
Querida
mamita, ¡cuánta responsabilidad has cargado sobre mí al ser tan deseado!
Verás,
yo querría haber tenido una mamá joven que no hubiese necesitado hacer tantos
estudios y maestrías. Que no hubiese querido
haber sido profesional de éxito unos años antes de tenerme. Me hubiese gustado
tener hermanos con los que jugar y pelearme, pero a ellos no los quisiste porque
ellos no eran queridos ni deseados: interrumpían tus sueños, tus proyectos.
Me
hubiese gustado que no te hubieses preocupado tanto porque naciera perfecto,
todavía noto la aguja de la punción de cuando pasé el control de calidad... pero
tengo miedo de tener un accidente o una enfermedad que me cause una minusvalía;
me sentiría una carga muy grande...
También
me duele mamá pensar que no cumplo vuestras expectativas: no soy tan listo ni
tan capaz para todo como tu habías soñado.
A mi me gustaría que me amaras por mí mismo, por ser solo y simplemente
Tu hijo que te adora