Martes, 20 de febrero de 2007

Componentes de la reconciliaci?n y sanaci?n post-aborto

Por Vicki Thorn

La secuencia de las etapas del proceso de sanaci?n no es siempre la misma. Cada mujer es diferente en lo que concierne al modo en que enfrenta el proceso. Algunas mujeresempiezan solas y otras al comenzar la terapia. Otras nunca comienzan. Cuando hable con la mujer, es muy importante que le haga comprender que est? pasando por una etapa de duelo. Estas mujeres a menudo saben instintivamente lo que tienen que hacer, pero quieren que alguien se lo diga y las gu?e.

Es important?simo recordar siempre que se trata de un duelo que no es reconocido por la comunidad, lo cual puede hacer que el asunto se complique. Se habla de duelo complicado, cuando la persona no progresa en la forma que se espera. Therese Rando, una especialista en el duelo, da una lista en su libro "The treatment of complicated mourning", de los factores que complican ?ste proceso. Entre ellos est?una muerte repentina (incluyendo la de un ni?o), especialmente si es traum?tica, yla percepci?n de la persona que sufre, de que esa muerte pudo evitarse. Tambi?n si la relaci?n con la persona muerta era ambivalente, de enojo o dependencia hay un mayor riesgo. Otras p?rdidas, el problema del estr?s o la salud mental, y finalmente "la percepci?n de la falta de apoyo por parte de la persona en duelo" predisponen a la persona. Todos estos factores est?n presentes cuando la p?rdida es debido a un aborto provocado.

El proyecto Rachel es la respuesta oficial de la Iglesia Cat?lica a las heridas que causa el aborto. El ministerio existe dentro de la estructura de la di?cesis y el mensaje del ministerio es de esperanza y sanaci?n. La presencia de un ministerio de sanaci?n refuerza la firme y prof?tica ense?anza de la Iglesia, con respecto a la sacralidad de la vida humana y la maldad del aborto.

La di?cesis necesita establecer una red que incluya un n?mero telef?nico y quiz?s una direcci?n email. Alguien tiene que ser responsable por responder a las peticiones de ayuda. Esa persona debe de estar disponible para escuchar a la mujer contar su historia y tener conocimiento, sobre quienes forman parte de la red para poder poner a la mujer en contacto con la persona que la puede ayudar. La red se compone de cl?rigos, religiosas, directores espirituales, profesionales de la salud mental y otras personas que puedan ayudar a la mujer individualmente. Esta red hace posible el ayudar r?pidamente a la mujer que llama. Seg?n va creciendo la red y se va desarrollando el ministerio, tambi?n habr?n grupos de apoyo, retiros, d?as de reflexi?n y otros eventos para el crecimiento espiritual. Lo importante para iniciar este ministerio es establecer la red para poder ayudar r?pidamente a la mujer.

El proceso modelo para la sanaci?n se dirige a los asuntos que la mujer necesita resolver, seg?n comienza asanarse. En todos los casos, estos asuntos tienen que ser atendidos y resueltos adecuadamente para que la mujer pueda progresar en su sanaci?n. Existen muchos modelos de sanaci?n; por ejemplo, en grupos, individualmente, a trav?s del estudio de la Biblia, en grupos de apoyo de salud mental, retiros yd?as onoches para la reflexi?n. Por lo tanto, cualquiera que sea el modelo que usted est? utilizando, es importante que usted conozca y comprenda estos pasos.

Cada mujer tiene su propio proceso de sanaci?n. Frecuentemente les digo a las mujeres, que tienen que ir del punto a al punto b. Pueden ir directamente o no, pero de todas maneras es un buen viaje. Es su viaje. No hay expertos en lo que concierne a este viaje a la sanaci?n, s?lo somos acompa?antes. Tenemos el mapa para ense?arle a ella el camino pero el viaje es de ella y ella es la ?nica experta. Dios la guiar? en este viaje de una manera adecuada para ella. Debemos respetar el modo en que escoge hacerlo. Algunas mujeres avanzaran m?s r?pido, otras se tomar?n m?s tiempo para procesar y tendr?n que permanecer emocionalmente en el mismo lugar por un mayor per?odo de tiempo. Les digo a las mujeres que si se estancan en el camino es por alg?n motivo y deben detenerse. Cuando llegue el momento de seguir adelante, ellas lo sabr?n y las cosas progresar?n de nuevo r?pidamente. Les se?alo que hay algo fuera de lugar en el siguiente paso de la sanaci?n y que Dios est? preparando el camino para ellas.

Es muy importante hacerles saber a las mujeres que el viaje y la manera en que avanzan dependen s?lo de ellas. Las mujeres que han abortado son muy auto-cr?ticas y vulnerables a sentirse fracasadas. Tienen dentro de s? una lucha interna muy fuerte debido a la desesperaci?n. Se sienten indignas del amor de Dios y de su misericordia. Se juzgan a s? mismas muy rigurosamente, y a menudo esto es un obst?culo a la gracia de Dios. Se aferran a su dolor como una forma de castigo y temen que si se sanan y se sienten bien de nuevo, de alguna manera se han olvidado de su beb?.

Es importante recordar que la sanaci?n post-aborto se compone de 2 partes: la parte espiritual (que incluye el sacramento de la confesi?n para las cat?licas) y la parte humana. Se trata de una madre que ha perdido un hijo de una forma traum?tica y antinatural. Ambas partes tienen que completarse para llegar a la sanaci?n. Muchas mujeres se confiesan varias veces pero dicen que no se sienten perdonadas. Esto pasa porque tienen tanto dolor y tanta culpa, que no tienen lugar para la gracia de Dios. Tienen que lidiar con la p?rdida humana tambi?n, adem?s de la espiritual. Por tanto, la terapia de los laicos no sanar? por completo a la mujer que necesita ayuda espiritual para sanarse de esa experiencia. Ambas necesidades, la humana y la espiritual deben ser consideradas.

