Lunes, 06 de marzo de 2006


Dr. John C. Willke

En el n?mero del 24 de agosto del 2004, el ?rgano oficial de difusi?n de la Asociaci?n M?dica de EEUU, Journal of the American Medical Association (JAMA), volumen 294, p?gina 947, se public? un art?culo que caus? un gran alboroto. Los autores dijeron que los conductos neurol?gicos del cerebro del feto que permiten ?la percepci?n consciente del dolor? no funcionan hasta despu?s de las 28 semanas de gestaci?n. Decir que ha habido una explosi?n de cr?ticas es poco. Las reacciones a lo aseverado en el art?culo se refieren fundamentalmente a tres asuntos.

Uno de ellos es que, contrariamente a lo que dicen los autores del art?culo, los beb?s prematuros que nacen antes de las 29 semanas y tan temprano como entre las 22 y las 23, s? manifiestan con toda claridad que sienten dolor, ya que reaccionan a los est?mulos dolorosos retir?ndose y llorando. Un segundo asunto es que el art?culo referido no da a conocer ninguna investigaci?n nueva, sino que simplemente repasa algunos hallazgos anteriores. El tercero es que se ha hablado mucho de la parcializaci?n de los autores. Uno de ellos es el director del departamento de medicina del centro de abortos ubicado en el San Francisco General Hospital. Se ha informado que en este hospital se practican anualmente 600 abortos entre el 5to y el 6to mes del embarazo. El otro autor trabaj? anteriormente para la organizaci?n abortista nacional llamada NARAL, por sus siglas en ingl?s.

Estos comentarios son v?lidos y por s? mismos destruyen la credibilidad cient?fica del art?culo. Sin embargo, es evidente que ser?a m?s conveniente realizar un an?lisis m?s profundo del tema.

Luego de leer el art?culo con sumo cuidado, me result? chocante el hecho de que si uno es capaz de cambiar la definici?n de algo para que concuerde con las propias conveniencias, entonces es f?cil demostrar que lo que uno dice es verdad. La clave de la cuesti?n aqu? fue la de cambiar la definici?n del dolor. Obs?rvese que en el art?culo se habla de ?la percepci?n consciente del dolor?. Adem?s, los autores definieron el dolor como ?una sensaci?n y una experiencia emocional que requiere el estar consciente para ser capaz de reconocer el est?mulo como desagradable?. La definici?n del dolor que dan los autores es simplemente incorrecta.

Si decimos que el dolor es cerebral, si lo definimos como algo que existe solamente cuando est?n presentes la consciencia y la memoria, si definimos todas las otras reacciones a los est?mulos nocivos como meros reflejos que en realidad no causan da?o, entonces el art?culo tiene m?rito. Pero he ah? precisamente la falsedad fundamental del an?lisis de los autores. Es un hecho que no se requiere el estar consciente para reaccionar ante un est?mulo doloroso. Adem?s, ni siquiera se necesitan los hemisferios cerebrales. Los siguientes ejemplos servir?n para ilustrar nuestro argumento.

Si usted coloca el dedo sobre un horno caliente, lo retirar? de inmediato. Su dedo estar? apartado de ese horno caliente antes de que su cerebro registre conscientemente el dolor.
Que ese fen?meno sea un reflejo, no hay duda, pero el hecho de que es un reflejo no significa que no le haya dolido, ya que a su dedo ciertamente le doli? y luego desarroll? una ampolla.

Los beb?s anencef?licos nacen sin las partes superiores del cerebro. Todo lo que tienen es el tronco cerebral. Por lo tanto, ciertamente no est?n conscientes. Algunos de ellos viven algunos d?as; otros, un poco m?s. Durante este breve per?odo neonatal, si se les pincha con una aguja o si se mojan los pa?ales, se ponen a llorar. ?Sienten dolor? Dudo que haya una madre, un padre o un m?dico que lo est? atendiendo en ese momento que dir?a que eso no es dolor, porque es obvio que lo es. Consideremos otro ejemplo, el de un feto de tan s?lo 8 a 10 semanas de gestaci?n. Si usted le pincha la palma de la mano con una aguja, retirar? la mano. Tambi?n abrir? la boca. Podemos comparar este episodio con el caso de un reci?n nacido a quien accidentalmente se le clava un alfiler al cambiarle unos pa?ales de tela. Ese bebito retirar? sus nalguitas y se quejar? estrepitosamente. Las reacciones en estos tres casos es la misma.

?Cu?l es entonces la reacci?n neurol?gica en todos estos ejemplos? Un nervio sensorial lleva un est?mulo doloroso de la superficie o de la periferia a una porci?n del tronco del cerebro, que se llama el t?lamo. El t?lamo se parece a una pizarra rotativa. Dirige el mensaje del dolor hacia abajo, hacia un nervio motriz. Este nervio motriz va a la palma del feto o a las nalguitas del beb? reci?n nacido y activa un movimiento muscular de echarse atr?s, el mismo que consiste en retirar el dedo de un horno caliente.

Hasta hace pocos a?os, hab?a una cierta sabidur?a convencional en el campo de la medicina que dec?a que los beb?s muy prematuros no pod?an sentir dolor. Debido a ello, a un reci?n nacido prematuro lo operaban sin anestesia. En a?os recientes, una serie de art?culos han demostrado con bastante claridad que eso no es cierto. Estos art?culos han informado, no s?lo que un beb? prematuro (o un feto) siente dolor, sino tambi?n que esa personita siente el dolor, incluyendo el dolor severo, de una manera mucho m?s aguda que un adulto.

