Jueves, 11 de enero de 2007



Traducido de Touchstone Magazine:
http://www.touchstonemag.com/docs/issues/16.7docs/16-7pg22.html

Por Rachel MacNair

"Sue?o con fetos, como todos los que estamos aqu?: sue?os de abortos, uno tras otro, de baldes de sangre salpicados por las paredes; ?rboles colmados de fetos gateando". As? habl? Sallie Tisdale sobre el tiempo en que trabaj? como enfermera en una cl?nica de abortos. En un art?culo para la revista Harper, ella escribi? acerca de un sue?o en el que dos hombres la sujetaron y la arrastraron a la fuerza.

"Hagamos un aborto", dijeron con una nauseabunda mirada lasciva. Yo empec? a gritar, estaba sumergida en una visi?n de succiones, de dolores chirriantes, de ser extendida y desmembrada por una serie de instrumentos que cumplen la funci?n para la que fueron hechos. Despert? casi sin poder respirar e imagin? mesas de cocina y percheros, agujas de tejer manchadas de sangre y a mujeres que en soledad apretaban almohadas en sus bocas para evitar que sus gritos perforen las paredes de sus departamentos.
No es un trabajo ni f?cil ni agradable. "Hay momentos de cansancio, sombr?os momentos en los que creo no poder aguantar un recipiente m?s lleno de restos sangrientos, en que no creo poder pronunciar alguna otra clase de frase de consuelo", escribi?. "...me preparo para el siguiente recipiente, para otra breve y ?spera p?rdida.'?C?mo aguantas?' Hasta los pacientes preguntan...observo desinflarse el abdomen hinchado de una mujer en tan s?lo unos momentos y mi propio est?mago se estremece de dolor, de pesar".

?Cu?l es el impacto emocional en las personas que realizan abortos? Quienes los hacen han escrito y dicho lo suficiente como para mostrar que no se trata de un procedimiento m?dico cualquiera. Algunos, como Tisdale, tienen pesadillas. Otros sufren muchos de los s?ntomas asociados con el Desorden de Estr?s Post-traum?tico (PTSD), alguna vez llamado "neurosis de guerra" y "fatiga de batalla". La pr?ctica de la medicina, de curar, no deber?a dar pesadillas, no deber?a causar una neurosis de guerra.

A continuaci?n, se citar?n solamente a doctores pro-opci?n, enfermeras y publicaciones m?dicas oficiales, salvo por los dos m?dicos citados al final. Sus creencias de que lidiar constantemente con el aborto es una inusual y significativa fuente de estr?s, m?s que la medicina ordinaria, de ninguna manera proviene de la oposici?n al aborto.

Sus Traumas

Es notable la poca atenci?n y estudio prestado a los m?dicos, enfermeras, consejeros y dem?s trabajadores de las cl?nicas abortivas. S?lo se han realizado dos estudios que observan una gran cantidad de personas, y fueron hechos por investigadores que no trabajaban en el campo del aborto. El primero (de M. Such-Baer), apareci? en Social Casework en 1974 y el otro (de K. M. Roe) apareci? en Social Science and Medicine en 1989.

Ambos estudios fueron realizados por personas a favor del aborto legal, no obstante lo cual, ambos notan la alta frecuencia de los s?ntomas que se enmarcan en la condici?n conocida hoy como Desorden de Estr?s Post-Traum?tico (PTSD). El estudio publicado en 1974, antes de que se adoptara el t?rmino, describe que "eran frecuentes los pensamientos obsesivos sobre el aborto, depresiones, fatiga, ira, baja autoestima y problemas de identidad. El complejo sintom?tico fue considerado un 'desorden reactivo transitorio', similar a la 'fatiga de batalla'".

El otro estudio mostr? s?ntomas similares: "Los periodos ambivalentes se caracterizaban por una variedad de sentimientos otrora poco comunes y un comportamiento que inclu?a aislamiento de los colegas, resistencia a ir al trabajo, falta de energ?a, impaciencia con los clientes y un sentimiento de desasosiego general. Pesadillas, im?genes que no se iban y preocupaci?n era elementos comunes. Tambi?n era com?n la profunda y solitaria intimidad en la que los m?dicos se enfrascaban para afrontar esta ambivalencia.

