Mi?rcoles, 26 de julio de 2006



CIUDAD DEL VATICANO, martes, 25 julio 2006 (ZENIT.org).- El programa de investigaci?n con c?lulas madre, aprobado por la Uni?n Europea (UE), constituye una amenaza para la vida de embriones humanos, constata el obispo Elio Sgreccia, presidente de la Academia Pontificia para la Vida.

Seg?n el acuerdo alcanzado este lunes, el s?ptimo Programa Marco de Investigaci?n de la UE, correspondiente al periodo 2007-2013, dotado con 50.521 millones de euros, prev? la investigaci?n con c?lulas madre ya existentes, a condici?n de que no est?n obtenidas por la destrucci?n de embriones humanos.

Ahora bien, esta limitaci?n, esconde un compromiso inaceptable para la Iglesia, seg?n ha constatado este martes el obispo Sgreccia, quien ha analizado ante los micr?fonos de ?Radio Vaticano? los elementos que afectan a la bio?tica en el programa aprobado.

?La decisi?n del Consejo de ministros se hace expl?cita con tres afirmaciones. La primera dice que se proh?be al investigador suprimir al embri?n humano para extraer las c?lulas deseadas?.

?La segunda afirmaci?n, sin embargo, dice que este investigador --y otros investigadores-- pueden recurrir a l?neas celulares producidas por otros investigadores, investigadores que han suprimido embriones vivos y de ellos ha producido l?neas celulares, que despu?s han comercializado?.

?Por tanto ?explica monse?or Sgreccia--, se establece entre quien vende y prepara las l?neas celulares y entre quien compra una coincidencia de intereses. Esta coincidencia de intereses implica desde el punto de vista ?tico una complicidad, una colaboraci?n, como dicen los moralistas, que no exime de la participaci?n en la responsabilidad de quienes, en primer lugar, ha producido, seccionado los embriones, y comercializado sus c?lulas?.

?La tercera afirmaci?n dice que se pueden producir protocolos de investigaci?n para la financiaci?n dirigidos a utilizar los embriones ya congelados y que no pueden implantarse en el ?tero de la madre, si se constata previamente su muerte?.

?Ahora bien --responde el obispo--, sabemos que para verificar la muerte de estos embriones congelados es necesario descongelarlos y, al descongelarlos, algunos de ellos mueren, y por el momento no existe una t?cnica que pueda diagnosticar su muerte?.

Por tanto, reconoce, ?no queda claro c?mo es posible seguir este camino sin provocar la eliminaci?n de embriones. Si el embri?n es lo que es, es decir, un ser humano, nos damos cuenta de que estas tres afirmaciones no est?n en armon?a entre s??.

Por este motivo, el prelado ofrece dos consideraciones de carecer ??tico-pol?tico?.

?La primera es que, por este camino, no se salvaguarda el derecho a la vida de estos embriones. Y que es un hecho grave el que Europa, en un Parlamento de esta representaci?n, no reconozca este derecho primordial, el primero de todo los dem?s, el derecho a la vida?.

?Como es grave tambi?n ?sigue diciendo-- el que la legislaci?n autorice la manipulaci?n del ser humano en virtud del principio: ?yo mato para sacar ventajas para los dem?s??, explica.

La segunda consideraci?n presentada por el obispo es la siguiente: ?Europa, que en este momento se compromete oportuna y colegialmente para apagar los actos de violencia y de guerra en el cercano Mediterr?neo, ha realizado un acto grave de incoherencia, al no oponerse a una investigaci?n destructiva, que es violenta, aunque se ejerza en el inicio de la vida que, sin embargo, es igual a la de todos nuestros hijos, de todos los que hemos venido al mundo?.

Por su parte, la edici?n italiana de ?L?Osservatore Romano? del 26 de julio, en un art?culo firmado por Marco Bellizi, considera que esta decisi?n europea es ?el macabro producto de un malentendido sentido del progreso?.
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ImagenAdopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 9:23  | C?lulas madre
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