Lunes, 27 de julio de 2009


¿Quieres abortar?, ¿Tienes miedos?, ¿Estás sola? ¿Triste?, ¿Has abortado y necesitas ayuda psicológica?
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Tags: abortar, barcelona, aborto, ive, embarazoinesperado

Publicado por Galsuinda @ 21:57  | Recursos para madres
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Viernes, 24 de julio de 2009


Un grupo de profesionales, entre los que se encuentran médicos, enfermeros, psicólogos y abogados, ha creado el «bebe-Aído», una réplica en plástico y a tamaño natural (algo más de cinco centímetros de largo) de un feto de doce semanas con el que pretenden evidenciar que el feto no sólo es un ser vivo, sino también un ser humano, frente a lo que afirmó la ministra de Igualdad, Bibiana Aído.
Los responsables de esta iniciativa tienen previsto enviar un «bebé-Aído» a todos los altos cargos de Igualdad, diputados, senadores, periodistas y medios de comunicación. «Queremos que la sociedad española compruebe en sus manos si un bebé de doce semanas es o no un ser humano que ya tiene cabeza, ojos, brazos, piernas, manos, pies y corazón», afirman.
El 19 de mayo la ministra Aído aseguró que un feto de trece semanas «es un ser vivo, pero no un ser humano, porque no existe ninguna base científica de ello». Los creadores del «bebé-Aído» responden a la ministra que, según los manuales de embriología humana, el cigoto es ya un ser humano irrepetible y único en su especie. Con el fin de concienciar a la sociedad, los responsables de la iniciativa van a producir 200.000 «bebés-Aído» para regalar y vender a través de internet (www.bebe-aido.com) y el dinero que recauden lo destinarán a difundir su iniciativa y a ayudar a embarazadas.

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Tags: bebé aido, Igualdad, ministra de igualdad

Publicado por Galsuinda @ 18:44  | Im?genes
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Mi?rcoles, 15 de julio de 2009

Nos dijo que eran 400 euros, tomó el dinero y lo empezó a contar en la mesa en voz alta, 100, 200, 300, 400... 

       Voy a tratar de plasmar en este testimonio con la mayor claridad mi experiencia, para que mi dolor y mi sufrimiento, como parte positiva, sirva para que otras mujeres no pasen por esto.            

        Yo ya soy madre de un niño de 10 años de la relación con mi marido que terminó, ahora tengo otra pareja que es con la que he vivido esta terrible experiencia. Mi pareja actual está separada como yo, pero no tiene hijos. Yo en principio después de tener a mi hijo no me planteaba, en principio, tener más hijos pero como mi pareja actual no tenía, me decía que le haría muchísima ilusión tenerlos, cosa lógica, y de nuevo apareció el planteamiento de tener hijos.

Hace un año y medio aproximadamente me quedé embarazada, él aún no estaba divorciado, y en medio de la confusión de todo pues hablamos del tema del aborto y él me dijo que eso nunca, que ya se afrontaría del modo que fuese, pero en medio de todo esto empecé a manchar y fui al médico y tenía un embarazo extrauterino, inviable a todos los efectos. Se armó el revuelo mis padres se enteraron, mi hermana, mis amigas. Y claro como la situación no estaba normalizada, por no haberse tramitado aún el divorcio de él, etc., etc., todos me decían que era lo mejor que me había podido pasar, haber perdido este hijo. Yo no entendía como me podían decir esto, y todo esto lo cuento a propósito y como contexto de lo ocurrido después. Mi pareja en este caso me apoyó mucho, los dos lloramos la pena de nuestro hijo perdido.

Visto que este embarazo había venido en un momento complicado, pensamos en esperar a tener de nuevo cuando la situación estuviese regularizada y bien, la situación se regularizó en parte. El divorcio ya estaba pero faltaban por resolver algunas cosas más, pero en medio de esto y sin querer, me quedé embarazada de nuevo. Mientras esperábamos los días que se retrasaba la regla y se presumía que podía estar embarazada, todo esto antes de hacer la prueba, él se mostraba contento y bromeábamos con los nombres y el lugar del bautizo, etc. etc. Llegó el día en que hicimos la prueba los dos juntos en mi casa y salieron las dos rayitas, ya el semblante de él cambio, y se produce ese momento de susto, preocupación, y salió una vez más el tema del aborto. En principio parecía que todo iba a ir adelante pero en los siguientes días, él me decía que claro que teniendo opción de quitar el problema, pues él consideraba que quizá lo debería de tener en cuenta, porque claro recién divorciado y en unos meses con un hijo de otra persona pues claro ¡¡¡Qué vergüenza¡¡¡

Yo me indigné muchísimo y le dije que yo quería tener a nuestra niña (digo niña porque era lo que queríamos que fuese) y que él quería matarla, que cómo quería que hiciese eso si él llevaba tiempo diciéndome que se moría por formar una familia conmigo, por ser padre, y casarnos etc. etc. Y empezó la carrera mortal hacia el aborto.

Después de discutir varios días, me pasó por correo electrónico páginas sobre clínicas donde había esas secciones de preguntas frecuentes donde te ponen una lista de preguntas y sus respuestas donde parece que no pasa nada, que todo es legal, maravilloso etc, etc. Yo ya estaba sumida en el más profundo dolor y confusión y visto que en el embarazo anterior no se presumían apoyos de familia, hermana, amigas y en éste me falló la pareja, que es la parte más importante, pues pedí la cita en la clínica para ir a abortar. La cita me la dieron para una semana después, yo me moría porque el cambiara de opinión y un día amaneciera diciendo que me apoyaba y que íbamos a tener esa niña tan deseada. Pues no ocurrió; yo me sentía aturdida y sin salida y sin otra opción, y resignada a hacerlo con una absurda seguridad de la que en estos momentos estoy pagando las consecuencias.

