Lunes, 31 de agosto de 2009
Viernes, 28 de agosto de 2009
Por Juan C. Sanahuja
 
 Los obispos y la reforma del sistema de salud. Contenido de la reforma.
 
 Mons. Charles Chaput, arzobispo de Denver, calificó de mentira al término terreno común usado por Obama y sus seguidores, especialmente los llamados católicos disidentes, para dialogar sobre el aborto. El término terreno común ha cobrado especial importancia en el debate sobre la reforma del sistema de los seguros de salud impulsada por el gobierno de Obama. (Vid. NG 988, 991)
 
 Para Mons. Chaput, en su sentido auténtico el concepto "terreno común" es muy positivo, porque está enmarcado por el de "bien común", que es central en la doctrina social católica. Pero es una mentira calificar de terreno común a un sistema que permite o ayuda a financiar -no importa cuán sutil o indirectamente- el asesinato de niños no nacidos, o la discriminación contra las personas mayores y personas con necesidades especiales .
 
 Los obispos y la reforma

 
 Si bien los obispos norteamericanos ven la necesidad de una reforma del sistema nacional de salud, exigen que el aborto sea explícitamente excluido de la nueva legislación promovida por Obama y sus funcionarios, especialmente por la pseudo católica abortista Kathleen Sebelius, secretaria de salud.
 
 El 17 de julio Mons. William Murphy, obispo de Rockville y presidente del Committee on Domestic Justice and Human Development de la Conferencia Episcopal, exigió al Congreso una reforma satisfactoria del sistema de salud que ofrezca atención médica universal, asequible y de calidad, que proteja y respete la vida y dignidad de todas las personas desde la concepción hasta la muerte natural .
 
 El 29 del mismo mes, el Cardenal Justin Rigali, arzobispo de Filadelfia y presidente del Comité de Actividades Pro Vida de la Conferencia Episcopal, reiteró la petición al Congreso: la reforma, muy necesaria, no debe volverse un instrumento para promover un programa de ‘derecho al aborto’ , ni para revocar la prohibición de cobertura obligatoria del aborto y su financiación con fondos públicos . El Cardenal Rigali insistió el 11 de agosto, en una carta dirigida a cada uno de los miembros de la Cámara de Representantes, remarcando que la legislación sobre salud debe respetar la vida desde la concepción hasta la muerte natural .
 
 El 9 de agosto, Mons. Timothy Dolan, arzobispo de New York, señaló que la "reforma sanitaria es algo bueno", pero recordó que si ésta "lleva a la destrucción de la vida, la Iglesia no puede ser cómplice .
 
 También en agosto, Mons. Walter Nickless, obispo de Sioux City, declaró que la Iglesia nunca aceptará una legislación que admita en la cobertura de salud el aborto, la eutanasia y la investigación con células embrionarias. Rechazamos ser cómplices del mal , concluyó Nickless. Mons. Robert Vasa, obispo de Baker, calificó al proyecto de fatalmente erróneo .
 
 Las propuestas dialoguistas, para encontrar un terreno común para reducir el número de abortos (vid. NG 988), se concretaron en un proyecto de ley de los representantes demócratas Tim Ryan y Rosa DeLauro, que consiste en aumentar el reparto masivo de anticonceptivos. El obispo de Youngstown, Mons. George Murry, SJ, desautorizó públicamente a Ryan, que pertenece a su diócesis. El proyecto -dijo Murry- está basado en el error de suponer que un mayor acceso a anticonceptivos reduce los abortos. Numerosos estudios y experiencias demuestran que la distribución de anticonceptivos no reduce los embarazos inesperados ni los abortos . El obispo también advirtió que los contraceptivos pueden tener efecto abortivo.
 
 La reforma del sistema de salud
 

 Siguiendo al boletín de Vida Humana Internacional (14-08-09), la reforma del sistema de salud de Obama:
 
 -Incluye el aborto sin restricciones. La financiación de ese crimen con dinero público hace cómplices de él a todos los ciudadanos que pagan sus impuestos.
 
 -Incluye la eutanasia encubierta. Se limitan las consultas médicas, los medicamentos y los cuidados necesarios para enfermos crónicos, desde chicos con síndrome de Down hasta enfermos de cáncer, lo mismo que para los ancianos y para los veteranos de guerra. Obama concreta de este modo el nuevo paradigma de la salud en Estados Unidos. El nuevo paradigma, oficialmente adoptado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) le reconoce el derecho a la salud sólo a aquellos ciudadanos que sean o puedan llegar a ser adultos sanos y productivos. (Vid. también NG 04, 91, 92, 188).
 
 -Niega el derecho a la objeción de conciencia a los profesionales de la salud que no quieren involucrarse en estas prácticas.
 
 -Le da un control casi exclusivo al gobierno en cuanto a las ólizas de seguro de salud. Crea un Comité de Salud que puede tomar decisiones sobre los pacientes. Le otorga al gobierno federal el poder de vigilar las cuentas bancarias personales para averiguar los gastos en salud de cada ciudadano. FIN, 27-08-09
 
 Fuentes: Propias; Denver Catholic Register, 12-08-09; CNA, 05-08-09, 11-08-09, 24-08-09; Life Site, 11-08-09, 15-08-09, 18-08-09, 25-08-09; Life News, 11-08-09; VHI, 14-08-09.
 
