Jueves, 23 de febrero de 2006



Los cristianos debemos estar prestos a ser testigos, es decir, a ser m?rtires

Damos a conocer una parte de la entrevista a Mons. Juan Antonio Reig Pla, Obispo de Cartagena, sobre el proyecto de ley sobre fecundaci?n artificial aprobado hace unos d?as en Espa?a por la C?mara de Diputados.

Cabe recordar que cualquier ley que autorice la llamada fecundaci?n artificial (fecundaci?n asistida), por muy limitada y acotada que se presente, es siempre una ley inicua. Suelen ser esas leyes -las que algunos llaman ?restrictivas?- las que marcan el comienzo de una cuesta abajo y est?n en el origen de los extremos como a los que ha llegado Espa?a.

Del contenido central de la entrevista a Mons. Reig se han ocupado diversas agencias y medios de comunicaci?n; en Noticias Globales, reproduciendo el comienzo de la misma, nos interesa sobre todo destacar las respuestas del obispo a las dos ?ltimas preguntas, en las que habla de las 5 batallas, que son aplicables en cualquier latitud, cualquiera sean los temas y el grado de perversi?n progresista a que se haya llegado.

Entrevista a S. E. Mons. Juan Antonio Reig Pla*. (Fuente: Secretar?a Particular del Sr. Obispo de Cartagena-Espa?a).

El gobierno de Espa?a, que preside don Jos? Luis Rodr?guez Zapatero, ha presentado en el Congreso de los Diputados un Proyecto de Ley, que finalmente ha sido aprobado, sobre ?T?cnicas de reproducci?n humana asistida?. Aunque todav?a faltan pasos para su aprobaci?n definitiva, a la vista de su contenido, ?qu? valoraci?n le merece dicho Proyecto de Ley?

Este Proyecto de Ley no es s?lo inicuo, sino que puede constituirse en una verdadera arma de destrucci?n masiva de vidas humanas, as? como de la integridad psicol?gica de los que sobrevivan a ella.

Estamos hablando de un Proyecto de Ley que introduce innumerables propuestas que vulneran el Derecho Natural; sin embargo, sin ser exhaustivos, podr?amos destacar, al menos, diez atentados contra los m?s elementales Derechos Humanos.

As? este Proyecto de Ley: 1) permite la ?producci?n? de seres humanos; 2) facilita las conductas homicidas; 3) determina arbitrariamente quien merece ser considerado persona y quien no; 4) manipula el lenguaje para manipular las conciencias y el derecho; 5) constituye a algunos en due?os de la vida y de la muerte; 6) introduce el peligroso precedente de que el fin justifica los medios; 7) no excluye toda clonaci?n humana; 8) permite la injusticia de que a los hijos se les niegue deliberadamente la posibilidad de conocer a su madre y con m?s frecuencia a su padre, facilitando por esta raz?n, que se den relaciones sexuales incestuosas; 9) hace posible con toda naturalidad el ?bioadulterio? y el ?incesto gen?tico?; y 10) este Proyecto de Ley, afectado por una especie de ?S?ndrome de Frankenstein?, autoriza la producci?n de ?quimeras? medio-animal/medio-hombre. (...)

-Don Juan Antonio, una vez explicado todo esto, ?cu?l debe ser la actitud de las personas de buena voluntad ante este Proyecto de Ley?

La iniquidad de este Proyecto, como la de la Ley de reproducci?n asistida que ahora est? en vigor, puede ser conocida por la conciencia de cualquier persona de recta raz?n que no est? ideologizada. He hablado con categor?as propias del Derecho Natural y si me apura propias del simple ?sentido com?n?.

Cinco son, al menos, las ?batallas? que hay que librar: 1) la batalla del matrimonio y la familia: sin matrimonios -esposo y esposa- y familias fuertemente unidas por el amor no es posible educar arm?nica e integralmente a los hijos. 2) la batalla de la vida: sin hijos, m?s a?n, sin familias numerosas y sin el m?s escrupuloso respeto a la vida naciente, a los enfermos y a los mayores no hay futuro. 3) la batalla de las conciencias: es necesario, desde el respeto y promoci?n de la verdadera libertad, educar y movilizar las conciencias, formando la raz?n para que la inteligencia conozca y reconozca la verdad, la voluntad se oriente a hacer el bien, es decir, a amar, y la sensibilidad anhele la verdadera belleza. 4) la batalla de la memoria: se hace indispensable recordar nuestra procedencia, de d?nde venimos, nuestra ?tradici?n?, nuestras ra?ces cristianas. Sin estas ra?ces el ?rbol de nuestra civilizaci?n est? destinado a morir. 5) la batalla de la presencia en la vida p?blica: es indispensable organizarse, estar presentes en los medios de comunicaci?n y participar, en general, en la vida p?blica, movilizando la sociedad civil en orden a reclamar leyes justas; en todo caso, debemos estar prestos a ser testigos, es decir, a ser m?rtires. Y el combate de la fe y de la evangelizaci?n: la plenitud de lo humano es lo cristiano -?ecce homo?-; la batalla contra Satan?s es desigual, la victoria no es posible sin los dones gratuitos de la fe y de la gracia de Dios, las cuales hay que suplicar al Alt?simo cada d?a, junto con todas las dem?s virtudes. Pero incluso esto no es posible sin el anuncio expl?cito de la Buena Noticia; es necesario, a pesar de las muchas dificultades, proponer con valent?a el Evangelio de la vida: Cristo nuestro Salvador.

-Monse?or, ?qu? nos dir?a para concluir esta entrevista?

Deseo dejar constancia de que este Proyecto de Ley se constituye, sin duda, en un instrumento para facilitar el suicidio silencioso e inexorable de nuestra civilizaci?n, que no es otra que la Civilizaci?n del Amor. Espero que nuestros representantes pol?ticos sean conscientes a la hora de votar este Proyecto de Ley. Es la mism?sima estabilidad del entramado familiar y social lo que est? en juego; los pol?ticos, y con mayor raz?n si son cat?licos, deben oponerse, con todos los medios l?citos, a la aprobaci?n de esta Ley. As? mismo, los votantes no pueden leg?timamente apoyar a los partidos pol?ticos que defiendan estas legislaciones.

Para terminar, consciente de que nuestra civilizaci?n lo es del amor, de la fe y de la libertad, pero tambi?n de la esperanza, s?lo me queda suplicar a la Sant?sima Trinidad, por intercesi?n de la Inmaculada Concepci?n y del Ap?stol Santiago, que proteja a Espa?a y a sus hijos. FIN, 22-02-06

*Obispo de Cartagena (Espa?a), Presidente de la Subcomisi?n Episcopal de Familia y Vida, Vicepresidente de la Comisi?n Episcopal de Apostolado Seglar, Miembro de la Comisi?n Episcopal para la Doctrina de la Fe, Decano del Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el Matrimonio y la Familia (Secci?n Espa?ola), dependiente de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, Gran Canciller de la Universidad Cat?lica San Antonio de Murcia (UCAM).



Adopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 8:24  | Dignidad humana
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