Mi?rcoles, 01 de febrero de 2006


29-Enero-2006


?Cu?ntas veces nos hemos sentido atormentados por el problema del mal! ?A cu?ntas personas el ?esc?ndalo del mal? les ha alejado de Dios! Aqu? tenemos unas sencillas reflexiones de un escritor franc?s, jesuita, el P. Fran?ois Varillon. Espero que aporten un poco de luz a nuestro coraz?n, a veces, atormentado ante el misterio del dolor y del mal, ante el misterio, como lo llama el P. Varillon, de la humildad de nuestro Dios:


?Un hombre que hab?a sufrido durante toda su vida dijo a Dios antes de morir: Dios m?o, si existes te perdono... Me gusta representar a Dios oyendo esta oraci?n (porque es una oraci?n). Dios sonr?e con gravedad, sin iron?a. Acoge en serio el perd?n del hombre. Se acuerda de que dud? en tomar el riesgo del sufrimiento humano y del ?deg?ello? del Cordero (Cf. Ap. 13,8. Esa figura de la inocencia). Abre humildemente los brazos para que su hijo dolorido y apaciguado se eche en ellos.


?Antropomorfismo? S?, pero un antropomorfismo sobre el que me mantengo alerta, a la vez que lo convierto en reflexi?n, teniendo buen cuidado de no tocar este misterio del sufrimiento m?s que con manos de enfermera. Porque s? que cuando un ser humano sufre, hay en ?l al mismo tiempo el deseo de que se le proporcione una ?explicaci?n? religiosa a su mal, y el rechazo de la abstracci?n que va a ser derramada ?lo sabe de antemano- sobre la llaga viva como un ?cido...


Todo lo que puedo decir es que para m?, tal como soy, nada es menos abstracto que esto: Dios no es el artesano del mundo. No lo ha fabricado como fabrica el relojero un reloj. No construye seres acabados. Al contrario, se retira para que surjan de s? mismos y por s? mismos los seres que ?l suscita ... Si Dios interviniera para evitar los tanteos, los des?rdenes, las resistencias de la inercia, los maremotos, las epidemias, el mundo ser?a para ?l como un objeto que se manipula. Nuestra imaginaci?n, desliz?ndose hacia el infantilismo, ver?a en ello, sin duda, un amor m?s grande. Pero Dios no ama como nosotros quisi?ramos que amara cuando proyectamos en ?l nuestros sue?os. De esa forma, s?lo nos ahorrar?a el sufrimiento al precio de un paternalismo por el que dejar?a de ser el Amor. Lo serio de Dios es el respeto y el sufrimiento. Ni al uno ni al otro podemos acercarnos, sino muy de lejos, apoy?ndonos en nuestra esperanza m?s elevada. A decir verdad, Dios nos respeta demasiado para evitarnos sufrir por arte de magia, y se respeta demasiado a S? mismo para dispensarse a S? mismo el sufrimiento por nuestro sufrimiento.


Y por lo que respecta al mal, que es obra de nuestra libertad, aqu? se muestra m?s el respeto cuanto m?s profundo es el sufrimiento del Amor creador. Nos encontramos, entonces, en el coraz?n del misterio ?digo bien- de la humildad de nuestro Dios?.



Quiera el Se?or que no corramos nunca tras la imagen de un Dios arrollador, impositivo, paternalista, sino que sigamos siempre las huellas del Buen Padre y Pastor que vino a sanar los corazones destrozados con el suave b?lsamo de la libertad, del respeto, de la misericordia, del amor humilde.


Con mi afecto y bendici?n,
+ Juan Jos? Omella Omella
Obispo de Calahorra y La Calzada-Logro?o



Adopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 22:41  | Dulce Roma
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