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 NOTICIAS GLOBALES es un boletín de noticias sobre temas que se relacionan con la PROMOCIóN Y DEFENSA DE LA VIDA HUMANA Y LA FAMILIA. Editor: Pbro. Dr. Juan Claudio Sanahuja; www.noticiasglobales.org

Publicado por Galsuinda @ 9:58  | defendiendo la vida
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Por Matt Anderson

25 de agosto 2009 (LifeSiteNews.com) - Un grupo de cineastas filmó recientemente un documental que busca exponer la terrible realidad del aborto, centrándose en el aspecto financiero de la multimillonaria industria del aborto.

La película, titulada "Blood Money", incluye numerosas entrevistas con los líderes del movimiento pro-vida, en las que hablan de los hechos de la industria del aborto y los efectos de los abortos en las mujeres.

La película trata una variedad de temas, incluyendo "Roe v. Wade, Planned Parenthood, el hecho científico de que la vida comienza en la concepción, y cómo el aborto afecta a las mujeres que han tenido uno", afirma el director de la película, David K. Kyle a LSN en una entrevista.

El título original de la película había sido "El Holocausto estadounidense". Sin embargo, según avanzaba el rodaje, los cineastas encontraron que el aspecto comercial del aborto seguía llegando a la vanguardia.

"Viajé por todo el país en septiembre pasado haciendo todas estas entrevistas con diversos líderes pro vida y las mujeres que habían tenido abortos, la parte de dinero aparecía permanentemente".

Kyle dijo que la idea de la película le vino por primera vez hace cuatro años cuando él y su socio, John Zipp, el productor de la película, estaban trabajando para Steve y Michael Peroutka, activistas pro-vida en Maryland, y se dio cuenta de que el problema del aborto no es suficientemente tratado por los medios de comunicación.

"Durante la época de elecciones, el tema sale pero realemente no se habla de él. Se oye la palabra aborto, la gente sabe lo que es, pero no como en otros temas".

La película, que se encuentra actualmente en post-producción y se confía en que se completará a finales de septiembre, sepropone que la gente hable sobre el tema del aborto. Kyle dice, "Es uno de esos temas que incluso el bando pro-elección en realidad no quiere hablar."

Kyle dice que esperan que la película informe al público sobre el aspecto del negocio del aborto y el efecto que el aborto tiene sobre las mujeres.

"La gente está ganando millones y millones de dólares en el asesinato de bebés inocentes", dijo.

"El aborto tiene consecuencias para ti . Se vende como una solución rápida cuando estás en problemas. Puedes ir y tener un aborto y el problema 'desaparece'. Bueno, sabemos de muchas mujeres en que el problema no desaparece. Las mujeres tienen consecuencias a largo plazo que van a tener que lidiar por años y años ".

La película también tiene por objeto animar a la gente pro-vida para trabajar hacia un fin al aborto.

"Hay que conseguir que aflore la verdad para salvar de los bebés. Queremos motivar a la gente a hacer algo, incluso las personas en la comunidad pro-vida. Tenemos miles de personas ahí fuera que son pro-vida, pero que realmente no toman parte activa en ella. Queremos motivarlos a hacer algo ".

En la película, las entrevistas con las mujeres que han tenido abortos son los momentos más conmovedores de Kyle.

"Las mujeres hablan de sus experiencias de aborto y de las difícultades más graves de superar cuando se hacen las entrevistas. Me he sentado con este material en incontables ocasiones pasando a través de él y todavía me afecta a mí".

Kyle dice que su entrevista con Carol Everette fue especialmente fuerte para él. Everette, que llevó a cabo miles de abortos en Dallas, se ha convertido en una destacada oradora pro-vida y defensora de los derechos del niño por nacer.

En la vista preliminar para la película publicada el viernes en Youtube, Everette dice: "Queríamos darles a las jóvenes bajas dosis de píldoras anticonceptivas o un preservativo defectuoso para que quedaran embarazadas. Nuestro objetivo eran de 3 a 5 abortos por cada niña entre las edades de trece y dieciocho años. "

"Blood Money" todavía no tiene todavía un distribuidor, pero Kyle alberga la esperanza de que mediante el apoyo de los defensores pro-vida de la película ganará la atención de alguno. Para que esto suceda, sin embargo, pode que se ponga en los webs o se mire en YouTube y mostrar su apoyo.

"Sabemos que entre 250.000 y 300.000 personas llegan cada mes de enero a Washington para la marcha pro-vida, y debería ser bastante fácil de conseguir ese tipo de cifra en un web o el vídeo de YouTube. Si somos capaces de generar tantas visitas pienso que nos ayudará enormemente a conseguir un distribuidor. "

Para apoyar el documental "Blood Money", veamos el trailer y firmemos en www.bloodmoneyfilm.com


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Tags: Blood Money, negocio abortista, película, Carol Everette

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Martes, 25 de agosto de 2009


Nació en México el 29 de mayo de 2008. Tenía 23 semanas de gestación y pesó 440 gramos.

Shiryu Juárez Medina nació el 29 de mayo pasado en esta capital. Tenía solo 23 semanas de gestación y pesaba 440 gramos. El pequeño luchador venció todos los pronósticos médicos y con la asistencia de abnegados especialistas y el amor de su familia dejará el hospital en los próximos días convertido en el varón más prematuro del mundo.

Según informa el diario Milenio, Berenice Medina Aguilar, de 33 años de edad, llegó el 29 de mayo a las siete de la mañana al área de urgencias del Hospital de Gineco Obstetricia Número 3 del DF, porque presentaba amenaza de aborto debido a un cuadro de preclampsia, una complicación del embarazo caracterizada por presión arterial alta y pérdida de glucosa.

Los médicos le practicaron una cesárea y lograron estabilizar al pequeño Shiryu.

Leonardo Cruz Reynoso, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital, no duda en considerar al niño como el bebé varón más prematuro del mundo.

