Mi?rcoles, 03 de mayo de 2006



J. M. ALIMBAU


Si una palabra hiere tu sensibilidad... d?jala pasar... Si una desatenci?n, una descortes?a te ha molestado... no la recojas... Si una palabra hiriente ha entrado por una oreja... haz que salga, de inmediato, por la otra oreja... no la retengas. Arr?jala muy lejos de ti.


No pienses siempre en la afrenta recibida... no le des vueltas y m?s vueltas... te convertir?as en un obseso... te da?ar?as y da?ar?as a otros... No des tanta importancia a un ?flatus vocis? ?un ?soplo de voz??, a una palabra... dicen que las palabras no rompen los cristales...


No permitas que una palabra, que una ofensa... pase, baje, descienda de la mente a tu coraz?n, a tu interior... no vivir?as ni dejar?as vivir.

Adem?s, del interior nacen las venganzas, los rencores, los odios, las enemistades, los enfrentamientos, el no vivir en paz, ni la vida en calidad.

Tom?s de Kempis (1279-1471), monje alem?n, gran maestro espiritual, que vivi? 92 a?os, ense?aba: ??Qu? cosa son las palabras si no palabras? Vuelan por el aire, pero no hieren al que est? firme y fuerte ?espiritualmente? como una roca...?


Si eres culpable, procura enmendarte. Si no hayas en ti culpa alguna, ten por bien sufrir un poco por amor a Dios, a imitaci?n de Jesucristo. Por lo menos te conviene sufrir, de vez en cuando, alguna palabra injuriosa, ya que no eres lo bastante fuerte ?espiritualmente? para aguantar y soportar... pruebas mayores y m?s duras.


Adopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 18:35  | Para pensar
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