Jueves, 08 de febrero de 2007


Discapacidad: todos los derechos, menos el primero

Firmante: Ignacio Ar?chaga
07-02-2007
015/07

El pasado diciembre la Asamblea General de Naciones Unidas aprob? la Convenci?n sobre los derechos de las personas con discapacidad. Desde 1975 exist?a una Declaraci?n de Derechos de 13 art?culos, que cab?a en dos p?ginas. La nueva tiene 50 art?culos mucho m?s largos y complejos, destinados a prevenir toda discriminaci?n negativa respecto al trabajo, salud, educaci?n, acceso a la justicia, intimidad...


La idea directriz de la Convenci?n es clara: "El objetivo de esta Convenci?n es promover, proteger y garantizar el completo e igual disfrute de todos los derechos humanos y de las libertades fundamentales a todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su inherente dignidad" (art. 1). La discapacidad puede ser de origen f?sico, mental, intelectual o debida a problemas sensoriales, con lo que nadie queda excluido.

Dentro de los m?ltiples derechos que la Convenci?n reconoce, el m?s b?sico y expresado con m?s claridad es el derecho a la vida: "Los Estados partes reafirman que cada ser humano tiene un derecho inherente a la vida y tomar?n todas las medidas necesarias para garantizar que las personas con discapacidad puedan gozar de ?l efectivamente en los mismos t?rminos que los dem?s" (art. 10).

Hay que felicitarse por esta creciente sensibilidad hacia los derechos de los discapacitados. Pero tambi?n hay que preguntarse si esta declaraci?n de derechos es compatible con la mentalidad eugen?sica que est? llevando a privar del derecho a la vida a los discapacitados que se detectan en el seno materno. Cada vez m?s, el diagn?stico prenatal se utiliza por los padres como una criba para evitar que un ser humano con discapacidad llegue a ver la luz.

Un caso patente es la detecci?n y eliminaci?n de forma casi sistem?tica de los fetos con s?ndrome de Down o trisom?a 21. En estos d?as se ha publicado en Francia un estudio de la direcci?n general del INSERM sobre el diagn?stico prenatal del s?ndrome de Down. "En general, Francia se caracteriza en relaci?n con otros pa?ses por un pol?tica de detecci?n muy activa de las anomal?as cong?nitas", dice el informe. Tan activa que, en el caso de la trisom?a 21, ese an?lisis se propuso a 630.000 mujeres para un total de 750.000 nacimientos. A partir de los resultados de esos an?lisis, se realizaron 36.000 amniocentesis, diagn?stico ?no exento de peligros para el feto? que permite detectar la trisom?a 21. Como no hay un registro nacional, no se sabe cu?ntos fetos afectados fueron eliminados.

Pero el estudio de los investigadores del INSERM se basa en los datos del registro parisino de malformaciones cong?nitas y sobre los 1.433 casos de nacidos con s?ndrome de Down registrados en un periodo de veinte a?os (1983-2002). Los investigadores han encontrado que estos nacimientos son dos veces m?s elevados en las mujeres sin profesi?n que en las mujeres de categor?as profesionales superiores. Y concluyen que habr?a que evitar estas diferencias "sustanciales" que "resultan a menudo de una falta de informaci?n y de barreras de acceso al diagn?stico". As? que dan por supuesto que solo la ignorancia o la precariedad econ?mica les ha impedido ejercer su derecho al control de calidad de su descendencia. Ese chico entra?able con s?ndrome de Down que el cine franc?s retrat? en "El octavo d?a", tendr?a mucha probabilidad de no ser hoy aceptado en la frontera eugen?sica.

Pero hay quien sabe y puede, y sin embargo acepta al hijo en camino. El estudio pone de relieve que, como media, el 5,5% de las mujeres que saben que esperan un hijo con s?ndrome de Down deciden llevar a t?rmino su embarazo. Ese porcentaje sube al 11% en el caso de las mujeres no empleadas y se sit?a en el 15-21% entre las mujeres de origen africano.

?No ser? que la diferencia sustancial estriba en el valor que los distintos tipos de madres atribuyen a toda vida humana, tambi?n a la de los discapacitados? La nueva Convenci?n de Naciones Unidas reconoce a los discapacitados, entre otros derechos sanitarios, el acceso a los servicios de "salud reproductiva", que en muchos pa?ses incluyen tambi?n el aborto. Y es ir?nico que una Convenci?n destinada a proteger a los discapacitados incluya tambi?n unos servicios que acaban sirviendo para negar el derecho a la vida de las personas discapacitadas a?n no nacidas.


ImagenAdopci?n espiritual

Tags: eugenesia

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