"En el mundo entero no hay un solo caso de un varón que haya sobrevivido con estas características", indicó al mencionar que la muerte se debe al grado de inmadurez de sus órganos.

Además, el caso de Shiryu sorprende aún más porque no presenta ningún problema neurológico, que es muy común entre los nacimientos prematuros, ni tampoco problemas de ceguera.

"Cuando se presenta un caso de nacimiento prematuro, por lo regular el infante presenta retraso mental o ceguera, como consecuencia de las alteraciones cerebrales que se experimentan cuando no se culmina con todo el proceso de desarrollo. Se alteran el potasio, la glucosa, puede haber infección que eleva la temperatura del torrente circulatorio, en fin, hay una gran cantidad de motivos en contra que hacen que haya discapacidades", indicó el médico.

Shiryu, cuyo nombre en japonés significa "caballero dragón", será dado de alta esta semana. Ya tiene 88 días de nacido y pesa dos kilos con 40 gramos.

Los orgullosos padres, Berenice Medina y Bernabé Juárez, están ansiosos por tener a Shiryu en casa junto a sus dos hijas mayores Ximena, de 10 años, y Xiadán, de ocho.

"Este pequeño significa un milagro, después de las pocas esperanzas que dábamos a mi hijo; esta situación es un ejemplo de la gran fortaleza que puede tener un bebé y de todo lo que se puede lograr con una atención médica tan esmerada", dijo la madre.

Aciprensa.com

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Tags: Shiriyu, bebé varón prematuro

Viernes, 21 de agosto de 2009



Objetivo General:


- Salvar la vida en riesgo del niño que esta por nacer.


Objetivos Específicos:


- Atender a las madres ofreciéndoles alternativas para que no aborten, con el fin de evitar riesgos físicos y psicológicos que la puedan afectar posteriormente.
- Sensibilizar a la población acerca de la importancia que tiene la vida desde el momento mismo de la concepción y por lo tanto no ser cómplices indirectos en la producción de abortos.
- Atender y acompañar a las mujeres que sufren el Síndrome Post Aborto.
- Realizar un seguimiento de las madres y sus hijos hasta los doce meses de vida.
- Obtener información que arroje datos sobre el aborto en nuestra sociedad.
- Conformar un equipo de voluntariado capacitado para poder dar acogida a las mujeres con embarazos no deseados y así evitar el aborto.
- Crear conciencia en las mujeres del uso de su sexualidad acorde a la dignidad del ser personas.
- Crear conciencia del doble estándar existente en la sociedad.

Llámanos te podemos ayudar:

(de 9:00 a 18:00 hrs en horario continuado) o escríbenos a [email protected]

 





Adopción EspiritualAborto

Tags: Chile unido

Publicado por Galsuinda @ 17:36  | Recursos para madres
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Jueves, 20 de agosto de 2009
Domingo, 16 de agosto de 2009
Este es el texto completo del artículo, que apareció en el prestigioso periódico italiano l Foglio, desde el que se propuso a la ONU la moratoria sobre el aborto:

El libro de Harry Wu "Matanza de inocentes. La política del hijo único en China" demuestra cómo hoy, en el siglo XXI, en dicho país miles y miles de niños son asesinados en el vientre materno, en cualquier momento de la gestación, o son ahogados, estrangulados, dejados morir de frío, una vez nacidos. Cosas semejantes ocurren también en India.

Pues bien, quien ama la historia sabe que lo que sucede hoy en estos dos países grandes, que juntos constituyen casi un tercio de la población mundial, ha ocurrido siempre, en el pasado, incluso en la vieja Europa o en el Nuevo Mundo. Hasta la llegada del cristianismo.

De hecho una de las ideas que más se repiten en los escritos de los primeros cristianos es el deseo de reafirmar frecuentemente un concepto: nosotros cristianos somos diferentes a los paganos, también porque no asesinamos a nuestros hijos, ni en el vientre de nuestras mujeres, ni fuera de él.

Minucio Felix, un apologeta del siglo II, en su "Octavio", en el capítulo XXX, párrafo 2, comparando la enseñanza de Cristo con lo que enseñaban los paganos, escribe: "Vosotros abandonáis a vuestros hijos apenas nacidos a las fieras y a los pájaros, o estrangulándolos los elimináis con una muerte mísera; hay algunas que tragando unos medicamentos sofocan aún en las propias entrañas el germen destinado a hacerse criatura humana y cometen un infanticidio antes de haber parido. Y esto lo aprendéis de vuestros dioses, de hecho Saturno no abandonó a sus propios hijos, sino que los devoró".

A su vez, el gran Tertuliano, en su "Apologético", cap. IX, afirma: "A nosotros cristianos el homicidio nos está expresamente prohibido, y por lo tanto no nos está permitido ni siquiera suprimir el feto en el útero materno. Impedir el nacimiento es un homicidio anticipado. No importa nada que se suprima una vida ya nacida o que se le trunque al nacer: ya es ser humano el que está por nacer. Cada fruto ya existe en su semilla".

Otro documento muy importante del cristianismo del siglo II, proveniente de Asia Menor, la Carta a Diogneto, reafirma los mismos ideales en este modo muy sintético: "los cristianos se casan como todos y generan hijos, por no tiran a los neonatos".

Precisamente sobre este tema del infanticidio el historiador A. Baudrillart escribió: "Quizá no hay materia en la que la oposición sea más acentuada entre la sociedad antigua y pagana y la sociedad cristiana y moderna, que en sus respectivos modos de considerar al niño".

