando era una adolescente, mi madre me pidió que la acompañara a una clínica de abortos. Esto sucedió en Cuba, donde el aborto era muy, muy común. Y el mismo doctor que vimos en la clínica, tenía una consulta privada donde hacía abortos, incluso cuando el aborto a petición no era legal en Cuba en ese momento. Le supliqué a mi madre que no abortara a ese niño. Hice todo lo que pude. Le dije “Yo lo crío, yo te cuido”.Y ella me sonrió y respondió: “¿Qué pensará la gente? Mira la edad que tienes”.

Y yo recuerdo estar sentada en esa clínica, adentro, esperando a que ella terminara, solo preguntándome qué otra cosa pude haber hecho. No era cristiana en ese entonces. No tenía ninguna foto para enseñarle. No sabía realmente cuan malo era el aborto. En mi corazón sentía que era algo malo, pero no lo supe realmente hasta que no vi las fotos. Y durante muchos años, nunca supe cuanta rabia había dentro de mí contra mi madre. Pasaron años. Despues de esto nunca fuimos amigas íntimas.

Intenté suicidarme poco después. Y la mayoría de mi vida sentí que debía ser la mejor en todo porque debía hacer valer la pena el que ella me hubiese permitido nacer. Mas tarde me enteré que ella había abortado otros niños. Y cada vez que nos sentábamos a comer, veía la mesa y pensaba en aquellos que no estaban. Es un gran dolor cuando tú eres un hermano y tu madre aborta. Y estoy segura que hay mucha gente ahí afuera que esta sintiendo ese dolor. Di mi testimonio a un grupo de gente anoche, y algunas personas vinieron a decirme algo similar.

Me involucré con el movimiento pro-vida, y he estado en él por treinta años. Y cuando vi las fotos de abortos, cuando vi la de DNC, el bebe DMC sale en pedazos, y ese es el tipo de abortos que son hechos en Cuba. Y una voz, una voz interior me dijo: “Así se veía tu hermano cuando fue abortado” y le escribí una carta al hermano que nunca conocí, y que conoceré en el cielo.

Hermanos y hermanas, el aborto hace daño. Durante muchos años he sufrido el síndrome post aborto. Yo no sabía que se podía sufrir este síndrome sin haber pasado por un aborto uno mismo, pero yo lo estoy sufriendo. Tengo un tipo cáncer que es letal. Y mi hermana vive lejos, mi hermano vive en otro lado. No tendré un hermano o una hermana que me ayude mientras paso por estos tiempos difíciles. Y yo perdí la mayoría de mi familia por los abortos. Mi madre se hizo ocho abortos. Y mi madre se dio cuenta que había hecho cuando vio una de mis presentaciones. Fue un gran dolor para mí tenerla a ella presente. Nunca le dije cuan malo era, pero ella vino a una de mis presentaciones, y vio lo que era un aborto, y solía decirme “¡Si lo hubiera sabido! Amo a todos mis hijos. Si alguien me hubiera dicho. Si lo hubiera sabido” hasta el día que murió, ella se arrepintió de sus abortos.

Dios les bendiga.»

El testimonio puede oirlo en inglés



Tags: hermanos victimas

Publicado por Galsuinda @ 20:54  | Síndrome post Aborto
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lunes, 23 de julio de 2007


GUILLERMO JUAN MORADO

EL DICCIONARIO de la Lengua Española define usted como un pronombre personal; en concreto, como la forma de la segunda persona usada por tú como tratamiento de cortesía, respeto o distanciamiento.

Para calibrar la valía del usted , debemos examinar con más detalle qué significan esas otras tres palabras. La cortesía, en principio, no parece algo malo. Tiene que ver, connotativamente, con atención, con afecto, con obsequio y urbanidad. Nos duele, casi instintivamente, que sean descorteses con nosotros. No suena bien que un desconocido nos diga -peor si es a gritos- «¡oye, tú!». Si somos conscientes de nuestra dignidad, nos merecemos algo más; un mínimo detalle de aprecio y consideración.

Tampoco sería partidario de someter a cuarentena el respeto. Me parece una bella palabra. Respeto es veneración y acatamiento, miramiento y deferencia. Sólo se convierte en peligrosa cuando a la palabra respeto se le añade el adjetivo humano ; es decir, cuando esa deferencia antepone la conveniencia estratégica a la corrección ética.

Y en cuanto al distanciamiento , caben también matices. Distanciarse puede equivaler a alejarse, a enfriar una relación, a levantar muros excesivamente altos. Pero es verdad que la proximidad, el piel con piel, la falta de espacio, si es impuesta, es humillante. No nos gusta que invadan nuestro espacio personal. No nos gusta viajar enlatados en un autobús o en cualquier otro medio de transporte como sardinas. Necesitamos nuestro espacio. Y, en este contexto, emerge la acepción buena del distanciamiento . El refranero dice que «donde hay confianza -o confianzas- da asco». Y, sin duda, el asco, la repugnancia, no es el hábitat más adecuado para nuestra sensibilidad.

Volvamos al usted . Hagamos, al menos, la prueba. En la escuela y fuera de la escuela. Recuperemos la novedad de la cortesía, del respeto y, si se tercia, hasta del distanciamiento.

04/07/2007
http://www.lavozdegalicia.es/se_opinion/noticia.jsp?CAT=130&TEXTO=5953563



ImagenAdopción espiritual

Publicado por Galsuinda @ 9:47  | Derecho a educación
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domingo, 22 de julio de 2007



Estas interessantissimas observaciones sobre las secuelas psiquicas del aborto fueran postadas en un foro de discussiones por alguién que se identificó solamente como Dra. Elisabeth sin dejar contacto.


1. SECUELAS PSÍQUICAS DEL ABORTO: En un estudio realizado sobre pacientes post-aborto a sólo 8 semanas de haber abortado, los investigadores hallaron que el 44% se quejaba de trastornos nerviosos, el 36% había sufrido alteraciones del sueño, el 31% tenía arrepentimientos por la decisión tomada y al 11% le habían sido prescritos fármacos psicotrópicos por su médico de cabecera. Un estudio retrospectivo detectó que el recurso a los servicios médicos y psiquiátricos era sensiblemente mayor entre mujeres que habían abortado. El 25% de mujeres que habían abortado visitaban a los psiquiatras frente al 3% del grupo de control. Las mujeres que han abortado tienen bastantes más probabilidades que otras de requerir el ingreso posterior en un hospital psiquiátrico. Adolescentes, mujeres separadas o divorciadas, y aquéllas en cuya historia clínica figura más de un aborto encaran un riesgo especialmente alto.



2. NECESIDAD DE TRATAMIENTO PSICOLÓGICO: Puesto que muchas mujeres tras un aborto recurren a la represión como mecanismo de defensa, puede darse un largo período de negación antes de que una mujer requiera tratamiento psiquiátrico. Estos sentimientos reprimidos son susceptibles de causar afecciones psicosomáticas y psiquiátricas o de conducta en otras facetas de la vida de la mujer. En consecuencia, algunos asesores informan del hecho de que la angustia por un aborto que no se quiere reconocer es lo que en realidad subyace en muchas de sus pacientes, incluso aunque se hayan dirigido a ellos en demanda de terapias para problemas que aparentemente nada tienen que ver con ello.



3. SÍNTOMAS MÁS IMPORTANTES: Un importante muestreo concluyó que al menos un 19% de mujeres que han abortado padecen trastornos por estrés post-traumático (PTSD). Aproximadamente la mitad presentaba muchos de los síntomas de PTSD, aunque no todos, y entre un 20 y un 40 por ciento mostraban niveles de estrés que fluctuaban entre moderados y altos, así como conducta evasiva respecto a sus experiencias abortivas. El PTSD es una disfunción psicológica producto de una experiencia traumática que anula los mecanismos normales de defensa de una persona. Las mujeres pueden interiorizar el aborto como una experiencia traumática por varias razones. En muchos casos la mujeres pueden incluso percibir el final de su embarazo como la muerte violenta causada a su propio hijo.

Los síntomas más importantes del "PTSD" son clasificados generalmente en tres categorías: hiperexcitación, intrusión y constricción. Los síntomas de hiperexcitación incluyen: respuestas exageradamente sobresaltadas, ataques de ansiedad, irritabilidad, explosiones de ira o rabia, conducta agresiva, dificultad para concentrarse, hipervigilancia, dificultad para conciliar el sueño o mantenerse despierto, o reacciones fisiológicas ante situaciones que simbolicen o se asemejen a algún aspecto de la experiencia traumática (por ejemplo, aceleración del pulso o sudoración durante un examen pélvico, o al tiempo de oír el sonido de una bomba neumática).

La intrusión consiste en revivir el hecho traumático involuntaria e inesperadamente. Los síntomas de intrusión en los casos de PAS incluyen: pensamientos recurrentes e intrusivos sobre el aborto o el niño abortado, flashbacks en los que las mujeres vuelven a vivir momentáneamente un aspecto de la experiencia abortiva, pesadillas sobre el aborto o el niño, o reacciones de intenso pesar o depresión en la fecha del aniversario del embarazo abortado o del aborto.

La constricción consiste en paralizar los recursos emocionales de forma se que eviten los estímulos asociados con el trauma. En los casos de trauma post-aborto, la constricción puede incluir: incapacidad para recordar la experiencia abortiva o partes importantes de ella; esfuerzos por evitar actividades o situaciones que puedan excitar los recuerdos del aborto; abandono de relaciones, en especial, alejamiento de aquéllas que tuvieron que ver con la decisión de ABORTAR; evitación de hijos; intentos de evitar o negar pensamientos o sensaciones relacionadas con el aborto; escasa presencia de sentimientos relacionados con el amor o la ternura; visión del futuro como en escorzo (p. ej. no esperar tener una carrera, casarse, criar hijos o una vivir una vida larga); interés reducido por actividades con las que antes se disfrutaba; abuso de drogas o alcohol; pensamientos o actos suicidas y otras tendencias autodestructivas.



4. DISFUNCIÓN SEXUAL: Entre un treinta y un cincuenta por ciento de mujeres que han abortado declaran sufrir disfunciones sexuales, tanto de breve como de larga duración, que comienza inmediatamente después de sus respectivos abortos. En concreto pueden incluir uno o varios problemas de los que se detallan a continuación: ausencia de placer en las relaciones, dolor añadido, aversión al sexo o a los hombres en general, o desarrollo de una forma de vida de tipo promiscuo.



5. PLANTEAMIENTOS SUICIDAS E INTENTOS DE SUICIDIO: Aproximadamente un 60 por ciento de mujeres que experimentan secuelas post-aborto declaran albergar ideas suicidas, con un un 28 por ciento que intenta realmente suicidarse, de las cuales la mitad lo ha hecho en dos o más ocasiones. Investigadores finlandeses han identificado una estrecha relación estadística entre el aborto y el suicidio. La tasa media anual de suicidio femenino en general era de 11.3 por cada 100.000. La tasa de suicidios asociados con la interrupción del embarazo eran sensiblemente más altas, de 34.7 por cada 100.000. La tasa de suicidio dentro del año posterior a la práctica del aborto era tres veces más alta que la tasa general femenina y siete veces más elevada que para las mujeres que llevan a término su embarazo.



6. DESCUIDO DE LOS NIÑOS O CONDUCTA ABUSIVA HACIA ELLOS: El aborto se vincula con mayores niveles de depresión, conducta violenta, abuso del alcohol y de las drogas, embarazos 'de sustitución o reemplazo', y relajación de los lazos que unen a las madres con los hijos habidos posteriormente. Estos factores se asocian estrechamente con el trato abusivo hacia los niños y parecen confirmar particulares valoraciones clínicas que vinculan el trauma post-aborto con abuso infantil subsiguiente.



7. DIVORCIO Y PROBLEMAS CRÓNICOS DE RELACIÓN: Para la mayor parte de las parejas, un aborto crea problemas imprevistos en su relación. Las parejas que han recurrido al aborto están más expuestas a divorciarse o a separarse. Muchas mujeres que abortan desarrollan una mayor dificultad para establecer lazos duraderos con un compañero. Esto puede deberse a que el aborto se relaciona con reacciones tales como baja autoestima, mayor desconfianza hacia los hombres, disfunción sexual, abuso de substancias y niveles incrementados de depresión, ansiedad y cólera pasajera.



8. ABORTOS DE REPETICIÓN: Las mujeres que cuentan con una experiencia abortiva anterior tienen una probabilidad cuatro veces mayor de volver a interrumpir voluntariamente su embarazo que aquéllas que no tienen historia abortiva previa. Este riesgo incrementado se asocia con el aborto anterior por la baja autoestima, un consciente o inconsciente deseo de llevar a cabo un embarazo 'de sustitición', y una mayor actividad sexual post-aborto. Los abortos posteriores pueden producirse por culpa de deseos conflictivos de quedar embarazada y tener un hijo y presiones continuas en favor del aborto, como puede ser el abandono por parte del nuevo compañero. En los abortos de repetición se da cuenta también de cierta clase de auto-punición. Aproximadamente un 45 % de todos los abortos son ahora abortos de repetición.

El riesgo de caer en un patrón de aborto de repetición debería ser comentado con la paciente a la vista de su primer aborto. Es más, puesto que las mujeres a las que se les ha practicado más de un aborto se exponen a un importante riesgo añadido de sufrir secuelas físicas y psíquicas, tales riesgos cualificados deberían ser ampliamente comentados con las mujeres que optan por ABORTAR.



9. EN ESPAÑA: Los estudios científicos revelan trastornos psicológicos en mujeres que han abortado. Depresión, hostilidad y conducta autodestructiva son algunas de las consecuencias psíquicas que sufren las mujeres que han abortado, que en España suman ya más de 800.000. El "Síndrome Post-aborto" (SPA) ha sido estudiado en países como EEUU, Canadá, Finlandia, Francia, Suiza e Inglaterra. Un equipo de profesionales de salud mental ha iniciado la primera investigación sobre el SPA en España.

Según un estudio de la Real Academia de Obstetricia de Inglaterra, el 59 por ciento de las mujeres que abortan tiene altas probabilidades de sufrir problemas psiquiátricos graves y permanentes. Los trastornos psíquicos derivados del aborto se conocen como Síndrome post-aborto (SPA), un tipo de trastorno de estrés post-traumático (PTSD). Algunos de los síntomas más frecuentes son ansiedad, conducta agresiva, pesadillas, pensamientos o actos suicidas, bulimia, anorexia, abuso de alcohol y drogas y ruptura de relaciones de pareja.