Cuestiones personales

Piense bien sobre lo que le atrajo a este trabajo. A lo mejor ha enfrentado sus propias p?rdidas. Aseg?rese de haberlas trabajado bien antes de ayudar a otros, sino sus propias cuestiones pueden mezclarse con las de ellas. Acu?rdese de que para hacer este tipo de trabajo o para sentirse atra?do a hacerlo, no es necesario que haya sufrido debido a un aborto. Sin embargo examine qu? es lo que hay en su historia que le ha atra?do a hacerlo. Podr?a ser que alguien cercano a usted haya pasado por la experiencia del aborto, usted o alguien que ussted ama padece de infertilidad o fue adoptado o su mam? u otra persona cercana a usted abort?. Hay muchos motivos que pueden llevarle a querer hacer esta labor.

Es aconsejable que tenga un director espiritual, con el cual pueda compartir sus cuestiones personales. Este es un trabajo arduo. Necesitamos nuestros propios acompa?antes, porque el dolor ajeno a?ade un gran peso a nuestro coraz?n. Es muy importante que recemos mucho. Cuando vemos por primera vez a la persona a la cual planeamos ayudar, lo m?s importante que podemos hacer es rezarle al Esp?ritu Santo para tener sabidur?a y los dones necesarios para ayudarla.

Cuando sienta que su esp?ritu est? saturado, al?jese, refr?squece, y t?mese su tiempo. As? como Jes?s sub?a a la monta?a cuando la muchedumbre era mucha, as? usted tambi?n deber? cuidar de sus necesidades espirituales y psicol?gicas. El mundo no se acabar? porque usted se tome el tiempo para cuidar de ellas. Si sentimos que nos estamos agotando demasiado, tenemos que alejarnos del ministerio por un tiempo.

Debemos estar en constante oraci?n mientras realizamos este trabajo. Tambi?n debemos dejar que el dolor que escuchamos pase por nosotros como un rayo a trav?s de un pararayos. Si absorbemos el dolor y la toxicidad de lo que escuchamos, esto nos enfermar?. Algunas de estas historias tocar?n nuestras fibras m?s ?ntimas o nuestro propio dolor. Si esto sucede debemos de pedir ayuda y compartirlo con un confidente o director espiritual. Noservimos a nadie, ni siquiera a nosotros mismos, si nosagotamos excesivamente.

Solo debemos recordar de las historias que oimos, lo suficiente como para poder ayudar a esas personas. Nunca me preocupo por tener que pedirles a las mujeres que me ayuden a recordar algunos puntos. De todos modos, a menudo no cuentan toda su historia la primera vez.

Si usted se cree un salvador del mundo, por favor no trabaje en este ministerio. Si cree que es la fuente de la sanaci?n, este no es un trabajo para usted. Les har? da?o a los que tratar? de ayudar. S?lo Dios es el Salvador. Adem?s, recuerde que Dios no abandona a nadie. Aunque no pueda trabajar con esta mujer y ella se tenga que ir, rece por ella y conf?e en que Dios la ayudar? a encontrar la persona adecuada.

El ambiente

Al prepararse para recibir a esa persona, rece al Esp?ritu Santo pidi?ndole sabidur?a y los dones que necesitar? para ayudarla. Muchas veces se sorprender? de la sabidur?a con que usted hablar?. Y acu?rdese siempre, que la sanaci?n depende de Dios y de ella.

Esta mujer llegar? a usted de diferentes maneras; deber? decidir d?nde recibirla. Los hospitales y las cl?nicas no son buenos lugares para recibirla o para tener sesiones de sanaci?n ya que le traer?n malos recuerdos. Le recuerdan el aborto y se sentir? insegura y amenazada.

Los lugares adecuados son las casas de retiro, conventos, lugares de peregrinaci?n, casas parroquiales o centros. Busque un lugar donde tenga privacidad para ella que se sienta libre y pueda llorar y expresarse libremente. Es importante que usted sepa cu?l es el lugar culturalmente apropiado para poder ayudarla. Si usted es un seglar, la ayudar? de un modo diferente a como la ayuda un cl?rigo.

Proporci?nele un lugar c?modo donde poder sentarse. Pres?ntese de una manera culturalmente correcta, quiz?s d?ndole la mano. Utilice las formas socialmente aceptadas. Ella es muy sensible y puede que perciba algo, como un peque?o desprecio, una prueba de que est? siendo juzgada y no bienvenida. Quiz?s pueda ofrecerle un vaso de agua mientras conversan. Ella necesita sentirse segura en su presencia. Por tanto, aseg?rese de que ella se sienta cerca de la puerta durante la entrevista.

Ella tambi?n estar? evalu?ndole a usted y tratando de saber si usted es la persona adecuada para ayudarla en este proceso de sanaci?n y si podr?n trabajar juntos. Ella sabe que usted es una persona confiable que trabaja con el Proyecto Raquel pero quiere saber tambi?n si es lo suficientemente fuerte como para ayudarla con sus cargas emocionales, mientras Dios sana su coraz?n herido. Se preguntar? si usted es la persona que dice ser, si puede confiar en usted. Quiere saber lo que piensa de ella.

No podemos trabajar con todas las personas. A veces las personalidades est?n en pugna. Pero simplemente al hacerse presente paraella una o dos vecesescuch?ndola, la habr? ayudado enormemente aunque no contin?e la relaci?n. Conf?e en que a?n en el peor d?a, cuando crea que ha dicho algo inapropiado, a?n eso Dios lo utilizar?.