Y llegó el día de la cita en la clínica: pasamos a la sala de espera, preciosa por cierto con lo que recaudan, llena de gente, por cierto, todas a lo mismo, ¡¡¡¡qué triste¡¡¡¡ Yo me sentía horriblemente mal, él estaba allí conmigo, y allí entraba una mujer en la sala de espera que iba voceando el nombre de la persona a la que le tocaba pasar, con el tono del que está arreando vacas. A mí eso ya no me pareció nada bien. Y llegó mi turno, allí fue la señora, gritó mi nombre y pasaos a un despacho donde la señora nos hizo unas preguntas para una supuesta historia, cuatro preguntas de protocolo, la mujer recostada en el sillón, vamos como en la playa, y pasando de todo.

Una vez finalizadas las preguntas nos dijo que eran 400 euros, tomó el dinero y lo empezó a contar en la mesa en voz alta, 100, 200, 300, 400... como si fuera el precio que habíamos pagado en el mercado de ganados por cuatro tostones que van a ir al matadero. Después de haberse guardado el dinero, me preguntó si estaba convencida. Yo respondí sí, pero por supuesto no lo estaba pero ya lo había decidido (por mi pareja y por salvar su pellejo socialmente estoy pagando un precio que yo no quería pagar).

Después pasé al despacho del psiquiatra, ya sola sin mi pareja. Yo pensaba: quizá no cumplo los requisitos legales y me dicen que no. Tonta de mí, allí el señor tenía un folio totalmente escrito ya, y debajo de ese otros tantos iguales y con un espacio en la parte de arriba donde escribió cuatro tonterías que me preguntó, como que si había dormido mal esos días que si había llorado y otras tontería más, por supuesto no había dormido y había llorado, pero eso pasa en la mayoría de los embarazos porque el cuerpo está en una situación que descontrola el ánimo y demás.

De allí pasé a otro despacho donde apareció un médico que me hizo una ecografía, me puso una inyección y me tomó la tensión prácticamente sin mediar palabra y sin mirarme siquiera. Sí me preguntó que si era alérgica a algo y poco más, pero vamos nada para poder saber si la anestesia que me iban a poner después me iba a matar o no, y me dio el papel del consentimiento para que lo firmara y porque me puse a leerlo detalladamente me miró hasta mal. Total que lo leí por encima en unos segundos y ala... al servicio y a ponerte la bata y las calzas y al quirófano. Allí entró el médico, con una chica de prácticas y otro hombre que era el que me acompañó al quirófano y que es el que ayudaba, y sí me pusieron la anestesia pero aún así me dolió muchísimo pero aparte del dolor físico el dolor moral, y el horror del ruido de los instrumentos como en una carnicería, la goma esa del aspirador, total un horror, en medio de todo esto yo me quejaba discretamente y les decía que me encontraba mal, pero simplemente me daban conversación del tiempo y de la crisis y nada más.

Cuando acabaron y me levanté de esa mesa maldita querían que ya me vistiese y me saliese pero yo me encontraba mal y entonces me llevaron a una habitación con varias camas, allí me dejaron con una palangana como compañía porque les dije que tenía ganas de vomitar y punto final. Al rato volvieron, me vestí, fui a otro despacho donde me dieron un tratamiento y un supuesto informe para que fuese a revisarme a un ginecólogo en una semana.

Conclusión: las clínicas pasan de las mujeres que acuden allí, solo quieren recaudar y les importa muy poco todo. Salí de allí desolada, mi pareja me pidió perdón una y mil veces pero mi hija ya no estaba, yo estaba vacía y simplemente le dije “espero que esto te sirva de algo”. Yo no sé de lo que le va a servir a él porque la relación se tambalea seriamente y no sé si voy a seguir con él, pero a mí me ha servido para saber que he cometido el error más grande de mi vida, que yo me sentía llena y ahora estoy vacía, y por esto he querido trasmitir mi experiencia para evitar que otras madres antes de tomar esa decisión lo piensen, lo valoren y se dejen ayudar y asesorar ANTES. Y no pasar por las pesadillas de después, la sensación de fracaso, de que la vida te va a castigar por haber hecho esto.

Y desde aquí quiero dar las gracias a AVA y a Patricia de Asturias, que me puso en contacto con AVA, por el apoyo que me han prestado y lo bien que me han hecho sentir, pero ojalá hubiese pedido la ayuda antes y ahora mi hija estaría dentro de mi. Y desde aquí también un beso fuerte para mi hija, te quiero Triana, perdóname.

 




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Martes, 14 de julio de 2009
Por Elizabeth Walsh

     (WASHINGTON, DC - C-FAM)  En su informe anual sobre la salud en el mundo, recientemente publicado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presenta estadísticas que, de manera engañosa, parecen colocan a la mortalidad derivada de la maternidad a la par de otras causas de muerte en el mundo, como ser la malaria y el HIV/SIDA. Este nuevo enfoque contradice informes anteriores de la OMS en los que la mortalidad materna ni siquiera figura entre las diez principales causas de muerte, ubicándose por debajo de los decesos por accidentes de tránsito.  
 