10. LOS DAÑOS A LARGO PLAZO: El Síndrome post-aborto puede tardar años en manifestarse debido a la represión a la que recurren muchas mujeres como mecanismo de defensa. Según Juan Cardona, psiquiatra y académico de la Real Academia de Medicina de Valencia y miembro del equipo investigador español, «después del trauma que supone el aborto se deteriora la afectividad, la capacidad de querer, la voluntad, y todo lo demás viene en cascada: la ruptura con parejas sucesivas, la depresión y otras consecuencias negativas».



11. LA RELACIÓN DE PAREJA: La doctora Emily Milling halló que el 70 por ciento de las 400 parejas de su estudio se rompieron en el año siguiente al aborto. Por otro lado, el doctor Phillip Ney, psiquiatra infantil de la Universidad de British Columbia, descubrió que el aborto aumenta el maltrato a los otros hijos. De hecho, en Estados Unidos el maltrato infantil ha aumentado un 1000 por cien desde que se legalizó el aborto.



12. AUMENTO DE LA TASA DE SUICIDIO: El suicidio aumenta notablemente entre las mujeres que han abortado. Los investigadores finlandeses Speckhard y Vaughan constataron que la tasa de suicidio en el año posterior al aborto era tres veces más alta que la media femenina, y siete veces más alta que la de las mujeres que habían dado a luz. El estudio más completo sobre el SPA data de 1997, y fue financiado por el Gobierno de Finlandia. Sobre una muestra de 9.129 mujeres, el estudio reveló que las que ABORTARON tuvieron 4 veces más probabilidades de morir al año siguiente que las que habían dado a luz. Organismos internacionales que promueven el aborto han reconocido la existencia de secuelas psicopatológicas.



13. CONFIRMACIONES DIVERSAS: La Federación Internacional de Planificación Familiar (Planned Parenthood) ha confirmado la existencia de las secuelas psiquicas pos aborto en su Plan Trienal del período 1990-1993: «Una serie de estudios y encuestas de los opositores al aborto han mostrado que la incidencia del trauma post-aborto puede llegar a afectar al 91 por ciento de los casos. Algunos informes recientes del Instituto Alan Guttmacher que no han sido publicados indican que el alcance del problema puede haber sido correctamente calculado en dichos estudios».



14. ESTUDIO DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE NEUROPSIQUIATRÍA: Hasta ahora, el único estudio que existe en España sobre el Síndrome Pos Aborto fue elaborado en 1993 por la Asociación Española de Neuropsiquiatría, titulado «Mujer y salud mental». En él se señalaban como rasgos de las mujeres que abortan más de una vez la inmadurez, la inestabilidad emocional, la sexualidad dependiente, los problemas de pareja y las tendencias de personalidad patológica como esquizofrenia y psicopatía. Según datos oficiales, el 25 por ciento de las mujeres que abortan ya habían abortado antes.



15. PRIMER ESTUDIO EN ESPAÑA: Ante la ausencia de estudios especializados sobre este problema que afecta a casi un millón de mujeres en España, un equipo de psicólogos y psiquiatras esta elaborando una página web para dar a conocer los estudios internacionales sobre las secuelas del aborto. En ella se presentará un cuestionario para profesionales de salud interesados en colaborar para recoger datos de la población española con el fin de realizar un estudio sobre el SPA en España.

Frente a la idea de que el aborto evita problemas psíquicos derivados de un embarazo no deseado, los psicólogos e investigadores del SPA aclaran que «las estadísticas muestran todo lo contrario». Según la OMS, «las mujeres con algún trastorno emocional corren mayor riesgo de desajustes mentales después del aborto».



16. DESCRIPCIÓN DEL SINDROME POST ABORTO EN CHILE: Hasta hace aproximadamente tres años, no existían en Chile grupos que se ocuparan del Síndrome Post-Aborto Provocado. Sólo existían algunos centros de acogida dónde se ayudaba a madres que, ante el riesgo del aborto, tuviesen el apoyo suficiente para llevar su embarazo a término. Hoy existe el programa de apoyo "Proyecto Esperanza", que atiende a personas afectadas por el SPAP. En estos últimos tres años se han acumulado material de sus entrevistas, lo que dió la posibilidad de llevar a cabo una investigación descriptiva con un caudal de información suficiente.

El aborto es inconstitucional en Chile. Este mandato constitucional intenta proteger no sólo la vida del nonato, sino que también la integridad psicológica de la madre, la cual se ve afectada tras un aborto, como se verá más adelante. El objetivo de esta investigación fué describir sintomáticamente, el Sindrome Post Aborto en Santiago de Chile.

Después de analizar los resultados se pudo ver que la incidencia del SPA es superior en mujeres que en hombres, estos últimos solo alcanzan a un 21.7% en cambio en las mujeres fue de 78.3%. El 56.5% de los sujetos que manifiestan el síndrome, tienen una edad que fluctúa entre los 20 y 30 años. Por otro lado, los resultados nos muestran que la mayoría de los abortos se realizan en la octava semana de embarazo, es decir al segundo mes de gestación (36.1%). El 86,1% de las mujeres de la muestra, se había realizado sólo un aborto.

De los sujetos que manifestaron problemas con su pareja, con posterioridad al aborto, la manifestación más frecuente fue la ruptura de la relación con una frecuencia de un 46,4%, seguido de reproche con un 19,2%. Fué encontrado que los síntomas con mayor frecuencia son: Dolor, con un 95,65%; seguido de remordimiento, con un 93,47%; rabia con un 84,78%; falta de concentración, con un 84,38%; soledad y angustia, con un 8,26%; arrepentimiento, con un 73,91; temor a Dios, con un 69,56%; tristeza y depresión, con un 65,21%; vacío, con un 60,86%; pena, con un 58,69% y culpa con un 56,52%.



17. SEMEJANZA A LA SÍNDROME DE TENSIÓN POST TRAUMÁTICO DE VETERANOS DE GUERRA: Las consecuencias psicológicas o emocionales del aborto pueden darse inmediatamente después del aborto o años más tarde. Tratase del sindrome post aborto. Las mujeres que lo padecen niegan y reprimen cualquier sentimiento negativo por un periodo promedio de al menos cinco años. Después surgen una variedad de síntomas, desde sudoraciones y palpitaciones hasta anorexia, alucinaciones y pesadillas. Los síntomas son sorprendentemente similares a los del Síndrome de tensión post traumático que sufrieron algunos veteranos, 10 años o más después de haber combatido en una guerra.

http://elianemonteiro.fortunecity.net


Publicado por Galsuinda @ 14:59  | Síndrome post Aborto
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viernes, 20 de julio de 2007


Encontré esta fotografía en http://www.comiteprovida.org


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Tags: aborto, 12 semanas

Publicado por Galsuinda @ 17:20  | Imágenes
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"Yo exterminé a un pueblo: 1.600 abortos en 4 años"


En su departamento le habían puesto de mote Herodes. Apenas terminó los estudios de ginecología , le pusieron una cuchara en la mano, porque en aquel campo el puesto de trabajo se encontraba con mucha más facilidad, y comenzó a practicar interrupciones voluntarias del embarazo en un hospital público.

Pero un día de hace cuatro años, hizo por primera vez la experiencia en una sala de partos, y el primer llanto de un niño le marcó profundamente. La mirada de la madre, que observaba a su bebé recién nacido sobre su abdomen, al final de sus esfuerzos, no ha podido nunca quitárselo de la cabeza. Salvatore Piscopo, 32 años, ginecólogo en el departamento de obstericia y ginecología del Instituto materno infantil de Palermo, ha redescubierto la emoción del nacimiento, tras tantos años dedicados a matar. En aquel período estaba yo archivando los informes sobre las "interrupciones voluntarias del embarazo", y me di cuenta de una realidad sobrecogedora —relata fijando en el vacío sus ojos verdes, como escudriñando el pasado—. En un año había practicado 400 abortos, 1.600 en cuatro años. Era como si hubiera exterminado un pueblo entero.

Así colgó los hábitos de Herodes y los cambió por los de quien ama y promueve la vida, aunque viniera envuelta en el sufrimiento. Piscopo ya no practica interrupciones voluntarias del embarazo, le ha dicho basta al aborto, también gracias a la ayuda de su pequeño Eugenio. Hace dos años supimos que mi mujer esperaba un niño —continúa—. Fue aquel el momento en que mi concepción de la vida cambió radicalmente. ¿Cómo habría podido seguir matando a aquellos pequeños seres, si uno de ellos iba a ser mi hijo?

Pero, en realidad, su actividad abortiva nunca había sido una elección consciente. En aquellos años pensaba: "Alguien tiene que hacer este trabajo" —dice, con la conciencia de quien siempre ha intentado solidarizarse en las situaciones más difíciles—. Entonces creía que la "interrupción voluntaria del embarazo", en algunos casos, era incluso necesaria. Cuando uno se encuentra ante fetos malformados, destinados a una vida de infelicidad, o cuando los problemas económicos crean dificultades insuperables. Piensen en una madre prostituta o en un padre en la cárcel, o en el paro y con otras seis bocas que alimentar. Y sin embargo, incluso en aquella época, yo intentaba dar una palabra de consuelo a la embarazada, intentaba buscar con ella otra solución; pero el caso acababa casi siempre en aborto.
Ahora que su profesión ha cambiado de dirección, cada nacimiento supone para él una emoción siempre nueva. Una emoción maravillosa si el niño nace sano —observa—, pena y dolor si nace enfermo. Y no puedo nunca separar los ojos de la mampara que me separa del departamento de neonatología, para seguir hasta el final la suerte del niño.

Y, dando una patada a la regla de oro que impone frialdad y distancia ante el historial de sus pacientes, confiesa haber tenido mucho miedo por la vida de un recién nacido. Hace poco tuve miedo con un bebé que estuvo a punto de morir en mis brazos. Tenía un sufrimiento fetal agudo. Primero lloró, después dejó de lamentarse, bloqueado por una parada cardíaca. El pediatra no llegaba, tuve que actuar yo solo. Pero, cuando ya creía que había muerto, y había dejado de practicarle el masaje, llegó el médico a ayudarme. El niño ahora vive.

Sus colegas, los que antes le llamaban con disgusto Herodes, al principio no podían creérselo. Siempre lo habían estimado por su precisión y profesionalidad, pero ahora es para todos, además, un modelo, uno que ha tenido el valor de cambiar de ruta. ¿Si sería capaz otra vez de practicar abortos? —concluye—. Si lo hiciera, ya no podría volver a mirar a los ojos a mi Eugenio.







Cortesía: Avvenire-Alfa y Omega


ImagenAdopción espiritual

Tags: spa, aborteros

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jueves, 19 de julio de 2007


III CONGRESO INTERNACIONAL PRO-VIDA DECLARACION DE MEXICO 2007

Los representantes de organizaciones nacionales e internacionales, defensoras de la vida, la familia y la dignidad humanas, provenientes de diferentes partes del mundo, reunidos en México del 23 al 25 de Marzo del 2007, en el 3er. Congreso Internacional Provida (CIP), en continuidad con los CIP, realizados en Madrid y en Lima, los años 2003 y 2005 respectivamente, nos dirigimos a:

TODOS LOS GOBERNANTES, PODERES DEL ESTADO, LÍDERES POLÍTICOS, MIEMBROS DE ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL, INSTITUCIONES DE SALUD, INSTITUCIONES QUE TRABAJAN POR LA FAMILIA Y LA EDUCACIÓN, Y MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN, (TODOS ELLOS) RESPONSABLES DE DEFENDER LOS DERECHOS HUMANOS Y A HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD.

CONVENCIDOS QUE:

1. La dignidad del ser humano, desde el momento de la concepción/fecundación y hasta la muerte natural debe ser promovida tal como se establece en la, Declaración Universal de los Derechos Humanos (Diciembre, 1948), la cual inicia afirmando que “EL FUNDAMENTO DE LA LIBERTAD, LA JUSTICIA Y LA PAZ EN EL MUNDO CONSISTE EN EL RECONOCIMIENTO DE LA DIGNIDAD DE TODOS LOS SERES QUE PERTENECEN A LA FAMILIA HUMANA Y EN SU IGUALDAD Y DERECHOS INALIENABLES”, así como en la Declaración sobre los Derechos de los niños y las niñas de las Naciones Unidas.

2. De este principio de igualdad se desprende que la dignidad del ser humano nos hace trascendentes del ámbito material y que este alto valor no admite graduaciones. Implica que el ser humano es siempre un fin en sí mismo y nunca un medio, es siempre un sujeto de derechos y no un objeto, siempre una persona y nunca una cosa.

3. El primer derecho humano fundamental es el derecho a la vida, sin ningún tipo de discriminación por sexo, edad, raza, credo, situación socio-económica, estado de salud o cualquier otra condición.

4. Por tanto, todo ser humano debe ser protegido y respetado, desde el momento de la concepción/fecundación, esto es el momento en que científicamente comienza la vida humana, la cual seguirá un proceso de desarrollo –continuo, individual y autónomo– dentro y fuera del útero, tal y como lo reconoce la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

5. Por ello, la dignidad del ser humano desde el momento de la concepción/fecundación y hasta su muerte natural debe ser salvaguardada mediante leyes fundamentadas en estos principios básicos, emanados de dicha dignidad, como lo son: la unidad en la totalidad, el derecho a no ser

usado como un objeto, la inviolabilidad, la fidelidad, la solidaridad y el derecho a recibir cuidados y atención médica de calidad.

6. La familia basada en el matrimonio de varón y mujer, monogámico, indisoluble y abierto a la vida, es el espacio natural para que se engendre, ame y eduque todo ser humano.

A ELLOS LES EXIGIMOS QUE SE OBLIGUEN A:

1.- Respetar y hacer respetar toda vida humana, desde la concepción/fecundación y hasta su muerte natural. El ser humano debe ser tratado como persona, desde el momento inicial de su existencia.

2.- Eliminar toda práctica abortiva, eugenésica, eutanásica, mutilante, de procreación artificial, de crioconservación o comercio de embriones, fetos y gametos. Así como cualquier tipo de manipulación, desmantelamiento, rediseño, recomposición y/o experimentación genética o biológica de seres humanos.

3.- Aprobar leyes y generar las condiciones económicas, sociales y culturales a fin de garantizar la estabilidad del vínculo matrimonial y la procreación de los hijos dentro de éste.

