Lunes, 11 de septiembre de 2006




El periodista Fred Barnes compara su historia con el de otros cuatro personajes p?blicos que dieron el paso a defender la vida. ?Qu? les hizo cambiar?


?C?mo llega la gente a ser pro-vida? ?Qu? convierte a una persona en un apasionado adversario del aborto y de temas relacionados como la eutanasia y la investigaci?n con c?lulas embrionarias?

No me refiero a aquellos que defienden la postura pro-vida por la educaci?n que recibieron en casa o por su religi?n o porque lo requiere su situaci?n pol?tica, como ser?a el caso de un candidato republicano en un estado rojo. Hablo de personas que cuando eran adultos o adolescentes maduros eran pro-aborto o simplemente eran indiferentes al tema.

Entonces algo les hizo cambiar de opini?n, impuls?ndoles a asumir la causa anti-aborto. Quiz? empezaron a defender la postura pro-vida sin darse cuenta de que hab?an cambiado. ?Qu? caus? el cambio, qu? pas??





La respuesta puede encontrarse en las experiencias de 5 personas: Ronald Reagan, Henry Hyde, Ramesh Ponnuru, Wesley Smith y yo mismo. Y sus historias, creo, son m?s o menos representativas de lo que muchos otros han vivido al asumir la causa de salvar a ni?os por nacer. Los cinco experimentaron dos cosas comunes que pueden se?alarse al examinar los cinco casos.

RONALD REAGAN: el error de 1967

Empecemos con Reagan. En su primer a?o como Gobernador de California en 1967, los legisladores aprobaron una propuesta para legalizar el aborto "terap?utico". Era un tema sobre el que Reagan no hab?a pensado mucho pero estaba indeciso sobre si vetar la ley o no. Muchos republicanos le presionaban con fuerza para que firmase a favor. Y tambi?n lo hac?an sus colaboradores, incluyendo a los conservadores Ed Meese y Lyn Nofziger, quien posteriormente acompa?ar?a a Reagan a Washington. Le aseguraron que s?lo implicaba un pu?ado de abortos.

Su instinto era vetar la ley y el arzobispo cat?lico de Los ?ngeles le ped?a que lo hiciese. Pero la firm?. La decisi?n sin embargo dej? turbado a Reagan y continu? pensando en el tema del aborto. Esta ley, explica Lou Cannon en su libro Governor Reagan, "permiti? m?s abortos legales en California que los ocurridos en cualquier otro Estado antes de Roe v. Wade [el fallo judicial que liberaliz? totalmente el aborto en todo EEUU]".

Para 1980, Reagan hab?a cambiado su forma de pensar y se hizo un firme oponente al aborto. Insisti? en temas pro-vida en la plataforma republicana por primera vez. En 1983, public? un ensayo pro-vida apasionado, Abortion and the Conscience of the Nation. Al final result? que firmar la ley californiana del aborto de 1967 fue el ?nico error pol?tico que Reagan jam?s admiti?.

HENRY HYDE: tuvo que pensarlo

Henry Hyde llevaba cinco a?os como parlamentario en Illinois cuando se encontr? su primer asunto relacionado con el aborto. Era al principio de los a?os 70, antes de que la decisi?n Roe vs. Wade del Tribunal Supremo legalizase el aborto a petici?n en toda la naci?n. Otro legislador pidi? a Hyde que co-patrocinara una propuesta para levantar la prohibici?n del aborto en Illinois. Y ?l fue receptivo.

Sin embargo, leyendo la propuesta cambi? su forma de pensar. Hyde tampoco hab?a dedicado nunca tiempo a examinar el tema del aborto. Y ahora, de repente, ten?a que hacerlo. El resultado es que se encontr? rechazando la propuesta, en vez de apoyarla, e incluso dirigi? con ?xito la oposici?n a la propuesta en la asamblea de Illinois.

Hyde fue elegido para la C?mara de Representantes en 1974 y pronto lleg? a ser una voz l?der pro-vida. En 1976 consigui? que la legislaci?n prohibiese el uso de fondos federales para pagar abortos. Treinta a?os despu?s, la Enmienda Hyde sigue siendo ley en el pa?s.

RAMESH PONNURU: la manifestaci?n no era tensa como dec?an

RAMESH PONNURU, escritor del NATIONAL REVIEW que creci? en Kansas City, Kansas, recuerda que siendo adolescente "no quer?a ser un pro-vida". Me dijo que en Estados Unidos "simplemente es m?s f?cil ser pro-elecci?n, sigues la corriente".

En 1991 unas personas que ?l conoc?a acudieron a la protesta anti-aborto del Verano de Misericordia, en Wichita. La manifestaci?n atrajo mucha atenci?n de los medios y los manifestantes, se dijo, hab?an creado una concentraci?n tensa, agresiva, casi una crisis. Ponnuru sigui? el acontecimiento bastante de cerca, lo suficiente para saber que los manifestantes "ten?an tanto de tenso y agresivo como un picnic de parroquia". De hecho, sus amigos "eran ese tipo de gente que va de picnic parroquial".

