Viernes, 01 de diciembre de 2006


El fil?sofo Juli?n Mar?as, disc?pulo de Ortega y autor de m?s de medio centenar de libros, no vacila en su condena en?rgica sobre el aborto, al que considera ?el m?ximo desprecio de la vida humana en toda la historia conocida?.

- 60 millones de abortos al a?o en el mundo, ?qu? reflexi?n le sugiere este dato?

- Que se ha extendido de manera aterradora la aceptaci?n social del aborto, el m?ximo desprecio de la vida humana en toda la historia conocida, y a la vez la negaci?n de la condici?n personal.

- ?Y qu? le parece que se le llame ?interrupci?n voluntaria del embarazo??

- Me parece una expresi?n de refinada hipocres?a. Los partidarios de la pena de muerte tienen resueltas sus dificultades. ?Para qu? hablar de tal pena, de tal muerte? La horca o el garrote pueden llamarse ?interrupci?n de la respiraci?n? (y con un par de minutos basta); ya no hay problema. Cuando se provoca el aborto o se ahorca no se interrumpe el embarazo o la respiraci?n; en ambos casos ?se mata a alguien?. Y, por supuesto, es una hipocres?a m?s considerar que hay diferencia seg?n en qu? lugar del camino se encuentre el ni?o que viene, a qu? distancia de semanas o meses de esa etapa de la vida que se llama nacimiento va a ser sorprendido por la muerte.

- Usted no plantea el problema desde la fe o desde la ciencia. ?Qu? planteamiento falta?

- Uno elemental, ligado a la mera condici?n humana, accesible a cualquiera, independiente de conocimientos cient?ficos o teol?gicos, que pocos poseen. Esta visi?n no puede ser otra que la antropolog?a, fundada en la mera realidad del hombre tal como se ve, se vive, se comprende a s? mismo. Hay, pues, que intentar retrotraerse a lo m?s elemental, que por serlo no tiene supuestos de ninguna ciencia o doctrina, que apela ?nicamente a la evidencia y no pide m?s que una cosa: abrir los ojos y no volverse de espaldas a la realidad.

- Las feministas dicen que el cuerpo es suyo

- Pero es falso. Cuando se dice que el feto es ?parte? del cuerpo de la madre, se dice una insigne falsedad, porque no es parte: est? ?alojado? en ella, mejor a?n, implantado en ella (en ella, y no meramente en su cuerpo). Una mujer dir?: ?Estoy embarazada?, nunca ?mi cuerpo est? embarazado?.

- ?Qu? es el ni?o a?n no nacido?

- Una realidad ?viniente?, que llegar? si no lo paramos, si no lo matamos en el camino.

- Algunos afirman la licitud del aborto cuando se cree que probablemente el que va a nacer ser?a anormal, f?sica o ps?quicamente.

- Pero esto implica que el que es anormal no debe vivir, ya que esa condici?n no es probable, sino segura. Y habr?a que extender la misma norma al que llega a ser anormal, por accidente, enfermedad o vejez. Si se tiene esa convicci?n, hay que mantenerla con todas sus consecuencias Hay quienes no se atreven a herir al ni?o m?s que cuando est? oculto ?se pensar?a que protegido- en el seno materno; lo cual a?ade gravedad al hecho: en una ?poca en que cuando se encuentra a un terrorista con una metralleta en la mano, todav?a humeante, junto al cad?ver de un hombre acribillado a balazos, se dice que es ?el presunto asesino?, la mera probabilidad de una anormalidad se considera suficiente para decretar la muerte del que est? expuesto al riesgo de ser m?s o menos anormal.

- ?Cree que la injusticia mayor que se puede cometer con un hombre es despojarlo de su esperanza?

- Siempre me han conmovido esos hombres o mujeres que, al final de su vida, rezan en la iglesia y se acercan al altar para recibir una comuni?n que en el antiguo rito recordaba la promesa de la vida eterna; es decir, la esperanza Hoy son muchos los que se dedican a minar esa esperanza. Lo grave es que a veces lo hacen en nombre de la ?justicia social?, cometiendo la m?s aterradora injusticia que puedo imaginar.

- Buen tema para el mes de difuntos.

- Se han debilitado las vigencias religiosas, incluso dentro del cristianismo; se ha atenuado la conciencia del dramatismo de la vida humana, de la posibilidad de salvaci?n o condenaci?n. Con ello, en grandes multitudes, se ha disipado la esperanza en la vida perdurable despu?s de la muerte.

??Siempre se ha sentido cat?lico?

- Tengo el m?s vivo recuerdo de haberme sentido ?mal?, aunque siempre ?dentro? de la Iglesia. Ning?n ?malestar? es suficiente. En todo caso, y si el malestar es muy grave, siempre me he sentido m?s inclinado a ?que se vayan ellos? que a irme yo de aquello a que radicalmente pertenezco.

Jos? Joaqu?n Iriarte - Madrid.-
LA RAZ?N. 2003-11-27 ? Esp.


ImagenAdopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 9:33  | defendiendo la vida
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