Este es un ministerio de absoluta confidencialidad y anonimato

Comience pregunt?ndole c?mo puede ayudarla. Deje que la historia se desenvuelva. D?gale que ha comenzado el proceso de su sanaci?n y que en ese proceso est?n incluidos el perd?n y la reconciliaci?n. Cuando est? lista, podr? enfrentar la ira que siente contra otras personas y con la gracia de Dios, perdonarlas. El perd?n es un regalo que nos damos a nosotros mismos y los dem?s no necesitan saber lo que estamos sintiendo.

Este es tambi?n un ministerio de reconciliaci?n. La reconciliaci?n tiene que ocurrir cuando una vieja relaci?n ha sido violada o destruida. La reconciliaci?n reconstruye esas relaciones y las convierte en algo nuevo a trav?s del perd?n. Todas esas relaciones tienen que cambiar y este es el crecimiento que la libera. En el proceso de sanarse ella se reconcilia con Dios, con su beb? y consigo misma.

La historia

Frecuentemente sucede que la mujer nunca le ha contado a nadie la historia de su aborto. Este puede ser un momento muy doloroso para ella durante el cual llorar?. Perm?tale que llore. Res?stase a la tentaci?n de tocarla y consolarla, ya que ella lo interpretar?a pensando que quiz?s lahistoria que usted le est? contando es demasiado dif?cil de escuchar y usted quiere que deje de llorar. Las l?grimas que ella vierte vienen de Dios y est?n lavando su alma. D?jelas que fluyan y no trate de impedirlas. Algunas mujeres solamente lloraran durante las primeras una o dos visitas. Est? bien. Cuando ella est? lista le contar? su historia. El regalo m?s importante que usted le da es escucharla. No haga muchas preguntas, tal vez ninguna la primera vez. Deje que ella fije el ritmo. Continuar? cuando est? lista.

Inv?tela a que permita que Dios la sane.Esa es una oraci?n diferente a "quiero que Dios me sane" y al grito de angustia. Al darle a Dios el permiso para sanarla, le est? abriendo la puerta a su gracia. Hay una pintura muy vieja que muestra a Jes?s tocando a la puerta del coraz?n. Si usted la mira cuidadosamente descubrir? que la puerta no tiene cerrojo. S?lo puede ser abierta desde adentro. Las mujeres llevan dentro tanto odio a s? mismas despu?s de un aborto, que aunque claman a Dios tambi?n se mantienen a distancia de ?l. Mantienen la puerta de su coraz?n cerrada porque tienen miedo a la ira de Dios y creen que no merecen su amor. Es conveniente recordarles que ninguno de nosotros somos dignos de su amor. Todos somos pecadores. No existe una sola persona que no haya "abortado" la voluntad de Dios en nuestras vidas, de alguna manera. Jes?s muri? en la cruz por nosotros. Su sacrificio fue por amor a la humanidad. El perd?n y la misericordia nos son dados libremente pero necesitamos abrirnos para poder recibirlos.

Ella debe poder relatar su historia con todo su dolor y su ira. Quiz?s tenga que hacerlo m?s de una vez. Recuerde que la persona que est? deprimida probablemente est? llena de ira reprimida. Puede que ellase haya sentido atrapada por la falta de dinero o abandonada por sus seres amados durante esta experiencia; primeramente por el padre del beb? y quiz?s tambi?n por su propia familia. Debe dejarla explorar la ira que siente, al trabajar con ella. Ella piensa que no tiene derecho a sentir ira pero la ira no resuelta impedir? su sanaci?n.

Procesando la ira

Seg?n ella va contando su historia, puede invitarla a expresar su ira. Tendr? que decirle que no se trata de tener derecho a estar enojado. La ira es una emoci?n que simplemente "existe". No es algo bueno o malo. Pero si no la reconocemos y la resolvemos, envenena nuestra vida. Expl?quele que la ira no resuelta se convierte en amargura si no se procesa. Es como una espinita que puede causar envenenamiento sang?neo e infecci?n si no se le remueve.

Este es tambi?n el momento para hablar tiernamente sobre el perd?n. El perd?n es un regalo que nos damos a nosotros mismos cuando decidimos abandonar el dolor y la ira. La otra persona no necesita saber que la perdonamos. Existe un libro sencillo muy bueno titulado "Forgive and forget: Healing the wounds we don't deserve" por Lewis Smedes que podr?a ser ?til. (Est? disponible en ingl?s en Amazon.)

Hay un simple ejercicio que ella puede hacer y que la ayudar?a perdonar a las otras personas, una vez que ella ha descubierto la ira que siente. Expl?quele que los seres humanos nos quedamos cortos al perdonar. Necesitamos toda la ayuda posible y por tanto tenemos que pedirle a Dios la gracia para poder perdonar.

Es necesario reconocer la herida, sacarla y mirarla, por muy horrible y dolorosa que sea.

Inv?tela a que escriba cartas a todas las personas con las que est? enojada. Nunca les dar? estas cartas, son s?lo para su beneficio. D?gale que cuando escribimos es diferente que cuando hablamos. Pienso que es porque nuestro brazo esta m?s cerca de nuestro coraz?n que nuestra cabeza. Cuando escribimos expresamos lo que est? en nuestro coraz?n. Las cartas que ella escriba deber?n ser honestas y expresar todos sus sentimientos. Son s?lo para ella, por tanto puede escribir lo que ella siente. Pueden ser cartas largas o cortas. Unas veces se demoran mucho en escribirlas y otras veces las escriben r?pidamente. Una vez que ella escrito sobre lo que est? sintiendo, inv?tela a tomarse el tiempo para re-leer la carta un par de veces. A menudo se pueden discernir muchas cosas leyendo la carta. Si quiere compartir su carta o cartas con usted ella se las debe leer. Usted no debe de ser la persona que las lea. El leerlas en voz alta es parte de la catarsis emocional para la sanaci?n.

