Mi?rcoles, 28 de diciembre de 2005




Jos? Javier Esparza


28 de diciembre de 2005. En 2004 hubo en Espa?a 84.985 abortos; un aborto por cada cinco nacimientos. Son datos oficiales que superan incluso las negras previsiones del Instituto de Pol?tica Familiar. Esa cifra de vidas truncadas significa un aumento del 6,5% respecto a la del a?o anterior, la cual, a su vez, tambi?n aumentaba la del a?o precedente. Desde que se despenaliz? el aborto, en 1985, y hasta 2003, se contabilizaba un n?mero acumulado de unos 850.000 abortos. Con estas nuevas cifras, m?s las a?n no computadas de 2005, ya superamos el mill?n. En veinte a?os han sido suprimidos un mill?n de espa?oles. Con raz?n se ha hablado de holocausto silencioso.

Hoy, cuando la gen?tica nos ha ense?ado que cada ser posee un c?digo ?nico e individual desde su concepci?n, deber?a estar m?s claro que nunca que todo aborto es un homicidio. "Eso" que se aborta no es un tumor, una excrecencia: es una persona, una identidad. Y nadie puede otorgar a una persona el derecho a suprimir la vida de otra persona, porque el derecho a la vida es universal por definici?n. Todas estas cosas s?lo pueden negarse desde la ceguera o desde la mala fe. Sin embargo, hoy, en Espa?a, el aborto es una pr?ctica generalizada. Es la macabra met?fora de una sociedad que desea exterminarse a s? misma.

Espa?a despenaliz? el aborto en 1985. El Estado no lo "legaliz?": se limit? a retirar la proscripci?n penal en tres supuestos: riesgo de malformaciones del feto, violaci?n, peligro para la salud (f?sica o ps?quica) de la madre. Aquel gobierno lo presid?a Felipe Gonz?lez; el ministro de Sanidad era Ernest Lluch. Con el tiempo, y ante la pasividad de los distintos gobiernos estatales y auton?micos, los tres supuestos despena! lizados fueron virando hacia la consideraci?n de "derechos". En particular, el supuesto de "peligro para la salud de la madre", por su ambig?edad, se convirti? en un aut?ntico coladero para abrir la puerta al aborto libre. La ideolog?a no ha sido un obst?culo. Cuando m?s se ha abortado ha sido con los gobiernos Aznar: con una administraci?n central ausente, las autonom?as han aplicado el aborto a su libre albedr?o. Hoy, en Espa?a, nadie pide una legislaci?n de aborto libre; sencillamente, ya es una realidad de hecho.

El magistrado Jos? Luis Requero, vocal del poder judicial, ha denunciado el absurdo jur?dico de esta situaci?n: una despenalizaci?n parcial termina convirti?ndose en "derecho" por simple desidia pol?tica. Pero los pol?ticos no son los ?nicos responsables: habr?a que apuntar tambi?n a los profesionales de la sanidad, de la judicatura y de la comunicaci?n, que con escas?simas excepciones comulgan con la insensatez nihilista. Da la impresi?n! de que empieza a hacer falta un buen golpe de fusta sobre ciertas conciencias.

Requero ha propuesto la derogaci?n de la Ley del Aborto. Es una bandera por la que vale la pena pelear. La sostienen un mill?n de inocentes.

Salva a un ni?o de la muerte


Publicado por Galsuinda @ 12:34  | Para pensar
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