En efecto, si miramos al mundo antiguo, notamos que el aborto y el infanticidio son bastante difundidos. "Séneca - recuerda el sociólogo americano Rodney Stark, en 'Ascensión y afirmación del cristianismo' - consideraba el ahogo de niños al nacer un hecho ordinario y razonable.

Tácito acusaba a los judíos a los cuales 'está prohibido eliminar uno de los hijos después del primogénito', lo que consideraba otra de sus usanzas 'siniestras y repugnantes'. Era común abandonar un hijo no deseado en un lugar en el cual, en principio, quien quería criarlo podría haberlo recogido, si bien frecuentemente era dejado a merced de la intemperie y de animales y pájaros".

Los niños, en Roma como en Grecia, son pues tranquilamente asesinados, o vendidos, o abandonados o dejados morir de hambre y de frío, cuando no hay alguno que los salve, con frecuencia para hacerlos esclavos. Sabemos por hallazgos, en los desagües romanos, de amasijos de huesos pertenecientes a neonatos, abandonados y luego arrojados como residuos e inmundicias.

Las niñas son más frecuentemente víctimas de infanticidio, como en la China y en la India de hoy, y no es raro que el aborto comporte, además de la muerte de la criatura, también la esterilidad de la madre.

El rechazo de los primeros cristianos al recurso al aborto y al infanticidio, ligado pues a una alta fecundidad en ellos, no es solamente una gran conquista de la humanidad, sino también uno de los elementos que permiten a los primeros cristianos, junto con las conversiones, crecer siempre más, hasta superar en número a los paganos.

Pero el infanticidio no es practicado solamente en Roma, como lo testimonia también la leyenda de Rómulo y Remo, o en Grecia, sino en todo el mundo antiguo.

El célebre especialista en bioética y animalista Peter Singer, sostiene con fuerza la idea de que esa costumbre antigua se debe redescubrir también hoy, junto al aborto legal. De hecho, si es que es verdad que sólo los cristianos la rechazaron con fuerza - argumenta Singer -, ¿por qué debemos creer que ellos hayan sido los únicos que tienen razón, mientras todos los otros pueblos y religiones del pasado, estarían equivocados?

"El asesinato de los neonatos no deseados - escribe Singer en su libro 'Repensar la vida' - ha sido la praxis normal en muchísimas sociedades, en todo el curso de la prehistoria y de la historia. La encontramos por ejemplo en la antigua Grecia, donde los niños discapacitados eran abandonados en las pendientes de las montañas. La encontramos en tribus nómadas, como la de Kung del desierto de Kalahari, donde las mujeres asesinan a niños nacidos cuando hay un hijo mayor que todavía no está en edad de caminar. El infanticidio era praxis corriente también en las islas de laPolinesia como Tikopia, donde el equilibrio entre recursos alimenticios y población era mantenido asfixiando después del nacimiento a los niños no deseados. En Japón, antes de la occidentalización, el 'mabiki' - palabra nacida de la práctica de arrancar algunos ramos a las plantitas de arroz para permitir florecer a todos los ramos restantes, pero que terminó por indicar también el infanticidio - era ampliamente practicado no sólo por los campesinos, que contaban con modestos pedazos de terreno, sino también por los que gozaban de buena situación".

Con la difusión del cristianismo en buena parte del mundo, aborto e infanticidio se convierten en fenómenos mucho más raros y circunscritos, mientras las legislaciones, a partir de Constantino, intervienen en la tutela de los infantes y se desarrollan obras de caridad y de asistencia para los niños abandonados y para las familias en dificultad. Hasta el regreso del aborto en las legislaciones comunistas y nazistas, en el siglo XX, y del infanticidio, con la nueva ley sobre la eutanasia de niños hasta los doce años en Holanda.

China y La India

Si regresamos ahora con la mente a los dos grandes países en los que el aborto, también forzado, y el infanticidio son fenómenos de masa, es fácil, después de este breve excursus, entender el porqué de todo ello: China e India están entre los países en los cuales el Evangelio de Cristo ha penetrado menos, y con ello también la cultura occidental, portadora, conscientemente o no, de este mensaje o al menos de una parte del mismo.

Cuando los primeros misioneros jesuitas llegaron a China, se quedaron más bien admirados de esta gran civilización. Pero lo que impactó negativamente al gran Matteo Ricci, cuando en 1583 pisó el Celeste Imperio, fue la prostitución campante, la gran corrupción, el frenesí por el dinero, y sobre todo, la difusión de la práctica del infanticidio. El régimen comunista, capaz de planificar millones de abortos forzados, esterilizaciones de masa, asesinatos en serie de neonatos, tiene todavía largo trecho por venir, pero el respeto de los niños en aquel país - que por otros aspectos es admirable - falta del todo.

Como escribirá J. J. Matignon a comienzos del siglo XX en "Superstition, crime e misère en Chine", los chinos frecuentemente ven a sus hijas como prostitutas, o las asesinan, por la pobreza y también a causa de sus supersticiones mágicas, de su obsesivo culto de los antepasados:

"Como siempre en China la superstición juega un rol clave: de hecho los ojos, la nariz, la lengua, la boca, el cerebro de los niños son considerados materia orgánica dotada de una gran virtud terapéutica. Sucede que después del parto, la puérpera caía enferma, y entonces, para congraciarse a los espíritus, las niñas o en ciertos casos los niños eran eliminados. Existen unas mujeres que tienen la tarea específica de causar la muerte a los neonatos... Los neonatos son eliminados o tirándolos en una esquina de la habitación o en una caja de desechos; donde el polvo y las inmundicias no tardarán en obstruirles las vías respiratorias".

Otras veces los niños son ahogados o asfixiados con unos almohadones, si bien la influencia de los europeos, concluye Matignon, parece tener algún efecto limitante en relación a estas costumbres.