Ella ha estado rezando por la gracia del perd?n. Una vez que ha escrito sus cartas y las ha le?do para meditarlas, est? lista para el pr?ximo paso. Seg?n ella vaya escribiendo las cartas, inv?tela a pensar en una manera simb?lica para destru?rlas, lo cual significar? que dejar? ir su ira.Las puede quemar y esparcir las cenizas, echarlas al mar, a un r?o, o enterrarlas. Despu?s que ella perdone a otras personas, comenzar? a pensar que quiz?s Dios ya puede perdonarla, su beb? la perdonar? y ella misma tambi?n se perdonar? a s? misma.

Al pasar por este proceso, ella estar? trabajando en varias facetas a la misma vez o en una sola a la vez. No importa.

Duelo por los ni?os

El aborto destruye la identidad de una mujer como madre. Durante la sanaci?n Dios restaura su coraz?n de madre.

No todas las mujeres que llegan a nosotros buscando ayuda est?n listas para hablar de la p?rdida de su beb?. Mire lo que dicen al contar su historia:

"Tuve un procedimiento, un aborto, mat?, mat? a un ser humano, mat? a un ni?o, mat? a mi hijo."

La mujer que no haga una descripci?n como ?sta quiz?s no est? lista para hablar sobre la realidad de lo que le sucedi? a su hijo. La mujer que habla acerca de "su hijo" est? emocionalmente lista para enfrentar la p?rdida. Si usted tiene ante s? una mujer que no est? lista, no le hable de su beb? o su hijo. Quiz?s le estar?a dando demasiado informaci?n. Por el contrario, suavemente preg?ntele c?mo puede ayudarla. Escuche lo que ella dice le est? molestando y ah? es d?nde usted puede comenzar. D?jela que ella sea quien le dirija y escuche hasta que haya un cambio en la forma en que se expresa acerca del asunto. Dependiendo de la descripci?n que d?, nos daremos cuenta si est? preparada o no para comenzar el proceso de sanaci?n. Deje que sea ella la que establezca la pauta.

Eventualmente la mujer tiene que llegar a un cierre en su relaci?n con el o los ni?os abortados. Preg?ntele si ha pensado en sus hijos, si sabe si eran del sexo masculino o femenino, si les puso un nombre. Algunas mujeres le dir?n inmediatamente que era un varoncito o una ni?ita y otras se mostrar?n confundidas o inseguras. O quiz?s les molestar? la pregunta. Piensan que el conocer el sexo de su hijo abortado lo empeorar? todo pero aseg?reles que esto no suceder?.

Cuando le preguntes a la mujer si conoce el sexo de su hijo probablemente recibir? una de tres respuestas:

"S?, siempre he sabido que era var?n y su nombre es Juan." "No tengo idea de qu? sexo era pero si hubiera nacido tendr?a ahora 18 a?os." Suavemente d?gale que conoce el sexo de su hijo, seg?n parece. Puede hablarle acerca del hecho de que lleva c?lulas de ese beb? en su cuerpo, si esto le parece apropiado.

Puede que ella diga : "No tengo idea de qu? sexo era" De nuevo, suavemente d?gale que llevar? c?lulas de cada beb? que concibi? por el resto de su vida. (Esto se llama "microquimera".) Inv?tela a que piense sobre esto y rece al respecto. Recu?rdele que en las Escrituras Dios a menudo le habl? a su pueblo en sue?os. (Si San Jos? no le hubiera prestado atenci?n a sus sue?os, la historia de la salvaci?n ser?a diferente.) D?gale que ella quiz?s haya tenido un sue?o o lo tendr?; otras veces s?lo se trata de intuici?n femenina. D?gale que ella podr? saber en qu? momento podr? darle un nombre a su beb?. Si ella sue?a con ?l, quiz?s tambi?n vea a otros beb?s abortados espont?nea o deliberadamente. A menudo se despierta de ese sue?o, conociendo el nombre de esos ni?os. Una vez que ha compartido con usted el nombre, refi?rase siempre al ni?o con ese nombre. Es un gran consuelo para ella el poder escuchar que otra persona dice el nombre de su beb?.

Se le debe animar a que llore su dolor. Kathleen Gray y Anne Lasaunce en su libro "Grieving reproductive loss", dicen que "el duelo es un proceso de sanaci?n que consiste en aquellos componentes esenciales que sonnecesarios para poder consolar, restaurar y renovar el cuerpo, la mente y el esp?ritu, de aquellos que est?n llorando y pasando por el duelo."Hable con ella acerca del duelo y expl?quele que es un proceso que lleva tiempo. A veces parece que avanza tres pasos y retrocede dos; cada persona es diferente. Puede prometerle que si se embarca en ese viaje, se mejorar?. Recuerde que pueden haber ocurrido varias p?rdidas adem?s de los embarazos; su sue?o de ser madre y a veces la p?rdida del padre de la criatura.

Ay?dela a reconocer que ese hijo perdido era ?nico y lo que signific? para ella ese embarazo. Recuerde que el primer embarazo es algo muy importante para la mujer. La p?rdida de esa experiencia podr?a tener efectos que duran mucho tiempo.

