Mi?rcoles, 15 de marzo de 2006



National Right to Life presiona a Dakota del Sur, donde se ha aprobado una restriciva ley contra la supresi?n del embarazo

Sara Mart?n/M. G. Hontoria

Madrid/Whasintong- El gigantesco movimiento provida estadounidense ha ganado su primera batalla local en su lucha por el no nacido. La organizaci?n National Right to Life -ayudada por Human Life International- consigui? la pasada semana que su estrat?gica presi?n local hiciera mella en Dakota del Sur, donde se acaba de firmar una ley que proh?be la mayor parte de los supuestos que antes permit?an abortar . Un ?xito a corto plazo encaminado a conseguir revocar la famosa sentencia Roe versus Wade (ver apoyo). Es un desaf?o en toda regla que ha enfrentado el poder local con el federal y que a?n est? dando sus primeros pasos, puesto que las organizaciones abortistas perfilan ya sus apelaciones.

Por primera vez en m?s una d?cada, la legalidad del aborto corre un serio peligro en EE UU. Alentado por la nueva composici?n del Tribunal Supremo -que incluye a dos magistrados conservadores elegidos por el presidente Bush-, el movimiento provida est? preparando el tablero social para una batalla ?pica.

La ley ha conseguido animar a los legisladores conservadores en contra del aborto de todo el pa?s. As?, en los ?ltimos meses han surgido iniciativas similares en al menos una docena de estados. En Mississippi ya se ha prohibido la interrupci?n artificial del embarazo con las excepciones de violaci?n, incesto y riesgo para la vida de la mujer. Y en Missouri, se acaba de proponer una ley en la l?nea de la de Dakota del Sur. Adem?s, los gobernadores del Partido Dem?crata en Kansas y Pensilvania han asignado un presupuesto de millones de d?lares a las organizaciones sociales que ofrezcan alternativas al aborto.

Opini?n dividida. Muchos republicanos que se oponen al aborto, entre ellos el presidente Bush y el senador John McCain, est?n a favor de establecer excepciones. En ese sentido, coinciden con la mayor?a de los ciudadanos de EE UU. Otro sondeo de la cadena conservadora FOX sobre el caso concreto de Dakota del Sur muestra que el 59 por ciento se opondr?a a una ley como la que acaba de aprobar este estado. Pero, seg?n Alejandro Berm?dez, director de ACI Prensa y experto conocedor del movimiento provida estadounidense, ?hay una significativa mayor?a, en torno al 73%, que cree que el aborto no deber?a ser legal en cualquier circunstancia?. Pero para algunos movimientos ?prolife?, convencidos de la necesidad de revocar Roe versus Wade, no es a?n el momento de plantear esta batalla en los tribunales, sino que creen importante conseguir un apoyo social amplio en su lucha por la vida. Organizaciones como Focus on the Family o Priest for Life creen que todav?a no ha llegado el momento id?neo porque la causa a a favor del no nacido a?n no ha calado en una mayor?a suficiente de norteamericanos. Porque, a pesar del entusiasmo conservador, no hay ninguna garant?a de que el Supremo revoque Roe versus Wade. Pero, incluso si as? fuera, no establecer?a la ilegalidad del aborto en todo el ?mbito nacional. Lo dejar?a a decisi?n de cada estado, lo cual significa que en algunos abortar ser?a efectivamente ilegal, mientras que en otros -la mayor?a- s? ser?a posible en determinados supuestos.

Hay estados como California -basti?n del progresismo liberal-, donde aunque el derecho al aborto ya est? codificado, se debatir? en noviembre una propuesta de ley para exigir que se notifique a los padres el embarazo de sus hijas menores, y que los m?dicos adem?s tengan que informar de estas intervenciones.

Pero no son los ?nicos estados: otros se encuentran ya en proceso de restringirlo. El viernes, el Senado estatal de Tennessee aprob? una propuesta para enmendar la Constituci?n de forma que no garantice el derecho de una mujer a abortar. La medida ser? sometida a consideraci?n del electorado si la Asamblea General la aprueba en dos ocasiones durante los pr?ximos dos a?os.

