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Portada de la guía Adolescentes frente al sida: preguntas con respuestas.
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Cristina Arredondo/ EP
Madrid. Una
nueva guía dirigida a los jóvenes ha vuelto ha encender los ánimos.
Esta vez se trata de una publicación con pautas para prevenir el sida
que está difundiendo el hospital Carlos III de Madrid. Hasta aquí todo
bien. Pero, ¿y si le decimos que la guía Adolescentes frente al sida: preguntas con respuestas alude a la abstinencia como mejor remedio a la enfermedad?
El folleto ha sido editado por la Fundación Investigación y Educación en Sida (IES), que depende del servicio de enfermedades infecciosas del hospital Carlos III, y que ya se ha repartido en la consulta de este hospital público, en colegios, clubes juveniles o asociaciones de familiares de enfermos de sida.
Como todo texto de divulgación
científica, esta guía se basa en datos concretos y experimentados, de
hecho, así lo refleja el folleto que dicta que lo que se difunde son mensajes "rigurosos y avalados por datos científicos, sin dar cabida a opiniones".
La polémica surge en el momento en que la guía añade a estos datos la defensa del "amor verdadero" basado en la fidelidad a la pareja y en la castidad, sobreponiéndola a la masturbación, la promiscuidad y el aborto.
Según detalla El País, Pablo Labarga, médico del servicio de enfermedades infecciosas del Carlos III y uno de los autores del libro, esta guía se
basa en "una evidencia de padres de familia", "pero al final es todo
evidencia científica. La guía se basa totalmente en evidencias
científicas".
La guía además, cita tres conductas sexuales que científicamente están calificadas como de riesgo : la 'sexualidad precoz', la 'promiscuidad sexual' y las 'conductas homosexuales'.
Basándose en esto, el manual afirma que "estudios científicos sostienen
que homosexualidad y heterosexualidad no son equiparables desde el
punto de vista de la salud. Los homosexuales tienden a ser más
promiscuos, con los problemas físicos y emocionales que eso supone".
"Que
los homosexuales tengan mayor frecuencia en problemas mentales que los
heterosexuales también es una evidencia que psicólogos y psiquiatras
han constatado", aseguró, según publica el diario. "Aunque esto, en
principio, no tiene relación con la transmisión sexual del sida, y lo
único que nos indica es que debemos extremar la calidad de nuestro
trato", declaró.
Sobre el aborto, la guía considera que
"aunque algunas legislaciones como la española permiten el aborto en
algunos supuestos, desde el punto de vista biológico el aborto es acabar con la vida de un ser humano en el seno de su madre".
Y
en cuanto al preservativo, el texto difundido por el Hospital Carlos
III, opina que "constituye sólo una medida de eficacia limitada" ante
la "pandemia del Sida, que crece rápidamente", y critica que
"transmitir la idea de que el sexo con preservativo es seguro, aparte
de falso, puede ser peligroso", ya que "se transmiten mensajes que
banalizan la sexualidad, la reducen a algo puramente lúdico y se
carece de argumentos para animar a la fidelidad, animando a la
población a ser promiscua, de modo animal".
Por ello, la publicación propone como alternativa el método ABC:
"A por abstinencia, B por fidelidad (del inglés Be Faithful), y C por
condón". Aún así, "es mucho más eficaz para prevenir la infección por
VIH la abstinencia (A) y la fidelidad (B) que la promoción del uso de
preservativos (C)", matiza la guía.
Por último, expone que el sexo se ha convertido "erróneamente en la bandera de las libertades del individuo"
comparándolo "una forma de droga, la adicción al sexo", una enfermedad
que está probada científicamente. También se recuerdan las "conductas
de riesgo para contraer el VIH" entre las que se encuentra la
masturbación, una "práctica que influye negativamente en la salud
sexual" ya que es "una actitud que sólo persigue la satisfacción
personal del instinto sexual, con la búsqueda de placer con uno mismo o
con otra persona" y suele "deteriorar la grandeza de la sexualidad
humana".
Por tanto, las críticas a las alternativas que
presenta esta guía surgen en el momento en que la información ha sido
percibida, erróneamente, como una traba a la libertad personal y al
dominio del cuerpos.
Además, también se ha criticado que sea un hospital público quien difunda este tipo de guías
en las que se defiende el valor de la fidelidad como la mejor
alternativa a enfermedades y a embarazos no deseados que pueden acabar
en abortos, ya que una institución dependiente del Estado no debe posicionarse en temas tan delicados.
Ahora
bien, también habría que preguntarse si la Administración Pública debe
centrarse casi en exclusiva en aquellas tendencias más liberales que
apoyan el aborto y prácticas sexuales, como la masturbación o la
promiscuidad, e incluso, en ocasiones la homosexualidad; o si también
debería centrarse en aquel sector de la sociedad que apuesta por una
vida basada en el amor y fidelidad a una pareja, que en última
instancia es la única seguridad para prevenir al cien por cien estas
enfermedades.
Tags: VHI, Pablo Labarga, guia adolescentes, sida