S?bado, 19 de noviembre de 2005


El Tribunal Supremo de EE.UU. da luz verde al cheque escolar


El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dictado el 27 de junio la sentencia m?s esperada del a?o judicial: la relativa a la constitucionalidad del cheque escolar en Cleveland (Ohio). Por la m?nima diferencia, 5 contra 4, los jueces declaran que dar dinero p?blico a los padres para que lo gasten en colegios religiosos no es contrario a la separaci?n entre Iglesia y Estado, siempre que se permita tambi?n emplear los fondos en centros no confesionales. Es probable que a partir de ahora se extienda el cheque escolar en Estados Unidos.


Hasta ser confirmado por el Tribunal Supremo, el cheque escolar de Cleveland ha recorrido un largo itinerario judicial desde 1996, con sentencias favorables y contrarias (cfr. servicios 150/99, 4/00 y 175/00). Se alegaba que contradec?a la Primera Enmienda a la Constituci?n, que exige neutralidad religiosa a los poderes p?blicos (1). Finalmente, el Supremo ha dictaminado que el cheque escolar de Cleveland es constitucional. El fallo (caso Zelman v. Simmons-Harris) ha sido redactado por el magistrado William Rehnquist, presidente del Tribunal.

Tambi?n el cheque vigente en Milwaukee (Wisconsin) hab?a sido recurrido, sin ?xito, por el mismo motivo (ver servicio 95/98); pero el caso no lleg? al Tribunal Supremo nacional. Cleveland ofrec?a la mejor oportunidad a los contrarios del cheque. En Milwaukee, dos tercios de los beneficiarios emplean el cheque en escuelas confesionales; en cambio, en Cleveland la proporci?n es del 96%, lo que ?seg?n los demandantes? muestra que el sistema favorece la religi?n.

La religi?n de las escuelas y la de los ciudadanos

Pero eso se explica por razones distintas del cheque mismo, dec?a The Economist (23-II-2002) con ocasi?n de la vista oral en el Tribunal Supremo. Primero, Cleveland es una de las ciudades m?s cat?licas del pa?s, y cuenta con una antigua red de colegios cat?licos, que son la mayor?a de los privados. Lo mismo se?ala la sentencia del Supremo: "Es cierto que el 82% de las escuelas privadas de Cleveland que participan en el programa de cheque son religiosas; pero tambi?n es cierto que el 81% de las escuelas privadas de Ohio son religiosas".

En segundo lugar, la modesta cuant?a del cheque (2.250 d?lares como m?ximo) puede resultar apetecible para las escuelas religiosas, pero desalienta a las privadas con fin de lucro. De hecho, recuerda la sentencia, al principio la proporci?n de cheques gastados en escuelas religiosas era menor, el 78%. La posterior subida se debe sobre todo a que dos colegios privados no confesionales, que en el curso 1997-98 acogieron al 15% de los beneficiarios, abandonaron luego el sistema de cheques para integrarse en la red p?blica con el estatuto de charter school (escuela p?blica pero aut?noma). Lo hicieron por dos motivos: la incertidumbre sobre el futuro del cheque, a causa de la demanda de inconstitucionalidad, y que las charter schools reciben del Estado 4.500 d?lares por alumno, el doble del cheque.

Tercero, tambi?n las escuelas p?blicas de los contornos pueden recibir beneficiarios del cheque, pero ni una sola ha querido participar. En fin ?dice la sentencia?, "en Cleveland, la preponderancia de las escuelas confesionales no es consecuencia del programa: es un fen?meno com?n a muchas ciudades del pa?s".

El cheque no es la ?nica alternativa

La cuesti?n es si el programa de Cleveland deja libertad a las familias o las induce a acudir a colegios religiosos. Ahora bien, el cheque no es la ?nica alternativa pagada por el Estado. En Cleveland existen tambi?n charter schools (la sentencia las llama community schools) y magnet schools ("escuelas im?n"). Unas y otras pertenecen a la red p?blica y est?n financiadas por el Estado. Las charter schools se rigen por sus propios consejos directivos y tienen autonom?a para contratar a los profesores y definir el plan de estudios; no pueden tener afiliaci?n religiosa ni seleccionar a sus alumnos (cuando las plazas no bastan para atender todas las solicitudes, se adjudican por sorteo). Las magnet schools son escuelas p?blicas especializadas en ciertas materias (inform?tica, artes, idiomas...) o que siguen un determinado m?todo de ense?anza (por ejemplo, Montessori). El Estado las financia con 7.750 d?lares por alumno.