Y si socialmente el aborto provoca una lucha encarnizada en Estados Unidos, pol?ticamente el asunto es tan delicado que ni siquiera hay un consenso tajante en el partido republicano. No todos los conservadores est?n de acuerdo con que ?ste sea el momento adecuado para lanzarse a la batalla legal. Como este a?o hay elecciones legislativas en noviembre, lo ?ltimo que quieren los candidatos es que parezca que han emprendido una cruzada contra los votantes liberales, ahuyentando as? a los moderados.

Luchas perdidas. Mientras la batalla legal contin?a, ?los movimientos antivida saben que la decisi?n Roe versus Wade tiene los d?as contados porque entienden que ni siquiera los pa?ses m?s liberales de Europa son tan permisivos, sino que, al menos, imponen condiciones formales para abortar?, alega Berm?dez.

El futuro no est? claro ni para unos ni para otros, pero las apelaciones de los proabortistas contra la ley de Dakota del Sur escalar?n hasta llegar a la Corte Suprema, donde el voto de Anthony Kennedy ser? el que, con toda probabilidad, decida sobre una de las sentencias m?s pol?micas y con m?s repercusi?n de EE UU.

En cualquier caso, se?ala el director de ACI Prensa, ?los defensores del aborto saben que el debate sobre la vida en el vientre materno est? perdido, al igual que comprenden que el aborto tard?o es, simplemente, insostenible?. Por eso, afilan sus estrategias para la batalla en el ?mbito legal, donde todav?a pueden conseguir ?xitos sobre las decisiones estatales.

Aun as?, concluye Alejandro Berm?dez, el movimiento provida de EE UU, convencido fuertemente de la necesidad de revocar Roe versus Wade (aunque difieran entre ellos por las estrategias o los tiempos), se consuelan sabiendo que ?cada ataque a esta pol?mica sentencia es ?sacarle una astilla? al aborto?.

Es la sentencia m?s controvertida de la historia del Tribunal Supremo. Roe versus Wade marc? el comienzo de un debate nacional y social que hoy est? m?s enconado que nunca. El caso de 1973 estableci? que los estados que proh?ben el aborto est?n violando el derecho de privacidad de las mujeres. Jane Roe fue el seud?nimo que utiliz? Norma McCorvey, la mujer de Texas que defendi? su derecho a interrumpir su embarazo, mientras que Henry Wade fue el fiscal del Estado en su contra. Sin embargo, 15 a?os m?s tarde Mc Corvey se convertir?a al cristianismo y emprender?a la lucha para declarar ilegal el aborto. Lleg? a pedir incluso que se reabriera su caso en vista del da?o emocional y f?sico que sufren algunas mujeres que interrumpen su embarazo.

Madrid/Whasintong- El gigantesco movimiento provida estadounidense ha ganado su primera batalla local en su lucha por el no nacido. La organizaci?n National Right to Life -ayudada por Human Life International- consigui? la pasada semana que su estrat?gica presi?n local hiciera mella en Dakota del Sur, donde se acaba de firmar una ley que proh?be la mayor parte de los supuestos que antes permit?an abortar . Un ?xito a corto plazo encaminado a conseguir revocar la famosa sentencia Roe versus Wade (ver apoyo). Es un desaf?o en toda regla que ha enfrentado el poder local con el federal y que a?n est? dando sus primeros pasos, puesto que las organizaciones abortistas perfilan ya sus apelaciones.

Por primera vez en m?s una d?cada, la legalidad del aborto corre un serio peligro en EE UU. Alentado por la nueva composici?n del Tribunal Supremo -que incluye a dos magistrados conservadores elegidos por el presidente Bush-, el movimiento provida est? preparando el tablero social para una batalla ?pica.

La ley ha conseguido animar a los legisladores conservadores en contra del aborto de todo el pa?s. As?, en los ?ltimos meses han surgido iniciativas similares en al menos una docena de estados. En Mississippi ya se ha prohibido la interrupci?n artificial del embarazo con las excepciones de violaci?n, incesto y riesgo para la vida de la mujer. Y en Missouri, se acaba de proponer una ley en la l?nea de la de Dakota del Sur. Adem?s, los gobernadores del Partido Dem?crata en Kansas y Pensilvania han asignado un presupuesto de millones de d?lares a las organizaciones sociales que ofrezcan alternativas al aborto.

