Viernes, 24 de marzo de 2006


El pasado 18 de junio miles de espa?oles salimos a la calle en defensa de la familia. Pero una manifestaci?n que part?a inicialmente de la oposici?n al denominado ?matrimonio? entre homosexuales se convirti? en el escenario para otras muchas reivindicaciones, entre ellas, el derecho de los padres a elegir libremente la ense?anza que desean para sus hijos. Y es que resulta absolutamente parad?jico que un Gobierno que permite, en virtud del respeto a la libertad personal, ejercer la opci?n de casarse indistintamente con un hombre o con una mujer (seg?n cual sea la tendencia sexual del individuo en cuesti?n), no permita, limitando hasta el extremo esa misma libertad personal, la libre elecci?n del tipo de educaci?n que los padres desean para sus hijos.

Un gobierno que asegura que los ni?os adoptados por homosexuales no sufrir?n ning?n perjuicio sin embargo considera con demagogia paternalista que ?lo mejor? para los ni?os es que sea la Administraci?n la que decida el modelo educativo o el centro escolar al que han de acudir. La educaci?n se est? convirtiendo en un monopolio en manos del Estado que decide qu? es bueno y qu? es malo para nuestros hijos, sin atender al criterio de los padres. Nuestros gobernantes, los mismos que tanto insistieron en dar el s? a la mal llamada ?Constituci?n Europea? al parecer ignoran que el art.14 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Uni?n Europea (2000) consagra ?la libertad de creaci?n de centros docentes dentro del respeto a los principios democr?ticos, as? como el derecho de los padres a garantizar la educaci?n y ense?anza de sus hijos conforme a sus convicciones religiosas, filos?ficas y pedag?gicas?.

Pero m?s grave resulta el desprecio demostrado por el art.27 de nuestra Constituci?n, que reconoce el derecho a la educaci?n junto a la libertad de ense?anza, sin primar un tipo de escuela sobre otra, seg?n la interpretaci?n dada por nuestra jurisprudencia. Este art?culo refleja el acuerdo de posturas profundamente antag?nicas que se sacrificaron en parte para obtener un resultado conveniente para toda la sociedad espa?ola. Este encuentro de ideolog?as divergentes qued? fielmente reflejado en las palabras que pronunci? el portavoz del grupo UCD, Jim?nez Blanco, en la ?ltima sesi?n dedicada al tema por el Pleno del Senado: ?Entre ayer y hoy, queridos amigos de la C?mara, estamos enterrando, casi sin darnos cuenta tres problemas del constitucionalismo espa?ol?. Se refer?a, como se?ala Garrido Falla, a los cl?sicos antagonismos: clericalismo-anticlericalismo; monarqu?a-rep?blica y ense?anza laica-ense?anza religiosa. Por ello, provoca enorme tristeza observar c?mo actualmente este art?culo resulta ignorado, manipulado o malinterpretado desde las m?s altas instancias del Gobierno del Estado y por el de algunas Comunidades Aut?nomas. Estamos ante un absoluto totalitarismo educativo. Sufrimos la imposici?n de un monopolio estatal en materia educativa que soportamos estoicamente y que, sin embargo, cualquiera juzgar?a intolerable si afectara a la prensa o a la informaci?n. Esta situaci?n tiene adem?s el peligro inherente de que desde la Administraci?n se impongan, en aras del inter?s general, los valores de unos pocos a la poblaci?n en general. Podr?amos hablar incluso de la necesidad de ?desnacionalizar? la escuela. No es inoportuno en este sentido traer a colaci?n el recordatorio que el profesor Alzaga hizo en el Congreso de las palabras de Miterrand: ?hoy para cambiar la sociedad no es necesario tomar el Cuartel de Invierno, basta con tomar la escuela?. ?Es esta la pretensi?n de nuestros gobernantes?, ?cambiar la sociedad por medio del monopolio de la educaci?n?

Pretenden la uniformizaci?n escolar en aras de la igualdad pero conculcan para ello la libertad. En Espa?a en nombre de una neutralidad laica no se deja espacio a la libertad. Como afirm? Bobbio al analizar las relaciones existentes entre igualdad y libertad: ?La historia reciente nos ha ofrecido el dram?tico testimonio de un sistema social donde la persecuci?n de la igualdad no s?lo formal, sino bajo muchos aspectos tambi?n sustancial, se ha conseguido (adem?s s?lo en parte y de una manera muy inferior a las promesas) en detrimento de la libertad en todos sus significados?.(1) Las palabras de este pensador italiano tienen su fiel reflejo en el ?mbito educativo espa?ol donde en aras de un ?igualitarismo masificador? (2) se restringe la libertad de ense?anza hasta el punto de no permitir la libre elecci?n de centro. La libertad y la igualdad del individuo ?acaso son incompatibles entre s??, ?es que la ?nica alternativa que presenta nuestro tiempo es la que enfrenta la ?democracia de la libertad? con la ?democracia de la igualdad?? (3) .