     La confusión surge en la segunda tabla del informe, en la que se proveen datos sobre mortalidad por causas relacionadas con la maternidad, el HIV/SIDA, la malaria, la tuberculosis, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y los traumatismos. Todas estas causas de muerte, excepto las derivadas de la maternidad, se encuentran entre las diez más frecuentes en el mundo; sin embargo, se presenta a la mortalidad materna dentro de la misma tabla, como si fuera comparable con las demás.

     Resulta aún más confuso para el lector no habituado que las estadísticas sobre mortalidad materna presentadas en la tabla realmente parecen señalar que ésta es más importante que otras causas de muerte. Según la información provista, la “tasa de mortalidad” materna asciende a 400, mientras que la enfermedad coronaria, considerada como la principal causa de muerte en el mundo, asciende a 301. Si bien la misma OMS afirma que la mortalidad materna cobra 536.000 vidas al año y la enfermedad coronaria, 7,2 millones, la aparente paridad se logra al presentar los índices de mortalidad materna en función del número total de nacimientos de niños vivos, mientas que los demás toman como parámetro la población total: se mezclan peras con manzanas.  

     Los críticos denuncian que este informe forma parte de la campaña que actualmente llevan a cabo las agencias de la ONU y la OMS, en la cual se exagera la incidencia real de la mortalidad derivada de la maternidad con el propósito de promover el aborto.

     En un boletín de la OMS publicado en 2005 se admitió que muy pocos países proveen información exhaustiva y confiable sobre la mortalidad o las causas de muerte. De hecho, de los 46 países africanos que, supuestamente, dan razón del 50% de las muertes maternas, sólo uno disponía de datos completos. Aún así, la OMS suele asegurar que, en los países en desarrollo, alrededor de medio millón de mujeres mueren cada año por “causas derivadas de la maternidad”, a pesar de que la información con la que se cuenta, que proviene de estos países, no es confiable, ya que presenta “amplios márgenes de incertidumbre”. La División de Población de la ONU, área oficial de estadísticas de las Naciones Unidas, se rehúsa a utilizar la cifra mencionada, precisamente porque no es posible constatarla.

     La ONU  y sus agencias proponen el aborto y la anticoncepción de manera persistente, apelando al eufemismo “planificación familiar”, como táctica para solucionar el sobrestimado problema de la mortalidad materna. En la declaración conjunta emitida por el Banco Mundial, el Fondo de Población de la ONU, UNICEF y la OMS, se reiteró la importancia de reducir la mortalidad materna mediante “tres áreas de acción claves”: “otorgar a las mujeres el poder de decidir sobre su vida reproductiva”, mejorar el “acceso y la calidad de los servicios de salud materna” y “garantizar el acceso a servicios e información sobre la planificación voluntaria de la familia”.

     En la conferencia de 2007 Las Mujeres Dan Vida, patrocinada por la ONU, también se defendió lo que la doctora Susan Yoshihara denomina como la mentalidad de “primero el aborto” para mejorar la salud materna. Esta visión quita importancia a los probados métodos de reducción de la mortalidad derivada de la maternidad, como ser la mayor disponibilidad de parteros calificados y la atención obstétrica de emergencia

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Tags: OMS, unicef, manipulacion de informes, ONU, UNICEF

Publicado por Galsuinda @ 10:35
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By Samantha Singson

(NUEVA YORK – C-FAM) Federación Internacional de Planificación de la Familia o IPPF (International Planned Parenthood Federation), el mayor proveedor de servicios de aborto del mundo, publicó recientemente su último informe financiero, en el que se muestra que la organización continúa solventando su presupuesto multimillonario gracias al apoyo económico de los gobiernos y que abona sueldos de seis cifras a decenas de sus ejecutivos, a pesar de la crisis financiera mundial.

En el “Balance Financiero IPPF 2008” se resalta el trabajo realizado por la Federación y sus filiales a lo largo y ancho del mundo. Esta entidad se jacta de haber provisto más de 24 millones de “servicios de anticoncepción” y más de 650 mil “servicios de aborto” durante el mencionado período.

A pesar de que la crisis ha golpeado duramente a las naciones, los fondos para las actividades de la Federación fueron suministrados, principalmente, por los gobiernos. Casi el 80% de los ingresos, que, en total, ascienden a 119 millones de dólares, provinieron de donaciones: 17 países entregaron dinero a la IPPF el año pasado, y la lista de benefactores estuvo encabezada por Suecia, el Reino Unido y Japón.

Además, el Fondo de Población y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA aportaron un millón de dólares. Por otra parte, instituciones benéficas como las fundaciones Bill y Melinda Gates, MacArthur y Hewlett llenaron las arcas de la Federación mediante contribuciones que ascendieron a 23 millones de dólares. También realizaron significativos aportes otras importantes organizaciones partidarias del aborto, como Population Action International e Ipas.

El monto total desembolsado por la IPPF en 2008 fue de 121,4 millones de dólares. Si bien la mayor parte de este dinero fue destinado a las cinco prioridades de la Federación (adolescentes, aborto, acceso, defensa y HIV/SIDA) un alto porcentaje correspondió a gastos en concepto de personal. El año pasado, la Federación incorporó 297 empleados full-time a un costo de 23 millones de dólares. Más de tres decenas de personas recibieron sueldos de seis cifras, el mayor de los cuales ascendió a un monto bruto de 480 mil dólares anuales.