4.- Respetar y promulgar leyes que salvaguarden el derecho fundamental a la objeción de conciencia, tanto a nivel institucional como a nivel personal.

5.- Respetar el hecho de que se nace hombre o mujer y de que la identidad y comportamiento propio de cada sexo está biológicamente determinado.

6.- Reconocer que la naturaleza biológica del ser hombre o mujer no es producto de alguna construcción social, pues la naturaleza personal también incluye la realidad biológica.

7.- Promover soluciones humanas y solidarias que siempre respeten y afirmen la vida, para las necesidades de mujeres y varones, tales como:

▪ Embarazo adolescente y enfermedades de transmisión sexual: promover y financiar programas que fomente la abstinencia antes del matrimonio, y la fidelidad dentro de él.

▪ Proveer a los seres humanos en las etapas iniciales de su vida intrauterina y a sus madres las condiciones físicas, emocionales, ambientales, sociales, institucionales y jurídicas para que tengan una gestación y un parto dignos y saludables.

▪ Crear leyes que velen por la dignidad de los embriones crioconservados y los protejan de todo comercio, manipulación y experimentación.

▪ Establecer programas educativos que proporcionen información integral, científica y veraz sobre el origen y desarrollo de la vida humana.

▪ Atención terapéutica: entendida como la protección y el tratamiento necesarios para el mantenimiento de la salud. La responsabilidad terapéutica implica la licitud de la atención médica en la fase prenatal y la obligación de estos cuidados cuando son ordinarios y proporcionados en relación con los efectos secundarios . Toda intervención debe ser curativa y no perjudicar la salud del embrión exponiéndolo a riesgos desproporcionados. Toda intervención médica o

de diagnóstico debe respetar la dignidad personal del embrión y ser benéfica para él.

▪ Impedir cualquier daño o modificación sobre el embrión, ya sea genética o sobre su integridad biológica, que no tenga por objetivo directo salvar su vida o curarlo de alguna enfermedad. Este daño o modificación no será válido aún cuando se pretenda el bien de otros.

▪ No simular o disfrazar como anticonceptivos, drogas o dispositivos que en realidad tienen efectos abortivos con el fin de que la sociedad acepte su uso. Tal es el caso de la llamada “anticoncepción de emergencia”, el Dispositivo Intrauterino y la pastilla RU486.

▪ Establecer y financiar instituciones de salud con todos los recursos de que dispone el avance científico para atender embarazos de alto riesgo y facilitar el acceso oportuno, en todas las instituciones de salud pública, a todas aquellas mujeres que requieren esta atención especial.

▪ Brindar el apoyo médico, económico, psicológico, social y cultural a las personas con capacidades diferentes y a sus padres a fin de promover su desarrollo integral y su plena inserción en la sociedad.

▪ Desarrollar y utilizar aquellas terapias éticas y humanas que permitan la prevención, diagnóstico y cura de enfermedades prenatales, perinatales y neonatales.

▪ Proveer el marco jurídico necesario que impida el uso de técnicas de procreación artificial contrarias a la dignidad del ser humano: fisión gemelar, clonación, partenogénesis, la implantación y gestación de embriones en úteros de alquiler, traspasar los límites de edad reproductiva de la mujer, generación de embriones “supernumerarios”, ya que hoy no existe o es deficiente.

▪ Promover y proteger mediante leyes claras y precisas el recurso de adopción para matrimonios con la capacidad de brindar una educación integral a niños sin padres, lo cual permita a su vez subsanar su imposibilidad para procrear hijos biológicos.

▪ Establecer sanciones jurídicas y fiscales tales como la inhabilitación para recibir recursos públicos o privados para aquellas instituciones o centros que estén conectados con actividades ilícitas de investigación o experimentación en contra de seres humanos. Incluso si alguno de sus miembros está implicado en ello, la institución debe asumir su responsabilidad por esto.

▪ Propiciar que las instituciones adopten protocolos de transparencia, regular las actividades médicas y de investigación, incluyendo la obligación de aprobar evaluaciones éticas (públicas), establecer un régimen serio de autorizaciones administrativas y de control, establecer sanciones en aquellos casos de falta de cumplimiento de los protocolos o colaboración por parte de las instituciones.

▪ Circunscribir la investigación e implementación de terapias celulares al uso de células totipotenciales provenientes del cordón umbilical, la placenta, el líquido amniótico o tejidos adultos y aquellas fuentes descubiertas o por descubrir que no conlleven la producción, uso o destrucción de seres humanos.





NOSOTROS NOS COMPROMETEMOS A:

1.- Estar atentos, acompañar, proponer y servir de manera permanente a las instituciones del Estado, para la implementación de políticas que salvaguarden el derecho a la vida y respeto a la dignidad humanas. Denunciar públicamente a quienes violen este derecho fundamental.

2.- Crear organismos nacionales e internacionales de monitoreo a: partidos y dirigentes políticos, organizaciones de la sociedad civil, medios masivos de comunicación y a quienes los financian, como paso previo para informar y documentar a la población, de modo que le permita iniciar las acciones judiciales, sociales y políticas pertinentes.

3.- Promover y crear instituciones de bien público que den prioridad, entre otras, las siguientes acciones:

▪ Presentación de proyectos normativos que promuevan la vida, la dignidad humana, el matrimonio y la familia.
▪ Difusión de métodos naturales sobre la fertilidad humana.
▪ Difusión de un enfoque humanista de la sexualidad basado en una educación en virtudes y para el amor.
▪ Multiplicación de centros de ayuda para la mujer.
▪ Creación de centros de orientación familiar.
▪ Tratamiento humanitario del síndrome post-aborto.
▪ Apoyo a las familias, para la atención prioritaria de la niñez en situación vulnerable.
▪ Promover la adopción como opción digna para los niños por nacer, para las madres en situación de embarazo inesperado y para los matrimonios sin posibilidad de procrear hijos biológicos.
▪ Crear propuestas jurídicas para cada país de Iberoamérica que impidan la experimentación, manipulación y comercialización de embriones humanos.
▪ Estudios interdisciplinarios que generen una bioética del ser humano.
▪ Capacitación dirigida a padres de familia, para la adquisición de hábitos saludables de higiene, alimentación, estimulación temprana y otras, durante el embarazo y la crianza de los hijos.

Firmantes: Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay,



En México, a los veinticinco días del mes de Marzo del 2007







Publicado por Galsuinda @ 15:32  | defendiendo la vida
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El centro de reproducción humana asistida celebrará este jueves por la noche una fiesta en Madrid para celebrar la elevada cifra de óvulos que están consiguiendo para sus programas de fertilización artificial. Un festejo obvio: se están forrando gracias a la creciente infertilidad de las parejas

Lo que no cuentan estos ‘altruistas’ científicos de la fertilidad es que según publicaba los científicos David Magnus y Mildred Cho de la Universidad de Standford en Science, entre un 0,3 y un 5 a un 10% de las mujeres que se induce la hiperproducción de óvulos experimenta un grave síndrome de hiperestimulación ovárica que en ocasiones les lleva al hospital. Pero lo peor es que esta hiperestimulación puede provocar fallo renal, posible infertilidad en el futuro, e incluso la muerte.

Pero es que además de estas posibles complicaciones médicas, ocurre que el procedimiento es abiertamente inmoral. Bajo la apariencia altruista de ayudar a una pareja infértil, la donante ofrece parte de su carga biológica a un tercero desconocido, de manera que parte de su yo vaga por el mundo sin su conocimiento. Una realidad antinatural, porque la madre necesita conocer de sus hijos y los hijos de sus orígenes.

Supuestamente esta actividad debe realizarse sin ánimo de lucro, como las ETTs. La realidad es que se ha convertido en un supernegocio creciente. Pero para mantener el negocio hace falta “materia prima”, así que se han hinchado a colocar carteles pidiendo donantes de óvulos a cambio de una “compensación” de unos 1.200 euros. Especialmente en la universidad, donde las mujeres son jóvenes, presumiblemente sanas y están en el pico de su fertilidad. Además, las universitarias son ‘estudihambres’, o sea, que los 1.200 euros pueden ser un importante gancho. Pero no deja de ser una inmoralidad. Por eso, ante las quejas recibidas, ya no se hace pública la ‘compensación’ o precio. Además, la Facultad de Medicina de la Complutense ha prohibido la exhibición de esos carteles por tratarse de un peligro sanitario.

Luis Losada Pescador

Hispanidad.com


Tags: FIVET, óvulos

sábado, 14 de julio de 2007


Suposiciones y realidades.

Esteban Santiago.

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En pocas ocasiones ha saltado con más fuerza un tema de las páginas de las revistas científicas a los medios de comunicación, como con las células madre. Prensa, radio y televisión recogen con frecuencia noticias, expresan deseos y alimentan expectativas sobre ellas. Sorprende también que las noticias —y las interpretaciones— estén a menudo tiznadas por la polémica. ¿Qué hay detrás de las células madre? ¿Qué son? ¿Por qué, en medio de la esperanza que prometen, suscitan la polémica? ¿Qué defienden unos? ¿Qué intentan proteger otros? El catedrático de Bioquímica Esteban Santiago repasa los resultados publicados en las revistas científicas de mayor prestigio y hace un balance para dar respuesta a estas preguntas.
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El arranque de la vida humana de un cigoto, la célula que se genera tras la unión de una célula sexual masculina y otra femenina, hizo pensar en las posibilidades extraordinarias de esta célula. Pues se trata de una célula indiferenciada que, por divisiones sucesivas, ha de producir todos los tipos de células que encontramos en el organismo adulto. Las células primeras del embrión adquieren en sus divisiones un grado de determinación que les conducirá a su destino final —ser una de las células presentes en los tejidos de nuestro organismo—. ¿Sería posible arrancar algunas células de este embrión para, adecuadamente canalizadas, convertirlas en sustitutas de células que murieron por causa de una enfermedad?
Junto a estas células arrancadas del embrión y preparadas a partir de él, que se conocen como células madre embrionarias, han aparecido, de modo sorpresivo para los propios investigadores, algunas células indiferenciadas en tejidos de organismos adultos, con capacidad de multiplicación y diferenciación ulteriores. Para diferenciarlas de las primeras, éstas han sido llamadas células madre de adultos.

Quienes hablan de células madre deben distinguir, pues, de entrada, el origen de estas células: embriones o tejidos de organismos adultos. Para conseguir las células embrionarias hace falta extraerlas del embrión. El embrión empieza su camino pocas horas después de que el espermatozoide haya penetrado en el óvulo de la mujer. Las células sexuales se preparan para realizar esta función de una manera precisa. La inmensa mayoría de las células de nuestro organismo poseen una información doble. Sin embargo, para realizar su función, las células sexuales se quedan sólo con una información sencilla. Una célula del organismo humano adulto, hombre o mujer, posee 46 paquetes de dna, lo que los científicos llaman cromosomas, y que constituyen nuestro genoma. Las células sexuales tienen sólo 23 cromosomas. En la célula de doble contenido informativo dos de esos paquetes informativos son los cromosomas sexuales, tanto en el hombre como en la mujer. En el caso de la mujer los dos cromosomas sexuales son x. Pero en el caso del hombre uno de los cromosomas es x y el otro y. La célula sexual de la mujer participará en la unión con la información sencilla; por tanto aportará con ella siempre un cromosoma x. En el hombre la mitad sencilla poseerá un cromosoma x, o un cromosoma y. Y aquí manda el azar. La unión de las dos células sexuales conducirá a una nueva célula, con información doble, que se inicia ya con esa marca distintiva: xx, mujer, o xy, hombre.

Desde que se unen las dos células, el proceso de formación del cigoto es rápido, dura escasas horas. La conjunción precisa de las dos células y la alineación de las dos colecciones de cromosomas de la célula masculina y de la célula femenina dará lugar a una nueva célula con un potencial extraordinario. Es el cigoto, que algunos se atreven a llamar embrión unicelular. Esa célula primera es, biológicamente, mucho más que la suma de dos células. La información que aporta la célula masculina activa componentes de la célula femenina, que quedarían inactivos si no se hubiera producido esta conjunción. Y lo mismo sucede con la información que aporta la célula femenina, que activa componentes aportados por la célula masculina. Si ese proceso inicial falla, la fusión no llegará a producir el cigoto. Sería una fusión celular sin el destino encaminado del cigoto.
En el cigoto arranca una nueva vida humana. La vida de un hombre o de una mujer. El cigoto es la única realidad unicelular totipotente capaz de desarrollarse hasta producir un cuerpo entero. La revista Nature, en el número de 20 de junio de 2002, publica un comentario de dos páginas titulado «Su destino desde el día uno», en el que se resumen y relanzan las investigaciones de los equipos de Richard Gardner y Magdalena Zernicka-Goetz, sobre la organización individual del cigoto.
Éste tiene un eje, lo mismo que una distribución asimétrica de sus componentes. En él hay una polaridad selectiva. Por división, produce las dos primeras células que, a su vez, son desiguales entre sí, como lo son también respecto al cigoto del que proceden. En su membrana, poseen moléculas mediante las que interaccionan específicamente, constituyendo una unidad orgánica bicelular.
La interacción célula-célula activa los caminos de señalización intracelulares, modificando el estado del genoma: informan a cada una de las células de su identidad como parte de un todo bicelular. Si nada se interpone en su camino, este mensaje irá, paso a paso, produciendo una biología que es ya, desde ese instante, fuente también de una biografía. De una se originarán las células que servirán para unirse a la madre y recibir el alimento después de la implantación. De la otra se formarán de manera precisa los tejidos y los órganos de nuestro cuerpo. Un nuevo argumento éste, para quienes piensan que en el cigoto hay ya una vida humana nueva que comienza.

Las condiciones en que se encuentra el genoma —el dna de cada una de nuestras células— y el medio intracelular, por una parte; y las interacciones entre las células, y las de cada una con los componentes del medio extracelular (el nicho), por otra, son las que determinan la función y el futuro de cada célula. Por ello, si se extraen del organismo (tanto si es embrionario, como fetal o ya nacido), cada tipo celular puede ser reprogramado de nuevo hacia un linaje diferente del que hubiera seguido de continuar formando parte del organismo del que procede. Los cambios ordenados en cada una de las células durante la construcción, desarrollo, crecimiento y maduración de un organismo suponen una información molecular precisa.
Como de manera acertada gusta describir la profesora López Moratalla, la célula sabe a lo largo de la vida del viviente del que forma parte «quién es», como célula de tal organismo unitario; sabe la historia, su linaje, «de dónde» procede; y con ello, también «a dónde» se dirige. Sabe si puede multiplicarse o dejar de crecer, e incluso sabe programar su propia muerte temprana en función del todo orgánico. Un saber molecular, en tanto en cuanto está formando parte de esa unidad orgánica que es cada cuerpo, en cada etapa de la vida. Sacada de su contexto natural, cada célula queda a merced de la información del medio en que se sitúe; pero aun así, su respuesta depende de la memoria acumulada en la existencia del organismo al que pertenecía.