La sociedad actual se mueve hacia la pluralidad y la diversidad, pretender una uniformizaci?n social desde las m?s b?sicas etapas escolares s?lo puede ser entendido por ideolog?as privadoras de libertad, es decir, totalitarias. Es curioso que las posturas m?s cr?ticas frente al principio de libertad de ense?anza, en cuanto a pluralidad de escuelas y modelos educativos, las mantengan sobretodo quienes, en t?rminos generales se manifiestan como defensores de la libertad y los derechos inalienables de la persona.

Ese af?n del Gobierno por poner fin a los colegios religiosos, concertados o privados, y en especial a los diferenciados, nos trae a la memoria el ?Programa Com?n de Gobierno? de la izquierda francesa (1973), que propugnaba como objetivo prioritario la lucha contra la segregaci?n social. Para ello conceb?a la ense?anza como un ?servicio p?blico, ?nica y laica?; para conseguir lo cual se pretend?a la ?nacionalizaci?n? de todos los establecimientos privados que percibieran fondos p?blicos. En cuanto a los colegios privados que no recib?an subvenciones se intentar?a progresivamente su integraci?n en el sistema ?oficial?. Pero en todo caso todos los padres podr?an procurar a sus hijos ?fuera de los locales escolares y sin el concurso de fondos p?blicos? la educaci?n filos?fica o religiosa que eligieran. Esperemos que no sea ?ste el modelo a seguir en nuestro pa?s.

La libertad es m?s plena y genuina cuando la inteligencia alcanza un conocimiento m?s profundo, aut?ntico y menos reduccionista de la realidad. Siempre constituir? un enriquecimiento para la oferta educativa poder contar con el mayor n?mero de opciones posibles, pero todas ellas deber?n estar basadas en la formaci?n de la persona. Cada familia deber?a poder ver satisfechas sus preferencias con independencia de su nivel econ?mico. Una sociedad plural y democr?tica exige asimismo una pluralidad de opciones educativas. Los padres saben mejor que nadie qu? tipo de educaci?n quieren para sus hijos. La Administraci?n no solo no puede decidir por ellos (lo que es propio de los modelos de educaci?n stalinista) sino que, por el contrario, tiene la obligaci?n de favorecer el ejercicio de este derecho por parte de los padres, abriendo el abanico de opciones educativas al m?ximo posible.

El derecho a la educaci?n est? previsto en nuestra Constituci?n en el bloque blindado de los m?s importantes derechos fundamentales. Lo que nos lleva a tener un pensamiento escalofriante: si hoy no se respeta el derecho a la libertad de ense?anza, ma?ana podr? ser otro derecho fundamental el que resulte conculcado, como el derecho a la vida, a la integridad f?sica o a la libertad de expresi?n.

Como afirma Garrido Falla, la democracia consiste fundamentalmente en un sistema en el que las reglas del juego impiden a quien est? en el poder llevar sus convicciones hasta sus ?ltimas consecuencias (imponi?ndolas a los dem?s). Desde la oposici?n, todo el mundo reclama democracia y libertad; pero la ?nica patente que garantiza tener estas cualidades, se acredita desde el poder, es decir, demostrando que se respetan las reglas del juego a pesar de tener la posibilidad de burlarlas... precisamente por disponer del poder (4).

1 Norberto Bobbio; Derecha e izquierda. Razones y significados de una distancia pol?tica;Madrid; Taurus; 1995

2 Vid. al respecto, Inger Enkvist; El discurso europeo actual sobre educaci?n; Ediciones Universales Internacionales; 2004.

3 F.Garrido Falla; Comentarios a la Constituci?n Espa?ola; ed: C?vitas; 1985; p?g.544.

4 F.Garrido Falla; Comentarios a la Constituci?n Espa?ola; ed: C?vitas; 1985; p?g.544..

23/06/2005
Mar?a Calvo Charro

Mar?a Calvo Charro. Doctora en Derecho y Profesora Titular de Derecho Administrativo en la Universidad Carlos III de Madrid.


Adopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 21:21  | Derecho a educaci?n
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