Si se tiene en cuenta a los que van a estas escuelas, precisa la sentencia, el total de alumnos que estudian en colegios elegidos por los padres y con dinero del Estado es mucho mayor. De ellos, los que van a centros confesionales no son el 96%, sino menos del 20%.

Libertad para elegir

En todo caso, la sentencia precisa que lo relevante no es si muchos o pocos alumnos van a colegios religiosos gracias a dinero del Estado. Lo contrario llevar?a al absurdo de que el programa de Cleveland ser?a inconstitucional, pero no lo ser?a otro id?ntico en Maine, donde menos del 45% de las escuelas privadas son confesionales. Lo relevante es si el dise?o legal del plan respeta la Primera Enmienda, que proh?be a los poderes p?blicos toda disposici?n que tenga la "finalidad" o el "efecto" de favorecer o estorbar la religi?n (2). Dice la sentencia: "Nadie discute que el programa recurrido aqu? se promulg? con la finalidad secular leg?tima de dar asistencia educativa a ni?os pobres de un sistema escolar p?blico claramente deficiente. Por tanto, la cuesti?n planteada es si el programa de Ohio tiene, no obstante, el 'efecto' prohibido de promover o impedir la religi?n". Los demandantes alegan que la promueve.

Para dilucidar el asunto, el fallo recuerda primero que hay dos maneras de que el dinero p?blico llegue a instituciones religiosas: mediante ayudas directas a las instituciones, por raz?n de las funciones sociales que desempe?an, y por ayudas a particulares que, a su vez, recurren a los servicios de entidades religiosas. Sobre la constitucionalidad de las ayudas directas a instituciones religiosas, el Supremo ?reconoce la sentencia? no ha mantenido siempre los mismos criterios.

En cambio, la jurisprudencia del Tribunal ha sido inequ?voca en relaci?n con las ayudas entregadas a personas: para que sean constitucionales, basta que los beneficiarios tengan opci?n de emplearlas en instituciones religiosas o en otras no religiosas, y que puedan escoger con verdadera libertad. Para ello, las subvenciones han de estar dirigidas a una amplia clase de ciudadanos, definida sin referencia a la religi?n. Si todo eso se cumple, la acci?n del Estado es religiosamente neutral, y "la ayuda p?blica llega a las escuelas religiosas solo a consecuencia de las genuinas e independientes opciones de individuos particulares". La sentencia a?ade que tres veces el Tribunal Supremo ha recibido demandas de inconstitucionalidad contra subvenciones de ese tipo, y las tres veces ha rechazado las demandas (3).

As? pues, un programa oficial que re?na esas caracter?sticas no tiene el "efecto" de promover la religi?n, ni siquiera en apariencia. "Si accidentalmente se fomenta una misi?n religiosa, o parece que se respalda un mensaje religioso, eso se ha de atribuir al individuo beneficiario, no al Estado, cuya intervenci?n termina con el desembolso de la ayuda". Como dec?a The Economist (23-II-2002), "una vez que el cheque est? en manos de los padres, es dinero de ellos, y pueden gastarlo donde quieran".

Otros Estados se plantean el cheque

Seguidamente, la sentencia examina el programa de Cleveland (ver detalles abajo: "C?mo funciona el cheque en Cleveland"), y concluye que cumple los requisitos de constitucionalidad. En efecto, la poblaci?n cubierta por las ayudas es una clase de individuos definida sin referencia a la religi?n: los padres de cualquier ni?o en edad escolar residentes en el distrito. Las familias pueden escoger libremente, pues el plan est? abierto a escuelas de toda clase: privadas ?religiosas o no? y p?blicas. La ?nica preferencia establecida no tiene que ver con la religi?n, sino que es para las familias de ingresos bajos. Todo eso demuestra la constitucionalidad del cheque, dice el Tribunal.