Pasos hacia la resoluci?n

An?mela a que le ponga nombre a subeb?. Si es cristiana, quiz?s podr? orar con ella para que haga el compromiso con Dios de continuar buscando su sanaci?n.

an?mela a que le escriba una carta a su beb?, dici?ndole todo lo que necesite decirle, como por ejemplo, pedirle perd?n. Si decide compartir con usted esa carta debe le?rsela ella a usted en alta voz. Se podr? quedar con la carta o a lo mejor decide ponerla en alg?n lugar que tenga un gran significado para ella. Quiz?s quiera enterrarla cerca de la tumba de alguien de su familia a quien amaba. Algunas mujeres deciden quemar la carta y echar las cenizas en un lugar especial. Si ella ha abortado varios hijos, podr?a decidir escribirles una sola carta para todos ellos inicialmente y despu?s quiz?s escribirle una carta a cada hijo abortado. El escribir esa carta a menudo la ayuda a sentirse perdonada por su hijo. Las mujeres que han sido abusadas quiz?s tengan dificultad en creer que su hijo podr? perdonarlas. De ser as?, sugi?rale que tome papel y l?piz y escriba una carta como si su beb? se la estuviera escribiendo a ella. Esto podr?a parecerle extra?o a ella pero si lo puede hacer, le traer? un gran alivio.

ay?dela a hacer un rito de duelo por su p?rdida, usando objetos simb?licos como fotos y ropa de beb?. Es decir, lo que sea necesario para hacer al beb? m?s concreto. Seg?n las creencias religiosas de ella, decidir? si es apropiado o no celebrar un servicio funeral en privado o una misa de sanaci?nque incluya al beb? y a todas las dem?s personas que fueron afectadas por el aborto. Ella podr? utilizar la carta que escribi? durante ese evento.

quiz?s ella quiera comprar algo que conservar? tal como una medalla, una estatua, un arbolito o cualquier otra cosa que le recuerde le recuerdea subeb?. (Si decide comprar un arbolito y plantarlo, aseg?rele que si la planta muere, lo ?nico que eso significa es que tendr? que comprar otra. Las mujeres les dan un significado a las plantas y si ?stas mueren, quiz?s pensar?n que su sanaci?n no ha ocurrido.) Si ella tiene talentos especiales, tambi?n podr?a escribir una canci?n o un poema; o producir una obra de arte, para utilizarla como un componente del rito de sanaci?n.

De acuerdo a sus creencias, ay?dela a establecer un v?nculo espiritual con su beb?. Frecuentemente las mujeres se preguntan d?nde estar? su beb?. Si es una mujer cuya fe religiosa le lleva a creer en la Comuni?n de los Santos,ay?dela a ver que el ni?o todav?a permanece unido a ella y a su familia como intercesor ante Dios. Yo personalmente opino que el beb? quiere que su familia se sane, para que despu?s de la muerte todos puedan estar unidos en el Reino de Dios. Los ni?os sacrificados al aborto son los "santos inocentes" de hoy en d?a. Pienso que estos ni?os est?n con Dios, comprenden lo que les pas? a sus mam?s y son poderosos intercesores por toda su familia.

Sanaci?n espiritual

Cuando nos encontramos con una mujer que busca ayuda, debemos determinar sus creencias religiosas, las cuales tenemos que respetar a lo largo del proceso. Yo siempre les pregunto: "?Eres miembro de alguna iglesia?" Muchas mujeres se sienten confundidas por esta pregunta y de ese modo yo les explico que quisiera saber si fueron instru?das en alguna religi?n espec?fica o est?n asistiendo a alguna iglesia. Yo necesito saber lo que ellas creen acerca de Dios, sobre el perd?n yacerca de d?nde se encuentra ahora su hijo.

Desde la primera vez que hablemos, ella necesita escucharnos hablarle de Dios y de su misericordia, si est? abierta a ello. Si ella tiene fe, probablemente est? convencida de que Dios la va a juzgar y condenar. Ella piensa que no es digna del perd?n de Dios y siente que tiene una herida en el alma. Lainvito a permitir que Dios la sane. Permitirlo no es lo mismo que gritar "s?name Se?or" o decir "quisiera que Dios me sanara". Muchas mujeres le suplican a Dios que las sane pero por el otro lado lo mantienen alejado sinti?ndose indignas de su perd?n. Este es el momento de hablarle sobre el regalo que Jes?s nos dio con su muerte en la cruz. Muri? para liberarnos, no porque somos dignos sino precisamente porque somos pecadores. Recu?rdele las palabras que se dicen antes de la comuni?n en la Iglesia Cat?lica: "Se?or, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastar? para sanarme." En ese momento yo les digo que no existe una sola persona que no haya "abortado" la voluntad de Dios en su vida, de alg?n modo. Al darle el permiso a Dios para que entre a sanarla, le ha abierto la puerta a Dios y su gracia. Dios nunca act?a en contra de nuestra voluntad. Cuando la mujer entrega su voluntad a Dios, esto le permite a ?l actuar poderosamente en su vida.

Despu?s invito a la mujer a orar con las Sagradas Escrituras si est? abierta a hacerlo. Le hablo acerca de la oraci?n ignaciana y le ense?o c?mo imaginarse que es uno de los personajes de esa historia en las Escrituras y dialogar con el Se?or. Esta es una oraci?n de imaginaci?n y puede ayudarla a escuchar la voz de Dios en su coraz?n, de una manera muy personal.

Pasajes de la Biblia que recomiendo

A continuaci?n le doy a la mujer algunas sugerencias para orar con las Sagradas Escrituras. La invito a leer el Nuevo Testamento un par de veces, hasta que se familiarice con ?l. Entonces, le pido que se haga parte de la historia como uno de los personajes y dialogue con el Se?or.