Investigaciones recientes han permitido conocer los mecanismos de ese «saber celular», algo que abre las puertas a la manipulación de las células humanas, sean jóvenes o adultas. Pues cabe ya cambiar la trayectoria natural de las células y utilizarlas en sustitución de las que sucumbieron por causa de una enfermedad. Es así como nace la terapia celular o terapia regenerativa.
Los tejidos y órganos del cuerpo tienen capacidad para reparar, por sí mismos, lesiones y regenerarse. En algunos casos las lesiones que se generan en algunas enfermedades son irreversibles, como ocurre en la enfermedad de Parkinson o en la diabetes. Y por ello se buscan caminos que permitan inducir la regeneración en el propio organismo, o producir células que puedan trasplantarse al lugar de la lesión o inyectarse para reparar con ellas la lesión producida por esa enfermedad. La reparación de tejidos se basa fundamentalmente en el uso de células madre.

Las células madre son células inmaduras, indiferenciadas, que en divisiones progresivas tienen la posibilidad de generar alguno o algunos de los tipos celulares diferenciados del organismo. Se dispone de la posibilidad de obtenerlas en el laboratorio, tanto a partir de embriones o fetos, como de los tejidos de un paciente o de un donante. Con ellas podría conseguirse esta medicina reparadora. La obtención de células madre de un sujeto adulto evitaría recurrir a embriones, que habrían de ser destruidos para obtener aquéllas. Su empleo evitaría destruir una vida humana, producida previamente sin otro fin que el de su destrucción. Esta es la cuestión fundamental presente en los debates actuales.

El embrión humano, al cabo de seis o siete días, se configura como blastocisto, y entre ese momento y hasta los catorce días tiene lugar su anidación en el útero. Al término de esta etapa, las células de la masa interna del blastocisto se han organizado como disco embrionario bilaminar, y la siguiente fase, conocida como gastrulación, transforma, con una segunda diferenciación celular, el disco embrionario en trilaminar. A partir de estas tres capas se originan todos los tejidos, órganos y sistemas del organismo y parte de los tejidos extraembrionarios. La diferenciación de una célula hacia un estadio de alta especialización se acompaña de una pérdida de la capacidad de multiplicarse, a la vez que la célula guarda memoria de su historia como parte de un organismo y su inherente carácter de célula madre de reserva, o progenitora, o diferenciada, o de célula a término. El organismo en formación almacena células inmaduras —células madre o progenitoras— capaces de incorporarse al proceso de diferenciación y realizar así la función de reparación de lesiones o regeneración de tejidos. Son células que mantienen a lo largo de la vida la potencialidad de retomar y continuar el programa de su linaje y dar origen a cualquiera de los tipos celulares (células madre pluripotentes), a algunos de los tipos (células madre multipotentes), o a uno sólo en el caso de las llamadas progenitoras.
Si la fecundación, la unión de las dos células, masculina y femenina, se hace in vitro, pueden permitirse ciclos de divisiones celulares, hasta cinco días después. La organización del crecimiento es precisa. Se ha formado ya lo que llaman el blastocisto. Si se implanta en el útero de la madre el embarazo puede llegar a término. Si uno decide no implantar y arrancar las células que hay en el interior del blastocisto y las desagrega y las siembra sobre una capa biológica, estas células se dividirán e irán dando células iguales. Se pueden de nuevo desagregar estas células y resembrarlas. Esta es la fuente de las células madre embrionarias.

En este estadio del embrión que hemos llamado «de blastocisto», aparecen ya dos tejidos diferentes. Por una parte, las células situadas hacia el exterior y polarizadas que se configuran como tejido extraembrionario, el trofoblasto o cubierta, que le permitirá intercambiar con el exterior materia, energía y señales moleculares para su crecimiento armónico y que, además, funcionará como la primera barrera de defensa en el proceso de simbiosis con la madre, que se iniciará en la etapa de anidación. Las células del interior, por otra, se aglutinan constituyendo la masa celular interna, de cuyas células derivan los diferentes tejidos. Esta primera diferenciación, hasta dar dos linajes celulares diferentes, se inició en la primera división del cigoto, y se compromete definitivamente en el embrión de ocho células con la compactación. Las interacciones, diferentes, entre las células que ocupan el interior y las del exterior permite que reciban señales también diferentes. Esto hace posible que las células se diferencien tanto en morfología como en destino final, en el embrión.

El trofoblasto no es sólo un tejido «extraembrionario» que dará lugar a la placenta, necesaria e imprescindible para la comunicación con la madre en la gestación. Es un componente del sistema inmunitario innato, con un papel esencial en la defensa frente a infecciones bacterianas durante la vida intrauterina. Para organizar la respuesta immunitaria en la interfase útero-placenta tiene lugar un «diálogo molecular» materno-filial en el que el factor csf-1 (liberado por células del sistema inmunitario de la madre presentes en las trompas) se une a receptores específicos del trofoblasto del embrión y activan dichas células.
Las células de la masa celular interna del blastocisto tienen el potencial de contribuir a cualquiera de los linajes en función de la posición que ocupan, por lo que se les denomina pluripotentes; mientras que las células del trofoectodermo, por el contrario, sólo contribuyen a dar la capa del trofoblasto de la placenta. Las células de la masa celular interna son pluripotentes por la elevada expresión en ellas del gen Oct-4, que codifica una proteína que insta a las células a mantenerse indiferenciadas. Es la expresión de este gen la clave de la potencialidad. Sólo cuando su expresión desciende en las células de la masa interna del blastocisto comienzan a aparecer tipos celulares diferenciados en el embrión, en función del sitio que ocupa cada una y, por tanto, de las señales que recibe.

Por ello, extraídas del blastocisto del embrión, se constituyen en células madre embrionarias, que pueden crecer y posteriormente diferenciarse hacia cualquier tejido orgánico, si se aportan los factores que necesita para ello, y que son señales que han de recibir artificialmente fuera del contexto embrionario.
En el embrión en desarrollo, por tanto, las células de la masa interna son solamente células progenitoras o precursoras, que se multiplican limitadamente antes de diferenciarse hacia cada uno de los tejidos adultos, de forma asociada a la posición que ocupan. Sin embargo, cuando las células de la masa interna se extraen del ambiente embrionario natural y se cultivan in vitro, proliferan sin limitación alguna, al tiempo que mantienen el potencial de generar células derivadas de cualquiera de los linajes del embrión, y por ello, como se ha dicho ya, se denominan células madre embrionarias. Cuando las células madre embrionarias se aíslan del blastocisto humano y se cultivan en un estrato de fibroblastos de ratón irradiados, se multiplican y confluyen hasta la formación de dos tipos de agregados, según las condiciones del medio. Las células embrionarias mantienen activa la telomerasa (enzima que induce el crecimiento), por lo que se replican y multiplican de forma indefinida. Se han conseguido líneas celulares a partir de las del embrión temprano que retienen las propiedades de las de éste, incluidas la capacidad de proliferar, generar teratomas in vivo, y especializarse como células que derivan de las tres capas germinales. Y a partir de las líneas inmortalizadas de las células madre embrionarias es posible generar linajes específicos de tejido.

Las células madre embrionarias obtenidas de ratón están bien caracterizadas y se han usado como modelo en diversos enfoques experimentales para el estudio del desarrollo en mamíferos, análisis de la expresión y función de genes durante la diferenciación y desarrollo, y en experimentos encaminados a la obtención de poblaciones celulares para diseño de terapias de trasplante.
Posteriormente, se han obtenido células embrionarias humanas a partir de blastocistos donados por clínicas de reproducción asistida, y también a partir de embriones producidos para ello fecundando in vitro gametos de donantes fértiles. A partir de células madre embrionarias de ratón se han derivado diversos tipos celulares: neuronas, células de la glía, células madre neuronales, células de los islotes pancreáticos, hepatocitos, osteoblastos, y adipocitos, etc. Se planteó entonces si estas células madre embrionarias pluripotentes podrían ser de utilidad, en el futuro, para generar tejidos de reemplazo: neuronas para sustituir las destruidas en pacientes con enfermedades degenerativas, lesiones medulares, o producción de células de la sangre en pacientes con anemias, o células productoras de insulina para trasplantes a pacientes con diabetes juvenil, etc.
Este tipo de terapia ya ha sido eficaz en ratones. En experimentos en los que las células madre embrionarias se cultivaron y diferenciaron hasta células troncales de la glía, que trasplantadas a ratones con una deficiencia genética relacionada con la función de la glía, se curaron. Y también células madre neuronales derivadas de las células madre embrionarias, que fueron capaces de dividirse y diferenciarse en neuronas funcionales cuando se inyectaron a ratones que tenían lesiones en el sistema nervioso. Se ha descrito además la corrección de la diabetes en ratón con células productoras de insulina derivadas de las células madre embrionarias. Pero no se puede dejar de decir que los resultados positivos con estas células han sido posibles porque se usaron cepas de ratón que no experimentan el rechazo de injertos.

¿Cabe transferir al hombre lo que sabemos de las células madre embrionarias en animales? La transferencia de estos conocimientos al caso del hombre no es tan directa. El hombre rechazaría las células madre embrionarias. No quedaría otro remedio que proteger al paciente, durante toda su vida, con un tratamiento inmunosupresor con todos los riesgos de infecciones y tumores por sus bajas defensas inmunitarias. Otro problema generarían también las células embrionarias humanas: como son células con potente crecimiento, facilitaría la formación de tumores. Habría por tanto que contar con la posibilidad de eliminar cualquier célula madre con capacidad tumoral, algo que no ha sido posible conseguir todavía.
Con las células madre procedentes de clínicas de fecundación in vitro existe también el riesgo de que los embriones provengan de parejas con problemas de fertilidad, y además por el efecto de la manipulación en el proceso de la fecundación, podían presentar el riesgo de malformaciones y otras alteraciones.
Es lógico, pues, preguntarse si los estudios con estas células tendrían una aplicación generalizada y habría que valorar también las consecuencias de las posibles alteraciones en el genoma de estas células.

En 1999 se demostró que las células madre no tienen que proceder necesariamente de embriones para que sean capaces de diferenciarse y derivar en células especializadas, pues en los tejidos de organismos adultos también existen células madre, llamadas células madre de adulto. Estas células son responsables de mantener los tejidos en condiciones fisiológicas y además de repararlos en caso de lesiones o alteración. Son muchos los datos que confirman la presencia de células madre en los tejidos de animales y en los tejidos humanos. Hasta la fecha se conoce su presencia en médula ósea, sangre periférica, sangre del cordón umbilical, cerebro, médula espinal, pulpa dentaria, vasos sanguíneos, músculo esquelético, epitelio de la piel y tejido conjuntivo, córnea, retina, hígado y los conductos del páncreas; por tanto, en tejidos que derivan de las tres capas germinales.
Hasta hace pocos años, estas células troncales se consideraban específicas de tejido, es decir, capaces de generar sólo los tipos de células presentes en el tejido en el que residían; pero estudios recientes demuestran una plasticidad inesperada de las células adultas, con la capacidad de generar tipos celulares adicionales. Sustituido su entorno natural por otro, ejecutan el programa de diferenciación intrínseco de la célula de acuerdo con las nuevas señales de diferenciación que recibe. En algunos casos, parece que determinadas células troncales de adultos tienen mayor potencial de diferenciación que algunas células madre embrionarias. Esto podría ser así porque, a medida que el organismo crece y madura, existe una disminución en la necesidad de restringir el potencial de diferenciación. Como hemos señalado, durante el desarrollo temprano, las células que se encuentran en estrecha proximidad (antes de alcanzar el estadio de blastocisto) se exponen a grupos superpuestos de señales extracelulares. Esto requiere el recurso a mecanismos autónomos de la célula (niveles de expresión del gen Oct-4, en este caso) para restringir el potencial de seguir determinados destinos. Pero a medida que el organismo crece, y especialmente en adultos, las células troncales en diferentes tejidos pueden estar espacialmente aisladas en nichos donde no están expuestas a señales inductivas presentes en otros tejidos.
Un trabajo publicado el pasado mes de julio por Verfaille, en la revista Nature, ha ratificado lo que algunos autores apenas sugerían. En el trabajo se validan todas y cada una de las premisas necesarias para considerar a una célula madre adulta como pluripotente. Las han diferenciado hasta dar células de linajes de las tres capas con la morfología y función correcta. Los autores comprobaron también la capacidad de diferenciación de las células in vivo, después de la inyección intravenosa de éstas en animales ya nacidos, a diferencia de lo que ocurre con las células madre embrionarias. Además, y en contrate con lo que ocurre con estas últimas células, no se detectaron tumores derivados de las células en ninguno de los animales nacidos. Así, pues, el paradigma de que las células madre de adulto tienen restringida su potencialidad ha cedido ya ante la evidencia creciente de que estas células contribuyen a otros tipos celulares cuando están expuestas a las influencias del entorno apropiadas.

