S?bado, 21 de enero de 2006
Enrique Monasterio
interrogantes.net


El colegio debe servir para aprender a leer, escribir, hablar, a pensar, a rezar, a amar y a contemplar.

SABER LEER no es recorrer las l?neas de un texto o tartamudearlo en voz alta. Tampoco se trata de dramatizarlo, ni de rumiarlo con gesto ce?udo. Es s?lo sintonizar con el pensamiento del que esacribe. ?Cu?ntos adultos crees que estar?an en condiciones de leer en voz baja un p?rrafo sencillo, digamos de veinte l?neas, y a continuaci?n explicar con precisi?n su contenido?

Deber?amos hacer la prueba, y comprobaremos que la mayor parte de los cursos de t?cnicas de estudio podr?an sustituirse por simples clases de lectura.

SABER ESCRIBIR no equivale a manejar una computadora. En la era de la computadora, muchos universitarios presentan sus trabajos la mar de emperifollados y casi sin erratas; pero redactan como analfabetos. Escribir es encontrar el vocablo justo para el momento justo; es dejar en el papel una huella dolorida, alegre, melanc?lica, airada o c?nica, pero en todo caso aut?ntica. O, simplemente, saber contar en diez l?neas c?mo es esta habitaci?n.

SABER PENSAR tampoco es sencillo. El problema reside en que pensamos con conceptos, y los conceptos est?n unidos a las palabras. Ahora dicen que vivimos en la civilizaci?n de la imagen. Se nos pasar? pronto, porque con im?genes no se piensa.

La imagen es agresiva, elemental, plana; fomenta la pereza, conmueve, pero no dialoga.......Las im?genes necesitan de las palabras para tener sentido. Sin ellas no son nada. La palabra, en cambio, llega al fondo del esp?ritu, llama al reflexi?n y al trabajo, excita la inteligencia y demanda respuestas, emplaza el di?logo. Una palabra vale m?s que mil im?genes.

Cada d?a manejamos menos vocablos. Eso significa que el pensamiento se empobrece, que somos m?s manipulables.

SABER HABLAR casi es lo mismo. Quien no sabe decir lo que piensa, lo m?s probable es que no piense. Hay libros que ense?an a perorar en p?blico; pero ninguna t?cnica sirve para decir algo cuando el cerebro est? vac?o, o para poner en orden un cacumen embrollado.

En todo caso s? que hacen falta clases de expresi?n oral, o como quiera que se las llame, porque la m?quina que Dios nos ha dado para pensar, se alimenta y lubrica con palabras. Un vocabulario bien nutrido y un cierto arte en el manejo del lenguaje pueden bastar para ponerla en marcha.
Pero hablar es sobretodo comunicarse con el pr?jimo: tener engrasadas las entendederas y las explicaderas; estar en condiciones de trasmitir, boca a boca, ideas, sentimientos, afectos y desafectos, alegr?as y dolores. Por medio de la palabra uno aprende a ser persona; sin ella no somos capaces de amar.

SABER AMAR, sin embargo, es algo m?s. San Juan lo escribe en su primera carta: hijos m?os, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y de verdad. Dif?cil asignatura. Y es que los ni?os no aman, se apegan. Los adolescentes, m?s que amar, se enamoran, que no es lo mismo. Y s?lo cuando matan el pavo y se comen est?n en condiciones de entregarse, de desvivirse, con ternura y dolor, con pasi?n y generosidad: eso es amor.

En estos ?ltimos a?os muchos padres y casi todos los colegios parecen haber renunciado a educar la afectividad de los ni?os. Quiz? suponen que lo sano es dejarla a la intemperie, para que se exprese indiscriminada y hemorr?gicamente. O quiz? han delegado en la tele tan ardua tarea. El caso es que el planeta se est? llenando de adolescentes cr?nicos, s?per precoces en lo sexual e inmaduros en el amor.

SABER REZAR es tener el coraz?n abierto y los o?dos limpios para escuchar al Se?or. Es tambi?n dejar un s? al borde mismo de los labios para que se nos escape sin querer. Rezar es entrar en la ?rbita de Dios y compartir la intimidad con ?L. No hay forma m?s elevada de comunicaci?n y de amor.
Quien no haya rezado nunca casi no es humano. Por eso un colegio que no fomente la oraci?n, no educa: mutila y deforma.

Y, por ?ltimo, CONTEMPLAR. Es la asignatura m?s importante. El cielo ser? contemplaci?n y la tierra tambi?n puede serlo. Si ense??ramos a los ni?os a ver un cuadro o un paisaje; a gozar con una tormenta, un poema, un atardecer o una melod?a; a mirar a los ojos de los amigos y de las amigas; a enamorarse de la belleza m?s que de la exuberancia metab?lica del pr?jimo, ?Ay si logr?ramos todo eso....!

? S?lo eso?

Bueno, si da tiempo, tambi?n matem?ticas



Adopcion Espiritual

Publicado por Galsuinda @ 15:03  | Educaci?n
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