Adem?s, a?ade la sentencia, el plan de Cleveland tiene otras caracter?sticas que no son necesarias para la constitucionalidad, pero desmienten otra de las alegaciones de los demandantes: que instaura "incentivos econ?micos para que los padres opten por escuelas confesionales". Respuesta del Tribunal: "El programa, de hecho, implica contraincentivos econ?micos para las escuelas religiosas", que reciben como m?ximo 2.250 d?lares: la mitad de la asistencia p?blica por alumno que se da a las charter schools (4.500 d?lares), o un tercio de la que se da a las magnet schools (7.750 d?lares), o la mitad o un tercio ?seg?n distintos c?lculos? de lo que recibir?a una escuela p?blica que participara en el plan. En segundo lugar, "tambi?n las familias tienen contraincentivos econ?micos para escoger una escuela religiosa privada en vez de otras". En efecto, los padres que emplean el cheque en una escuela privada han de pagar parte de la matr?cula (el 10% por lo menos, m?s otros gastos en algunos casos); en cambio, los padres que escogen una charter school, una magnet school o una escuela p?blica ordinaria no pagan nada.

El fallo del Supremo puede alentar leyes a favor del cheque en otras circunscripciones. En el Distrito de Columbia, que alberga Washington y est? bajo administraci?n federal, hubo un intento de implantarlo (ver servicio 149/95); pero el anterior presidente, Bill Clinton, vet? la medida. El mismo d?a en que se conoci? la sentencia sobre el caso de Cleveland, un diputado republicano present? en la C?mara de Representantes un proyecto para resucitar el plan. En California, un senador estatal presentar? un proyecto preparado desde hace tiempo, pero que ten?a apartado hasta que se pronunciara el Supremo. En New Hampshire, Nuevo M?xico y otros diez Estados se han presentado proyectos de cheque escolar en la legislatura reci?n terminada.

C?mo funciona el cheque en Cleveland

Muchas grandes ciudades de Estados Unidos tienen escuelas p?blicas deficientes. Pero las de Cleveland son las peores de todas. No cumplen ni uno de los 18 requisitos m?nimos de calidad establecidos por el Estado de Ohio; solo uno de cada diez alumnos de d?cimo curso (15-16 a?os) aprueban el examen de aptitud b?sico; menos de un tercio de los estudiantes de secundaria logran el t?tulo. En 1995 un tribunal federal declar? el estado de emergencia escolar y orden? que el Estado de Ohio se hiciera cargo de los colegios p?blicos de la ciudad, donde estudian m?s de 75.000 alumnos.

Para poner remedio, el Estado aprob?, entre otras iniciativas, el llamado Pilot Project Scholarship Program, que proporciona ayuda econ?mica a las familias residentes en cualquier distrito escolar de Ohio declarado en situaci?n de emergencia (Cleveland es el ?nico distrito que est? en ese caso). Este es el plan contra el que se puso demanda de inconstitucionalidad por motivo del cheque escolar.

En realidad, el cheque es solo una parte del programa, la que consiste en subvenciones para estudiar en la escuela, p?blica o privada, que los padres elijan entre las que participan en el plan. La otra parte ofrece ayudas para pagar tutores de apoyo a los alumnos que deciden permanecer en la escuela p?blica que les ha tocado. En uno y otro caso, el plan est? limitado a alumnos de preescolar o primaria (desde 4-5 hasta 13-14 a?os).

La ayuda para cambiar de colegio tiene dos modalidades. Si los padres escogen una escuela privada, reciben un cheque pagadero al centro. Si optan por una p?blica, el Estado entrega el dinero directamente a la escuela.

Para participar en el programa, las escuelas privadas han de cumplir tres condiciones: estar situadas dentro del distrito escolar de Cleveland, tener el nivel m?nimo de calidad exigido por el Estado y no hacer discriminaci?n por motivo de raza, religi?n u origen nacional. A las escuelas p?blicas solo se exige que est?n en otro distrito escolar, lim?trofe de Cleveland.

Los cheques se conceden en funci?n de la renta. Tienen preferencia las familias con ingresos inferiores al doble del umbral oficial de pobreza, que reciben el 90% del coste de la matr?cula en el colegio privado elegido, hasta un l?mite de 2.250 d?lares. Los centros privados pueden, adem?s, cobrar a estos alumnos un suplemento de hasta 250 d?lares. Las dem?s familias reciben cheques por el 75% de la matr?cula, hasta el l?mite de 1.875 d?lares, y no hay tope para el suplemento. Estas familias pueden optar al cheque solo si las ayudas disponibles exceden el n?mero de alumnos de bajos ingresos que lo solicitan.