Casi en los mismos años de Matignon, dos misioneros cuentan sobre China las mismas cosas. El primero es un jesuita, san Alberto Crescitelli, luego decapitado y eviscerado, a los 37 años, el 21 de julio de 1900, durante la revolución de los Boxer. El segundo es un misionero verbita de la Val Badia, en el Trentino Alto Adige, san Giovanni Freinademetz.

Llegado al país que amará por toda su vida, hasta morir allí de tifus, escribe a sus seres queridos, en varias ocasiones, que los chinos tienen la "costumbre de abandonar al propio hijo o simplemente intercambiarlo o venderlo... Uno de nuestros mejores cristianos, antes de su conversión, había matado a su hija arrojándola contra piedras simplemente porque lloraba demasiado" (Sepp Hollweck, "Il cinese dal Tirolo", "El chino del Tirol" Athesia, 2003).

En otra carta escrita de Hong Kong el 28 de abril de 1879, Freinademetz cuenta cómo las monjas católicas construyeron dos orfanatos, en los que recogían más de mil niños al año. Los chinos "los regalan por nada o por algunos céntimos, y no les importa nada más".

Los misioneros, pues - escribe de Puoli el 2 de julio de 1882 - dan vueltas por las calles para recogerlos, encuentran miles de ellos agonizantes y a muchos solo pueden bautizarlos, mientras que a los que pueden salvarlos los salvan: "Muchas almas fueron ya bautizadas y salvadas después de que llegamos aquí, muchos niños de paganos bautizados que luego murieron y ayer hemos hecho una sepultura solemne con una niñita de más de un año que se murió. Su propia madre quería estrangularla para poder amamantar al bebé de otro y así ganar dinero, luego oyó que nosotros aceptábamos todo tipo de niños y que los criábamos bien; entonces nos la trajo con más de dos meses, pero enfermó y murió después de haber sido confirmada por nosotros media hora antes de morir. Queríamos sepultarla con toda pompa para demostrar a los paganos cómo honramos a sus propias criaturas que ellos mismos tiran. Los paganos aquí no usan sarcófagos de muerte para niñitos, sino que apenas mueren hacen un hueco y lo tiran dentro. Nosotros le hicimos a esa niñita un hermoso cofre pintado de rojo, la vestimos con un bello vestido azul, todos los misioneros acompañados de los cristianos la llevamos a la iglesia, que no habían visto nunca algo así. Muchos paganos vinieron a ver..." (G. Freinademetz, "Lettere di un santo", "Cartas de un santo", Imprexa).

Como en China, donde el infanticidio es inclusive un asunto del Estado, en India ocurre algo análogo. También en el gran país dominado por la religión hinduista el asesinato, sobre todo de niñas, esta largamente difundido, no sólo por motivos económicos. La Agencia misionera "Asia News" reportaba recientemente esta noticia: en muchas poblaciones tribales las hijas mujeres son consideradas sólo un peso y la mentalidad social admite tanto el feticidio como el infanticidio de ellas.

En el 2006 en una pequeña aldea del distrito de Ranga Reddy, a 80 kilómetros de Hyderabad, once bebés recién nacidas fueron dejadas morir de hambre por los padres. Muchos tribales suelen envolver a la niña no deseada dentro de trapos y dejarla morir. Según la prensa local, Jarpula Peerya Nayak, padre de 27 años, ha dicho que 'mi esposa por tercera vez ha tenido una niña. Una hija mujer es un peso y hemos decidido no darle de comer. Así murió. Es demasiado difícil criar a una niña y encontrarle esposo'.

El 25 de febrero también su primo J. Ravi y su esposa dejaron morir de hambre a su hija recién nacida. 'Mi hija - cuenta Ravi - murió dos días después del nacimiento, porque no la alimentamos. Tenemos dos hijas, no podemos permitirnos tener otra'.

Un tribal explica que como dote de la hija deberá dar 'un scooter, hasta 70 gramos de oro y 50 mil rupias, para tener un buen marido'.

Después de la muerte, los tribales cavaron una fosa y enterraron a la recién nacida con una piedra encima. Los perros excavaron la fosa y se comieron parte del cuerpo de la hija de Ravi, así que la enterraron de nuevo. La mayor parte de las cuarenta familias de la aldea han participado de episodios similares o los han cometido, después de que han tenido dos o más hijas mujeres. Jarpula Lokya Nayak mató de hambre a dos hijas".

También en India el compromiso de los misioneros y de la minoría cristiana está dedicado, aparte de tratar de abatir el muro de las castas y de las desigualdades sociales, a la defensa de la vida naciente y de la infancia, en nombre de Dios que se hizo niño. Baste un solo ejemplo: el de la Madre Teresa de Calcuta.

Madre Teresa de Calcuta

Todos saben que la misión de esta mujer ha sido la de ayudar a los pobres de la India, los marginados, los débiles, los últimos. Ente ellos la Madre Teresa nunca olvidó citar a los niños en el seno materno, definidos por ella como "los más pobres entre los pobres". En el libro "Dénmelos a mí. La Madre Teresa y el compromiso por la vida", Pier Giorgio Levirani expone el pensamiento de la santa, expresado en mil circunstancias, con una gran fuerza, como en esta frase:

"El aborto es lo que destruye la paz hoy. Porque si una madre puede matar a su propio hijo, ¿qué cosa me impide a mí matarlos a ustedes o que ustedes me maten a mí? Nada. Es lo que yo pregunto en India, lo que interrogo en todas partes: ¿qué hemos hecho por los niños? Nosotros combatimos el aborto con la adopción. Así salvamos miles de vidas. Hemos difundido la voz en todas las clínicas, en los hospitales, en las estaciones de policía: les rogamos no matar a los niños, nosotros nos haremos cargo de ellos".

