Viernes, 03 de marzo de 2006



La negativa de dos anestesistas a colaborar en la ejecuci?n de una pena de muerte en California ha reabierto el debate sobre la responsabilidad ?tica de los m?dicos ante el final de la vida. Brad Knickerbocker analiza en "Christian Science Monitor" esta pol?mica en relaci?n a la pena de muerte, el suicidio asistido y los interrogatorios a prisioneros (24 febrero 2006).


Michael Morales, condenado a muerte en California por violaci?n y asesinato, ten?a que haber sido ejecutado el pasado martes pero a?n sigue vivo. Su abogado aleg? que la inyecci?n letal era un castigo cruel que viola la Octava Enmienda, y el juez del distrito orden? que le asistieran dos anestesistas que garantizaran que no se le inflig?a un dolor innecesario. Pero los dos m?dicos se negaron a participar alegando motivos ?ticos.

Aunque la ejecuci?n se ha aplazado, dice Knickerbocker, el debate est? servido: "?Debe un m?dico colaborar en una ejecuci?n?" "Dejando a un lado la espinosa cuesti?n del aborto, la pol?mica sobre los m?dicos y el final de la vida se plantea tambi?n en el ?mbito de las leyes que permiten el suicidio asistido como la que est? vigente en el estado de Oreg?n". Desde 1997, la ley permite all? el suicidio con cooperaci?n m?dica a los pacientes cuya esperanza de vida no sobrepase los seis meses (ver Aceprensa 157/97). En la actualidad, otros estados est?n considerando aprobar leyes parecidas.

Sin embargo, como explica Knickerbocker, tambi?n hay estados que se han alineado en la tendencia opuesta. "La Asociaci?n M?dica de California ha propuesto introducir medidas legislativas que impidan a los m?dicos colaborar en las ejecuciones de penas de muerte. En al menos doce estados se est?n debatiendo proyectos de ley que permitir?an a m?dicos, enfermeras, farmac?uticos y dem?s personal sanitario, ampararse en la objeci?n de conciencia para no colaborar en dar muerte a otras personas".

Para Knickerbocker, la l?gica que est? detr?s de estas medidas es que los m?dicos "tienen la obligaci?n ?tica y profesional de hacer todo lo posible por salvar vidas humanas, no para terminar con ellas". En este sentido, recuerda el texto b?sico de la Asociaci?n M?dica Americana: "Como miembro de una profesi?n ordenada a salvar vidas mientras existan posibilidades, un m?dico no deber?a participar en una ejecuci?n legalmente autorizada".

En los ?ltimos meses, el debate se ha planteado en un nuevo escenario: la base de Guant?namo y otras prisiones a cargo de Estados Unidos. En ocasiones, el ej?rcito pide la colaboraci?n de psiquiatras para interrogar a los detenidos. En principio esto no deber?a plantear problemas ?ticos, pero la realidad es que los abogados de algunos prisioneros han denunciado torturas ps?quicas. Seg?n informa Knickerbocker, el a?o pasado un general del ej?rcito norteamericano present? un escrito ante el Pent?gono en el que aconsejaba que los psiquiatras no participasen en los interrogatorios. La recomendaci?n fue deso?da.

A la pol?mica de los interrogatorios se ha sumado recientemente la cuesti?n de la alimentaci?n forzosa a los prisioneros. Para algunos altos cargos del ej?rcito, la intervenci?n de los m?dicos en estos casos s? est? justificada, pues el resultado es que salvan vidas. Pero muchos m?dicos ven las cosas de otra manera y creen que es preferible mantenerse al margen.



Adopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 23:19  | Para pensar
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