El informe muestra que la Federación Internacional de Planificación de la Familia entregó más de 60 millones en donaciones destinadas a sus filiales en todo el mundo, así como también a “otras organizaciones”. Cientos de miles de dólares fueron entregados a las oficinas latinoamericanas de las “Católicas” por el Derecho a Decidir, Marie Stopes International (proveedor de servicios de aborto) y Women’s Link Worldwide (grupo dedicado al litigio estratégico contra las leyes que protegen la vida en todo el mundo).

Según la organización, las ramas de la IPPF se extendieron el año pasado a 176 países a través de 151 filiales cuya meta es impulsar el aborto y la anticoncepción en el mundo entero. Basándose en los datos de una encuesta sobre las actividades de sus filiales, la Federación se jacta de que el 88,4% de ellas están involucradas en la “promoción de políticas nacionales y leyes sobre derechos de salud reproductiva y sexual”. El 82,3% de estas filiales admiten estar relacionadas con actividades destinadas a contrarrestar cualquier oposición a los mencionados derechos.

La Federación intenta sacar provecho de la decisión de la administración Obama de rescindir la Política de Ciudad de México, la cual prohibió que las organizaciones llevaran a cabo o promovieran el aborto en el exterior. El informe esboza los planes de la organización para 2009, que incluyen: promover su “Declaración de los Derechos Sexuales”, documento en el que se establece que los gobiernos están obligados a garantizar una definición amplia de los “derechos sexuales”, incluyendo el aborto, la “libertad sexual” y la “educación sexual integral”. Este año, la IPPF también prevé aprovechar los eventos en torno al 15º aniversario de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (más conocida como “Conferencia del Cairo”) para impulsar en las Naciones Unidas el aborto.

Traducción: Luciana María Palazzo

Leído en c-fam.org

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Publicado por Galsuinda @ 10:06
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S?bado, 11 de julio de 2009
Martes, 07 de julio de 2009


La autora ofrece su visión como militante 'pro vida' de las secuelas que el aborto puede tener en las mujeres que se someten a tal práctica


Desde que se liberalizó el aborto en Estados Unidos, el movimiento pro-vida crece a ojos vista en fuerza, en vigor y en influencia.
Cargados de creatividad, los pro-vida estamos lanzando nuevas y originales campañas para reducir y si pudiera ser eliminar el número de abortos provocados.

En mi experiencia personal -llevo más de 35 años dedicada a la asistencia psiquiátrica, tanto en centros públicos como privados- son innumerables las mujeres que me han contado los trastornos que sufren después del aborto: depresiones, pesadillas, pensamiento suicidio y sentimientos de culpabilidad. En resumen, todas dan al final el mismo mensaje: «El aborto no solucionó nuestros problemas, sencillamente creó otros».

Las mujeres que han abortado suelen quejarse del poco apoyo que reciben en las clínicas abortistas una vez que han puesto fin a su embarazo.

La situación se agrava en el caso de que la afectada acuse síntomas de sufrir un síndrome post-aborto. Es curioso que quienes se preocupan entonces de la mujer son los grupos pro-vida.

El profesor David C. Reardon, director del Instituto Elliot (Illinois) -reconocida autoridad mundial en este campo-, se dedica desde hace más de veinte años a probar científicamente como el síndrome post-aborto (SPA) es una realidad y dirige todo tu esfuerzo a investigar y difundir qué hay detrás del aborto provocado, cuales son sus causas y, sobre todo, sus consecuencias en la mujer. Sus investigaciones señalan que es un trauma psicológico -muchas veces irreversible- que siempre es doloroso para la mujer y más 'devastador' de lo hace unos años se pensaba.

Las cifras que señala el informe elaborado por el Instituto Elliot, tras varios estudios sociológicos muestran como:

- El 84% declara no haber recibido un asesoramiento adecuado.

- El 79% no habían sido informadas de posibles alternativas.

- Las mujeres que abortan tienen un 65% más de riesgo de desarrollar una depresión clínica que las mujeres que dan a luz.

- El 65% sufren múltiples síntomas propios del síndrome de estrés postraumático tras el aborto ( lo que conocemos como "síndrome post-aborto").

- El consumo de drogas es 2-2,5 veces superior entre las adolescentes que han abortado que entre las que han dado a luz tras un embarazo imprevisto.

- El 60% declara «parte de mí murió», según una investigación con mujeres que habían abortado.

- La incidencia del suicidio es 6-7 veces mayor que la de las mujeres que dan a luz.
En resumen, mientras el 90% de las mujeres que han abortado aseguran que no tuvieron suficiente información, 83% reconoce que habrían continuado con su embarazo si hubieran recibido apoyo


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Tags: psiquiatra, Gómez Lavín, spa

Publicado por Galsuinda @ 22:57  | S?ndrome post Aborto
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Domingo, 05 de julio de 2009
Doña María Rosa Sánchez, madre de una niña con trisomía 18, que sobrevivió ocho meses
Tienen trastornos incompatibles con la vida que los convierten en los candidatos perfectos al aborto. Sin embargo, las familias agrupadas en la asociación Trisomía 13, Trisomía 18 y Otras Malformaciones Congénitas saben que, si se les da la oportunidad de demostrarlo, estos niños devuelven con creces todo lo que reciben



Leticia, con tres de sus hermanos

Embarazada a los 43 años y tras sufrir dos abortos, a María Rosa Sánchez -que ahora preside la asociación Trisomía 13, Trisomía 18 y Otras Malformaciones Congénitas- y su marido les propusieron la prueba de la amniocentensis «por activa y por pasiva», pero se negaron por el riesgo de aborto. A partir de la semana 20, en cada ecografía aparecían problemas, más graves que los del síndrome de Down, y siguieron las presiones, también -hasta el octavo mes- para abortar. Afirma rotunda que este tiempo, con la incertidumbre y las presiones, fue lo peor de todo.

