La muerte del niño avilesino en diciembre enero de 2005 con aprobación judicial cuyo único delito fue ser hijo de una deficiente, nos pone en marcha para que no haya más asesinatos.
Defendemos también una mayor formación
www.adopcionespiritual.org
Madrid, 3 de enero de 2007.- "¿Quid prodest?" hay que preguntarse ante el dato oficial de 101.000 abortos en 2006 revelado hoy por el Ministerio de Sanidad. ¿A quien beneficia? Desde luego no a los niños, asesinados cruelmente tras horribles torturas, y miles de ellos de más de 28 semanas. Tampoco beneficia a sus madres, que en un alto porcentaje acaban engrosando las cifras de los trastornos mentales, el abuso de alcohol y drogas, la anorexia y bulimia, el cáncer de mama, de cérvix y de útero, y peor aún, las cifras de suicidio. Tampoco beneficia a sus padres, que ven cómo, en un 70% de los casos, se destruye su relación de pareja; ni beneficia al conjunto de la sociedad, que sufre las consecuencias de estos graves problemas y debe correr con los gastos de su tratamiento. ¿A quien beneficia pues el aumento constante de las cifras de aborto en España? Sin duda a las empresas de aborto, uno de los negocios más lucrativos del mundo, que actúan con impunidad en España. Pero en última instancia, entre los beneficiarios deben estar también los políticos que les amparan, a sabiendas de su ilegalidad. Y la gran pregunta que debe hacerse la sociedad es ¿¿por qué?? ¿Qué ganan los políticos con su proteccionismo abortista? ¿Hay más casos como el de Marisa Castro, diputada de IU y a la vez propietaria de una clínica de abortos? ¿Acaso el dinero negro que genera el aborto sirve para financiar otras cosas o para llenar otros bolsillos? O tal vez convenga tener un voto juvenil cautivo a cambio de sexo irresponsable. Muchas preguntas que esperan respuesta… las preguntas mudas de más de cien mil niños que quieren saber de qué ha servido su muerte.