lunes, 14 de enero de 2008

"Hay que ver cómo pasan los años. Parece que fue ayer cuando nos pintábamos los labios por primera vez escondidas en el lavabo del colegio, mientras hablábamos de nuestros sueños. Soñábamos con enamorarnos y que todo fuera de color de rosa.

Luego pasa el tiempo, vas teniendo amores y desamores, alegrías y desengaños... hasta que conoces al que crees que será el amor de tu vida. Te sientes tan enamorada, que comienzas a descubrir un nuevo mundo a su lado. Y llegan los primeros besos, las primeras caricias, los primeros contactos... siempre pendiente de esa crucecita roja en el calendario.

Pero llega el mes de febrero y la crucecita en el día 18 no está marcada. Tampoco el 19, ni el 20, ni el 21. Y empiezas a asustarte. No puede ser, esto no puede estar pasándote a ti. Y un día decides hacerte la prueba, y como en la canción de Sergio Dalma "Ave Lucía", el predictor se pinta de rosa en tu cuarto de baño.

Y se te cae el mundo encima. No te sientes preparada, no sabes cómo planteárselo a tus padres y tu novio no quiere ni oir el tema de llevar el embarazo adelante. Crees que lo que llevas dentro es tan sólo una célula, que ni siquiera tiene vida. Quieres engañarte pensando eso y tomas la peor decisión que has tomado en tu vida. La de abortar. Pensando que cuando salgas de esa clínica, se acabarán tus problemas.

De lo que pasó ese día tengo vagos recuerdos, porque creo que mi subconsciente ha querido borrarlos. Sólo hay una imagen que no puedo borrar de mi mente, y es la imagen de mi hijo en el monitor. Ojalá no la hubiera visto nunca porque me atormentará lo que me resta de vida.

Cuando sales de allí, te sientes vacía, sucia. Sabes que algo en ti ha cambiado y que nunca volverás a ser la misma de antes. Y que en adelante, aunque decidáis tener más hijos, siempre te faltará el primero.

Quieres gritar, llorar, enfadarte con el mundo entero. Te resientes con tu novio porque le haces culpable de lo que ha pasado. Pero pronto comprendes que él siente lo mismo que tú. El mismo vacío y el mismo arrepentimiento.

Amiga, quiero decirte que soy muy feliz de la decisión que has tomado. Sigue adelante y no dejes que nadie te convenza de que abortes. Porque nadie que te quiera y haya pasado por esto, te aconsejaría que lo hicieras. Una vez me apoyaste para seguir adelante y no te escuché. Hoy te pido que me escuches tú a mí. Voy a estar a tu lado. Te quiero."


Aborto

Tags: SPA

Publicado por Desconocido @ 11:04  | Testimonios sobre aborto
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios