Domingo, 11 de diciembre de 2005

?Un ni?o de Asturias en el portal de Bel?n?
30? Carta a los ni?os de Asturias

8 de diciembre de 2005

Recientemente visit? el Colegio del Santo ?ngel de la Guarda en Oviedo. Cuando me encontraba con los ni?os y ni?as m?s peque?os record? la maravillosa historia que nos sucedi? en Bel?n. Si queremos celebrar como cristianos la Navidad, no debemos olvidar jam?s que Dios se hizo hombre y que quiso vivir entre nosotros. Por eso hemos de grabar en nuestra memoria acontecido hace XXI siglos en Bel?n.

?Sucedi? que por aquellos d?as sali? un edicto de C?sar Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. Jos? desde Galilea, de laciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Bel?n, por ser ?l de la casa y familia de David, para empadronarse con Mar?a, su esposa, que estaba encinta. Y sucedi? que, mientras ellos estaban all?, se le cumplieron los d?as del alumbramiento, y dio a luz a su hijo promig?nito, le envolvi? en pa?ales y le acost? en un pesebre, porque no ten?an sitio en el alojamiento. Hab?a en la misma comarca unos pastores, que dorm?an al raso y vigilaban por turno durante lanoche su reba?o. Se les present? el ?ngel del Se?or, y la gloria del Se?or los envolvi? en su luz; y se llenaron de temor. El ?ngel lesdijo: No tem?is, pues os anuncio una gran alegr?a, que lo ser? para todo el pueblo; os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador,que es Cristo el se?or; y esto os servir? de se?al; encontrar?is un ni?o envuelto en pa?ales y acostado en un pesebre? (Lc 2, 1-12).

Hoy quiero contarte una historia de la que podr?as haber sido protagonista, pero sucedi? hace XXI siglos. Es esta:

"Aunque no sabemos c?mo, un ni?o de Asturias apareci? en los alrededores de Bel?n, en la tierra de Jes?s, el d?a en que iba a nacer el Se?or. Como andaba solo y no ten?a sitio donde dormir, vio aun grupo de pastores que cuidaban un reba?o grande de ovejas y se acerc? a ellos. Los pastores le preguntaron de d?nde ven?a. ?l lescont? toda su historia: como se llamaban sus padres, los hermanos que ten?a y que ven?a de una tierra muy bonita llamada Asturias. Fue dici?ndoles c?mo era Asturias, se sab?a de memoria todo el mapa y lo dibuj? en el suelo con la rama de un ?rbol. Sobre ?l fue se?alando valles, cumbres, r?os y diminutas aldeas. Les hizo una descripci?n maravillosa de nuestra Asturias.

Se hizo muy tarde y los pastores le invitaron a quedarse con ellos aquella noche. ?Qu? sorpresa m?s grande! Cuando todos estaban dormidos se oye un canto y una m?sica como jam?s se hab?a o?do. Era una melod?a que llenaba el coraz?n, que proporcionaba alegr?a ycontento en la vida. Su letra era preciosa, hablaba de paz en la tierra, de hombres y mujeres hermanos, de la ayuda de unos a otros, de tener siempre en consideraci?n al pr?jimo y verle como mucho m?s importante que uno mismo. Jam?s se hab?an o?do cosas como estas en aquel pueblecito de Bel?n. El c?ntico tambi?n hablaba de Dios y, junto con la belleza de la m?sica, parec?a hacerlo realmente presente. Ante estos sones, el primero en despertarse fue el ni?o asturiano, quecomenz? a llamar a los pastores. Todos se levantaron del suelo donde estaban acostados y se arrodillaron, mientras permanec?an en silencio mirando al cielo. Una luz muy intensa les envolv?a, y de ella proven?a una voz muy dulce que les advert?a de que Dios hab?a nacido en Bel?n, que bajasen a verlo. Y estaban sobrecogidos.

Todos se levantaron y, sin decirse nada, comenzaron a bajar hasta Bel?n. La luz les segu?a acompa?ando. De repente se oyeron muchas voces que, juntas, dec?an: "Gloria a Dios y paz a los hombres; gloria a Dios, que trae su paz sobre los hombres; gloria a Dios, que quiere como nadie a los hombres". Y as?, acompa?ados de ese canto, llegaron hasta el lugar donde hab?a nacido Jes?s. Hab?a una larga cola de gente que quer?a entrar al portal de Bel?n. Todos ten?an unos semblantes alegres, muy contentos, llenos de felicidad.