Leticia nació por cesárea, con el tamaño de un bebé prematuro, y María Rosa pensó «que había tenido un monstruo, porque se la llevaron enseguida a otra clínica», donde permaneció dos meses. Le diagnosticaron síndrome de Edwards o trisomía -un cromosoma de más- en el par 18, un trastorno incompatible con la vida. El 95% de los niños que lo sufren mueren en abortos espontáneos, y otros muchos durante el parto o poco después. Desde el primer momento, el objetivo de la familia fue «que el tiempo que viviera, viviera bien; sin ninguna medida extraordinaria por alargar su vida», pero tampoco abandonándola: «No es lo mismo irse apagando que asfixiarse o morirse de hambre».

En cuanto cogió peso, se la llevaron a casa, y tuvieron que aprender a alimentarla con sonda. A estas dificultades, se añadieron los desplantes de los médicos -aunque su actitud, con el tiempo, mejoró- y las trabas administrativas: «Nos costó mucho conseguir el oxígeno, y una mochila para poder llevarlo fuera de casa». Leticia fue a rehabilitación y le pusieron las vacunas, por si su vida se prolongaba. Su madre cree que su calidad de vida fue buena: «No sufrió dolor. Llegó a sonreír -dicen que no pueden-. Tuve que coger una excedencia, pero salíamos y disfrutábamos».

«Sabíamos -continúa- que, en cualquier momento, se podía morir. Gracias a Dios, murió con todos en casa, le dimos un beso y nos despedimos». Tenía ocho meses, una vida larga para su condición, aunque el récord de la asociación lo tiene una niña de 14 años. Otra madre del grupo, doña Rita Castillo, sólo disfrutó de la pequeña Ángela nueve días, «que no cambiaría por nada. Estuve con ella, me la ponían en el pecho, y se ponía contenta. Nunca perdió su dignidad. Es mucho mejor que se muera así, que matarla dentro. Ella ha conocido mi cariño, y yo el suyo». Incluso una compañera de María Rosa, cuyo hijo, con el mismo trastorno, sólo sobrevivió dos horas, «dice que fue una gozada abrazarlo y despedirse».

María Rosa lo tiene claro: «Como madre, me gustaría tener a mi hija por aquí corriendo», pero «valió la pena: en casa había más alegría, más paz. A todos nos ha venido muy bien. Al matrimonio nos ha unido más, y mis otros siete hijos -que tenían entre cuatro y 18 años- se volcaron. Todos aprendieron a hacerle la rehabilitación en casa. Con tanto trabajo y tanta parafernalia, estábamos mucho más organizados que ahora».

Mejor, en casa

Por puro azar, María Rosa y su familia fueron conociendo a más familias que han pasado por lo mismo, y así nació su asociación, que ahora forman 12 familias. Su principal objetivo es «animar a las madres a que no aborten. Te dicen que vas a tener un monstruo, pero les enseñamos fotos y se van mucho más tranquilas. También les contamos cómo están de mal las parejas de la asociación que han abortado».

Lo más importante es el acompañamiento, durante el embarazo, y también en el hospital. De paso, intentan concienciar al personal sanitario para que les facilite las cosas, y algo van cambiando. Por ejemplo, hace seis años a María Rosa le costó que le dejaran coger a su hija, y hoy es normal. Aunque les dé miedo, animan a los padres a llevarse al niño a casa, y les asesoran: «Luchamos para conseguir ayudas como el oxígeno a domicilio y la mochila, y recaudamos fondos para ayudar a las madres con pocos recursos que tienen que dejar el trabajo». Todo para que padres e hijos disfruten de esa vida, dure lo que dure.
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María Martínez López

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Publicado por Galsuinda @ 15:06  | defendiendo la vida
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Viernes, 03 de julio de 2009
Quien dice que el avance de la ciencia arrincona a Dios es que no conoce a Dios ni sabe de su grandeza. Y está empecinado en demostrar que el hombre es capaz de crearse a sí mismo.



REDACCION HO.- El valenciano Justo Aznar es uno de los más importantes investigadores españoles. Doctor en Medicina, Aznar es en la actualidad director de investigación del Instituto de Ciencias de la Vida de la Universidad Católica San Vicente Mártir de Valencia.

Pocos científicos españoles han publicado tantos trabajos de investigación, quinientos hasta la fecha. Aznar ha sido jefe del Departamento de Biopatología Clínica del Hospital la Fe de Valencia, fundó y presidió la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia, ha sido director del Observatorio de Bioética, fue cofundador del Centro de Investigación del Hospital Universitario La Fe.

En el curso de esta conversación con HazteOir.org, Justo Aznar habla sobre uno de sus trabajos más reconocidos, en el que ha empleado muchos años, las células madre embrionarias. Pero también reflexiona sobre el papel del científico en las sociedades contemporáneas, sobre ciencia y fe y sobre la tentación que algunos investigadores tienen de "comerse la segunda manzana del Paraíso".

Me temo que a pesar del esfuerzo pedagógico de algunos, entre los que usted se encuentra, sigue faltando información ante esos titulares que tanto abundan últimamente sobre células madre que lo curan todo. Empecemos pues por el principio. ¿Qué son las células madre?