Los hallazgos relacionados con la plasticidad en el desarrollo de las células madre adultas plantea con claridad que su existencia puede reemplazar el uso de células madre embrionarias, y no sólo porque sean de suyo autólogas y no produzcan rechazo. Una célula madre adulta puede, de hecho, reprogramarse para que su diferenciación se dirija hacia otros tipos celulares y salte, o se trasdiferencie, a células de capas embrionarias diversas. Así, por ejemplo, células madre de médula ósea pueden regenerar el sistema hematopoiético; pueden dar lugar a células musculares o células hepáticas. Y muy recientemente se ha conseguido transformar células madre hepáticas de ratón en células pancreáticas productoras de insulina. Las intervenciones llevadas a cabo en la Clínica Universitaria de Navarra y en otros centros sanitarios de España, Francia y Estados Unidos señalan realmente una posibilidad de terapia celular, que está demostrando ser muy eficaz. Basta hacer crecer en el laboratorio, en condiciones apropiadas, las células inmaduras —mioblastos— tomadas de una pequeña sección en la pierna, y después inyectarlas en el corazón. Estas células son capaces de sustituir funcionalmente a las células destruidas por el infarto. Más aún, se ha identificado una célula madre en la médula ósea que es pluripotente y, por tanto, equivalente a una célula madre embrionaria, en cuanto a potencialidad. Los datos actuales muestran que células similares pueden obtenerse de forma muy eficiente de la sangre circulante y de la del cordón umbilical. Las células madre procedentes de la médula ósea y presentes en la sangre conservan la misma plasticidad que las que están en la médula ósea.
Se ha demostrado también que las células madre de la médula ósea de un adulto pueden inyectarse en la sangre y de allí emigrar al cerebro, donde se incorporan al tejido cerebral; allí se diferencian hasta dar neuronas con expresión de proteínas propias de estas células. Esta enorme plasticidad supone un potencial de aplicaciones clínicas como fuente alternativa de neuronas para pacientes con enfermedades neurodegenerativas del sistema nervioso. Las células madre de tejidos adultos pueden inyectarse en distintos órganos, tales como corazón, músculos, hígado, pulmón o intestino, transformándose in situ en células de estos tejidos.
Se ha demostrado que las células madre de la médula ósea de adulto son eficaces en trasplantes de corazón (lo ha hecho recientemente un grupo de investigadores de Valladolid). Una vez inyectadas parecen emigrar directamente a las áreas donde se localiza la lesión y allí se convierten en tejido muscular del corazón, vasos sanguíneos y tejidos fibrosos.
Esta inesperada plasticidad de las células humanas después del trasplante abre nuevas perspectivas a la terapia con células madre de adulto. Si bien se pensó que el aislamiento y el cultivo de células madre de tejidos adultos tendrían serias limitaciones técnicas en el ser humano (con excepción de las células madre cutáneas, de la grasa y mesenquimatosas), y que el uso terapéutico estaría ligado estrechamente a la posibilidad práctica de multiplicarlas in vitro de modo eficiente, trabajos recientes muestran que tales dificultades son superables; y sobre todo que, al menos de momento, ninguno de los experimentos de trasplante ha producido tumores en el organismo receptor, a diferencia de lo que ocurre con las células madre embrionarias.

En conclusión, las células madre embrionarias, procedentes de los embriones crioconservados, sobrantes de la practica de la fecundación in vitro, no son ni necesarias ni convenientes para las terapias regenerativas. Es más, si se produjeran embriones para su uso directo, con más seguridad que las que ofrecen las técnicas actuales, esa fuente de material para la investigación aplicada tendría un retraso de cinco a diez años con respecto a las células madre de adulto. Los experimentos con las células madre embrionarias se han llevado a cabo con excesiva rapidez y sin el control riguroso, a nivel molecular y celular, del proceso de diferenciación y crecimiento de las células derivadas de ellas por adición de sustancias con capacidad de inducir esos cambios. La situación actual de la investigación con células madre procedentes de embriones es de recomienzo. Habría que resolver además los problemas señalados: rechazo y formación de tumores. Mientras que por el contrario, en los mismos años se han encontrado fuentes abundantes de células madre de adultos; se consigue controlar su crecimiento y diferenciación y se cuenta ya con éxitos esperanzadores (más aún, espectaculares) en el tratamiento y curación de enfermos.

En el año 2000 la revista Science publicaba los intereses económicos de la firma Geron, que había apostado con potentísimas inversiones en tres patentes de materiales necesarios para la purificación, mantenimiento y maduración de las células madre embrionarias. Hace dos años se veía más rentables estas células que las de adulto. Otro grupo de científicos en Boston que intenta contribuir al tratamiento de la diabetes con la hormona glp-1 ultima el diseño de los estudios preclínicos, en colaboración con la empresa de terapia celular ViaCell. Se ve, por tanto, que la biotecnología de células madre no se reduce a las obtenidas de embriones. Quizá en el futuro la investigación se dirija más directamente hacia la restauración directa de las células en el organismo. Varios trabajos se han encaminado ya a restaurar zonas del cerebro, haciendo proliferar y diferenciarse in situ las células madre neurales. La simple adición de un factor de crecimiento las estimula; de esta forma los investigadores esperan aportar los componentes colinérgicos de las neuronas perdidas en los enfermos de Alzheimer. La infusión del factor de crecimiento transformante (alfa-tgf) a ratas con la enfermedad similar a la enfermedad de Parkinson, induce una proliferación rápida de células madre neurales, seguida de su migración y diferenciación a neuronas, y las ratas tratadas mostraron un descenso de los síntomas. Otro hallazgo de gran interés es el hecho de que un trasplante «anima» a que crezcan y se diferencien nuevas células a partir de las células madre del organismo receptor. En contra del paradigma imperante de que el corazón no puede ser reparado, se han encontrado nuevas células desarrolladas tras el trasplante. Una respuesta regeneradora que no se esperaba.

Podemos afirmar que las células madre de adulto son autorregenerativas, pluripotentes y capaces de repoblar los tejidos en que residen y tienen capacidad después del trasplante de injertarse en tejidos de diferente origen. Las células de la médula ósea se diferencian para dar múltiples líneas; las condiciones de cultivo y moléculas inductoras pueden alterar el comportamiento de las células estromales de la médula ósea y el microambiente es crítico para alcanzar propiedades in vivo. Las células «reparadoras» localizadas en la médula ósea, extraídas de un donante (o del propio paciente) pueden trasladarse al flujo sanguíneo y ayudar a regenerar cualquier tejido. Es interesante, en este sentido, el conocimiento que actualmente tenemos de la regeneración del hígado. El hígado mantiene una masa en estado estable, que se controla básicamente por el delicado equilibrio entre aumento y disminución de células. La reconstrucción del órgano después de pérdida de tejido no implica sólo reemplazamiento de células, sino también un complejo proceso de remodelación que tiene como resultado la reconstrucción de la arquitectura tisular típica. La regeneración del hepatocito se acompaña por una secuencia de fases diferentes: una fase de iniciación que da lugar a unas células en un estado capaz de replicarse; una fase proliferativa en la que tiene lugar la expansión de la población celular ; y una fase de terminación en que se reprime el crecimiento para terminar la regeneración en ese punto. Las tres fases se regulan por un amplio grupo de factores, especialmente citoquinas, cuya identidad se ha conocido con detalle usando modelos animales. La regeneración exige una remodelación compleja de todos los tejidos del hígado que supone un reemplazamiento regenerativo de los conductos y de los vasos sanguíneos y las células estrelladas. El hígado tiene un único endotelio venoso caracterizado por un turnover variado ya que implica además de sus propias células madre las derivadas de la médula ósea. El mantenimiento de las propiedades de células madre, la posibilidad de reprogramación y de comprometerlas, y el camino que siguen en la regeneración del tejido es esencial para su uso en medicina regenerativa.

Se trata de encontrar terapias dirigidas a potenciar directamente en el paciente la proliferación y maduración de sus propias células madre, o tomándolas de una fuente de células madre del mismo enfermo para hacerlas crecer y madurar en el laboratorio y después devolverlas al paciente. Un ejemplo de la primera es el descubrimiento anunciado recientemente y que se publica en el primer número de agosto de la revista Endocrinology. El trabajo muestra que una hormona natural, la glp-1, podría ser el «tratamiento» de la diabetes tipo 1 (la grave). Esta hormona puede conseguir que se reemplacen los islotes pancreáticos destruidos por la enfermedad. Ejemplos de la segunda son las que se están llevando a cabo con células de la médula ósea, de la grasa, de la sangre del adulto o de la del cordón umbilical. Los investigadores siguen con confianza su trabajo; y todos mantenemos despierta la esperanza en este momento en que la biomedicina abre puertas insospechadas.

Esteban Santiago.
Catedrático de Bioquímica


http://www.nuevarevista.net/2002/diciembre/nr_articulo84_3.html


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jueves, 12 de julio de 2007


Luis Losada Pescador.- La revista del colegio de Médicos de Madrid del pasado mes de abril publicaba una tribuna firmada por dos miembros de la Asociación Madrileña de Planificación Familiar defendiendo la PDD y criticando la negativa de “algunos médicos” a su dispensación. La Comisión Deontológica del Colegio responde en el número de junio garantizando la objeción de conciencia de los galenos madrileños para no dispensar el anticonceptivo de emergencia

“Ante un conflicto de intereses entre la demanda de un tratamiento reconocido y aceptado y el derecho de todo médico a la objeción de conciencia prevalece el derecho a la objeción”. Esta es la conclusión de la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Madrid ante la polémica desatada por la publicación de una tribuna en la revista oficial del colegio defendiendo la PDD y censurando a los galenos que se niegan a receterla. ¿Por qué esta posición tan clara? Porque las razones son “graves, sinceras y constantes y se refieren a cuestiones graves y fundamentales”.


“La anticoncepción de emergencia debería ser una situación de excepción que obliga al médico –después de anteceder la situación de emergencia- a informar a la usuaria de la conveniencia de contactar con su centro de salud para la utilización de otros métodos más recomendables”, añade la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Madrid, presidida por el reelegido profesor Vicente Moya.


El artículo de marras, titulado “Anticoncepción de emergencia: dentro de la ley”, hace campaña de la píldora del día después (PDD) y se censura a aquellos galenos que optan por no prescribirla por razones sanitarias y de conciencia. ‘Casualmente’ está firmado por Concepción Martín Perpiñán y José Manuel Béjar, miembros de la Asociación Madrileña de Planificación Familiar, asociación que forma parte de la Federación Española de Planificación Familiar, rama española del gran lobby abortero mundial: la IPPF.


La Federación Española recibe fondos de la farmacéutica Schering, especializada en la industria anticonceptiva. Por supuesto, Schering comercializa la PDD en España, a través de su marca Postinor. ¿Puede considerarse independiente el trabajo de unos médicos que avalan el producto de su patrocinador?


Martín Perpiñán y Béjar, señalan que la PDD “no tiene contraindicaciones absolutas” y que sus efectos secundarios son escasos. No dice lo mismo su prospecto, donde se advierte de los graves riesgos del ‘pelotazo’ hormonal. Además, varios farmacéuticos ya señalan en privado el alarmante incremento de menopausias tempranas en mujeres consumidoras de la famosa píldora postcoital. No es verdad -como aseguran Martín Perpiñán y Béjar- que “haya estudios que demuestren que no hay una mayor incidencia de patologías”.


Más mentiras. Para justificar su posición, los ‘patrocinados de Schering’ señalan que la PDD no es sino una versión más elaborada de la denominada ‘Pauta de Yuzpe’, es decir, el antiguo ‘cóctel’ de anticonceptivos. El argumento no demuestra que la PDD no sea abortiva, sino que la píldora tradicional también puede ser abortiva en función de su intensidad.


Da igual. Martín Perpiñán y Béjar afirman “con rotundidad” que la píldora del día después no es abortiva. “No actúa si la gestación ya se ha implantado” porque en su opinión, “desde el punto de vista médico no hay gestación si no ha habido implantación del óvulo fecundado en el útero”. Una afirmación recogida por la OMS, que como es sabido es una organización política, no científica. De esta forma se abre la puerta al aborto químico y a la investigación embrionaria. Pero la totalidad de los libros de embriología humana señalan que la vida comienza en el momento de la fecundación del óvulo, no en el momento de la implantación.


Lo más curioso es que los propios Martín Perpiñán y Béjar reconocen acto seguido que la PDD actúa “impidiendo la maduración de la capa interna del útero y de este modo impide que -en el caso en que se hubiera fecundado el óvulo- éste se implante en el útero”. ¿No es esto un aborto?

Conclusión: “Hasta nosotros han llegado múltiples quejas de usuarios del sistema de salud acerca de los médicos que se niegan a prescribir la PDD”, ‘denuncian’ Martín Perpiñán y Béjar. A la Comisión Deontológico del Colegio de Médicos de Madrid no le ha sentado nada bien que llegaran a afirmar que “la negativa a recetar este anticonceptivo vulnera los derechos del paciente y la legislación vigente”.


El derecho a la objeción de conciencia no sólo está recogido en el Código Deontológico, sino en la misma Constitución, argumenta la Comisión Deontológico del Colegio de Médicos de Madrid. Una argumentación secundada por 26 médicos que han hecho llegar sus respectivas cartas de queja al Colegio. Todas ellas han sido publicadas íntegramente en la revista oficial del mes de junio. Asunto zanjado: el colegio resuelve que ante el eventual conflicto de interés entre la demandante del servicio y el derecho a la objeción de conciencia del médico, debe primar el segundo.


La PDD no evita abortos

“Se calcula que la toma de este medicamento podría evitar el 85% de embarazos que se producirían si no se administrara”, señalan los profesionales de la Asociación de Planificación Familiar. Una mentira reconocida por James Trussel, el máximo defensor de la PDD en EEUU. En enero de 2007 publicó artículo en Population Effect of Increased Access to Emergency Contraceptive Pills (Obstetrics & Gynecology 2007;109:181-188). Tras estudiar 717 artículos que evalúan el efecto de la PDD para evitar abortos concluye que “en todos los estudios menos uno, facilitar el acceso a la PDD incrementó su uso. Sin embargo, ningún artículo ha demostrado que el acceso a PDD tenga un efecto para reducir los índices de abortos”. Los quirúrgicos, se entiende. Y es que –como sería esperable- la mera dispensación de la PDD banaliza las relaciones sexuales y fomenta la promiscuidad.


La polémica en torno al menor maduro

Martín Perpiñán y Béjar también se meten en la polémica sobre el ‘menor maduro’. En su polémica tribuna afirman que “en el caso de los pacientes entre 12 y 16 años, el médico está obligado a respetar los derechos del menor maduro”. Los autores parecen desconocer que la Ley Civil y Penal establece las relaciones consentidas a partir de los 13 años.; antes es jurídicamente ‘abuso’. Pero es que además, el debate sobre el ‘menor maduro’ es todo menos pacífico desde el punto de vista jurídico. Menos en el plano científico. “No está recomendado para su empleo en niñas, los datos disponibles en mujeres menores de 16 años son muy limitados”, señala el mismo prospecto del Postinor.

martes, 26 de junio de 2007

http://www.lanacion.es/content/view/2873/41




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Tags: PDD, objeción de conciencia

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JOSÉ MARÍA DEL CAMPO ANGULO, Farmaceútico

UN nuevo ser humano se origina en el mismo momento en que los núcleos del espermatozoide y del óvulo se fusionan. Esa célula embrionaria o zigoto con cromosomas procedentes de la madre y del padre, es única e irrepetible, diferente de las células del cuerpo de la madre, a la que necesitará como seno de desarrollo hasta el parto.