La invito tambi?n a escuchar en el silencio de su coraz?nlo que el Se?or quiere decirle. Esta ser? una oraci?n de quietud, ella s?lotiene que ponerse en la presencia del Se?or y escuchar. Hay una expresi?n que diceque nuestra oraci?n debe ser : "Habla Se?or, tu siervo escucha", en lugar de "Escucha Se?or, tu siervo te habla." Permitir que la palabra de Dios entre en nosotros, nos conmueve en lo m?s profundo de nuestro coraz?n.

Uated le podr?a decir a ella: "El Se?or te va a guiar a trav?s de tu viaje a la sanaci?n, si le das el permiso para hacerlo. Entr?gale todo tu dolor y tu auto-recriminaci?n a ?l; Dios est? lleno de ternura y quiere darte su misericordia y su sanaci?n."

Lucas 8, 43-48, Mateo 9, 20-22, Marcos 5, 25-34 - La mujer que ten?a una hemorragia.

Esta mujer sab?a que si tocaba el manto de Jes?s se sanar?a. Jes?s le responde san?ndola y llam?ndole hija, una forma ?ntima de dirijirse a ella. Las mujeres que aconsejamos son como esta mujer. Han estado sangrando emocional y espiritualmente por muchos a?os. Saben que Dios es la respuesta.

Juan 4, 7-41 - La mujer del pozo

Esta es una historia encantadora. La mujer es una samaritana y Jes?s ni siquiera estaba supuesto a hablar con ella, y mucho menos a pedirle agua. Sin embargo, lo hace. Y despu?s le habla acerca del agua de la vida eterna y pienso que ella debe de haberse extra?ado porque estaba a la orilla del pozo y ten?a un balde. Con mucha suavidad Jes?s le muestra la realidad de su vida y al hacerlo ella se da cuenta de que quiz?s ?l es el Mes?as y corre a contarles a otras personas acerca de ?l. Deja atr?s su recipiente, que simboliza la carga de su quebranto. Las mujeres que buscan sanaci?n experimentan durane ese proceso, que Dios poco a poco les va revelando la verdad acerca de sus vidas.

Lucas 7, 36-50 - La mujer que le lava los pies a Jes?s con sus l?grimas.

Hay dos versiones de este pasaje b?blico. Una de ellas es: "a aquella que ha amado mucho se le perdona mucho." La otra dice: "el gran amor que ella ha mostrado prueba que sus muchos pecados le han sido perdonados." Ambas versiones son ciertas. Alguien ha dicho que el pecado es un regalo a la inversa. Muchas mujeres que abortan lo hacen por un mal entendido sentido del amor. Estaban buscando un amor y una intimidad que las llev? a relaciones il?citas. O quiz?s decidieron abortar para quitarle un peso de encima a su compa?ero, porque ?l se lo pidi? o para no avergonzar a su familia. La segunda versi?n de este pasaje de la Biblia tambi?n nos habla de la verdad expresada por Juan Pablo II en su enc?clica El Evangelio de la Vida, secci?n 99, en donde nos dice que las mujeres que sean sanadas del aborto, "Podr?is estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores m?s elocuentes del derecho de todos a la vida. Por medio de vuestro compromiso por la vida, coronado eventualmente con el nacimiento de nuevas criaturas y expresado con la acogida y la atenci?n hacia quien est? m?s necesitado de cercan?a, ser?is art?fices de un nuevo modo de mirar la vida del hombre."

Juan 8, 1-11 - La mujer sorprendida en adulterio.

La mujer es llevada ante Jes?s en el momento en que los hombres est?n listos para apedrearla. Jes?s la protege y le dice que nadie la ha condenado ni ?l tampoco lo har?: "Ve en paz y no peques m?s." Es cierto que a menudo las mujeres que han abortado han sido duramente juzgadas. Es Jes?s, la fuente de la misericordia, el que las protege y libera. Ojal? que seg?n ella ore con esos pasajes b?blicos experimente el amor y la misericordia de Dios.

En el Viejo Testamento en Ezequiel 34: 11-16 (Dios, el Buen Pastor), los salmos 51, 106 y 139 la inspirar?n. Tambi?n podr? experimentar sanaci?n al rezar la Coronilla de la Divina Misericordia.

El sacramento de la reconciliaci?n

Aun despu?s de muchas confesiones, algunas mujeres que se han provocado un aborto no se sienten perdonadas. D?gale que debido al aborto tiene dos heridas: una espiritual y otrahumana. Tiene que sanarse de la herida humana tambi?n. Expl?quele que cuando estamos llenos de tristeza y remordimiento no dejamos que la gracia de Dios act?e. Una vez que comenzamos a liberarnos de esas emociones, empezamos a sentir el perd?n de Dios. Algunas mujeres confiesan su pecado pero siguen con el dolor del aborto porque piensan que ese es su castigo. Si usted se encuentra con una mujer que est? haciendo eso, delicadamente recu?rdele que Dios quiere liberarla. Su pecado desaparecer?, como cuando apagamos una vela.

Cuando la mujer confiesa su pecado, el sacerdote necesita actuar con delicadeza y dejarle saber que ha escuchado lo que le ha dicho. Entonces debe decirle que ella debe de ser muy valiente para hab?rselo contado. Este es un buen momento para hablarle de la herida espiritual y la humana.Si hay tiempo, el confesor puede hablarle de su hijito y guiarla para que pueda sanarse. Si no hay tiempo suficiente, solamente le dar? la informaci?n sobre el Proyecto Raquel para que ella tome el pr?ximo paso. Si ?l es un sacerdote que ha sido capacitado para atender a mujeres que han abortado, puede ofrecerle m?s ayuda si le parece apropiado o decirle que hay personas que han sido especialmente capacitadas y que la pueden ayudara trav?s de todo el proceso de sanaci?n.