Todav?a no puede afirmarse que los m?dicos abortistas sufren de PTSD porque realizan abortos. Es dif?cil de probar: Puede ser dif?cil determinar quien y quien no est? realizando abortos; aquellos que han sufrido m?s ya pueden haber dejado la pr?ctica; puede ser que las personas que han sufrido eventos traum?ticos en el pasado est?n m?s inclinados a participar de los abortos; finalmente, el debate pol?tico actual puede afectar la manera en como percibe la gente su trabajo.

Sin embargo, la evidencia recogida hasta el momento muestra que se necesitan m?s estudios.

American Medical News, una revista publicada por la Asociaci?n M?dica Americana, se?al? que las discusiones en el taller de la Federaci?n Nacional del Aborto "iluminan un aspecto poco conocido del debate sobre el aborto: los sentimientos de conflicto que afectan a muchos proveedores...La idea de que las enfermeras, doctores, consejeros y los dem?s trabajadores en este campo sienten escr?pulos de que el trabajo que realizan es un secreto muy bien guardado".

Entre las historias.

Una enfermera que hab?a trabajado en una cl?nica abortista durante menos de un a?o dijo que sus peores momentos no aparec?an en la sala de operaciones sino despu?s. Muchas veces, dijo, las mujeres que acaban de someterse a un aborto se echaban en la sala de recuperaci?n y lloraban, "He matado a mi hijo. Acabo de matar a mi hijo". "No s? qu? decirle a estas mujeres", dijo la enfermera al grupo. "Una parte de m? piensa, 'Tal vez tienen raz?n'".

Un doctor en Nuevo M?xico admiti? que a veces se sorprend?a por la ira que un aborto tard?o pod?a provocarle. Por un lado, dijo el m?dico, est? molesto con la mujer. "Pero parad?jicamente", a?adi?, "Tengo sentimientos de molestia hacia m? por sentirme bien al apretar el tope de la cabeza del beb?, por sentirme bien por haber realizado un procedimiento t?cnicamente bueno que destruye al feto, que mata un beb?".

Casi todo negativo

El estudio Such-Baer, hecho en 1974, un a?o despu?s de la legalizaci?n del aborto en todo el pa?s gracias a Roe vs Wade, report? que "casi todos los profesionales involucrados en trabajos abortivos reaccionaban con sentimientos negativos". Quienes tienen contacto con los residuos fetales tienen mayores sentimientos negativos que aquellos que no entablan contacto, y su reacci?n no var?a mucho: "Todas las reacciones emocionales fueron un?nimemente, extremadamente negativas".

El m?s grande estudio publicado inclu?a entrevistas a 130 "trabajadores del aborto" en San Francisco entre enero de 1984 y marzo de 1985. Los autores no esperaban encontrar lo que encontraron. "Particularmente sorprendente fue el hecho que el malestar con los clientes del aborto o con los procedimientos ten?a lugar en los m?dicos que apoyaban fervientemente el derecho al aborto y que expresaban un gran compromiso con su trabajo", anotaron. "Este hallazgo preliminar sugiri? que incluso aquellos que apoyan el derecho de una mujer a eliminar un embarazo, pueden estar luchando con una fuerte tensi?n entre sus creencias formales y la experiencia situada en sus trabajo con el aborto".

Como reacci?n, los investigadores decidieron "entrevistar solo a m?dicos que se consideraban pro-opci?n y que estaban comprometidos a continuar con su labor por lo menos durante seis meses". Creyeron que estas personas, "en tanto libres de sentimientos preexistentes de anti-opci?n y resistentes a su potencial influencia, proveer?an datos valiosos sobre los dilemas y din?micas del trabajo en el aborto legal". Esto redujo la muestra a 105 trabajadores.

