Viernes, 30 de junio de 2006

De Proyecto Esperanza


Por primera vez, quisiera compartir una de las experiencias m?s dram?ticas que una mujer puede vivir, como es la de abortar, es decir, matar a su propio hijo , ten?a 19 a?os cuando me entero de mi embarazo, fue en el mes de Noviembre a fines de este mes, me encontraba terminando mi Ultimo a?o de una Carrera Profesional. Me asust? much?simo, a pesar de que mi pololo tom? esta noticia como algo maravilloso, se sinti? pap? de inmediato, so?aba con su hijo, trataba de tranquilizarme, el siempre estuvo muy feliz, adem?s que me embarac? luego de haber vuelto con ?l despu?s de una separaci?n de 8 meses, fue tanta la alegr?a de estar juntos nuevamente que no tomamos ninguna precauci?n, aunque siempre era ?l que me estaba cuidando, pero en ese momento no pensamos en nada mas que estar juntos.


Coincidi? adem?s que mis padres se encontraban de viaje por el norte, por lo que nunca supieron de esto, por lo ayud? a que pudiera llevar a cabo lo que ven?a pensando, nunca le cont? nada a mi pololo porque sab?a que no me apoyar?a. Una amiga me ayud? a ponerme en contacto con la persona que me ?ayudar?a a solucionar mi problema?, fuimos a su casa, me dio a tomar una pastillas, y me pone en antecedentes de lo que me va a pasar, sino ?botaba? nada ten?a que volver al otro d?a, y as? fue, volv? al d?a siguiente y me inyect?, desconozco lo que fue, lo ?nico que recuerdo que me sent? muy mareada y me desmay?, cuando reaccion?, me dice que el ya no puede hacer nada m?s, porque seguramente mi embarazo estaba muy avanzado. Por lo que me dice que as? no puedo quedarme porque es muy peligroso y me pone en contacto con una matrona que hac?a este tipo de trabajos pero se encontraba a 100 km de la ciudad en que yo viv?a, ella me estar?a esperando al otro d?a, ese d?a solo hablamos por tel?fono con mi pololo ya que estaba en plenas pruebas y le dije que estudiar?a, lo mismo para el d?a que tendr?a que viajar. Lleg? el 13 de Diciembre y despu?s de almuerzo part? a esa localidad, llegu? a ese lugar, una enorme casona estilo alem?n, all? en una habitaci?n acondicionada para este tipo de ?consulta? atend?a esa mujer, matrona de profesi?n, pero que ya no ejerc?a. Despu?s de una breve conversaci?n, y pasados unos 45 minutos , ya hab?a terminado todo, es decir, mi hijo ya no exist?a, por decisi?n m?a, por el ego?smo y el temor de enfrentar esta nueva situaci?n. Regres? a mi casa, manejando sola, mas tranquila, como si nada hubiera pasado, solo que cuando en la noche pas? a verme mi pololo tuve que contarle lo que hab?a hecho, se molest?, grit?, llor? pero luego me abraz? y me prometi? que jam?s me dejar?a sola , me pidi? perd?n por no haber estado para haberlo impedido.


Mi vida continu? como si nada, trate de olvidar este episodio, deb?a retomar mis estudios, mis ex?menes finales lo que con mucha satisfacci?n y orgullo logr? Titularme, al cabo de unos 4 meses , decidimos casarnos, todo muy bien, una hermosa ceremonia, una hermosa luna de miel, un feliz comienzo, por decisi?n de ambos dejamos que nuestros hijos llegaran cuando Dios as? lo quisiera, como dec?a ?l, de familia muy cat?lica y con una formaci?n de 12 a?os en un colegio tambi?n cat?lico, a los dos meses ya me encontraba embarazada, todos muy contentos, tuve un hermoso embarazo aunque por momentos me sent?a bastante extra?a, sensible, lloraba por todo y por nada pero el m?dico me dec?a que era normal de toda embarazada, en el mes de febrero naci? mi peque?o hijito, sanito, hermoso despu?s de unos d?as nos fuimos a nuestra casa, toda arreglada para el nuevo integrante, al pasar los d?as nos fuimos quedando solos, recuerdo que por momentos cuando ?l lloraba me descompensaba, no sab?a que hacer, llegu? hasta maltratarlo, nunca le dije a nadie, porque se me ven?a a la mente mi otro hijito, pero sab?a que no pod?a contarle a nadie, pero me asustaba lo que pudiera hacerle, decid? entonces salir, cada vez que no me sintiera bien, por un lado no quer?a hacerle da?o, lo amaba tanto, pero no entend?a porque esta agresividad.