Podr?a existir una gran diferencia entre una mujer que acaba de abortar y otra que tuvo la experiencia hace muchos a?os. Quiz?s la que se practic? el aborto recientemente tiene menos deseo derectificar que aquella que se lo practic? hace mucho tiempo. Pero recuerde, ha pasado poco tiempo desde que experiment? esa p?rdida y las circunstancias que la llevaron a abortar todav?a est?n presentes en su vida. Todav?a ella no ha visto las ramificaciones de su decisi?n. (Estudios recientes han demostrado que quiz?s no podemos integrar por completo las experiencias de nuestra vida hasta que tengamos alrededor de 25 a?os.) Sin embargo, ya ella sabe que cometi? un pecado y viene buscando el perd?n de Dios. Debemos honrar su deseo.

Si usted ha continuado ayudando a esa mujer que abort? recientemente, observar? que hab?a ido a confesarse al comenzar su viaje a la sanaci?n, esperando poder librarse de la mancha de su pecado. Puede ser importante darle otra oportunidad para confesarse, despu?s que haya pasado por el proceso de sanaci?n.Ahora esa confesi?n ser? una ocasi?n para celebrar con j?bilo el amor de Dios y su misericordia, en lugar de para deshacerse de su pecado. Seg?n ha crecido espiritualmente al sanarse, es de esperar que ahora pueda comprender mejor lo que realmente es la sanaci?n. A veces este proceso de sanaci?n es una buena oportunidad para evangelizarla. A menudo las mujeres no entienden bien lo que ense?a la Iglesia y lo que Dios nos dice. Despu?s que ella ha podido recibir la ayuda de un sacerdote u otra persona, es de esperar que comprendamejor y aprecie m?s su fe.

El sacerdote le puede proponer a la mujer la celebraci?n de una ceremonia con lecturas b?blicas y quiz?s tambi?n m?sica que ella puede escoger, para dar gracias a Dios por su misericordia. El sacerdote podr?a darle a ella un peque?o regalo tal como un rosario o una medalla. ?Se trata de una verdadera celebraci?n! A veces Dios mueve al confesor a compartir con ella alg?n pensamiento, o ella quiz?s pregunte si puede traer un simbolismo. Un sacerdote amigo m?o me cont? que una mujer que ?l ayud? en su sanaci?n y que estaba embarazada de nuevo despu?s de haber dado a luz a varios varoncitos, le pregunt? que si pod?a traer la batita que le compr? a su hija antes de practicarse el aborto. El sacerdote la puso en el altar y durante el per?odo de oraci?n, la devolvi? a la mujer y le dijo : "Megan, la ni?a abortada quiere que su hermanita reci?n nacida use esta batita." Tres meses despu?s la mujer lo llam? para darle las gracias de nuevo y decirle que Mar?a, su bebita, se hab?a puesto la batita.

Es de esperar que despu?s de haber pasado por el proceso de la sanaci?n, rezado con las Sagradas Escrituras y haberle escuchado a usted hablarle del amor y la misericordia de Dios, ella haya podido recibir y aceptar el amor de Dios y su perd?n.

Cierre

Ya sea usted sacerdote o s?lo un acompa?ante en el proceso de la sanaci?n, una vez terminado ?ste debe de tener un cierre en la relaci?n. Es apropiado que le agradezca haberle permitido acompa?arla en su viaje y le diga que ella fue muy valiente. Hay cierta informaci?n que necesita compartir con ella ahora.

- an?mela a que contin?e su viaje espiritual a trav?s de la participaci?n en la liturgia, recibiendo los sacramentos y orando regularmente. Es a veces f?cil para una mujer perder su espiritualidad porque anda buscando otra experiencia extraordinaria cuando de hecho, la vida se vive rutinariamente.

d?gale que a veces oir? una voz que la condena por lo que hizo y le dice que es indigna de la misericordia de Dios. Esta nunca es la voz de Dios, pero es tan real para ella como la voz de usted. Es la voz de la tentaci?n, tratando a arrastrarla otra vez a la desesperaci?n. Prep?rela para que cuando le suceda haga una oraci?n tal como : "Jes?s en vos conf?o". Si ella trata de ignorar esa voz ?sta ser? cada vez m?s insistente y dif?cil de resistir y pondr? dudas en su mente con respecto al perd?n de Dios y su sanaci?n. Experimentar? lo que llamamos "dolor en la penumbra". Esto es normal y sucede cuandoalgo que ella experimenta le recuerda al hijo que lleva en su coraz?n. Ese algo podr?a ser la boda de una sobrina porque sabe que nunca tendr? esa experiencia con su hija, debido a que la abort?. Esto no significa que ella no se haya sanado. Solo significa que el aborto es una herida que permanece porque cambi? su vida para siempre. Les demuestra a las mujeres que la sanaci?n postaborto es como una cirug?a de coraz?n abierto: Dios restaura su coraz?n de madre pero siempre queda una herida grande que de vez en cuando duele.

Finalmente, el significado del aborto cambia cuando suceden otras cosas en la vida de la mujer y puede ser que ella sienta el dolor de nuevo en alg?n momento. Si eso sucede, solo necesita buscar a alguien con quien hablar y podr? resolverlo.

El auto-perd?n

La mujer debe perdonarse a s? misma. Perdonarse consiste en suspender el propio juicio y caminar libremente en el perd?n que Dios le ha otorgado. (Si ella ha sido v?ctima de abuso sexual esto ser? muy dif?cil para ella porque en su mente, despu?s de haber pasado por la experiencia del aborto ha ido de ser v?ctima a ser victimaria.) Es mejor que el auto-perd?n surja con naturalidad pero a veces esto no sucede. Una de las preguntas que usted le puede hacer a una mujer en esa circunstancia es, ?qu? le dir?a a otra mujer en la misma situaci?n? Ella siempre responder? compasivamente a esa pregunta; entonces su papel es hacerle ver que tiene que sentir la misma compasi?n por s? misma. A la mujer que es muy dura consigo misma yo a veces le digo: "Sabes, me parece que est?s caminando peligrosamente cerca al pecado del orgullo - Dios te ha perdonado pero parece que t? sabes m?s que Dios y contin?as despreci?ndote a ti misma."

