Lunes, 11 de diciembre de 2006



Marcela de Jes?s Galante Ferreira naci? hace dieciocho d?as y es anancef?lica: tiene los dias contados. Su madre, Cacilda, es una campesina de Patroc?nio Paulista, una poblaci?n de 15.000 habitantes del estado de San Pablo (Brasil). Los m?dicos diagnosticaron la enfermedad durante la gestaci?n, y Cacilda decidi? continuar con el embarazo. Con ese gesto, una humilde campesina est? poniendo en jaque a los grupos pro-choice de Brasil.

El 68% de la poblaci?n es contraria al aborto; y la legislaci?n brasile?a protege la vida del no nacido, excepto cuando hay peligro para la vida de la madre, o en caso de violaci?n. Sin embargo, desde hace algo m?s de una d?cada, parlamentarios del PC do B (Partido Comunista de Brasil) y del PT (Partido de los Trabajadores) est?n intentando liberalizarlo. Recientemente la diputada Jandira Feghali (PC do B) present? un proyecto de ley para despenalizar el aborto en caso de anancefal?a (proyecto de ley 4.403, de 2004), que est? en estudio.

El argumento de la diputada Feghali es muy conocido: "Es una situaci?n perversa: una mujer embarazada contemplando una cuna vac?a y sabiendo que nunca va a ser ocupada, o que va a serlo por poqu?simo tiempo" (O Estado de S?o Paulo, 29 de noviembre). Sin embargo, la se?ora Cacilda declar? en el mismo peri?dico: "Sufrir, todos sufrimos; pero ella no me pertenece: es de Dios y yo cuido de ella aqu?. Cada segundo de su vida es precioso para mi".

Mientras que los defensores del aborto piensan s?lo en los problemas que causa un beb? anancef?lico, Cacilda vive su maternidad amamantando y cuidando a su hija en el hospital: "Considero que su vida es un milagro muy grande; yo continuar? a su lado hasta que Dios decida que es su hora de partir".

Marcela no es el primer beb? anancef?lico que ocupa espacio en la opini?n p?blica brasile?a. A finales del a?o 2005, un Tribunal autoriz? el aborto de una ni?a anancef?lica. La juez del proceso, Elba Aparecida Nicolli Bastos, declar?: "No se puede exigir de la madre que contin?e cargando la muerte, cuando la vida es imposible" (Folha de S?o Paulo, 19 de septiembre de 2005). La historia de Marcela servir?, como m?nimo, para desmontar esta afirmaci?n. Tal vez los legisladores tengan en cuenta las palabras de Cacilda: "Nadie tiene derecho a quitar una vida, principalmente de un beb? indefenso".

Fuente: Eduardo Gama, periodista. Traducci?n: Xavier Masdeu


ImagenAdopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 17:54  | Testimonios provida
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