Las células madre son aquellas de las que se pueden generar otras. Es como el fondo de desarrollo del embrión y también el fondo de supervivencia del organismo adulto. Las células madre embrionarias se obtienen del blastocisto, que es el embrión en su quinto día de desarrollo, y las adultas las tenemos en todo el organismo.

Las células madre sirven para reponer las que se van perdiendo. Por ejemplo, nace una célula del corazón y se divide en dos. Una es la célula destinada al tejido del corazón y otra es la madre de ésta, que actúa como una reserva de la primera. De modo que en el cuerpo siempre tenemos las células duplicadas, cada una con su repuesto.

¿Cómo se obtienen las células madre?


Se obtienen de la sangre que se encuentra en el cordón umbilical, de la médula ósea, de la grasa, de los músculos. Y del blastocisto. El embrión se rompe y de él salen las células madre para el cultivo en el laboratorio. El gran problema es que para obtener las células madre embrionarias hay que destruir una vida, hay que destruir el embrión del que se extraen, cosa que no sucede con las células madre adultas.

¿Esa destrucción del embrión es comparable al aborto provocado?


Desde un punto de vista ético, el aborto provocado supone la destrucción de una vida humana. En este sentido es igual destruir esa vida a los tres días de existencia que a los dos meses. Para sortear este hecho, lo que sostienen los defensores de la investigación con células madre embrionarias es que la vida humana no empieza con la fecundación sino con la consolidación de la implantación en el útero. Por lo tanto, los embriones que todavía no se han implantado no tendrían ningún valor ontológico, ni biológico, y podrían ser destruidos, o se podría hacer lo que se quisiera con ellos hasta que cumplen el día catorce de su existencia. A partir de ese momento consideran que ya son seres humanos.

Trasladar la fecha de la vida del día uno al catorce es en realidad abrir la puerta a una nueva legalidad.

En España Ley de Reproducción Asistida no solo acepta esta idea sino que incluso le cambia el nombre al embrión que todavía no ha llegado a los 14 días. Le llama preembrión. Porque se trata de decir que no es un embrión para así poder destruirlo.

¿A quién pertenecen las células madre embrionarias? ¿Quién es su propietario?

Las células madre embrionarias son físicamente del embrión pero este no puede ejercer ningún derecho, de modo que esa jurisdicción corresponde a los padres biológicos. Por eso en este tipo de prácticas es esencial que se tenga el consentimiento informado de los padres.

¿Y los padres que autorizan el uso de células madre embrionarias son conscientes de que están destruyendo sus propios embriones?


La información es obligatoria. Otra cosa es cómo se lleva a la práctica esa obligatoriedad y qué nivel de conocimiento del proceso y de todas sus consecuencias tienen los padres.

En nuestro país se han obtenido líneas de investigación con células embrionarias sin el previo consentimiento de los padres. En Estados Unidos un caso como ese, en el que no se contó con la autorización informada de los padres biológicos, hubiera desembocado en el encarcelamiento del responsable de la investigación. Aquí, cuando se conoció el hecho, la única reacción fue denegar el permiso para que las investigaciones prosiguieran.

La sensibilidad de muchos países en esta materia es muy grande. En Corea, el mayor científico de aquel país en este terreno, Woo Suk Hwang, tenía tanto prestigio que había estatuas suyas en las calles, incluso sellos con su imagen, disponía de un avión particular y estaba considerado como una de las mayores personalidades del país. Pero fue destituido de todos sus cargos no por un hecho probado sino tan solo por una sospecha: la de que había presionado a sus becarias para que le cedieran óvulos con los que luego él obtuvo líneas embrionarias. Bastó que no quedara explícita y diáfana la autorización para el uso de los óvulos. En otros países se hilan estos asuntos con una finura tremenda y aquí, en cambio, las cosas no se están tratando de la misma forma.

¿Qué curan las células madre embrionarias?

Con las células madre embrionarias hasta ahora nunca se ha curado a nadie de nada. La utilización terapéutica de las células madre adultas no requiere la clonación. Pero para que una célula madre embrionaria pueda curar a un enfermo primero hay que clonar a esa persona, las células tienen que ser obtenidas de un embrión que sea un clon del paciente. Solo así, cuando se le trasplanten las células, éstas no le producirán rechazo. Hasta ahora nadie lo ha logrado. En Estados Unidos hay un registro de absolutamente todos los ensayos clínicos que se llevan a cabo. En ese registro se contabilizan más de 800 ensayos con células madre. Todos han utilizado células adultas. Con células madre embrionarias no hay ninguna investigación.

Y a diferencia de las células madre embrionarias, ¿las adultas curan?


Las más de 800 investigaciones clínicas que figuran en ese registro de Estados Unidos se están aplicando sobre 75 tipos de enfermedades distintas. Hasta ahora los resultados obtenidos sobre enfermedades cardíacas son poco demostrativos. Se obtienen algunas mejoras pero todavía no se curan esas enfermedades. En cambio hay investigaciones sobre otras patologías aplicando células madre adultas que están avanzando. En Madrid se están tratando favorablemente enfermedades como la de Crohn, una enfermedad de tipo intestinal, utilizando células madre adultas procedentes de la grasa del propio paciente. En el área de la medicina regenerativa, las células madre adultas serán el gran avance médico del siglo XXI.

No tengo ninguna duda de que dentro de seis o siete años, en la puerta de urgencias de los hospitales, habrá una unidad de terapia celular y a un señor que llegue con infarto de miocardio, le tratarán con células madre propias, suyas. Eso supondrá un gran avance en la atención al paciente y estoy convencido de que se puede conseguir en no mucho tiempo.