Setenta y siete por ciento de ellos habl? del tema del aborto como un acto destructivo, de la destrucci?n de algo vivo. Sobre el asesinato: "No se esperaba que salga este tema entre m?dicos pro-opci?n, sin embargo, el dieciocho por ciento habl? de ?l cuando habl? de su participaci?n en el aborto en alg?n punto de la entrevista. Este tema tend?a a surgir lentamente en las entrevistas y era siempre presentado con una evidente incomodidad".

Incluso Tisdale, que a?n cre?a en el aborto, admiti? la ambig?edad de realizarlos. El aborto, dijo, "es el l?mite m?s estrecho entre la amabilidad y la crueldad. Hecho de la mejor manera posible, sigue habiendo violencia -violencia misericordiosa, como darle muerte a un animal sufriente...es una dulce brutalidad la que aqu? practicamos, una dura y amorosa frialdad".

El estr?s parece crecer en la medida en que el no-nacido se desarrolla. "Mientras el embarazo avanza, la idea del aborto se vuelve m?s y m?s repugnante para muchas personas, incluso para el personal m?dico", dijo un doctor abortista llamado Don Sloan en un libro que apoyaba vigorosamente la necesidad de la legalizaci?n del aborto. Como respuesta, "Los m?dicos intentan divorciarse del m?todo". Luego de describir el procedimiento de gr?ficamente, incluyendo la necesidad de revisar las partes del cuerpo para asegurarse de que todo el feto haya sido removido del ?tero, concluy? diciendo: "?Quieres abortar? Paga el precio. Hay un viejo dicho en medicina: Si quieres trabajar en la cocina, tendr?s que romper alg?n huevo. El horno se calienta. Prep?rate para quemarte".

Los abortos en una etapa avanzada del embarazo ofrecen "un inusual dilema", dijo Warren Hern, especialista en abortos, en un trabajo para la Asociaci?n de M?dicos de Planned Parenthood. Los doctores y enfermeras que los realizan tienen "fuertes reservas personales acerca de participar en una operaci?n que ellos ven como destructiva y violenta". Explic? sus reacciones de la siguiente manera:

Parte de nuestra herencia cultural y tal vez biol?gica retrocede ante una operaci?n destructiva de una manera muy similar a la nuestra, incluso cuando sabemos que el acto tiene un efecto positivo en una persona viva. Nadie que no haya realizado este procedimiento puede saber c?mo es o lo que significa; pero habi?ndolo hecho, quedamos perplejos ante las posibilidades de interpretaci?n. Hemos alcanzado un punto en esta tecnolog?a en particular, en el que no hay posibilidad de negar el acto de destrucci?n del operante. Est? frente a nuestros ojos. Las sensaciones de desmembramiento fluyen a trav?s de los f?rceps como una corriente el?ctrica...Mientras m?s parece que solucionamos el problema, m?s espinoso se vuelve.

Pesadillas

Pero son los sue?os de los m?dicos los m?s nos pueden decir al respecto. Los malos sue?os son tan comunes que su menci?n, aunque sea peque?a, puede esperarse en casi todas las presentaciones sobre el tema de las reacciones emocionales de los trabajadores que realizan abortos en un cl?nica abortiva. Muchos de ellos dejaron de realizar abortos porque se convencieron de estaba mal, gracias a sus sue?os sobre abortos.

Los reportes var?an respecto del n?mero de trabajadores que sufr?an de pesadillas relacionadas con el aborto: Un estudio del Dr. Hern se?ala que solo dos de 23 trabajadores reportaron pesadillas sobre el aborto, mientras que una noticia sobre abortos en embarazos avanzados aparecida en ObGyn News dijo que un cuarto de los trabajadores so?aban con abortos. Tisdale dijo que en su centro m?dico todos ten?an esos sue?os, pero eso probablemente haya sido una licencia po?tica.