Hay algo que la mujer puede hacer que la ayudar? a perdonarse a s? misma. Inv?tela a que pase un tiempo mirando hacia su interior y visualizando para poder conocer mejor a esa mujer que era ella cuando abort?. ?Qu? la llev? a hacerlo? Ahora ella es una mujer m?s madura y sabia. Preg?ntele qu? le sucedi? que la hizo recurrir al aborto. ?Era una mujer joven, asustada, abusada, ego?sta? ?Enfrentaba dificultades econ?nicas? Se trata de hacer una evaluaci?n honesta. Entonces ella le escribir? una carta a la mujer o joven que era ella en aquel momento en que abort?. En la carta dir? lo que ella ha aprendido y llegar? a la conclusi?n de que con la ayuda de Dios y de su sacerdote o consejero se podr? perdonar a s? misma. A veces las mujeres son movidas r?pidamente a perdonarse durante este proceso y de ser as? pueden terminar la carta diciendo: "te perdono." La carta fue dirigida a la mujer que era (quien quiz?s hasta ten?a otro nombre),y firmada porla mujer que es ahora. Ella necesita leer la carta un par de veces porque a menudo se dar? cuenta de alguna verdad al hacerlo. Despu?s puede quedarse con la carta, quemarla o ponerla en alg?n lugar que represente para ella la liberaci?n, con respecto a su auto-recriminaci?n y condenaci?n.

El regalo de la vida

Despu?s de experimentar la sanaci?n, muchas mujeres desean involucrarse en alguna actividad que les permita dar al mundo algo de lo que han recibido. Ay?dela a encontrar la mejor manera de hacerlo. Necesita determinar qu? es lo m?s apropiado para ella en este momento de su vida. Puede que le sea posible vivir su matrimonio y su maternidad con sus otros hijos de un modo nuevo. O quiz?s se siente llamada a ayudar a una vecina anciana o aayudaren su iglesia.

Algunas mujeres quieren hablar en p?blico de su experiencia pero gu?elas muy cuidadosamente en esto. Ay?dela a determinar sus motivos. ?Quiere hacerlopara reparar por lo que hizo? ?Se est? tratando de castigar a s? misma buscando ser avergonzada al hablar p?blicamente? ?Por qu? desea hacerlo? Es necesario que su familia m?s ?ntima ya sepa que ella abort? y no le preocupe que ella lo revele.(Los medios de comunicaci?n hacen posible que la historia que cuente una mujer sea conocida en muchos lugares.) Sus hijos adolescentes puede que est?n de acuerdo en que ella hable p?blicamentepero quiz?s despu?s se sentir?n avergonzados, cuando sus amigos se enteren de lo que hizo su mam?. Hay que tomar en cuenta tambi?n a los ni?os peque?os. Quiz?s esa informaci?n es m?s de lo que ellos pueden asimilar. Las mujeres pueden contar su historia an?nimamente en cartas que pueden ser publicadas, inclusive en boletines de las iglesias o folletos. Es importante que ninguna persona sea da?ada en este proceso.

Conclusi?n

Las preguntas claves que una mujer tiene que resolver despu?s de batallar con un aborto son:

?me perdonar? mi hijo?

?me perdonar? Dios?

?me perdonar? a m? misma?

Para poder llegar al fin de su proceso de sanaci?n, ella necesita saber la respuesta a estas preguntas. Adem?s, necesita saber d?nde est? su hijo, con qui?n est?y si est? bien. Estas son las preguntas que ella tiene en su coraz?n. Su maternidad qued? tronchada por el aborto. Es buena idea recordarle al finalizar el proceso que habr? momentos en que sentir? tristeza al recordar a su hijo y que esto es normal. No significa que no ha sido sanada. Una madre jam?s olvida al hijo de su coraz?n y esas l?grimas ser?n la se?al de que se ha sanado.

Recuerde que habr?n diferencias culturales entre las distintas mujeres, basadas en su fe o su origen ?tnico. A las mujeres cat?licas la enc?clica El Evangelio de la vida del Papa Juan Pablo II les habla de sus heridas de una hermosa forma pastoral, asegur?ndoles que su sufrimiento tendr? un significado y que su hijo est? con Dios. Por favor estim?lela a trabajar en el componente espiritual de su duelo, con un l?der religioso de su misma fe. Si no se siente c?modo para comenzar a trabajar con ella, sugi?rale que acuda a otro consejero y dele el nombre de alguien con quien ella se pueda sentir c?moda.

Es muy importante respetar siempre la fe religiosa de ella. Este ministerio se ha elaborado para ayudar a la mujer a sanar de la herida del aborto, a trav?s de la gracia y la misericordia de Dios. Dios ser? quien la gu?e en su jornada espiritual.

Nota: Vicki Thorn es la fundadora y directora del Proyecto Raquel, de la Conferencia de Obispos Cat?licos de EEUU. Para comunicarse con ella puede escribirle (en ingl?s) [email protected]. El tel?fono en EEUU es 1-800-5WE-CARE y la direcci?n:
NOPARH, P.O. Box 070477, Milwaukee, WI 53207-0477.
El website est? en: http://www.noparh.org/


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Publicado por Galsuinda @ 17:08  | S?ndrome post Aborto
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