Las células adultas presentan muchas ventajas sobre las embrionarias y además, desde un punto de vista ético, no plantean ningún problema. Sin embargo los medios de comunicación hablan de las células madre embrionarias como la gran panacea y se defiende su uso desde muchas instancias, incluso desde el propio gobierno de la nación.

Las células embrionarias constituyen un material muy útil a la hora de hacer experiencias biomédicas. No sirven para curar pero son magníficas para experimentar. Hay investigadores con escaso coraje moral que defienden el uso de células embrionarias con argumentos de este tipo: si no me dejan utilizar y destruir embriones humanos, no podré curar tal enfermedad. Y eso no es cierto.

¿Así pues es falsa la clonación terapéutica?


Los investigadores que sostienen este tipo de argumentos, utilizar embriones para curar, etc., deberían decir la verdad, deberían decir: mis experiencias son de tanto valor que merece la pena destruir embriones humanos para llevarlas a cabo. Es más honesto eso que decir que se va a curar tal o cual enfermedad. No es cierto cuando hablan de clonación terapéutica, de destruir el embrión para curar a la gente. A la clonación le han añadido el adjetivo de terapéutica porque la sociedad rechaza destruir una vida humana. Pero si se le dice que es para un fin terapéutico, entonces las cosas son distintas. Por eso se habla de clonación terapéutica.

En España ya hemos abierto la puerta, al menos la legal, a la clonación humana.

La Ley sobre Técnicas de Reproducción Asistida aprobada en España admite lo que denomina ‘transferencia nuclear somática'. Esa expresión oculta la clonación. Como la idea de la clonación provoca rechazo social, se recurre a una denominación técnica que la mayoría de la gente no entiende.

Esta ley permite el proceso que conduce a la clonación. Con arreglo a ella es perfectamente legal coger, por ejemplo, una célula de la piel de la oreja de una persona cualquiera, aislar el núcleo de esa célula, donde se encuentra todo el genoma de esa persona, introducirlo en el óvulo de una mujer al que previamente se ha quitado el núcleo, y finalmente estimular esa célula. El ser que nace de ella es un clon. A eso la ley lo llama ‘transferencia nuclear somática'. Y eso es perfectamente legal en España.

En este momento clonar un ser humano es muy difícil. Pero hace un par de meses ya se ha logrado clonar monos. A mí no me cabe la menor duda de que no se tardará demasiado en clonar seres humanos hasta la fase de blastocisto. Un investigador norteamericano de origen chipriota, Panaiotis Zavos, afirma que ya lo ha logrado y que con sus técnicas ha conseguido que media docena de señoras estén embarazadas con clones humanos.

La investigación en este ámbito está dando lugar a la aparición de un nuevo mercado negro que usted ha denunciado en varias ocasiones y a experimentos que repugnan a la razón.


En España un óvulo puede costar unos mil euros. En Estados Unidos, dos o tres mil dólares. Pero se puede llegar hasta los diez mil si se trata de un óvulo perteneciente a una chica joven, rubia, universitaria, inteligente. Se está consolidando y se empieza a regular este mercado de óvulos, que son los elementos necesarios para producir un clon. La clonación se produce tomando el núcleo de una célula adulta y transfiriéndolo a un óvulo al que previamente se le ha quitado el núcleo.

En el Reino Unido se ha dado otro paso sustituyendo el óvulo humano por un óvulo de vaca. Se han creado así un híbrido de hombre y animal. Eso en España, con la legislación actual, ya se puede hacer.

La justificación de estos experimentos es que podrán curar y acabarán con muchas enfermedades.


Cuando los políticos tratan asuntos como estos, duros, difíciles de admitir, y sobre todo cuando lo hacen a través de los medios de comunicación, si dicen que son para curar a gente que está sufriendo mucho, la cosa entra mejor y la sociedad acepta estos procedimientos con más facilidad. Se está vendiendo esa idea terapéutica pero la práctica no persigue ese fin.

El argumento terapéutico es una falacia dirigida a que la sociedad reciba de una manera más amable experiencias que en sí mismas no tienen nada de amable, como es la clonación de un ser humano.

El investigador ha de tener la honradez científica de reconocer que sus experiencias son tan interesantes que considera que no es inmoral destruir un embrión para llevarlas a cabo. Lo que no puede decir es: mis experiencias justifican destruir un embrión porque voy a curar a una persona. No es así. A lo mejor lo que haces es estudiar los mecanismos de la enfermedad y quizá dentro de veinte años se obtendrá una curación.

La gran esperanza de la investigación pasa ahora por las células iPS.


Durante todos estos años se ha perseguido la clonación humana y se ha podido comprobar que técnicamente es muy difícil de conseguir, es muy costosa y además resulta éticamente inadmisible. Pero mientras se intentaba, en noviembre de 2007 aparecieron las células iPS, que no son embriones pero con las que se puede experimentar de la misma manera que si fueran células madre embrionarias. Desde un punto de vista técnico son mucho más fáciles de obtener y el proceso también es mucho más barato. Gran parte de los investigadores se están pasando a este nuevo campo, entre ellos James Thompson, el descubridor en 1998 de las células madre embrionarias, por lo que está considerado como el padre de las células madre. Si las células iPS son más baratas, más fáciles y no tienen problemas éticos, no entiendo que algunos se obcequen en seguir otros caminos.
 
Los defensores del aborto, de la destrucción de embriones y de las células madre embrionarias suelen militar en una suerte de laicismo científico según el cual, cuanto más avance la ciencia, menos espacio quedará para la fe.