?C?mo son estos sue?os? Tisdale habl? de sue?os de "sangre salpicada en las paredes" y "?rboles repletos de fetos gateando", as? como de su propia violaci?n. Otro escritor habl? sobre una enfermera que so?? que "estaba metiendo un beb? por la boca de un jarr?n [de antig?edades]. El beb? la miraba con una expresi?n suplicante. Hab?a un aro blanco alrededor del jarr?n. Ella interpret? esto como la representaci?n de las dem?s enfermeras observando su acto y conden?ndolo".

?l lleg? a la conclusi?n de que su sue?o (el de ella) "muestra que inconscientemente el acto de abortar se experiment? como un acto de asesinato. Debe notarse que esta enfermera estaba absolutamente involucrada e intelectualmente comprometida con la nueva ley del aborto. Tuvo una reacci?n t?pica. Sin importar la religi?n u orientaci?n filos?fica de cada quien, la visi?n inconsciente del aborto permanece igual. Esto es lo m?s significativo de todo lo que se aprendi? en estas sesiones". (Esta historia apareci? en un editorial de Obstetricia y Ginecolog?a, que argumentaba que los trabajadores de centros abortistas deben ser alentados a hablar sobre sus problemas como una manera de que sigan realizando su trabajo).

American Medical News report? lo siguiente del taller de la Federaci?n Nacional del Aborto: "Ellos [quienes realizan o ayudan a realizar abortos] se preguntan si es que el feto siente dolor. Hablan sobre el alma y a donde va. Y acerca de sus sue?os, en los que los fetos abortados los miran con ojos de ancianos (ancient eyes) y con sus manos y pies perfectamente desarrollados pregunt?ndoles, '?Por qu?? ?Por qu? me hiciste esto?'".

Un informe presentado a la Asociaci?n de M?dicos de Planned Parenthood describi? los sue?os de dos personas que so?aron que "vomitaban fetos, junto con un sentimiento de horror". Los escritores concluyeron, "En general, parece que mientras mayor es el contacto f?sico y visual (de los doctores y enfermeras), se experimenta mayor estr?s. Esto es evidente tanto en el estr?s consciente cuanto en las manifestaciones inconscientes como los sue?os. Por lo menos, los dos individuos que reportaron varios sue?os significativos desempe?aban estos roles".

Explicaciones Alternativas

?C?mo podemos dar cuenta de los problemas de los m?dicos, especialmente de su sue?os? Puede ser que sea as? como la mente humana responde a una matanza, como se ha sugerido en otros grupos de personas que matan. Quienes creen que el aborto es un asesinato, y que matar a otro ser humano es algo que pocas personas pueden hacer de manera natural, encontrar? plausible esta explicaci?n.

Pero cient?ficos sociales ofrecen otras dos explicaciones. Una de ellas dice que las personas sufren de agotamiento, como tantos en las profesiones de ayuda. Es por ello un problema m?s f?cil de resolver, ya que requiere solo de vacaciones y rotaci?n de responsabilidades. Considerando el alto volumen y la alta velocidad de los m?s de los abortos, puede ser que s? est?n agotados, lo cual no quita que sufran de conciencia o tambi?n PTSD. M?s a?n, el agotamiento no explica sus sue?os.

La otra explicaci?n es que las personas responden negativamente por un primitivo o infantil mal entendimiento de los hechos. El editorial en Obstetricia y Ginecolog?a antes citado dijo que "el ni?o mezcla inevitablemente la realidad con la fantas?a. Incapaz de conceptuar todo el proceso en t?rminos sofisticados, el ni?o piensa en t?rminos concretos. Visualiz? un 'huevo' en 'el est?mago' y cree que un beb? formado se desarrolla desde el principio, creciendo por nueve meses hasta llegar a ser un infante de tama?o completo".

Este autor cree que esta es la manera de explicar los sue?os. No obstante los adultos entienden la reproducci?n, "las fantas?as primitivas permanecen en el inconsciente...Por tanto, incluso quienes est?n intelectualmente comprometidos con el aborto tienen que luchar contra la visi?n de un feto como un beb? real que tiene su propio inconsciente. El trauma emocional observado en estas enfermeras fue el resultado de un conflicto entre su compromiso intelectual, por un lado, y sus posturas inconscientes por el otro. En su interior, tienen la experiencia de haber participado en un asesinato".