El óvulo maduro sólo puede ser fecundado durante aproximadamente 24 horas. Para que la concepción tenga lugar, los espermatozoides (células del esperma) deben llegar a la ampolla de la trompa (tardan de 10 a 45 minutos en ascender desde la vagina) en este intervalo o antes de que lo haga el óvulo. Los espermatozoides conservan su motilidad 3 o 4 días, aunque su capacidad fecundante puede llegar a dos días.

El óvulo, fecundado o no, permanece de 2 a 3 días dentro del istmo de la trompa, y luego es finalmente transportado al útero. Para ello, se requiere también cierto tiempo (aproximadamente 8 horas), puesto que, para que pueda desarrollarse, el óvulo fecundado debe llegar al útero en el momento adecuado, hacia el 4º-5º día. Ahora, aquel embrión unicelular o zigoto está formado por 12-16 células, la mórula. Si el óvulo no es fecundado, se atrofia.

Después de un coito sin obstáculos, puede o no haber fecundación, dependiendo de que haya ovulación, de que el óvulo esté maduro, de que los espermatozoides tengan capacidad de fecundar o de que haya coincidencia en los tiempos necesarios para el encuentro de ambas células sin haber perdido sus capacidades.

Como hemos visto líneas arriba, la llegada de los espermatozoides desde la vagina hasta las trompas se logra entre 10 y 45 minutos. Caso de coincidir con la ovulación, la fecundación se producirá.

La administración de la píldora postcoital no impediría ni la llegada de los espermatozoides a las trompas ni la ovulación; su único efecto es provocar la destrucción de la lámina funcional del endometrio, por lo que al llegar la mórula al útero entre el 4º y el 5º día no podría iniciar su anidación o implantación, y por lo tanto continuar el desarrollo del nuevo ser humano, que sería expulsado del cuerpo de la mujer en la fase descamativa con la hemorragia periódica.

Que hay nuevo ser humano desde el momento de la fecundación (concepción) lo corrobora el reproducirse en nuevas células a las pocas horas. Su potencialidad vital la va desarrollando en su estancia en el seno de la madre hasta el parto, no le viene dada externamente en cualquier otro momento.

Las sustancias y accesorios anticonceptivos tienen como fin evitar la fecundación (concepción) del óvulo por el espermatozoide.

Las sustancias y accesorios con acción abortiva producen la destrucción del embrión, impidiendo la implantación o anidación del embrión humano.

La píldora postcoital no se puede considerar propiamente como un anticonceptivo, ya que como hemos visto no impide la fecundación del óvulo.

En cuanto a afirmar que el uso de píldoras postcoitales reduce la realización de abortos quirúrgicos o mediante RU-486, hay que entender más bien que a esos abortos hay que sumar los que se han podido producir por el uso de las mismas.

Habrá médicos, farmacéuticos y demás personal sanitario que, por razones científicas y de conciencia, se nieguen a prescribir, dispensar y administrar sustancias cuya única posible acción es impedir el desarrollo de una vida humana incipiente, ya que antes que nada son personas humanas, y estas sustancias no curan nada.



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Tags: PDD, AOE

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domingo, 08 de julio de 2007
jueves, 05 de julio de 2007



Redacción - 05/07/2007
La Fundación Vida reitera el derecho a la vida del no nacido


En el año 2005 – últimos estadísticas nacionales – casi 92.000 mujeres sufrieron el evento traumático del aborto de sus hijos, y se espera que en el 2006 la cifra roce los 100.000

El director de la Fundación Vida, Manuel Cruz, recordó ayer que el ordenamiento jurídico en España no le reconoce al no nacido su derecho a la vida, “y lo tiene”. Así, lamentó que, en cambio, se le reconocen derechos hereditarios puesto que es sujeto pasivo de donaciones y puede ser parte en los procesos civiles.

En este sentido, criticó el concepto de persona física del Código Civil y lo calificó de “convencional y acientífico” pues se elaboró “cuando la Biología molecular y las Constituciones no eran textos directamente normativos”. “Por todo ello –añadió- no se le reconoce su dignidad al no nacido, lo cual es indignante”.

Para el presidente de la Fundación Vida, “toda persona tiene derecho a la vida. y aunque no se reconoce el derecho a la vida del no nacido es un bien jurídicamente protegido”. “¿Qué pensaremos en el año 2050 –se preguntó- de la interpretación que hacemos ahora del derecho a la vida? Supongo que lo mismo que en 1950 respecto al tráfico esclavista de negros practicado durante el siglo XIX”, aseguró Manuel Cruz.

Asimismo, puso de manifiesto que pese a que los abortos provocados en centros sanitarios se pueden en gran medida cuantificar, no así el número de “píldoras del día después” que también son abortivas.

Por otra parte, la Asociación de Víctimas del Aborto ha analizado una muestra de 824 mujeres mayores de edad encuestadas durante el año pasado por profesionales sanitarios de diversas instituciones y ha llegado a la conclusión de que un 92,8% de las mujeres que han abortado habían sido coaccionadas por su pareja y un 72,9% por sus jefes.

El Estudio confirma lo señalado en el Protocolo Común para la Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género , elaborado por el ministerio de Sanidad en abril de 2007. En dicho protocolo, el ministerio señala el estado de embarazo como un factor de riesgo principal para sufrir maltrato. Además, según señala la AVA, Sanidad considera un indicador de sospecha de existencia de violencia de género en una mujer los antecedentes de abortos (espontáneos y provocados).

La Ministra de Sanidad, Elena Salgado, ha reconocido que “ninguna mujer quiere abortar” y que el aborto debe ser “la última opción”, pues supone un gran “dolor personal”' en toda mujer. Además, la última publicación del CIS sobre abortos en España (2007) descarta las dificultades económicas como motivo del aborto y señala que la IVE conlleva “secuelas físicas y psíquicas cuyos costes recaen principalmente sobre la mujer”.

Por ello, en el aniversario de la despenalización del aborto provocado en España, AVA exige una adecuada detección de la coacción y maltrato a toda mujer embarazada y hace un llamado a la responsabilidad a los profesionales sanitarios y sociales.

www.analisisdigital.org


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miércoles, 04 de julio de 2007



por Nicolás Jouve de la Barreda

El Diagnóstico Genético Preimplantatorio, es un paradigma de la eugenesia liberal, que se lleva a cabo con el fin de seleccionar un descendiente de entre un número usualmente alto de embriones producidos “a la carta”, por medio de fecundación “in vitro”, de acuerdo con un perfil genético deseado. Cuando se practica con el fin de producir un “bebé medicamento”, se hace a sabiendas de que parte de los embriones producidos se descartarán, en la misma medida en que se conoce de antemano que no tendrán la cualificación de donantes genéticos válidos para mejorar la condición de salud de un hermano. Cuando se practica con el fin de eludir una enfermedad no deseada se lleva a cabo un auténtico encarnizamiento reproductivo

La eugenesia social

A finales del siglo XIX, en medio de una agria polémica por la reciente emergencia de la teoría de la evolución por selección natural, Sir Francis Galton (1822-1911), un ilustre victoriano, primo de Charles Darwin (1809-1882) [1] y hombre al se atribuye un gran talento, habilidad e insaciable curiosidad, señalaba en uno de sus numerosos escritos: “lo que la naturaleza hace a ciegas, lentamente y de manera ruda, el hombre lo puede realizar con un objetivo, rápida y delicadamente. Desde el momento en que tiene poder para ello, ese fin se convierte en obligación, así como es deber suyo socorrer al prójimo que sufre. La mejora de nuestro acervo me parece una de las más elevadas metas que podemos alcanzar”[2]. Galton acuñó el término “eugenesia”, que definió como “la ciencia que trata todos los factores que mejoran las cualidades propias de la raza, incluidas las que se desarrollan de forma óptima”. En sus ideas y postulados subyace la influencia de la teoría de su primo Darwin, y en particular la posibilidad de utilizar los recursos sociales para mejorar las cualidades físicas y mentales de las poblaciones humanas. Es por ello, que a esta eugenesia incipiente se le denomina también eugenesia tradicional, social o darvinista .

Estas ideas eugenésicas arraigaron fuertemente en EE.UU. (1905-1940), por la convicción de que una serie de enfermedades, y ciertos rasgos del comportamiento humano, estaban determinados genéticamente, unido a motivaciones sociales inducidas por la inmigración. De esta manera, se llegaron a crear movimientos eugenésicos y comités de eugenesia, en cierto modo fundadas en los llamados “errores congénitos del metabolismo”, descubiertos por el médico inglés Sir Archibald Garrod (1857-1936), y en los estudios del genetista americano Charles Davenport (1866-1944) sobre la herencia de numerosos caracteres humanos. Estos comités defendían entre sus objetivos el estudio e información sobre la herencia de la raza humana e insistían en el valor de la sangre de mejor calidad y en la amenaza de la sangre de inferior calidad. Estos movimientos se llegaron a transformar en fuerza política en los EE.UU. A partir de entonces se extendieron estas ideas, que se sumaron al racismo larvado en la sociedad americana, y la eugenesia llegó a convertirse en una disciplina académica que se enseñaba en muchas escuelas y universidades, llegando a promoverse leyes eugenésicas restrictivas sobre el matrimonio, la esterilización y la inmigración. En realidad, aunque muchas de estas leyes fueron surgiendo en diferentes estados de la unión, en muchos de ellos no llegaron a aplicarse con mucho rigor.

Las ideas eugenésicas afloraron en la Alemania de los años treinta, bajo la influencia del psiquiatra suizo Ernst Rüdin (1874-1952), padre de la llamada “higiene racial”, auténtico germen de las ideas racistas y expansionistas de la etapa nazi. Sobre las tremendas consecuencias de dicho período son testimonio la persecución y el holocausto judío y otras capas sociales, desencadenante de la Segunda Guerra Mundial. Acabada ésta, es de celebrar el papel ejemplarizante del juicio de Nüremberg contra los líderes del movimiento nazi y en particular contra las prácticas genocidas que se habían desarrollado durante tan negativa etapa de la historia reciente de la humanidad.

El 10 de Diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en cuyo Art. 16º se afirma que "Los hombres y mujeres de todas las edades, sin ninguna limitación de raza, nacionalidad o religión, tienen el derecho a contraer matrimonio y constituir una familia”… “La familia es la unidad fundamental natural de la sociedad y su protección debe ser garantizada por la sociedad y el Estado”. Como una continuación, en 1978, la UNESCO hizo una declaración sobre la raza y los prejuicios raciales en la que se promulgaba la igualdad fundamental de todos los seres humanos como el ideal al que la ética y la ciencia deben tender.

¿Existe base Genética para pensar en una mejora Genética de la especie humana?

Lo más comprometido de todo, en relación con la eugenesia social o darvinista, es el hecho de su injustificada eficacia, tanto para mejorar el comportamiento humano, como para la erradicación de las enfermedades físicas o mentales. No existe un determinismo genético claro y definitivo de caracteres de comportamiento, ni son solo los genes los que contribuyen a un coeficiente intelectual elevado, o a cualquiera de las múltiples manifestaciones de la conducta humana, caracterizada por un determinismo genético complejo, a base de múltiples factores repartidos por todo el genoma y, como es característico de la herencia poligénica, con un fuerte componente ambiental.

La influencia del ambiente, en el caso del hombre, consiste en una serie de hábitos adquiridos y la asunción de unas pautas de conducta libremente ejercidas, bajo el predominio de la razón y la influencia del entorno familiar, educativo, y social. Si en algo están de acuerdo los genéticos es en la inutilidad de una política de mejora genética del comportamiento humano, muchas veces basada en unos tests de dudosa utilidad y objetividad. En su lugar, y dada la importancia de la componente ambiental en el desarrollo del comportamiento humano, es obvio que es preferible una mejora de los sistemas de educación, y en particular una buena política de protección de la familia. Como testimonio valga la opinión de Sydney Brenner, un importante biólogo molecular sudafricano, laureado con el premio Nóbel de Fisiología y Medicina en 2002, quien en una carta dirigida al también Nóbel de Medicina Francis Crick señalaba que “los intentos actuales de mejorar a la especie humana mediante la manipulación genética no son peligrosos, sino ridículos", y añadía… "Supongamos que queremos un hombre más inteligente. El problema es que no sabemos con exactitud qué genes manipular",… "solo hay un instrumento para transformar a la humanidad de modo duradero y es la cultura".

Sin ánimo de hacer exhaustiva la cantidad de errores de base y de fundamento de una selección genética efectiva en las poblaciones humanas, señalaremos las principales razones para su rechazo científico, ético y social: a) la propia ineficacia de la supuesta mejora; b) la falacia del determinismo genético de muchos caracteres no deseados, como la homosexualidad, el alcoholismo, la drogadicción y otros, de escaso o nulo determinismo genético y con una manifiesta influencia ambiental; c) la ineficacia de la erradicación de los genes causantes de enfermedades hereditarias, que o bien reiteran su aparición por mutaciones recurrentes o, al quedar enmascarados por su recesividad, se mantienen en las poblaciones, en la descendencia de portadores heterocigóticos; d) las agresiones al derecho a la intimidad personal y al deseo de no conocer la posible condición de afectado por una persona, antes de la manifestación de un carácter no deseado; e) la relatividad del patrón genético deseado: ¿qué debe entenderse por mejor o peor? ó ¿qué se considera deterioro genético?; f) ¿quién puede arrogarse la atribución de decidir sobre el futuro de otros seres humanos?.

A pesar de todas estas dificultades, tanto de carácter técnico como moral, no podemos expresar un sentimiento de optimismo sobre la erradicación de la eugenesia, ya que en una sociedad en la que se antepone la “calidad de la vida” al “derecho a la vida”, existe un riesgo latente de una vuelta a la eugenesia.