La raz?n de ello es la capa de mielina. La capa de mielina es fundamentalmente un aislante. Se la puede comparar a la cubierta de un alambre el?ctrico. Ese alambre recibe una carga el?ctrica en una punta y la descarga por la otra, sin que la carga el?ctrica se salga de la ruta que lleva, gracias a la cubierta del alambre. Los nervios perif?ricos de los ni?os m?s grandes y de los adultos est?n cubiertos por la mielina, de manera que llevan el est?mulo de una punta del nervio al t?lamo sin impactar los tejidos por los cuales pasa. Ello ubica el dolor all? donde el est?mulo nocivo tuvo lugar. Ahora se sabe que un feto grande y que los beb?s prematuros no tienen esta capa protectora o, si la tienen, su desarrollo no se ha completado todav?a. Debido a ello, el est?mulo doloroso no s?lo se siente all? donde ocurri?, sino probablemente tambi?n a todo lo largo de la fibra del nervio expuesto. Si ello es as?, entonces ese peque?o ser humano siente un dolor mucho m?s agudo que el ni?o m?s grande o el adulto que reciban el mismo est?mulo doloroso.

Citemos a algunas autoridades en este campo. La Dra. Jean Wright, de la Universidad de Emory, ha afirmado: ?Los bebitos de 23 semanas de gestaci?n reaccionan al dolor de maneras altamente espec?ficas, as? como fisiol?gica y conductualmente coordinadas, similares a las de los bebitos m?s grandes?. Blechschmidt ha declarado: ?A las siete semanas de edad fetal, se crispan o viran la cabeza para alejarse del est?mulo con el mismo tipo de maniobra que se puede observar en todas las etapas de la vida?. Matviuw ha dicho: ?A las 13 semanas, la respuesta org?nica fetal al dolor es m?s que un reflejo. Se trata de un intento fisiol?gicamente integrado de apartarse del est?mulo nocivo.?

Pero, ?no es cierto que el beb? no nacido no puede decirnos que siente dolor? Esa es una buena pregunta. Pero hay una respuesta. El dolor se puede detectar cuando los receptores del dolor descargan impulsos el?ctricos en la espina dorsal y el cerebro. Disparan impulsos que les comunican a los m?sculos del cuerpo que reaccionen, como se ha indicado arriba. Estos impulsos se pueden medir. Adem?s, los cambios en los latidos del coraz?n, los movimientos fetales, as? como los movimientos del reci?n nacido prematuro, tambi?n sugieren una reacci?n al est?mulo doloroso.

M?s recientemente, en EEUU, el Tribunal Federal del Distrito del Sureste del Estado de Nueva York recibi? una serie de extensos testimonios de expertos en este campo, unos que est?n de acuerdo con que los bebitos no nacidos pueden sentir dolor y otros que no durante la pr?ctica del aborto ?de nacimiento parcial?. En su testimonio, el Dr. Kanwaljeet Anand explic? que los fetos sufren un dolor severo durante los procedimientos de aborto. Este testimonio no fue cuestionado por nadie.

Uno de los que defendi? el controversial art?culo de la revista JAMA fue el Dr. David Grimes, quien hasta hace poco era el jefe del departamento de ginecolog?a y obstetricia del mismo San Francisco General Hospital en el cual trabaja uno de los autores. Grimes, junto con el Dr. Cates, practic? abortos en el segundo y tercer trimestres en Atlanta, capital del Estado de Georgia. Cates fue el autor de un art?culo en el que sugiri? que el precio de un aborto tard?o se calculara seg?n la longitud del pie del feto. Desde entonces, Grimes se ha convertido en un conocido defensor del aborto sin restricci?n alguna.

El Acta para Informar acerca del Dolor del Ni?o No Nacido, que se ha propuesto en el Congreso de EEUU, exige que a la madre que se va a someter a un aborto se le diga que un aborto tard?o le causar? dolor al feto y que, por lo tanto, ?ste necesita anestesia. Es evidente que el prop?sito del art?culo de la revista JAMA es descarrilar la aprobaci?n de este proyecto de ley. Considerando todo lo que hemos dicho aqu?, tenemos la esperanza de que el intento de los autores sea contraproducente y de que este proyecto de ley sea aprobado.

El Dr. John C. Willke es un destacado l?der provida a nivel mundial. El Dr. Willke es presidente del Life Issues Institute (Instituto para Asuntos Provida) y del International Right to Life Federation (Federaci?n Internacional para el Derecho a la Vida). Junto con su esposa Barbara, ha viajado extensamente por todo el mundo para dictar conferencias en congresos internacionales, incluyendo Am?rica Latina. El Dr. Willke es tambi?n un gran colaborador de VHI. Precisamente este art?culo ha sido traducido y publicado por VHI con su autorizaci?n. Para ponerse en contacto con el Dr. Willke, dir?jase a: Life Issues Institute, 1821 W. Galbraith Rd., Cincinnati, OH 45239, USA. Tel.: (513) 729-3600. Fax: (513) 729-3636. Email: [email protected] Portal: http://www.lifeissues.org.
fuente: Vida Humana Internacional

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