No pierde el buen humor. Carta en ABC
«En un estado que encarcela injustamente, el lugar del hombre justo es la cárcel (David Thoreau). ¿Me acompañas?».
Me
opongo a la práctica del aborto por Objeción de Ciencia; la Objeción de
Conciencia la dejo para cuestiones éticas. Me siento pacíficamente
delante de un establecimiento abortista cada 28 de diciembre, sin
autorización de la Delegación del Gobierno. Y lo hago por Desobediencia
Civil.
Se lo escuché a mi padre y lo puse en práctica cuando
falleció: «En Madrid, si no te mueres en el ABC, no te has muerto para
todos». Por eso no dudamos en publicar su esquela, el día 16 de
noviembre de 1994, consiguiendo «reventar el funeral», oficiado por uno
de sus más aventajados alumnos: el cardenal D. Carlos Amigo. Y si
cumples años en el ABC es que sigues vivo. Me alegró poder comprobarlo
el 23 de diciembre de este año, cuando el ABC me confirmó que cumplía
cincuenta y uno, el mismo día que otras personas, como Carla Bruni...
Pues
bien, el día 29 de diciembre el ABC titulaba: «Han detenido al doctor
Poveda», junto a una fotografía que no dejaba lugar a dudas. En efecto,
si luchas en el ABC es que estás en guerra. En mi caso, una guerra por
la Vida, donde pretendo que ninguna mujer aborte en España sin conocer
alternativas, como casas de acogida, ayudas económicas, apoyo
psicológico, atención medica, asesoramiento jurídico, posibilidad de
que su hijo pueda ser adoptado... Todo, -todo-, lo que necesiten antes
de que la mujer se vea abocada al aborto.
La fotografía y el
comentario a pie de foto en el periódico han hecho que familiares,
amigos, conocidos, periodistas y personas que hacía años que no veía me
pidieran que les dedicara la fotografía. Y la dedicatoria es certera
como una saeta lanzada por una ballesta: «Que las esposas no te impidan
ver la dictadura de la cultura de la muerte».
Jesús Poveda de Agustín. Madrid
Adopción Espiritual
AbortoTags: Jesús Poveda, provida, testimonio