La lucha a favor de los niños contra el aborto y el infanticidio fue conducida por la Madre Teresa y por sus religiosas, a veces hasta el martirio, con gran fuerza, enfrentándose con una cultura ignorante de la sacralidad de la vida desde su origen. Para los hinduistas por ejemplo, los niños abandonados o rechazados por los padres, si sobreviven, son y quedan como parias, los infra-casta, que pagan culpas anteriores. Las mujeres, en general, y más las niñas, son costosas, debido a la dote, y son consideradas inferiores al varón, "hasta el punto, no poco común, de envenenarlas al pecho, untándolo de veneno, mientras toman la leche materna".

Así sucede que a veces hay un número de nacimientos muy alto, por la búsqueda del varón a toda costa y por el consecuente número alto de infanticidios femeninos: se aborta selectivamente, hasta que no se tiene el hijo deseado, de sexo masculino. La Madre Teresa y las religiosas fundaron numerosas casas de la caridad, escuelas y orfanatos, ganándose un gran aprecio, pero también oposición del primer ministro Morarij Desai, que en 1979 la acuso de ayudar a niños con las escuelas y los orfanatos únicamente con el fin de bautizarlos y convertirlos. La Madre Teresa le respondió:

"Me parece que usted no se da cuenta del mal que el aborto está provocando a su pueblo. La inmoralidad está en aumento, se están disgregando muchas familias, están en alarmante aumento los casos de locura en las madres que han asesinado a sus propios hijos inocentes. Señor Desai: quizá, dentro de poco usted se encontrará cara a cara con Dios. No sé qué explicación podrá darle por haber destruido las vidas de tantos niños no nacidos, pero - sin duda - inocentes, cuando se encuentre frente al tribunal de Dios, que lo juzgará por el bien hecho y por el mal provocado desde lo alto de su cargo de gobierno".

Y la Madre Teresa agregó cómo en los 102 centros de Calcuta llevados por ella pasaron en el último año 11701 familias hindúes, 5568 familias musulmanas y 4341 familias cristianas, a las que se enseñó el sentido de la familia, el respeto de la vida, la necesidad de una procreación responsable, llegando a determinar la reducción de los nacimientos, pero sin recurrir ni al aborto ni al infanticidio. El grito de los niños no nacidos, de los infantes asesinados, decía la Madre Teresa, repitiendo de otra manera los conceptos expresados siglo tras siglo desde Minucio Felix, Tertuliano y tantos otros, "hiere los oídos de Dios".

di Francesco Agnoli

Traducido por Redacción de HO






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Tags: Harry Wu, aborto, grecia, roma, oriente

Martes, 11 de agosto de 2009



Imágenes sorprendentes de ultrasonido 4D de bebés de 8 a 34 semanas de gestación. Incluso sorprenden los más pequeños con bostezos, parpadeos, movmientos y risas.




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Tags: ultrasonido 4D, 8 semanas

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Lunes, 03 de agosto de 2009
Encuentro en el último número de Alfa y Omega http://www.alfayomega.es/revista/2009/652/14_conojosdemujer.html este testimonio de María Jesús Prieto López. Había tenido quejas de madres por haber aguantado impertinencias ante un nuevo embarazo, pero esta colmaba el vaso. Me admira profundamente la reacción de esta madre que saca de los males bienes
Las mujeres llevamos muchos años cayendo en la trampa que la sociedad de consumo nos tiende bajo el señuelo de libertad. Tomé conciencia de ello hace dieciocho años, mientras esperaba el autobús del colegio de mis hijos. Dos días antes me habían practicado una cesárea por sufrimiento fetal; el niño murió, y quería tranquilizar a sus cinco hermanos. Estaba en la parada, con las molestias de los puntos y la desolación de haber perdido el niño que esperábamos con ilusión durante nueve meses, y se me acercó un familiar que me dijo: «Te está bien, es una señal para que aprendas de una vez». ¿Qué tenía que aprender? ¿Qué había hecho para no merecer un poco de comprensión y de respeto? Aquel familiar era una mujer que no podía entender que, en los años noventa, una persona con formación no utilizase métodos anticonceptivos. Yo no tenía problemas, pero, pudiendo evitar embarazos, cinco niños seguidos eran, según el sentir general, una irresponsabilidad. La conciencia social había cambiado en pocos años, sencillamente porque el uso de los anticonceptivos se había extendido.
Sin embargo, es cierto que era una experiencia para aprender, y aprendí que mi vida no me pertenecía, y menos aún la de mis hijos, que eran un regalo del Señor de la vida para que cuidara y disfrutara de ellos. Desde entonces, agradecí aún más los cinco hijos que tenía y los cinco que vinieron después.
Desde esta perspectiva, observo que el aborto es una nueva trampa. Nos insisten sus defensores en que no se obliga a nadie a abortar, pero no nos engañemos: si el aborto se configura como un derecho de la mujer, se considerará un capricho la decisión de proseguir el embarazo de un niño no querido por su padre, o con deficiencias o malformaciones. Poco importa lo que diga la ley ahora; la madre se considerará la única responsable de haber traído al niño a este mundo, exculpando al padre y a la sociedad, y esta mentalidad se reflejará en la ley. 
La mujer tiene derecho a participar activamente en la sociedad; es un derecho a la igualdad de oportunidades de todo orden: educativas, laborales, políticas. La sociedad necesita a la mujer, así como su capacidad para comprender a las personas, propia de lo femenino; sin embargo, el precio que impone a la mujer para participar en la vida social y laboral llega incluso a la renuncia a la maternidad, justificando el derecho a matar.
La mujer se ve sometida a una nueva esclavitud, propia de una sociedad injusta y miope. Injusta, porque justicia es dar a cada uno lo suyo, y la mujer en razón de su fecundidad necesita un trato diferente. Y miope, porque no es capaz de valorar la función de la madre en la educación de los niños, la transmisión de valores, su socialización y preparación para el mundo laboral, que es clave para el crecimiento de un país, que en suma será lo que sean los ciudadanos que lo componen. 
Encuentro en el último número de Alfa y Omega este testimonio de María Jesús Prieto López. Había tenido quejas de madres por haber aguantado impertinencias ante un nuevo embarazo, pero esta colmaba el vaso. Me admira profundamente la reacción de esta madre que saca de los males bienes