Si el ver al feto como un beb? es un mero producto de la imaginaci?n, un s?mbolo o una sobresimplificaci?n, la soluci?n es simple. La mejor manera de enfrentar una fantas?a es mostrando la realidad. La tecnolog?a moderna nos ha provisto de fotograf?as de embriones y fetos en cada etapa de su desarrollo, y los sonogramas muestran sus movimientos en tiempo real. Pero esta t?cnica no parece ser ?til a la hora de reducir los s?ntomas de los que sufren los que trabajan con abortos, como otro editorial titulado "Advertencias de Impactos Psicol?gicos Negativos de la Sonograf?a en el Aborto", mostraba en 1986.

Una Advertencia

Los defensores del aborto creen que es un tipo de medicina. Quienes se oponen creen que es asesinato. Si el aborto se trata de quitar una vida humana, algunos o muchos de los que los realizan sufrir?an ciertas consecuencias psicol?gicas asociadas con el trauma causado por da?ar a otros. Si no encontramos tales consecuencias, el caso de que el aborto no es violencia de ning?n tipo se ve fortalecido. Si es que hay consecuencias, se fortalece el caso de que hay violencia. La evidencia anecd?tica y tales estudios sugieren, como nosotros lo hemos hecho, que algunos de los que realizan abortos sufren da?os psicol?gicos; que realizar abortos tiene esas consecuencias.

Tal vez los sue?os sean una advertencia. De serlo, esas pesadillas pueden ser una bendici?n. Bernard Nathanson, hablando del tiempo en que era un pionero en preparar centros abortistas, recuerda haber sido abordado por la esposa de un m?dico en un cocktail. "Me llev? a un lado y me habl? muy agitada acerca de las cada vez m?s frecuentes pesadillas de su esposo. ?l le hab?a confesado a su esposa que sus sue?os estaban plagados de ni?os y sangre, y que luego se hab?a obsesionado con la idea de que alguna justicia terrible se impondr?a sobre sus hijos como pago por lo que estaba haciendo". Estos sue?os y sentimientos pueden haber sido una advertencia de su conciencia para que no siga.

El ex doctor abortista McArthur Hill ha hablado acerca de c?mo ?l intentaba salvar beb?s prematuros y c?mo luego encontr? que los beb?s que hab?a abortado eran m?s grandes que los prematuros que hab?a salvado.

Fue ah? cuando empec? a tener pesadillas...En mis pesadillas, yo recib?a a un saludable reci?n nacido. Luego tomaba a ese saludable reci?n nacido y lo cargaba. Estaba frente a un jurado de gente sin rostro y les preguntaba qu? hacer con ese beb?. Ellos ten?an que mostrar el dedo pulgar hacia arriba o hacia abajo, y si mostraban el pulgar hacia abajo, yo ten?a que soltar el beb? dentro de una balde lleno de agua que estaba en el suelo. Nunca llegu? a soltar al beb? porque siempre me despertaba en ese momento.

El doctor Hill, eventualmente, despert? a la realidad de lo que estaba haciendo. Otros tambi?n lo han hecho. Si es verdad que las pesadillas de los m?dicos abortistas y otros s?ntomas resultan de su trabajo, como lo sugieren las evidencias, habr?n muchos otros m?dicos abortistas que ser?n llevados por sus sue?os a escuchar la voz de sus conciencias y dejar?n de ayudar en la matanza de los no nacidos.

Rachel M. MacNair, Ph.D., es directora del Institute for Integrated Social Analysisen Kansas City, brazo investigativo de la organizaci?n Consistent Life ( www.consistent-life.org), y es autora de Perpetration-Induced Traumatic Stress: The Psychological Consequences of Killing (Praeger, 2002), una obra que examina grupos involucrados en matar, incluyedo veteranos de guerra y verdugos.


ImagenAdopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 19:53  | S?ndrome post Aborto
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