La neoeugenesia ó eugenesia liberal

El desarrollo de la nueva biología y su proyección hacia la biomedicina, ha dado paso a un tipo nuevo de manipulación eugenésica de la vida humana, basada en la capacidad de “diagnosticar” la presencia de genes no deseados en el embrión o en el feto, desde las primeras etapas del desarrollo. La diferencia fundamental entre la eugenesia darvinista y esta “neoeugenesia” individual, hay que situarla en dos avances significativos: el paso cualitativo considerable que ha supuesto el aislamiento de los genes, unido a la posibilidad de analizar y manejar sus secuencias mediante técnicas de biología molecular , y la aparición de las técnicas de fecundación in vitro (FIV) y los avances de la biología celular. Todo esto se ha traducido en la capacidad de hacer diagnóstico genético en los embriones, o en los fetos y de manipularlos. A diferencia de la eugenesia darviniana, estas manipulaciones eugenésicas se llevan a cabo, no en individuos nacidos, sino en embriones o fetos, mediante el diagnóstico genético preimplantatorio y el diagnóstico prenatal.

La neoeugenesia ha sido defendida por el filósofo británico Philip Kitcher [3], para quien, una vez que hemos perdido la inocencia genética, estamos comprometidos inevitablemente a alguna forma de eugenesia. Este autor defiende la libertad reproductiva de cada individuo, en cuanto a que cada persona tiene derecho a decidir por sí misma cuales son los rasgos que desea promover y cuáles evitar, en sus descendientes. Debido a esta forma de pensar es por lo que a esta nueva modalidad de eugenesia se la denomina también “eugenesia liberal”. Precisamente el problema que se plantea, es el del derecho a decidir sobre cómo debe ser otro ser de nuestra especie, evidentemente muy discutible, ahora y antes, cuando lo que se pretendía era una “mejora de la raza humana” por procedimientos menos sofisticados aunque más contundentes.

El diagnóstico genético preimplantatorio , un paradigma de neoeugenesia

El diagnóstico genético preimplantatorio (DGP) tiene por finalidad detectar si en el genoma de un embrión, producido por FIV está presente una secuencia génica o una alteración cromosómica determinada, con el fin de seleccionarlo o descartarlo antes de su implantación en el útero materno. La idea no es realmente nueva. En 1969, a propósito de las enfermedades congénitas los investigadores americanos Dunn y Dobzhansky señalaban: en un ensayo titulado “ Herencia, Raza y Sociedad ” , que “ ...sólo hay dos soluciones posibles: …encontrar tratamientos médicos adecuados para contrarrestar y curar los efectos de una herencia defectuosa,… ó evitar el nacimiento de niños con genes perjudiciales y estimular el nacimiento de los que puedan venir al mundo con un acervo genético superior ”. En la práctica del DGP convive la doble alternativa, una positiva, que trataría de corregir los defectos genéticos, y otra negativa, que apuntaría a la eliminación de los genes defectuosos evitando el desarrollo de los embriones portadores. La primera entraría dentro de la buena práctica médica y sería acorde con los acuerdos de la Asamblea Médica Mundial de Helsinki [4] y posteriores, que propugnan el bienestar del sujeto y la obligación ética de lograr los máximos beneficios y de reducir al mínimo el daño, por encima de los intereses de la ciencia y de la sociedad. La segunda es en rigor un acto de eugenesia.

En realidad los orígenes del diagnóstico genético preimplantatorio son anteriores a la etapa del desarrollo de la Biología Molecular y del Proyecto Genoma Humano. Se remontan a 1968, cuando los doctores Gardner y Edwards [5] fueron capaces de reconocer el sexo en embriones de conejo, utilizando un método de análisis microscópico para visualizar la cromatina sexual en biopsias de blastocistos, como paso previo a su implantación en un útero materno. Esta misma técnica ha sido utilizada desde entonces para la elección del sexo en las granjas de explotación de otros animales domésticos [6].

El DGP tardó en utilizarse en el hombre, debido a la necesidad de poner a punto metodologías que no fueran destructivas para los embriones en que habrían de practicarse. Las primeras técnicas se pusieron a punto a finales de los años ochenta y se basaban en el análisis bioquímico del citoplasma de las células, con el fin de detectar la actividad de una enzima relacionada con un error congénito del metabolismo. De este modo en 1987 se abordó la predicción del síndrome de Lesh-Nyhan [7], que determina un retraso en el desarrollo de los movimientos del bebé afectado y la muerte en la segunda década de la vida después de un gran sufrimiento, como consecuencia de una deficiencia en la enzima Hipoxantina-Fosfo-Ribosil-Transferasa (HPRT). Un año después se desarrolló una técnica similar para detectar la deficiencia en la enzima ADA (Adenosina Desaminasa), que produce el Síndrome de Inmunodeficiencia Combinada Severa (SCID)[8], que se manifiesta pronto por la falta de defensas (“niños burbuja”).

A pesar de la eficacia de estas técnicas, la detección enzimática en las células embrionarias, tras una pocas divisiones celulares, no permite distinguir si una deficiencia está ya presente en el citoplasma del ovocito desde antes de la fecundación, o se genera en el cigoto, como consecuencia de la nueva combinación genotípica del propio embrión. Por ello, se desarrolló el análisis en el ADN genómico y se empezaron a aplicar prácticas de amplificación de ADN, utilizando una técnica desarrollada a finales de los años ochenta, la reacción de la polimerasa en cadena (PCR), que permite detectar variaciones en la secuencia de los genes a partir de una muestra del ADN del sujeto a analizar, que puede tratarse de una simple célula embrionaria.

Naturalmente, para llegar al diagnóstico genético es preciso conocer las secuencias de los genes humanos y sus papeles funcionales, que es la gran aportación del Proyecto Genoma Humano, una realidad con la que contamos desde principios de siglo. El diagnóstico es posible además gracias a la tecnología de la PCR, que se empezó a aplicar con este fin para detectar defectos en el ADN causantes de enfermedades debidas a una alteración molecular en la secuencia de un gen simple [9]. Casi al mismo tiempo que la PCR, surgieron técnicas de análisis cromosómico basadas en la capacidad de marcar los cromosomas implicados en determinadas patologías, como trisomías, deleciones o translocaciones cromosómicas, muchas de ellas implicadas en procesos cancerígenos o en graves patologías congénitas. El análisis microscópico se iría mejorando y hoy se observan los cromosomas o las regiones cromosómicas por medio de las técnicas de FISH (fluorescence in situ hybridization), que sirven para identificar al microscopio las regiones cromosómicas, tras la unión de unas sondas de ADN específicas de cada cromosoma marcadas con moléculas emisoras de fluorescencia de un color determinado, por lo que en conjunto estas técnicas reciben la denominación de “pintado cromosómico”.

En el momento presente, tras el desarrollo de numerosos protocolos derivados de las metodologías indicadas, el DGP se extiende a más de un centenar de patologías relacionadas con tres tipos de desórdenes genéticos: a) los debidos a la mutación de un gen simple, que puede ser detectada mediante la utilización de la PCR; b) los que se deben a defectos ligados al cromosoma X, aún cuando en este caso no se conozca el gen específico causante del desorden genético, pero cuyo riesgo puede ser eludido mediante la selección de sexo; c) los debidos a alteraciones cromosómicas que se pueden detectar mediante la aplicación de las técnicas del pintado cromosómico.

La realización del DGP en los embriones producidos in vitro, implica la utilización de una o dos células embrionarias sin destruir el embrión, con el fin de obtener una muestra de su ADN o en su caso analizar sus cromosomas. Es importante señalar que una modalidad de la FIV, la inyección intracitoplásmica (ICSI), consistente en la inyección directa de un espermatozoide en el citoplasma del ovocito con la ayuda de un micromanipulador, es el método recomendado en todos los casos en los que se requiere el uso de la PCR. Con ello se trata de evitar la presencia de restos de espermatozoides adheridos a la capa pelúcida de los embriones tras la fecundación, cuyo ADN podría contaminar los resultados del análisis. El DGP en embriones humanos producidos por FIV se empezó a utilizar para la determinación del sexo (varón 22” +XY; mujer 22” +XX), tras el análisis con la PCR que permite amplificar una región específica del cromosoma Y. En la mayoría de los casos se trataba de eludir el sexo masculino, con el fin de evitar la aparición en el hijo de una enfermedad debida a un gen recesivo ligado al cromosoma X, en los casos en que la madre fuese portadora del gen alterado en uno de sus cromosomas X. En este caso se encuentra la hemofilia, el síndrome de Lesh Nyhan, las distrofias musculares de Duchenne y Beker, el síndrome del frágil-X, etc. En todos estos casos la alteración genética se podría transmitir desde la madre heterocigótica al 50% de los hijos (el Y heredado del padre encierra un tipo de información diferente al X). A principios de los años noventa se habían desarrollado las técnicas de detección cromosómica mediante fluorescencia, que contribuían con la misma eficacia que la PCR a la determinación del sexo de los embriones. En 1992 se comunicó la utilización del diagnóstico genético preimplantatorio para evitar el nacimiento de un niño con fibrosis quística, una grave enfermedad crónica monogénica y recesiva, debida a una alteración en el gen CF (7q31.2) [10].

El cigoto, surgido tras la fusión de los pronúcleos femenino y masculino constituye la primera realidad corpórea de un ser humano. Trascurridas aproximadamente 22 horas desde su formación, el cigoto se divide para dar dos células, y a partir de ese momento se suceden nuevas divisiones de segmentación cada 18 horas, mediando una replicación exacta del ADN constituido en el cigoto. El DGP se ha de llevar a cabo en el ADN de alguna célula del embrión recién formado. Aunque con ciertas limitaciones, también se puede hacer antes de la fecundación, mediante una biopsia de los cuerpos polares del ovocito [11]. Una vez constituido el cigoto, el embrión va creciendo por sucesivas divisiones celulares. En teoría, el DGP se podría hacer en cualquier célula. Sin embargo, a medida que se van produciendo divisiones celulares, el embrión se compacta, por lo que solo es practicable hasta el estadio de 8-16 células (tercer día del desarrollo). Por otra parte, cuando el embrión tiene únicamente dos o cuatro células, la biopsia de una de ellas implica un riesgo demasiado grande para el desarrollo posterior, por lo que en la mayoría de los centros la biopsia de las células embrionarias se suele realizar en el estadio de 8-12 células.

Desde la implantación del DGP, han mejorado las técnicas de biopsia de las células embrionarias, merced a la aplicación de la tecnología de disección con láser y la utilización de medios de mantenimiento de los cultivos que facilitan la descompactación de los embriones sin afectar a su viabilidad. Actualmente, solo se puede llevar a cabo un examen específico (un gen o el cariotipo) a partir de una única célula extraída del embrión, por lo que queda excluido de este tipo de análisis caracteres complejos o el examen de más de un gen. Algunos centros utilizan dos células en lugar de una, para confirmar el diagnóstico. Sin embargo, los centros en que se practica el DGP no facilitan datos cuantitativos sobre el grado de daño ejercido a los embriones, aunque en algunos se reconoce la posibilidad de errores en el diagnóstico y/ó la existencia de un riesgo importante de su destrucción.

A este respecto la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva publicó en 2001 un informe sobre el DGP, acompañado de una recomendación en los siguientes términos: “es necesario indicar a los pacientes que sean conscientes de los posibles errores potenciales en el diagnóstico y la posibilidad de efectos negativos a largo plazo, actualmente desconocidos, sobre el feto como consecuencia del procedimiento de la biopsia practicada en el embrión".

Didier Sicard, presidente del Comité Consultivo Nacional de Ética de Francia, en relación con el DGP ha declarado que “el diagnóstico preimplantatorio no está orientado a tratar, sino a eliminar”, que “…reduce a la persona a una sola característica. ¿Cómo defender el derecho a la inexistencia?”, y que en su opinión, la obsesión por el diagnóstico prenatal “está relacionada por una ideología rendida a la técnica”. El mismo Didier Sicard señala que “Es estremecedor que en el siglo XXI el nacimiento de niños hemofílicos sea considerado inaceptable en aras del progreso científico”.

El DGP y los “bebés de diseño”.

En el momento presente hay más de 100 enfermedades con base genética o cromosómica en las que puede ser aplicado. Entre las utilidades de mayor interés está la producción de los “bebé medicamento”, o “bebés de diseño”, denominación que alude a la idea de producir embriones con un perfil genético predeterminado del niño que se desea traer al mundo, mediante las técnicas de reproducción asistida. Se trata de aplicar el diagnóstico genético preimplantatorio a embriones producidos por fecundación in vitro para determinar la presencia de algún factor genético favorable y/o descartar otros desfavorables. La idea surgió tras probarse la posibilidad de curación de enfermedades de la sangre por trasplante alogénico de médula ósea o implantación de células de cordón umbilical procedentes de un familiar con un sistema HLA compatible, para evitar el rechazo inmunológico. El primer trasplante con éxito tuvo lugar en 1988 en el Hospital San Luís de París. Se utilizaron las células madre hematopoyéticas del cordón umbilical a un niño de 5 años con anemia de Fanconi, procedentes de un hermano nacido sano. La idea es que tras la implantación y el desarrollo embrionario normal, el bebé nacido puede ser utilizado como donante de material celular, por medio de las células madre hematopoyéticas de su cordón umbilical o la médula ósea, para remediar alguna enfermedad congénita de un hermano nacido con anterioridad. En este caso, la combinación de la fecundación in vitro y el diagnóstico genético preimplantatorio permite determinar la idoneidad genética de los embriones producidos. En todo este proceso, los embriones que sobrevivan al diagnóstico y que no fuesen genéticamente e inmunológicamente compatibles con el hermano, se desecharán, o se destruirán, independientemente de que sean sanos o estén afectados de la misma enfermedad. Una objeción al uso del PGD para producir un “bebé medicamento” es que este niño es concebido para beneficio de un hermano, pero no es deseado por sí mismo ni de él es prioritario el valor de su propia vida.

El método entra dentro de los límites de lo técnicamente posible, hasta donde lo permiten las pruebas diagnósticas en el ADN de una o dos células de un embrión, pero no está exento de una serie de riesgos que alcanzan a todos los actores y tocan todos los elementos del procedimiento. De hecho, si se tiene en cuenta que cada embrión producido es una vida humana cabe formular una serie de preguntas que afectan al niño enfermo potencial receptor del trasplante, a los padres, al propio “bebé medicamento”, a la metodología y al resultado del análisis: ¿cuántos embriones hay que producir?, ¿cuál es el precio en vidas humanas que se ha de pagar para el fin que se persigue?, ¿tiene realmente sentido tan importante esfuerzo por parte de la madre?, ¿es realmente necesario el largo proceso de producción, selección e implantación de embriones, no siempre lograda en primera instancia?, ¿está justificada la angustiosa espera a un diagnóstico fiable tras la implantación?, ¿la selección de un embrión garantiza que el niño que nazca obedezca realmente al perfil genético deseado?, ¿pueden descartarse en él otros caracteres desfavorables?, ¿es ético el sacrificio de los embriones “sobrantes”?, ¿qué viabilidad o qué consecuencias tendrá a la larga para la vida de los seres procedentes de embriones en los que se ha practicado una biopsia?, ¿cómo afectará a la psicología de una persona el conocimiento de su origen por razones de utilidad clínica?, etc.