El investigador profundiza en las raíces de la naturaleza, y si está convencido de que la naturaleza la ha creado Dios, lo que va a encontrar es lo que Dios ha creado. No concibo que pueda haber una antinomia entre una investigación que busca conocer algo y el Creador de ese algo.

A veces la ciencia utiliza medios, como el de la destrucción de embriones, que no son los más correctos desde el punto de vista ético. Lo que en mi opinión hay que hacer es tratar de encontrar unos medios que sirvan para profundizar con ética en la Creación. Quien dice que el avance de la ciencia arrincona a Dios es que no conoce a Dios ni sabe de su grandeza. Y está empecinado en demostrar que el hombre es capaz de crearse a sí mismo. Queremos ser como dioses. El científico que así piensa está en camino de comerse la segunda manzana del Paraíso, "Seréis como Dios".

Quienes se oponen a todas estas técnicas suelen ser tachados de reaccionarios, de insolidarios con los enfermos y de integristas.

A lo largo de nuestra conversación ha aparecido Science, o Nature, pero no ha aparecido ninguna encíclica. Animaría a quien piensa que esto es cosa de integristas a que se informe, que acuda a las fuentes, que averigüe si tienen algo que ver las células iPS con el dogma católico.

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Tags: justo aznar, células madre

Publicado por Galsuinda @ 10:34  | C?lulas madre
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Jueves, 02 de julio de 2009


Ante un numeroso público que rondaba las doscientas personas, el martes pasado Gonzalo Altozano, subdirector de Alba, y Álex Rosal, presidente de la editorial LibrosLibres,fueron los anfitriones en la presentación del primer libro deinvestigación sobre el fenómeno Medjugorje publicado en España yescrito por el periodista Jesús García.
(Madrid/S.M.) Gonzalo Altozano comenzó recordando cómo se conoció Medjugorje en España a través del semanario Albay de la sección «Historia», que realizaba en aquellos momentos JesúsGarcía. Allí, semana tras semana, aparecían los «héroes de locotidiano, gente que transformaba con su conducta a la sociedad ydemostraba así sus valores», relató Altozano. Una de las historiasacabó convirtiéndose en un viaje a Medjugorje donde Jesús se convirtió,sin pretenderlo, en «el periodista que se adentra en los misterios dela fe».
Por su parte, Jesús García inició su alocuciónreconociendo que, cuando oyó hablar por primera vez del fenómeno, su«orgullo de periodista católico» se dolió porque la Virgen llevabaapareciéndose 30 años y él no se había enterado: «Me parecía asombrosoque una historia así no hubiese sido desmentida en todo ese tiempo,porque es difícil que algo se mantenga a lo largo del tiempo si no esverdad». Cuando viajó hasta allí, buscaba «entrevistar a los videntes,verles en éxtasis, comprobar de primera mano el fenómeno», pero se encontró con «el epicentro de muchas historias, el centro de un fenómeno espiritual de magnitud global», subrayó el autor.
Conversiones profundas
«Al final», relató Jesús, «no conocí a ningún vidente ni estuve en ninguna aparición, pero lo que sívi es que la gente experimentaba conversiones profundas, eran personasadultas que se transformaban: su vida, sus hábitos, sus prioridades…Todas estas historias satisfacían mi ansiedad periodística, perotambién me cambiaron a mí espiritualmente», reconoció JesúsGarcía. «Para mí, Medjugorje es un sitio donde mucha gente conoce, porprimera vez en su vida, lo que significa el amor».
Jesus Garcíacuenta lo que le dijo, con cierta sorna, un franciscano ante lasnumerosas críticas que recibe este pueblo de Bosnia: «Que la parroquiade Medjugorje éste llena todos los días, sus confesionarios estén arebosar y con Misas y peregrinos que se suceden continuamente durantetodo el día debe ser obra del demonio; pero que otras iglesias deoccidente estén vacías, sin embargo, es obra de Dios. ¡Vamos, vamos!».El periodista también comentó la posición actual que tiene la Iglesiaante estas apariciones: «Ahora mismo el Vaticano sigue muy de cercatodo lo que sucede en Medjugorje pero todavía no puede hacer un juiciohasta que las apariciones no concluyan. La Virgen se sigue apareciendo desde hace 25 años todos los días.Algunos dicen que eso no puede ser y ponen como ejemplo Fátima oLourdes, cuyas apariciones apenas duraron unos meses. Sin embargo, nosolvidamos de apariciones marianas de Laos o Vietnam, que duraron 54 años y 100 respectivamente.La comisión de investigación esta regida directamente por la Santa Sedeque le quitó en su día la potestad de investigar al obispo de Mostar,algo verdaderamente excepcional».
El periodista señaló uno de los mensajes de la Virgen que más le han impactado: «Si cada uno de los católicos que hay en el mundo se confesase una vez al mes; el mundo se convertiría».
Porúltimo, el autor de «Medjugorje» explicó: «El trabajo de escribir estelibro ha sido una gozada, he disfrutado muchísimo, y a la vez lo herealizado con un cariño tremendo hacia mi madre, que es la Iglesiacatólica». «No sé si se ha aparecidola Virgen allí o no, yo no la he visto. Lo que sí he visto es que allípasa algo, y que es algo bueno. Y, como dice el Evangelio, ‘por susfrutos los conoceréis’», concluyó García.

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Tags: Medjugorje, confesión, libro, jesús garcía

Publicado por Galsuinda @ 10:55  | Dulce Roma
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