El importe m?ximo del cheque para los padres que eligen una escuela privada (2.250 d?lares) es menos de un tercio del coste medio del puesto escolar en las escuelas p?blicas de Cleveland (7.097 d?lares, de los que el Estado aporta 4.167). En cambio, si la escuela elegida es una p?blica de un distrito contiguo, recibe 2.250 d?lares, adem?s de la financiaci?n ordinaria por alumno nuevo. Pese a este incentivo, ning?n centro p?blico se ha sumado al plan.

El programa empez? en el curso 1996-97. En el curso 1999-2000 participaron 56 escuelas privadas, de las que 46 eran confesionales. Recibieron cheques m?s de 3.700 alumnos; el 60% proced?an de familias que no superaban el nivel oficial de pobreza, y casi todos (96%) escogieron centros religiosos. En el curso reci?n terminado, los beneficiarios del cheque han sido 4.456.

Las ayudas para tutor?as se conceden seg?n condiciones similares a las estipuladas para el cheque (el 90% del coste para las familias m?s modestas y el 75% para las dem?s). El l?mite es de 360 d?lares. En el curso 1998-99 se beneficiaron de ellas unos 1.400 alumnos.

Experimentos y resultados

En Estados Unidos est?n en vigor cinco programas de cheque escolar. Los m?s importantes son los de Milwaukee, Cleveland y Florida (ver servicio 91/99); contra este ?ltimo hay a?n un recurso pendiente en los tribunales del Estado (ver servicio 43/00). Vermont y Maine tienen el cheque desde hace m?s de un siglo; pero son casos especiales, para zonas rurales donde hay pocas escuelas p?blicas, y en ambos Estados est? prohibido gastar el cheque en escuelas confesionales (ver servicio 150/99).

Los ensayos recientes con el cheque escolar son uno de los procedimientos ideados ante el deterioro de las escuelas en los cascos viejos de las grandes ciudades, donde se concentran las familias pobres. De hecho, son estas las m?s firmes partidarias del cheque (ver servicios 28/02, 117/00 y 20/00).

A?n no ha pasado tiempo suficiente para comprobar los resultados del cheque escolar. Pero los estudios realizados hasta ahora han encontrado indicios favorables. En una muestra de beneficiarios del cheque escolar en Cleveland, se vio que estos alumnos hab?an subido, por t?rmino medio, 5 puntos sobre 100 en lectura y 15 puntos en matem?ticas: una mejora considerable, si se tiene en cuenta que el 75% de los chicos que recibieron el cheque eran de familias modestas (ver servicio 181/97). En Milwaukee, un informe del consejo escolar se?ala que los resultados acad?micos medios del distrito han mejorado despu?s de que se implantara el cheque escolar, y otra investigaci?n independiente detect? un descenso del fracaso escolar en la misma ?poca (ver servicio 28/02).

Otros dos estudios examinan los efectos de los "cheques escolares" de financiaci?n privada que otorga la ONG Children's Scholarship Fund (CSF). El primero se realiz? entre los becarios del CSF en tres ciudades: Dayton (Ohio), Nueva York y Washington (ver servicio 117/00). Los datos revelan una notable mejora de calificaciones en los alumnos negros que recibieron el cheque, excepto en Washington, y una mejora muy leve en los alumnos blancos o hispanos. El segundo estudio se hizo en Charlotte (Carolina del Norte), y se debe a Jay Greene, del Manhattan Institute for Policy Research. El autor detecta que los beneficiarios del cheque mejoran una media de 6 puntos en matem?ticas y de 5,4-7,7 puntos en lectura (ver Jay Greene, The Effect of School Choice: an Evaluation of the Charlotte Children's Scholarship Fund, disponible en cwww.manhattan-institute.org).

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(1) "El Congreso no promulgar? ley alguna por la que adopte una religi?n como oficial del Estado o se proh?ba practicar libremente una religi?n", etc.; este precepto se aplica a los Estados en virtud de la 14? Enmienda.

(2) Lo que se dice sobre la "finalidad" y el "efecto" no est? en el texto de la Primera Enmienda (ver nota 1): es interpretaci?n del Tribunal Supremo (caso Agostini v. Felton, 1997).

(3) Los tres casos son: Mueller v. Allen (1983), Witters v. Washington Dept. of Servs. for Blind (1986) y Zobrest v. Catalina Foothills School Dist. (1993).


Rafael Serrano
03-07-2002
092/02


Adopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 8:19  | Derecho a educaci?n
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