El DGP y los bancos de sangre de cordón umbilical

El diagnóstico genético preimplantatorio es una realidad que se viene practicando desde principios de los años noventa. En el momento presente hay más de 100 enfermedades con base genética o cromosómica en las que puede ser aplicado. Sin embargo, existen lógicas objeciones éticas. No hay duda de que se trata de una selección que se practica por razones de ajuste a un perfil genético preconcebido con anterioridad a la implantación, lo que sin duda alguna obedece al modelo neueugenésico que describimos anteriormente. De hecho, la selección de embriones implica el descarte y eliminación de la mayoría de los embriones producidos, bien por ser portadores de genes defectuosos o faltos de interés, bien por tener el sexo no deseado, bien por la inseguridad del destino de los embriones preseleccionados, bien por las consecuencias para el desarrollo ulterior del embrión en el que se ha practicado una biopsia, o finalmente, por la incertidumbre de las pruebas genéticas realizadas en los embriones seleccionados, que podrían no ser concluyentes. El DGP es el último eslabón de la larga lista de despropósitos derivada del encarnizamiento reproductivo derivado de la FIVET.

Por lo demás, resulta cuando menos contradictorio el reconocimiento del valor de un embrión solo si pasa la prueba de la “calidad genética”, para desechar el resto de los embriones bajo el argumento de que allí todavía no hay seres humanos sino en todo caso “preembriones” o “conglomerados de células”, términos que tratan de ocultar la realidad de la vida humana existente desde el momento de la fecundación. ¿Debe esto suponer el abandono de las técnicas de DGP?, ¿existen otras alternativas?.

Afortunadamente, la naturaleza humana y la investigación biomédica están demostrando ser un manantial inagotable de nuevas tecnologías, no siempre tan discutibles, desde la perspectiva de la ética personalista, como el DGP. Entre las posibles alternativas que se ofrecen en un horizonte próximo podemos citar dos: la tecnología de la terapia génica en embrión, para contrarrestar y curar los efectos de una herencia defectuosa, que es una de las ideas que impulsaron el Proyecto Genoma Humano, y la búsqueda de otras fuentes celulares para el trasplante para eludir la producción de los “bebés medicamento”, como la sangre de cordón umbilical.

Lamentablemente la terapia génica, que trata de restaurar, suplantar o anular la expresión de un gen defectuoso, no es posible todavía en embriones y se abre paso en contados casos para la corrección de enfermedades genéticas no complejas en niños o en adultos, aunque es de esperar que sea abordable a medio ó largo plazo.

En 1999, Eliane Gluckman [12] y sus colaboradores del Hospital San Luis de París, demostraron que el cordón umbilical contiene unas células madre sanguíneas que dan resultados satisfactorios para el tratamiento de la leucemia y linfomas infantiles, frente al recurso del transplante de médula ósea, que ha sido el procedimiento más utilizado para solucionar tan graves enfermedades en los niños. ó la producción de los “bebés medicamento”. De hecho, la sangre del cordón umbilical, que es lo que se utiliza del “bebé medicamento”, es rica en células madre hematopoyéticas (CD+34), que ofrecen resultados superiores en términos de mejor pronóstico de supervivencia frente a la enfermedad del “injerto contra huésped”, que plantea el trasplante de médula ósea para las mismas enfermedades. Frente a los problemas éticos, las dificultades técnicas, el tiempo requerido y las incertidumbres diagnósticas de los “bebés medicamento” cabe el recurso del uso directo de muestras de sangre de cordón umbilical para realizar trasplantes alogénicos. De ahí la importancia de conservar la sangre de cordón umbilical (SCU) en congelación, recogida en el momento del parto y convenientemente procesada y caracterizada desde el punto de vista inmunológico (HLA) y genético. Los Bancos de SCU, tras la caracterización inmunológica de las muestras, son la garantía de futuro para el propio niño que nace (trasplante antólogo) o para sus hermanos u otros miembros de la familia (trasplante alogénico emparentado), y para personas no emparentadas (trasplante alogénico no emparentado). Dado que los sistemas genéticos determinantes de la histocompatibilidad son muy polimórficos (gran diversidad de alelos en un conjunto de varias unidades génicas) hacen falta varias decenas de miles de muestras de SCU para cubrir la demanda de una sociedad, como la española, cada vez más exigente en número de muestras por la diversa procedencia de una población creciente en número y origen de los potenciales destinatarios. Previsiblemente, una reserva en número de muestras de SCU equivalente a la mitad de los niños que nacen anualmente en España, permitiría cubrir las necesidades de trasplante del conjunto de la población en pocos años.

Lo que no tiene sentido es el planteamiento sobre la conveniencia de que la conservación de la sangre de cordón umbilical se haga solo en bancos públicos, o en públicos y privados, siendo necesarias y compatibles ambas opciones. Lo importante es la caracterización genética e inmunológica de las muestras en ambos casos, y la acumulación de un número de muestras suficiente como para satisfacer la demanda de trasplantes de la población. Los bancos públicos, tienden a conservar de forma anónima miles de muestras de SCU, con un fin exclusivamente alogénico, para cualquier receptor necesitado de la población. Por el contrario, los bancos privados, tendrían por fin tanto un uso autólogo ó intrafamiliar, como en su caso también alogénico. De hecho, el uso antólogo, quedaría desatendido de implantar solamente bancos públicos, y sin embargo supone la situación ideal de máxima efectividad en un trasplante de sangre de cordón umbilical, siendo extensible a un receptor compatible emparentado, habitualmente un hermano o un miembro próximo de la propia familia, en contraste con la laboriosa e insatisfactoria solución de los “bebés medicamento”. En cualquier caso existen razones sobradas a favor de la conservación de SCU en bancos privados. En primer lugar, no se ha demostrado que el trasplante no emparentado sea mejor que el relacionado, pero además existe una razón de coste, ya que la utilización de una muestra de origen no emparentado obliga a la realización de costosos análisis, innecesarios en el caso de trasplante relacionado. Por otra parte, las opciones de éxito probablemente sean mayores, aunque este hecho no haya sido demostrado aun estadísticamente.

El Dr. Wagner [13] es miembro del equipo que realizó el primer transplante de células madre de cordón umbilical en un paciente con leucemia y una autoridad reconocida mundialmente. En estos casos, la disponibilidad y aplicación de SCU es inmediata, al estar identificada la muestra como de la propia persona desde el nacimiento, con las máximas garantías de viabilidad tras el transplante y una reducción significativa de los riesgos de incidencia de la enfermedad de injerto contra huésped. En coherencia con este hecho, en todos los países de nuestro entorno y nivel de desarrollo similar, se está favoreciendo el establecimiento de los dos tipos de bancos, públicos y privados, e incluso mixtos, de modo que queden cubiertas las necesidades de las personas individuales que lo deseen, las del inmediato entorno familiar y el conjunto de la población. Respecto a esta aplicación, es de destacar el éxito del trasplante antólogo logrado por el Dr. John Wagner, en tres ocasiones para la curación de niños con anemia aplásica grave. En declaraciones del Dr. Wagner, a Diario Médico "en los tres casos, la recuperación con el autoinjerto de SCU fue muy rápida. Se puede aducir que son pocos casos, pero hay que tener en cuenta que los bancos autólogos apenas llevan diez años en marcha" [14]. Desafortunadamente la mayoría de los enfermos de leucemia no disponen de un donante relacionado de SCU, por lo cual la opción es recurrir a un trasplante no emparentado. En otras palabras, no se hacen más trasplantes relacionados porque no se dispone de más donantes emparentados. A medida que aumente el número de bancos públicos y privados y con ello los depósitos de SCU, irá aumentando el número de trasplantes entre personas emparentadas.

En resumen, dado que el DGP conlleva la destrucción y la selección eugenésica de embriones, es necesario el desarrollo de normas reguladoras, que más allá de la ordenación de su aplicación en los casos concretos de las enfermedades genéticas importantes que se puedan diagnosticar, evite su desplazamiento hacia otro tipo de intereses no relacionados con los fines clínicos.

·- ·-· -······-·
Nicolás Jouve de la Barreda



[1] Darwin, Ch.The origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life (1859).

[2] Galton F. Inquiry into human faculty (1983).

[3] Kitcher, Ph. The Lives to Come: The Genetic Revolution and Human Possibilities. Penguin. (1997).

[4}World Medical Association Declaration of Helsinki. Ethical Principles for Medical Research Involving Human Subjects. 18th WMA General Assembly, Helsinki, Finland, June 1964

[5] Gardner, R. L., Edwards, R. G. Control of the sex ratio at full term in the rabbit by transferring sexed blastocysts. Nature 218, 346-349 (1968).

[6] Johnson, L. Gender preselection in mammals: an overview. Dtsch Tierarztl Wochenschr. 103, 288-291 (1996).

[7] Monk, M., Handyside, A., Hardy, K. & Whittingham, D. Preimplantation diagnosis of deficiency of hypoxanthine phosphoribosyl transferase in a mouse model for Lesch-Nyhan syndrome. Lancet 2, 423-425 (1987).

[8] Benson, C. & Monk, M. Microassay for adenosine deaminase, the enzyme lacking in some forms of immunodeficiency, in mouse preimplantation embryos. Hum. Reprod. 3, 1004-1009 (1988).

[9] Saiki, R. K. et al. Enzymatic amplification of b-globin genomic sequences and restriction site analysis for diagnosis of sickle cell anemia. Science 230, 1350-1354 (1985).

[10] Handyside, A. H., Lesko, J. G., Tarin, J. J., Winston, R. M. & Hughes, M. R. Birth of a normal girl after in vitro fertilization and preimplantation diagnostic testing for cystic fibrosis. N. Engl. J. Med. 327, 905-909 (1992).

[11] Los cuerpos polares son las células no maduras que acompañan al ovocito femenino, por división de la misma célula germinal. Estas células quedan adheridas externamente al ovocito y en muchos casos, se puede estudiar su contenido genético e indirectamente deducir el del ovocito sin que se planteen problemas éticos. No obstante, los cuerpos polares proporcionan sólo una información parcial sobre el genotipo materno, por lo que no pueden utilizarse para los casos en los que la alteración genética que se desea diagnosticar procede del padre.

[12] Gluckman, E., V. Rocha and C. Chastang. Cord blood stem cell transplantation. Bailliere’s Best Practice and Research. Clinical Haematology; 12: 279-292. (1999).

[13] Wagner J.E. (2003). Umbilical cord blood transplantation: New frontiers. Retrieved Sept. 11, (2003): http://www.fairviewbmt.org/ucb.asp

[14] El Dr. John Wagner y el autor de este artículo, el Dr. Nicolás Jouve, son miembros del comité bioético y médico-científico de VidaCord, primera entidad acreditada por las Autoridades Sanitarias españolas como banco privado de sangre de cordón umbilical, de conformidad a la normativa vigente en España (RD 1301/06) y en la Unión Europea (Directiva 23/2004).

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lunes, 02 de julio de 2007




De los países europeos, sólo en España, Italia, Portugal y Grecia se puede obtener el título sin tener que realizar un aborto, denuncia la FIAMC


Para entrar en según qué bandas criminales, como algunas "maras" de Sudamérica, te piden cometer un asesinato, algo que demuestre que dejas atrás la inocencia y que entras en una cultura donde matar forma parte de tu tarea.

En Europa, te piden lo mismo para ser ginecólogo. En las prácticas como estudiantes, te piden participar en un aborto. Así, ser pro-vida o cristiano coherente, te dificulta mucho el acceso al título de ginecología. Así, esta especialidad médica va construyendo un "consenso" con cierto tipo de médicos que tiene cierto tipo de "valores".

Sólo en cuatro países de Europa se puede obtener el título de ginecólogo sin tener que realizar un aborto, explica el presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC, www.fiamc.org ), Josep Maria Simón: son España, Italia, Portugal y Grecia.

Con motivo de la celebración la semana pasada en Zagreb (Croacia) del congreso de ginecólogos católicos, Simón explicó a Europa Press que en España, "a pesar de que cuesta, aún se puede encontrar algún servicio que acepte residentes que no practiquen abortos". No es el caso de Francia, Suiza, Alemania o Austria donde "lo normal", según el presidente de FIAMC es que en los planes de estudio figure la práctica de abortos.

Ayuda obstétrica a las madres del Tercer Mundo

Simón ha explicado además que el tema central del congreso era la 'Relación de la práctica obstétrica con el respeto a la maternidad', junto con la "urgencia de actuar en los países más pobres" sobre todo en el cuidado de la mujer embarazada, así como promover en los países desarrollados "las ayudas estatales" a las mujeres embarazadas para evitar que aborten.

"La mujer embarazada no tiene en España prácticamente prestaciones. Si una mujer embarazada, inmigrante y sola se presenta en un ambulatorio casi que ni le preguntarán nada y le darán un volante para abortar. Esto pasa y pasa sistemáticamente", indicó.

Muchas mujeres quieren un ginecólogo cristiano

Simón aseguró que son "cada vez más" las mujeres que quieren que las atienda un médico que siga el Magisterio de la Iglesia, "aún no estando de acuerdo cien por cien" con él. Según precisó, un estudio ha revelado que en Estados Unidos hay 10 veces más mujeres que querrían ir a uno de estos ginecólogos pero que no pueden porque los que hay están colapsados.

En esta línea, añadió que en España, la gente "no sólo le pasa" esto con el ginecólogo sino también con otras especialidades delicadas como son los psiquiatras y los médicos que atienden a pacientes con enfermedades terminales. "La gente llega un momento que quiere saber y esto es propio de las sociedades occidentales: saber con quién te juegas los cuartos. Entre el paciente y el médico hay un contrato verbal o no verbal pero la gente espera que el médico le diga cómo va jugar en ese caso, qué ética va a aplicar", explicó.


Publicado por Galsuinda @ 21:31  | Glup!
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domingo, 01 de julio de 2007