Pasaron los a?os, el crec?a sanito, hasta que lleg? nuestra segunda hijita a colmar esta felicidad, pero siempre hab?a algo en m? que no me permit?a disfrutarla del todo, por mas esfuerzo que hiciera, cuando f?sicamente me sent?a mal , los m?dicos no lograban encontrar nada, solo me dec?an que era psicol?gico, nunca entend? estos diagn?sticos, ya que yo me sent?a bien, solo que me costaba concentrarme, a veces lloraba sin raz?n alguna, sobre todo cuando pasaba mucho tiempo sola, lo que si recuerdo que hab?an fechas que me daban mucha pena, por ejemplo la navidad, lo asociaba a que todo el mundo compraba regalos y hab?an ni?os pobres que jam?s recibir?a alguno, en fin , casi todas las festividades yo las transformaba en tristeza, como as? tambi?n las estaciones del a?o, sufr?a mucho cuando llegaba la primavera, me molestaba el sol, los d?as mas largos, eran meses en que no sent?a ganas de nada. Pero en fin me fui acostumbrando as?, hasta que hace unos a?os, por motivos laborales de mi esposo, nos tuvimos que trasladar de ciudad, all? estar?amos solitos, pero fue en este lugar donde pude experimentar por primera vez la presencia del Se?or, comenc? a asistir a grupos de iglesia, all? conoc? a un sacerdote que por primera vez despu?s de 15 a?os alguien me dice lo que a mi me pasaba, este sacerdote descubri? que el mal que me afectaba era que interiormente yo estaba recordando siempre a mi hijito abortado, como no hab?a tenido las instancias para hablar, lo hab?a guardado, pero mi cuerpo y mi alma sufr?an, comenz? entonces a acompa?arme en este caminar, lo primero que me pregunt? si quer?a bautizarme, porque yo no ten?a ning?n sacramento, me bautic? al d?a siguiente en una misa recib? mi primera comuni?n, desde ese momento y por un per?odo de un a?o no me dej? sola, logrando en m? el perd?n tan necesario para la reconciliaci?n., me hizo recordar cada momento, llor?, sufr? mucho, en alguna oportunidad pens? hasta no asistir m?s por lo cruel que resultaba cada encuentro, pero iba igual, me hizo tocar lo mas profundo de mi ser, desde ah? me ayud? a levantarme, ?l me dec?a que eran necesario reconocer lo que hab?a hecho para que desde ah? yo pudiera sanarme y as? fue, ese mismo a?o le avisan que tiene que partir a otra ciudad, por lo que este acompa?amiento se dio termino el d?a en que decid? confirmar mi Fe y dedicarme por entero a esta causa.

La relaci?n con mi hijo abortado es en eterna comuni?n, s? que el est? siempre con nosotros, intercede en la protecci?n de sus hermanitos, t?os, abuelitos. La soledad, el silencio ya no me asustan, porque es ah? cuando logro estar en mejor comuni?n con ?l, en situaciones en que debo tomar decisiones siempre me ha ayudado, y han sido las mejores decisiones tomadas, quien haya pasado por algo similar sabe a lo que me estoy refiriendo, en los momentos mas dif?ciles que he tenido que afrontar lo siento siempre a mi lado, siempre me acompa?a, transmiti?ndome mucha paz y tranquilidad. .

El amor misericordioso de Dios hizo maravillas en m?, hoy puedo re?r, disfrutar la vida en los m?s m?nimos detalles, he recuperado la alegr?a de vivir, el haberme perdonado me ha permitido tambi?n perdonar, porque aprend? a amarme y quien se ama a s? mismo es capaz de amar al pr?jimo y as? me siento hoy, ahora la Navidad es una oportunidad mas que tengo de estar en comuni?n con mi hijito, que lleva por nombre Juan Andr?s, cada 13 de Diciembre le celebro una misa en su recuerdo.

Para finalizar, hago un llamado a las j?venes que pudieran estar pasando un momento similar, si bien un hijo en un momento que nadie lo espera viene a transformar nuestras vidas, tambi?n es cierto que ese peque?ito llenar? nuestras vidas de alegr?a, son quienes nos dar?n las fuerzas para seguir en lo que nos encontremos realizando, nada justifica la muerte de ese inocente, no existe nada mas desgarrador que perder a un hijo, pero si a ese hijo lo ha matado su propia madre el sufrimiento es mayor a?n, piensen que junto a el tambi?n son Uds. las que mueren, nunca m?s ser?n las mismas, todos sus proyectos, sue?os se ver?n truncados, en cambio con ese hijito en brazos podr?n quiz?s llorar junto a ?l, pero ?l les regalar? su mejor sonrisa, un beso y las abrazar?, y aquellos momentos que muchas veces como terribles se ver?n transformados en alegr?a eterna..

Ely.


ImagenAdopci?n espiritual

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