S?bado, 24 de diciembre de 2005

Una vieja especie: el opinador
Alfonso Aguil?

En aras de la libertad

El opinador es un personaje que acostumbra a opinar sobre cualquier cuesti?n, y con una soltura ol?mpica. No es que sepa mucho de muchas cosas, pero habla de todas ellas con un aplomo que llama la atenci?n. Nada escapa del perspicaz an?lisis que hace desde la atalaya de su genialidad.

?Es que acaso no tengo libertad para opinar?, dir? nuestro personaje. Y dar?n ganas de responderle: libertad s? que tienes, lo que te falta es cabeza; porque la libertad, sin m?s, no asegura el acierto.

Pertenecer al sector cr?tico y contestatario es para esas personas la mism?sima cima de la objetividad.

Es cierto, indudablemente, que la cr?tica puede hacer grandes servicios a la objetividad. Pero la cr?tica, para ser positiva, ha de atenerse a ciertas pautas. Detr?s de una actitud de cr?tica sistem?tica suelen esconderse la ignorancia y la cerraz?n. Si hay algo dif?cil en la vida es el arte de valorar las cosas y hacer una cr?tica. No se puede juzgar a la ligera, sobre indicios o habladur?as, o sobre valoraciones precipitadas de las personas o los problemas.

Cuando la verdad no dinteles

La cr?tica debe analizar lo bueno y lo malo, no s?lo subrayar y engrandecer lo negativo. Un cr?tico no es un acusador, alguien que se opone sistem?ticamente a todo. Para eso no hacer falta pensar mucho, bastar?a con defender sin m?s lo contrario a lo que se oye, y eso lo puede hacer cualquiera sin demasiadas luces. Adem?s, tambi?n es muy c?modo atacar a todo y a todos sin tener que defender ellos ninguna posici?n, sin molestarse en ofrecer una alternativa razonable ?no ut?pica? a lo que se censura o se ataca.

Adem?s, quienes est?n todo el d?a hablando mal de los dem?s, tienen que amargarse ellos tambi?n un poco la vida. Parece como si vivieran proyectando su amargura alrededor. Como si de su desencanto interior sobrenadaran vaharadas de crispaci?n que les envuelven por completo. Les disgusta el mundo que les rodea, pero quiz? sobre todo les disgusta el que tienen dentro. Y como son demasiado orgullosos para reconocer culpas dentro de ellos, necesitan buscar culpables y los encuentran enseguida.


Publicado por Galsuinda @ 16:52  | Educaci?n
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