Universidad Libre Internacional de las Américas.
La
Universidad Libre Internacional de las Américas (ULIA) es un caso único
en el mundo universitario. Estamos ante una universidad a distancia,
gratuita con vocación de excelencia, de ideario provida, y que funciona
al margen de gobiernos y estados. Conduce sus actividades en español,
lleva funcionando 8 años y dispone en este momento de una oferta de 9
titulaciones, todas ellas de postgrado.
Hace apenas una semana han lanzado desde su web: http://www.ulia.org/,
la oferta de plazas para el curso que comienza el 1 de Enero de 2009.
Charlamos al respecto con su iniciador y coordinador general, el
profesor de la Universidad de Valencia, José Pérez Adán.
¿Cómo comenzó ULIA?
La
Universidad Libre Internacional de las Américas comenzó a gestarse en
unas reuniones de académicos y profesores universitarios preocupados
por la falta de protección en las leyes de los países así llamados
desarrollados, del derecho a la vida. Nosotros veíamos que esto era un
síntoma de grave decadencia y tratábamos de ver qué podíamos hacer al
respecto. La primera de estas reuniones se llevó a cabo en 1993 en
Segovia, España. Seguimos reuniéndonos anualmente y a partir de 1998 ya
decidimos realizar estos encuentros en América. En uno de ellos,
celebrado el año 2001 en San José de Costa Rica, decidimos fundar ULIA.
¿Cuál es el objetivo fundamental de la Universidad Libre Internacional de las Américas?
El
objetivo principal de las actividades académicas que promueve ULIA es
ofrecer una capacitación de alto nivel académico que haga posible a sus
egresados aportar a la sociedad sólidas bases para la promoción de la
dignidad y el desarrollo humanos defendiendo en todo momento por el
valor de la vida. Pensamos que sin este reconocimiento de que la vida
es lo primero, todo conocimiento es vacuo y engañoso.
¿Qué caracteriza a ULIA?
ULIA
es una universidad gratuita. Intentamos dar la oportunidad, a aquellas
personas que por diversas razones no pueden desplazarse a los centros
del saber en sus países respectivos o en el extranjero, de acceder
desde el lugar en el que se encuentran a una formación universitaria de
postgrado pionera en su género.
Todos nuestros cursos son a
distancia a través de internet. Lo que hacemos es muy sencillo. Se
trata de poner en contacto a profesores excelentes que están preparados
y deseosos de transmitir lo que saben gratuitamente a un reducido
número de alumnos, con esos alumnos que, a su vez, están deseosos de
aprender con el único objetivo de saber más, sin preocuparse por la
obtención de un título como requisito necesario para ejercer un trabajo
remunerado.
Todo el claustro de profesores trabaja ad honorem, de
modo desinteresado, ofreciendo su tiempo libre y su experiencia a
gentes que la valoran y aprovechan. Por otro lado, todos nuestros
alumnos, estudian solo para aprender sabiendo que al final el único
reconocimiento que obtendran será el que nosotros mismos le damos.
¿Cuál es la misión de su universidad y cómo contactan con profesores y alumnos?
La
misión de la ULIA es la capacitación académica para una cultura de la
vida, la solidaridad y la dignidad humanas, en un contexto de libre
servicio mutuo y de máxima gratuidad entre profesores, tutores y
alumnos.
Quizá alguno pueda pensar que esto es un imposible, que no
hay ni profesores ni alumnos así. Nuestra experiencia es, por el
contrario, muy distinta. La verdad es que contamos con un claustro de
profesores sobrado. Quizá tenga que ver con el auge de la solidaridad,
pero la realidad es que son muchos los profesores que están deseosos de
regalar una parte de su tiempo ayudando a los demás haciendo lo que
mejor saben hacer que es enseñar. Internet posibilita que esto se pueda
hacer de la manera más fácil y sencilla posible.
Por otro lado en
ULIA tenemos una gran demanda de alumnos. Esto, lógicamente, era de
esperar. Nuestros cursos son muy selectivos: solo admitimos entre 20 y
40 por año y por titulación. Para cada plaza ofertada tenemos 100
solicitudes, con lo que es necesario efectuar una cuidadosa selección.
Para ello, además de la sintonía con el ideario de ULIA, nos fijamos
particularmente en el currículum solidario del solicitante.
¿Nunca se ven las caras, todo se hace a distancia?
Aún
a distancia, se pueden ver las caras. No obstante, sí: cada año
convocamos un claustro presencial en una ciudad distinta de América. El
de este año lo acabamos de tener en Guatemala y el del próximo año será
en Lima. Estos claustros son unos momentos entrañables pues conoces a
tus compañeros y profesores y ahí se sellan amistades que duran de por
vida entre personas de muchos países distintos pero con una idea
similar de lo que es la solidaridad humana y la cooperación. Son tres
días de estudio y reuniones que valoramos muchísimo. La gran mayoría de
nuestros alumnos y profesores hacen verdaderos sacrificios por asistir
al menos una vez. Casi todos los claustros efectuados a la fecha están
reseñados en www.ulia.org/ficv
¿Cuál es la tipología del alumnado de ULIA?
Hay
de todo. Dado el carácter de nuestros cursos en un momento dado, como
por ejemplo ahora, solo tenemos 180 alumnos cursando estudios con
nosotros. Pero acumulativamente ya son casi 700 los que han pasado por
nuestras aulas virtuales y en unos pocos años esa cifra se incrementará
notáblemente pues estamos en expansión constante, una expansión
impulsada por la solidaridad, que es un recurso inagotable. Por países,
entre nuestros egresados están primero los de México, después los de
Argentina y en tercer lugar los de España. Entre nuestros exalumnos
predominan las mujeres y la edad media de nuestros egresados (téngase
en cuenta que se momento solo ofertamos estudios de postgrado) es de 35
años.
Este año ofertan dos
titulaciónes nuevas: una maestría o máster en Bioética y otra en
Educación de la Sexualidad y Defensa de la Vida, ¿cómo será el futuro
de ULIA a años vista?
Nuestra idea es ir paso a paso, año a
año. En estos momentos tenemos 8 años de vida y ofertamos 9
titulaciones. Cada curso aumentamos y reconfiguramos la oferta. Por
otro lado, la experiencia que vamos obteniendo es muy valiosa. En los
claustros presenciales decidimos las innovaciones y objetivos y
hablamos no ya solo de lo inmediato sino de nuestras posibilidades a
largo plazo.
Nuestros objetivos a muy largo plazo son completar
la oferta educativa para todas las edades. A diferencia de la educación
convencional nosotros hemos empezado por los más mayores y vamos hacia
los más jóvenes. En un futuro más o menos próximo contemplamos disponer
primero de una oferta básica de estudios de grado o de licenciatura, y
depués disponer también de una oferta para la educación básica de
primaria y secundaria a través del sistema de educación en casa, lo que
en inglés se llama “homescholling”. A medio plazo, nuestro objetivo es
ofertar el grado superior de doctorado.
Todo esto, naturalmente,
depende de nuestras circunstancias vitales, y de que encontremos
sucesión continua para que los que estamos más involucrados en el
proyecto podamos pasar el testigo a otros. Pienso, no obstante, que
gracias a Dios, esto está garantizado durante unos cuantos años y que
después ya nuestros exalumnos podrán ir sustituyéndonos poco a poco.
Sí, creo que el futuro de ULIA y de la labor que desempeña puede
contemplarse hoy por hoy con optimismo. Se trata de algo que fue una
idea y que es ahora una realidad prometedora.
Pubicado en http://campanasdelibertad.blogspot.com
Adopción Espiritual
AbortoTags: ulia, cursos de postgrado