Martes, 05 de diciembre de 2006


JUSTO AZNAR/
He le?do con atenci?n la noticia difundida por diversos medios de comunicaci?n de nuestra comunidad, en la que se refiere que en el Centro de Investigaci?n Pr?ncipe Felipe de nuestra ciudad se han conseguido generar tres nuevas l?neas celulares distintas a partir de un numeroso grupo de embriones humanos. Esto, que dicho simplemente as? podr?a parecer un hecho esperanzador, a m? me ha llenado de profunda preocupaci?n, por no decir de inmenso desasosiego.

Como en la prensa se especifica, para conseguir estas tres l?neas celulares los investigadores valencianos han utilizado 184 embriones humanos congelados. Tras la descongelaci?n sobrevivieron 73, el 40%, y finalmente 24 consiguieron llegar a blastocistos. De ellos es de donde se obtuvieron las tan deseadas l?neas celulares.

Esto, que dicho as? puede quedar oscurecido por un lenguaje cient?fico no comprensible para gran parte de los lectores, quiere sencillamente decir que para conseguir estas l?neas celulares ha habido que destruir 73 embriones, es decir 73 vidas humanas, 24 de ellas ya en fase de blastocisto. Y un blastocisto no es otra cosa que un embri?n, en este caso un embri?n humano, de unas 100 c?lulas, que est? dispuesto, si se lo permiten, no ha ocurrido as? en este caso, a anidar en el ?tero materno. Es decir, un ser humano al que s?lo le falta para poder seguir desarroll?ndose poder implantarse en su madre. Todos hemos sido blastocistos que hemos podido llegar a ser lo que ahora somos porque nos permitieron seguir con nuestra andadura vital. A los 24 blastocistos del Centro de Investigaci?n Pr?ncipe Felipe este derecho, para m? inalienable, les ha sido injustamente denegado.

Soy un enamorado de la ciencia. Creo que eso nadie podr? ponerlo en duda, pues m?s de 500 trabajos de investigaci?n por m? publicados as? lo avalan. Pero m?s que a la ciencia amo a la vida. Por esto no puedo callar, no puedo hacerlo en conciencia, cuando contemplo c?mo se alaba la destrucci?n de unos seres humanos de pocos d?as en aras de unas hipot?ticas importantes investigaciones biom?dicas, pues en este caso esos 24 blastocistos, y por supuesto tambi?n los 184 que fueron descongelados, fueron generados para ser destruidos, algo que ni el m?s prometedor proyecto investigador podr?a justificar.

Sin duda, s? lo que supone conseguir publicar, pues lo he hecho, en una de esas cuatro o cinco revistas cient?ficas, Nature , Nature Genetics , New England Journal of Medicine , Journal of Clinical Investigation , que est?n en la punta del iceberg de la investigaci?n mundial. S? lo que significa para un hombre de ciencia ver su nombre impreso en una de esas publicaciones, pero tambi?n s? lo que vale una vida humana, y con toda firmeza he de afirmar que cualquier trabajo cient?fico queda oscurecido, queda degradado, si para conseguirlo hay que destruir una sola vida humana, aunque sea una vida tan incipiente como la de esos 24 blastocistos del Centro de Investigaci?n Pr?ncipe Felipe a los que no se les ha permitido vivir.

Tendr?amos que reflexionar todos, pero especialmente quienes autorizan y soportan econ?micamente estas investigaciones. Hay que transmitir a la sociedad que no hay ninguna experimentaci?n biom?dica, por importante que parezca, que justifique terminar con uno solo de esos peque?os embriones, los m?s d?biles de los d?biles entre los seres humanos.

No cabe duda de que me alegro de los logros cient?ficos de mis colegas valencianos, y les animo a seguir avanzando por ese no siempre f?cil camino de la investigaci?n cient?fica, pero a?n me alegrar?a m?s si en nuestros hospitales, si en nuestros centros de investigaci?n, no se terminara con la vida de un ser humano m?s en aras de una pretendidamente importante investigaci?n cient?fica.

Animo a nuestros cient?ficos a que contin?en sus investigaciones por caminos que sean absolutamente respetuosos con la vida humana, a que su ciencia avance de la mano de la vida, para que cualquier vida, incluida la de los 24 blastocistos del Centro de Investigaci?n Pr?ncipe Felipe, sea respetada, y para que de ahora en adelante la muerte de un embri?n sea considerada como la muerte de un ser humano y a la ciencia que haya que construir sobre la destrucci?n de una sola vida humana se la proscriba.

Periodico Las Provincias


ImagenAdopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 9:26  | Embriones
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