Ante el portal, les lleg? el turno de entrar a los pastores y al ni?o asturiano. ?Qu? bello fue aquel momento! All? estaban el Ni?o Jes?s, Mar?a su Madre, San Jos?. Y el Ni?o Jes?s estaba en el pesebre. Mirando al Ni?o estaban una mula y un buey, que con su aliento le daban calor, pues la noche era muy fr?a. Todos se arrodillaron delante del Ni?o Jes?s y estuvieron un tiempo en silencio; se o?a m?sica que bajaba del cielo.

De pronto la Virgen Mar?a se levanta, llama al ni?o asturiano y le dice:

??C?mo te llamas?

?l, nervioso, responde:

?Me llamo Pelayo

Contaba este ni?o asturiano que la Virgen le mir? como jam?s le hab?a mirado nadie. Y Mar?a se puso a hablar con ?l. Le dijo muchas cosas, entre otras que, cuando volviese a Asturias, contase a todos que Ella estar?a siempre con este pueblo y que le buscasen un lugar donde Ella se pudiera hacer presente.

Aquel ni?o viv?a en las monta?as de Covadonga y le dijo a Mar?a:

?Yo s? de un lugar que todos estiman mucho y en el que vas a estar muy bien. All? hay una cueva parecida a esta en que has dado a luz al Ni?o Jes?s. Si quieres, cuando yo vuelva a Asturias, te la guardo para ti. As? podr?s estar siempre con nosotros y contarnos cosas de Jes?s. De esta manera ?prosigui? el ni?o? todos los asturianos llegaremos a tener un coraz?n tan grande como el de Jes?s.

Entonces la Virgen Mar?a abraz? tiernamente a Pelayo al tiempo que le ped?a que cuidase de aquella cueva en las monta?as asturianas. Despu?s la Virgen Mar?a comenz? a explicarle lo que ve?a en el portal de Bel?n. Los all? presentes escuchaban con atenci?n y Mar?a le dec?a:

?Mira el Ni?o que est? en el pesebre, es Hijo de Dios y es mi Hijo. Cuando ?l sea mayor dir? a todos los hombres que yo tambi?n soy Madre de todos, pero ahora me adelanto para dec?rtelo a ti: aqu? est? tu Madre. ?Qu? puedo decirte de m?? Quiz? con una expresi?n puedas entenderlo todo: siempre dije a Dios "s?", que se hiciera lo que ?l quisiera, que me pon?a en sus manos. ?Ves que junto a m? est? San Jos?? No habla mucho, est? rezando y contemplando al Hijo de Dios, pero tiene una adhesi?n a Dios total y es un hombre de mucha fe. ?Cu?nto me est? ayudando! y ?cu?nto va a ayudar al Ni?o Jes?s! En tu vida ?prosigui? Mar?a? nunca digas a Dios "no". T? di siempre "s?" a su Palabra, a sus proyectos, a que entre en tu vida, a dejar que haga y organice tu existencia. Y tambi?n ten una adhesi?n a Dios como la de San Jos?, p?dele a Dios que te d? la fe de San Jos?.

Pelayo se qued? extra?ado de todo aquello, pues le parec?aque pod?a ser dif?cil vivir tal como le ped?a Mar?a. Entonces, mir?ndola, le dijo:

??Y si no consigo hacer todo esto que T? y San Jos? hac?is y viv?s?

Entonces, la Virgen Mar?a, sonriendo le respondi?:

?Ser?s capaz de hacerlo, pues Dios te ayudar?. Pero, si no pudieras, por lo menos, da siempre a todos el calor que los hombres necesitan para vivir, como ahora lo est?n haciendo la mula y el buey con el Ni?o Jes?s. S?, ese calor que se traduce en mirar siempre a los dem?s como hermanos, en ayuda concreta, en servicio desinteresado, en dar y construir la paz entre los hombres, en poner lo que tienes al servicio de los dem?s.

Pelayo, muy contento, le dijo a Mar?a:

?Lo har?, te prometo que dar? calor a todos los hombres que encuentre en mi vida.

Mar?a le bes? y Pelayo, junto con los pastores sali? del Portal de Bel?n march?ndose hacia donde estaba el reba?o".

A su regreso a Asturias, Pelayo cont? a todos lo a gusto que se hab?a sentido en los brazos de Mar?a e inmediatamente se dirigi? hacia la cueva. La limpi?, la cerr? y todos los d?as se acercaba hasta ella para ver c?mo estaba de atendida la que iba a ser casa de la Virgen. Y comenz? a recordar y llamar a la Virgen, la Santina.

Pelayo dej? escrita esta historia para que todos los ni?os y ni?as de Asturias aprendiesen a vivir la Navidad. Yo te la cuento este a?o 2005 para que sepas vivirla aut?nticamente.

(...)

Con gran afecto, te bendice

+ Carlos Osoro arzobispo de Oviedo

Adopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 8:51  | Pelayo, su historia
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