En un encuentro digital en Diario Médico, Fernando de Castro, del grupo de Neurobiología del Desarrollo del Hospital de Parapléjicos de Toledo, ha explicado algunas de las claves de la investigación básica en neurología. A su juicio, lo que hace más complejo al cerebro es “lo increíble de sus conexiones”: se estima que cada neurona establece unas tres mil conexiones sinápticas.
Redacción 30/05/2008
Con respecto a los trabajos sobre lesión medular traumática, cree
que hay datos positivos pero también carencias: “En ocasiones se
soslayan particularidades del sistema nervioso del modelo animal, como
la existencia de circuitos locales en un segmento medular que pueden
generar respuestas que no se derivan de la regeneración de los axones
traumáticos”.La necesidad de modelos animales para estudios primarios
también ha sido protagonista. De Castro dice que son fundamentales, y
en una época en que se demanda más seguridad en los medicamentos “no
hay otra forma de obrar: no estoy dispuesto a ponerme a hacer un
experimento directamente sobre el paciente”.
¿Pluripotencialidad?
Con respecto al uso de células madre afirma que “cada día parece más
claro que el uso clínico más prometedor deriva de precursores
preespecificados o especificados hacia un tipo celular que necesite de
reparación”. Según ha explicado, los tiempos en los que “parecía que
una sola célula troncal era capaz de generarlo todo parecen muy
lejanos”.
En respuesta a una pregunta relativa a la esclerosis múltiple, ha dicho que “bajo su manto se esconden diversos tipos de enfermedades: el componente inmunológico puede ser fundamental, pero también puede no observarse y existir una muerte de oligodendrocitos directa sin proceso inflamatorio previo”. Dentro de unos años, asegura, quizá se hable de diferentes tipos e, incluso, de diferentes enfermedades, por lo que el abordaje terapéutico no tendrá por qué ser el mismo si se obtienen nuevos tratamientos.
Hacia la reparación
Los oligodendrocitos, células que producen la mielina en el sistema
nervioso central, forman parte de su día a día. De Castro piensa que
“si conseguimos producirlos no sería tan complicado lograr la
reparación neuronal”. Estas células, a medio camino entre célula madre
y neurona, responden a determinadas señales para enfrentarse a la
enfermedad, por lo que “si consiguiésemos potenciar esa respuesta,
tomarla sólo en positivo, habríamos dado un paso significativo”.
Publicado en Diario Médico