Las mujeres llevamos muchos años cayendo en la trampa que la sociedad de consumo nos tiende bajo el señuelo de libertad. Tomé conciencia de ello hace dieciocho años, mientras esperaba el autobús del colegio de mis hijos. Dos días antes me habían practicado una cesárea por sufrimiento fetal; el niño murió, y quería tranquilizar a sus cinco hermanos. Estaba en la parada, con las molestias de los puntos y la desolación de haber perdido el niño que esperábamos con ilusión durante nueve meses, y se me acercó un familiar que me dijo: «Te está bien, es una señal para que aprendas de una vez». ¿Qué tenía que aprender? ¿Qué había hecho para no merecer un poco de comprensión y de respeto? Aquel familiar era una mujer que no podía entender que, en los años noventa, una persona con formación no utilizase métodos anticonceptivos. Yo no tenía problemas, pero, pudiendo evitar embarazos, cinco niños seguidos eran, según el sentir general, una irresponsabilidad. La conciencia social había cambiado en pocos años, sencillamente porque el uso de los anticonceptivos se había extendido.

Sin embargo, es cierto que era una experiencia para aprender, y aprendí que mi vida no me pertenecía, y menos aún la de mis hijos, que eran un regalo del Señor de la vida para que cuidara y disfrutara de ellos. Desde entonces, agradecí aún más los cinco hijos que tenía y los cinco que vinieron después.

Desde esta perspectiva, observo que el aborto es una nueva trampa. Nos insisten sus defensores en que no se obliga a nadie a abortar, pero no nos engañemos: si el aborto se configura como un derecho de la mujer, se considerará un capricho la decisión de proseguir el embarazo de un niño no querido por su padre, o con deficiencias o malformaciones. Poco importa lo que diga la ley ahora; la madre se considerará la única responsable de haber traído al niño a este mundo, exculpando al padre y a la sociedad, y esta mentalidad se reflejará en la ley. 

La mujer tiene derecho a participar activamente en la sociedad; es un derecho a la igualdad de oportunidades de todo orden: educativas, laborales, políticas. La sociedad necesita a la mujer, así como su capacidad para comprender a las personas, propia de lo femenino; sin embargo, el precio que impone a la mujer para participar en la vida social y laboral llega incluso a la renuncia a la maternidad, justificando el derecho a matar.

La mujer se ve sometida a una nueva esclavitud, propia de una sociedad injusta y miope. Injusta, porque justicia es dar a cada uno lo suyo, y la mujer en razón de su fecundidad necesita un trato diferente. Y miope, porque no es capaz de valorar la función de la madre en la educación de los niños, la transmisión de valores, su socialización y preparación para el mundo laboral, que es clave para el crecimiento de un país, que en suma será lo que sean los ciudadanos que lo componen. 

 
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Publicado por Galsuinda @ 20:26  | Glup!
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S?bado, 01 de agosto de 2009
ayra Sandoval: madre coraje mexicana
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La mexicana Mayra Sandoval falleció víctima de un agresivo cáncer el 8 de julio pasado. Su hijo Samuel nació solo semanas atrás, gracias al coraje de esta madre que enfrentó a los médicos que le propusieron abortarlo para intentar un tratamiento contra su enfermedad. Su esposo y amigos nunca olvidarán su poderoso testimonio sobre el inconmensurable valor de la vida.
En una entrevista con El Pueblo Católico, periódico hispano de la Arquidiócesis de Denver, el esposo de Mayra, Ricardo Flores, recordó la batalla de fe y confianza que juntos libraron en los meses previos a su muerte.
Ricardo y Mayra nacieron en México e emigraron a Estados Unidos donde se conocieron hace tres años. Pronto se enamoraron y empezaron a convivir. En octubre del año pasado, supieron que Mayra estaba embarazada.
Meses después, los médicos detectaron que Mayra tenía un tumor en los pulmones. Era un cáncer avanzado y agresivo, por lo que le sugirieron abortar al bebé lo más pronto posible e iniciar un tratamiento para detener la enfermedad.
Ambos escogieron la vida del bebé. "Podíamos confiar en Dios y dejar que se cumpliera su voluntad. Podíamos aceptar lo que Dios nos enviara, sea bueno o malo", declaró Ricardo.
Mientras la enfermedad avanzaba, la pareja empezó a aprender más sobre su fe católica. Aída, hermana de Mayra, sostiene que ella siempre fue católica, creía "pero al igual que muchos católicos, no conocía su fe".
En su duro camino, Ricardo y Mayra recibieron el apoyo y solidaridad de la comunidad católica de Denver, a través de los grupos de oración de las parroquias San Antonio de Padua y de San José.
Para Ricardo fue muy especial la presencia amorosa del sacerdote John Gregory, quien los asistió espiritualmente. "Siempre estaba cerca de nosotros, nos enseñaba, nos ayudaba, nos apoyó, nos dio fortaleza, nos hablaba de Dios, de todo lo que Dios había hecho por nosotros".
Con seis meses y medio de embarazo, Mayra comenzó la quimioterapia. Seis semanas después, los tratamientos no funcionaban, y debían practicarle una cesárea.
Fue un día intenso de oración y confianza, que conmovió incluso a los trabajadores del hospital.
Samuel nació con buena salud a pesar de su condición de bebé prematuro. Unas semanas después, la familia pudo volver a casa, pero la salud de Mayra empeoró y debió ser internada. Ya no podía comer ni respirar por sus propios medios.
El 21 de junio, Mayra y Ricardo contrajeron matrimonio religioso.
"Nos casamos en una habitación en el hospital. Fue hermoso. Después, nos sentimos en paz, en gracia de Dios. También lo hicimos por Samuel, para que tuviera la bendición de Dios de tener a sus padres casados", recordó Ricardo.
Quienes conocieron a Mayra recordarán siempre su hermoso testimonio de vida. Incluso el Padre Gregory asegura que acompañar a esta pareja fue "un increíble camino de fe" para su propia vida.
"Su experiencia me ha dado más fuerza para predicar sobre lo que realmente es la muerte, porque ella dio un testimonio de un nuevo nacimiento. Me ha dado más entusiasmo y me ayudó a entender que tengo que explicar que la verdadera muerte es el pecado, no la muerte física", sostiene el sacerdote.
Ricardo asegura que la enfermedad y la muerte de Mayra le enseñó sobre la existencia y el amor de Dios. "A través de todo esto, Dios me hizo saber que Él existe, que Él está con nosotros. Ahora tengo que cuidar de Samuel, y decirle que su mamá dio la vida por él", dijo.