El efecto de la manifestaci?n de Wichita fue profundo en Ponnuru, a millas de distancia en Kansas City. Ese verano reflexion? sobre la moralidad del aborto. Cuando entr? en Princeton a finales del verano ya era completamente pro-vida. Desde entonces, su oposici?n al aborto "se ha profundizado cada a?o". Ese a?o public? Party of Death, un recuento impactante de la transformaci?n del partido Dem?crata en un partido fuertemente pro-aborto.


WESLEY SMITH: el suicidio de una anciana amiga

Como abogado y colega de Ralph Nader, Wesley Smith era un candidato improbable a ser pro-vida. Por una v?a poco com?n, lleg? a ser el principal cr?tico en EEUU de la eutanasia, la clonaci?n y la investigaci?n con c?lulas madre embrionarias.

Hace algo m?s de una d?cada, una amiga de Smith, una mujer de 76 a?os llamada Virginia, se suicid?. A menudo hab?a estado hablando de matarse, contando a Smith y otros amigos lo suave, lo agradble que ser?a. Le hab?an intentado quitar la idea, pero sin ?xito.

Cuando ella muri?, Smith fue a su casa en California y se encontr? pilas de propaganda de los defensores de la eutanasia, particularmente de la Hemlock Society. Y reconoci? en la propaganda algunas de las cosas que Virginia dec?a, las historias de gente supuestamente disfrutando de morir. Smith qued? afectado y eso cambi? su pensar y tambi?n su carrera.

Pronto se encontr? dedicando m?s y m?s tiempo a escribir y hablar contra la eutanasia, hasta que se convirti? en una cruzada y su trabajo a tiempo completo. Nader le pregunt? por qu? "hac?a tanto sobre la eutanasia". Smith le explic? el tema. Esto hizo que Nader, en la campa?a presidencial del 2000, hiciese un comentario controvertido en Oreg?n, al referirse a la ley de suicidio de este estado como "la verg?enza de Oreg?n".

FRED BARNES: mi testimonio

Finalmente, he aqu? mi propia experiencia. Durante a?os apenas dediqu? un pensamiento al tema del aborto. Que matasen a un ni?o antes de nacer era un tema de conveniencia, bueno, nunca pens? en ello. Como reportero del diario EVENING STAR en Washington en 1973 consider? el fallo Roe vs. Wade como un tema legal, no moral. El crecimiento del movimiento anti-aborto a finales de los 70 y la posici?n de Reagan me llamaron la atenci?n, aunque s?lo como asunto pol?tico.

Entonces el ginec?logo de mi esposa Barbara recomend? que se hiciese una amniocentesis cuando estaba embarazada de nuestro tercer hijo. Eso implica inyectar una aguja en el ?tero para sacar algo de fluido de forma que se examine si el ni?o tiene problemas o defectos.

Hab?amos o?do hablar de la amniocentesis como "misi?n de localizar y destruir", algo que llevaba a mnudo al aborto si el ni?o ten?a defectos de nacimiento o s?ndrome de Down. Esto nos hizo pensar en lo que har?amos en tal caso... por primera vez pensamos en serio sobre el aborto.

Nuestro hijo sali? bien. Pero al dejar la oficina del doctor mi esposa y yo decidimos que ella nunca volver?a a hacerse la amniocentesis. Y no se la hizo cuando qued? embarazada tres a?os despu?s. Sin darnos cuenta, nos hab?amos hecho pro-vida.





UN CONTACTO CON LA MUERTE HACE PENSAR

Pensemos un poco en estas 5 experiencias: Reagan decidiendo acerca de la propuesta pro-aborto, Hyde considerando si apoyar otra propuesta, Smith leyendo propaganda pro-eutanasia en casa de su amiga muerta y nosotros reaccionando contra la amniocentesis.

Hay un rasgo com?n obvio: todos nosotros, por las circunstancias en que nos encontramos, nos vimos forzados a pensar acerca de quitar una vida y lo que significa en t?rminos pr?cticos y morales.

Creo que fue nuestra conciencia lo que intervino, o si prefieren, el instinto humano b?sico que favorece la vida sobre la muerte. O si eres cristiano, como yo, fue Dios.

Estoy seguro que habr? muchas excepciones a nuestra experiencia. No todos los que contemplan el aborto o la eutanasia est?n destinados a seguir el mismo camino intelectual que nosotros cinco (seis, incluyendo a mi esposa). Pero sospecho que hay muchos m?s que lo har?an, que los que no lo har?an. Y muchos m?s vendr?n.



Fred Barnes es director ejecutivo de THE WEEKLY STANDARD ( www.weeklystandard.com ). Este art?culo es una versi?n condensada de un discurso que dio en Nashville en junio de 2006 en la convenci?n National Right to Life. Traducci?n de ForumLibertas.com.

ImagenAdopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 21:50  | Testimonios provida
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Comentarios
Publicado por enriquelabis
Domingo, 01 de octubre de 2006 | 3:39
este me ha gustado esta en todas partes