Opini?n dividida. Muchos republicanos que se oponen al aborto, entre ellos el presidente Bush y el senador John McCain, est?n a favor de establecer excepciones. En ese sentido, coinciden con la mayor?a de los ciudadanos de EE UU. Otro sondeo de la cadena conservadora FOX sobre el caso concreto de Dakota del Sur muestra que el 59 por ciento se opondr?a a una ley como la que acaba de aprobar este estado. Pero, seg?n Alejandro Berm?dez, director de ACI Prensa y experto conocedor del movimiento provida estadounidense, ?hay una significativa mayor?a, en torno al 73%, que cree que el aborto no deber?a ser legal en cualquier circunstancia?. Pero para algunos movimientos ?prolife?, convencidos de la necesidad de revocar Roe versus Wade, no es a?n el momento de plantear esta batalla en los tribunales, sino que creen importante conseguir un apoyo social amplio en su lucha por la vida. Organizaciones como Focus on the Family o Priest for Life creen que todav?a no ha llegado el momento id?neo porque la causa a a favor del no nacido a?n no ha calado en una mayor?a suficiente de norteamericanos. Porque, a pesar del entusiasmo conservador, no hay ninguna garant?a de que el Supremo revoque Roe versus Wade. Pero, incluso si as? fuera, no establecer?a la ilegalidad del aborto en todo el ?mbito nacional. Lo dejar?a a decisi?n de cada estado, lo cual significa que en algunos abortar ser?a efectivamente ilegal, mientras que en otros -la mayor?a- s? ser?a posible en determinados supuestos.

Hay estados como California -basti?n del progresismo liberal-, donde aunque el derecho al aborto ya est? codificado, se debatir? en noviembre una propuesta de ley para exigir que se notifique a los padres el embarazo de sus hijas menores, y que los m?dicos adem?s tengan que informar de estas intervenciones.

Pero no son los ?nicos estados: otros se encuentran ya en proceso de restringirlo. El viernes, el Senado estatal de Tennessee aprob? una propuesta para enmendar la Constituci?n de forma que no garantice el derecho de una mujer a abortar. La medida ser? sometida a consideraci?n del electorado si la Asamblea General la aprueba en dos ocasiones durante los pr?ximos dos a?os.

Y si socialmente el aborto provoca una lucha encarnizada en Estados Unidos, pol?ticamente el asunto es tan delicado que ni siquiera hay un consenso tajante en el partido republicano. No todos los conservadores est?n de acuerdo con que ?ste sea el momento adecuado para lanzarse a la batalla legal. Como este a?o hay elecciones legislativas en noviembre, lo ?ltimo que quieren los candidatos es que parezca que han emprendido una cruzada contra los votantes liberales, ahuyentando as? a los moderados.

Luchas perdidas. Mientras la batalla legal contin?a, ?los movimientos antivida saben que la decisi?n Roe versus Wade tiene los d?as contados porque entienden que ni siquiera los pa?ses m?s liberales de Europa son tan permisivos, sino que, al menos, imponen condiciones formales para abortar?, alega Berm?dez.

El futuro no est? claro ni para unos ni para otros, pero las apelaciones de los proabortistas contra la ley de Dakota del Sur escalar?n hasta llegar a la Corte Suprema, donde el voto de Anthony Kennedy ser? el que, con toda probabilidad, decida sobre una de las sentencias m?s pol?micas y con m?s repercusi?n de EE UU.

En cualquier caso, se?ala el director de ACI Prensa, ?los defensores del aborto saben que el debate sobre la vida en el vientre materno est? perdido, al igual que comprenden que el aborto tard?o es, simplemente, insostenible?. Por eso, afilan sus estrategias para la batalla en el ?mbito legal, donde todav?a pueden conseguir ?xitos sobre las decisiones estatales.

Aun as?, concluye Alejandro Berm?dez, el movimiento provida de EE UU, convencido fuertemente de la necesidad de revocar Roe versus Wade (aunque difieran entre ellos por las estrategias o los tiempos), se consuelan sabiendo que ?cada ataque a esta pol?mica sentencia es ?sacarle una astilla? al aborto?.



Adopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 12:14
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