Jueves, 13 de abril de 2006


Esteban Santiago


A veces pienso que alguien enga?a y sabe que enga?a. Y a veces nos dejamos enga?ar. En las noticias que recoge la prensa sobre la ley de reproducci?n asistida, o de la biomedicina, nos encontramos con silencios y medias palabras. Leemos lo que nos dicen de las c?lulas madre. Escuchamos cantos, promesas, aplausos. Y en letra peque?a, casi como a escondidas, nos enteramos de que los cantos van dirigidos a unas c?lulas madre a las que apellidan ?embrionarias?. ?Sabemos qu? son las c?lulas madre embrionarias? Me parec?a que para opinar, aplaudir o criticar nos podr?an venir bien unas pocas ideas.

Si digo que la inmensa mayor?a de las c?lulas que forman nuestro organismo poseen un cargamento informativo duplicado tal vez sorprenda a algunos. Me explico. En el n?cleo de una c?lula del cerebro, del coraz?n o de la piel podemos hacer visibles los ?paquetitos de informaci?n? donde se guarda nuestro DNA. Son los cromosomas. Hasta 22 pares, y otro par m?s que en la mujer es el XX. En el hombre el XY. Tanto en el hombre como en la mujer, las c?lulas sexuales, espermatozoide y ?vulo, se quedan con ?informaci?n sencilla?, un cromosoma de cada uno de esos 22 pares, y tambi?n uno de cada pareja de cromosomas sexuales. En el ?vulo de la mujer siempre un cromosoma X y en el espermatozoide que aporta el hombre, seg?n el azar, un X o un Y. Cuando estas dos c?lulas se fusionan dentro de una membrana com?n pueden verse durante unas horas los n?cleos de una y otra, los pron?cleos. El proceso de fecundaci?n culmina con la formaci?n de una c?lula nueva, hasta entonces inexistente, con ?informaci?n duplicada?. Y uno de los pares de cromosomas ser? XX, y en otros casos XY. Ah? arranca el embri?n.

A m? me gusta llamar a esa c?lula embri?n unicelular. Una c?lula extraordinaria. Indeterminada y abierta. Una investigadora polaca afincada ahora en Inglaterra, Magdalena Zernicka-Goetz, nos ha dado una pista que a algunos ha sorprendido. La primera divisi?n celular da dos c?lulas desiguales. De una se formar?n las cubiertas del embri?n, y de la otra el embri?n propiamente dicho. Un camino de divisiones cada vez m?s preciso consigue que se formen hasta las 210 variantes celulares presentes en nuestro organismo. Una maravilla. Cada c?lula en su sitio preciso. El desarrollo embrionario es una obra de arte. El embri?n dista, y mucho, de lo que algunos, con juego de palabras, llaman ?ac?mulo impreciso de c?lulas?.

A los cuatro o cinco d?as del arranque, algunos desalmados rompen el embri?n. En ese momento tiene forma de un peque?o bal?n y en su interior un grupo de c?lulas que llaman masa interna. La acci?n agresiva del investigador rompe las relaciones precisas de estas c?lulas, algo que manten?a su unidad dirigida. Y esas son las c?lulas madre embrionarias. La vida de un hombre o de una mujer se queda en el camino.

Algunos pretenden aprovechar la potencia de estas c?lulas para arreglar ?desarreglos? en un organismo adulto. El resultado, hasta el momento, desolador. Se forman tumores que llaman teratomas, en los que encontramos c?lulas de la piel, pulmones, o coraz?n. Cuando en 1998 James Thompson, de la Universidad de Wisconsin, anunci? que hab?a conseguido aislar y multiplicar estas c?lulas, muchos vieron en ellas promesas para regenerar tejidos da?ados, y tambi?n un fruct?fero negocio. Para muy poco van a servir las c?lulas madre embrionarias.

Afortunadamente hay otras c?lulas madre, las que est?n en los tejidos de un adulto, que persisten all? desde que era un embri?n. Estas s? que mantienen viva la esperanza, y nos ofrecen ya realidades de curaci?n en la medicina regenerativa. Y adem?s, sin destruir vidas embrionarias para usar sus c?lulas como ?material?.

La pregunta es clara: ?por qu? ese empecinamiento en un camino destructor, enga?oso, car?simo e in?til, sin ninguna raz?n cient?fica que avale sus promesas?


Adopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 17:42  | Embriones
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios