Mi?rcoles, 10 de enero de 2007



El pasado mes de noviembre Rosa (nombre ficticio), una chica de Ecuador de 19 a?os, se acerc? presionada por su novio a abortar y qued? estupefacta ante el dantesco espect?culo que se exhibe en un famoso centro madrile?o de abortos. La sala de espera estaba llena de j?venes y mayores con las caras destrozadas y en silencio, en la antesala de la muerte.

Una colombiana le coment? a Rosa que ella ya hab?a venido varias veces y que el tr?mite era muy f?cil. Cuando escuch? su nombre, se acerc? a la enfermera. Por el interfono llamaba a una se?ora de origen oriental para que atendiera a una mujer china que estaba en la primera planta. All? se dirigi? la int?rprete a la que pagan para facilitar el trabajo de los aborteros especializados ahora en el negocio de arrancar de las chinas residentes en Espa?a la vida que llevan en sus entra?as.

Pero Rosa no estaba para auditar el negocio abortero. Ella llevaba su ?problema? personal. Pas? a un cuartito peque?o en donde un presunto psic?logo le hizo algunas preguntas de manera r?pida y desinteresada. ?Qu? edad tienes?, ?est?s casada?, ?trabajas?, ?cu?nto tiempo llevas con tu pareja?, etc. Cuando le pregunt? sobre su estado de ?nimo, ella se sincer? y le cont? que estaba siendo presionada para abortar por el padre de su beb?.

Al psic?logo no le debi? de gustar la respuesta, pero continu? con su cuestionario est?ndar: ?duermes bien?, ?tienes ansiedad?, ?comes adecuadamente? Rosa le respondi? que estaba estupendamente. Su ?nico problema es que el padre de su hijo le estaba presionando para abortar. Esperaba del psic?logo cierta complicidad, ayuda para superar esta presi?n, ?nimo para seguir adelante por encima de las dificultades de su pareja. Pero ocurre que el supuesto psic?logo es un empleado. Y Santa N?nima opera milagros. As? que, ni corto ni perezoso, le espeta: ?Pues vamos a poner que duermes mal y est?s muy triste para que puedas entrar en el supuesto legal de aborto, porque si no, no podemos hacerlo?. Una buena muestra de c?mo el supuesto terap?utico ?subsegmento peligro para la salud ps?quica de la madre- se ha convertido en un verdadero coladero del aborto en Espa?a. ?No es hora de que la Fiscal?a investigue de oficio estas irregularidades? El aborto es probablemente el ?nico ?servicio? regulado y financiado por la administraci?n que no es auditado.

Rosa se qued? extra?ada de que un psic?logo planteara una mentira de manera tan abierta y hasta obscena. R?pidamente, como con prisas, el trabajador de la cl?nica le hizo firmar un papel: el consentimiento informado. Una formalidad, en la jerga del sector.

As? que es estado de estr?s emocional, Rosa no fue capaz de reaccionar. La pasaron al ginec?logo. All? el abortero le dijo que el embri?n no ten?a latido card?aco. O sea, que estaba muerto, pero que ya que hab?a pagado, que si quer?a, le hac?an la aspiraci?n y se lo sacaban. Ni un ?lo siento?. Nada. Frialdad y a por la pasta. En medio de tanta ?bata blanca?, Rosa accedi?. Pero se sinti? triste, abandonada y manipulada. Todav?a llora cuando relata este cap?tulo de su vida que desear?a borrar.

Y es que fue algo m?s que una formalidad.

Luis Losada Pescador




ImagenAdopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 18:37  | Aborto
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