La mexicana Mayra Sandoval falleció víctima de un agresivo cáncer el 8 de julio pasado. Su hijo Samuel nació solo semanas atrás, gracias al coraje de esta madre que enfrentó a los médicos que le propusieron abortarlo para intentar un tratamiento contra su enfermedad. Su esposo y amigos nunca olvidarán su poderoso testimonio sobre el inconmensurable valor de la vida.

En una entrevista con El Pueblo Católico, periódico hispano de la Arquidiócesis de Denver, el esposo de Mayra, Ricardo Flores, recordó la batalla de fe y confianza que juntos libraron en los meses previos a su muerte.

Ricardo y Mayra nacieron en México e emigraron a Estados Unidos donde se conocieron hace tres años. Pronto se enamoraron y empezaron a convivir. En octubre del año pasado, supieron que Mayra estaba embarazada.

Meses después, los médicos detectaron que Mayra tenía un tumor en los pulmones. Era un cáncer avanzado y agresivo, por lo que le sugirieron abortar al bebé lo más pronto posible e iniciar un tratamiento para detener la enfermedad.

Ambos escogieron la vida del bebé. "Podíamos confiar en Dios y dejar que se cumpliera su voluntad. Podíamos aceptar lo que Dios nos enviara, sea bueno o malo", declaró Ricardo.

Mientras la enfermedad avanzaba, la pareja empezó a aprender más sobre su fe católica. Aída, hermana de Mayra, sostiene que ella siempre fue católica, creía "pero al igual que muchos católicos, no conocía su fe".

En su duro camino, Ricardo y Mayra recibieron el apoyo y solidaridad de la comunidad católica de Denver, a través de los grupos de oración de las parroquias San Antonio de Padua y de San José.

Para Ricardo fue muy especial la presencia amorosa del sacerdote John Gregory, quien los asistió espiritualmente. "Siempre estaba cerca de nosotros, nos enseñaba, nos ayudaba, nos apoyó, nos dio fortaleza, nos hablaba de Dios, de todo lo que Dios había hecho por nosotros".

Con seis meses y medio de embarazo, Mayra comenzó la quimioterapia. Seis semanas después, los tratamientos no funcionaban, y debían practicarle una cesárea.

Fue un día intenso de oración y confianza, que conmovió incluso a los trabajadores del hospital.

Samuel nació con buena salud a pesar de su condición de bebé prematuro. Unas semanas después, la familia pudo volver a casa, pero la salud de Mayra empeoró y debió ser internada. Ya no podía comer ni respirar por sus propios medios.

El 21 de junio, Mayra y Ricardo contrajeron matrimonio religioso.

"Nos casamos en una habitación en el hospital. Fue hermoso. Después, nos sentimos en paz, en gracia de Dios. También lo hicimos por Samuel, para que tuviera la bendición de Dios de tener a sus padres casados", recordó Ricardo.

Quienes conocieron a Mayra recordarán siempre su hermoso testimonio de vida. Incluso el Padre Gregory asegura que acompañar a esta pareja fue "un increíble camino de fe" para su propia vida.

"Su experiencia me ha dado más fuerza para predicar sobre lo que realmente es la muerte, porque ella dio un testimonio de un nuevo nacimiento. Me ha dado más entusiasmo y me ayudó a entender que tengo que explicar que la verdadera muerte es el pecado, no la muerte física", sostiene el sacerdote.

Ricardo asegura que la enfermedad y la muerte de Mayra le enseñó sobre la existencia y el amor de Dios. "A través de todo esto, Dios me hizo saber que Él existe, que Él está con nosotros. Ahora tengo que cuidar de Samuel, y decirle que su mamá dio la vida por él", dijo.

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Publicado por Galsuinda @ 11:19  | Testimonios provida
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