Mi?rcoles, 02 de mayo de 2007


PEDRO TREVIJANO/SACERDOTE

M?s de una vez, a lo largo de mis a?os de clase en Secundaria, he preguntado a mis alumnos cu?l pensaban que era su mayor fallo. Y, generalmente, se pon?an de acuerdo en que era su falta de fuerza de voluntad. Pero si uno de los mayores o el mayor problema de nuestros adolescentes es su falta de fuerza de voluntad, es indudable que uno de los principales objetivos de la educaci?n ha de ser intentar ayudarles a tener esa fuerza de voluntad. ?C?mo? Para m? la contestaci?n est? ?ntimamente ligada con tres palabras de las que mucha gente no quiere ni o?r hablar: esp?ritu de sacrificio, esfuerzo y lucha.

La fuerza de voluntad se construye a base de peque?os sacrificios. Y aqu? debo decir que, en mi caso, la motivaci?n religiosa me ha ayudado a comprender la importancia del sacrificio en la vida de uno. Si nunca hago el esfuerzo de un sacrificio, aunque sea m?nimo, cuando llegue la hora de la verdad y necesite mandar en m? mismo, es indiscutible que no estar? entrenado y fracasar? rotundamente, por ejemplo en mi rendimiento escolar. Uno de los mejores recuerdos que tengo de mi Bachillerato fue que me ense?? a luchar por el punto, a esforzarme para conseguir sacar buenas notas.

A nuestros adolescentes hay que motivarles, ense??ndoles a creer en s? mismos. Si otros pueden: ?t?, por qu? no? En cierta ocasi?n, un grupo de amigos dedicados a la ense?anza nos pusimos a discutir qu? parte le d?bamos a la inteligencia y cu?l a la voluntad en el hacer una carrera universitaria. Nos pusimos de acuerdo en darle un ochenta por ciento a la voluntad y un veinte por ciento a la inteligencia. No me olvido tampoco de un chico que me coment? que quer?a ir donde un antiguo profesor, que le hab?a dicho que era incapaz de estudiar, a ense?arle su t?tulo universitario. No me atrev? a decirle que yo hab?a pensado lo mismo, pero que ni el profesor ni yo hab?amos contado con su fuerza de voluntad, que fue lo que le permiti? el ?xito.

Aunque todos somos personas, nuestros estudios sirven para construir nuestra personalidad, integrando en nosotros una serie de valores positivos. Estudiamos los conocimientos b?sicos que necesitamos para andar por la vida. Para ello necesitamos pensar y desarrollar nuestro sentido cr?tico teniendo algo en la cabeza, porque la inteligencia es la capacidad de relacionar y quien tiene la cabeza vac?a no puede hacerlo.

Estudiar es un derecho y un deber, aunque, desgraciadamente, en amplias zonas del mundo, es un privilegio. Recuerdo hace unos a?os, un di?logo entre un chaval nicarag?ense y unos chavales de aqu?. El nicarag?ense, para quien el estudio era su ?nica oportunidad de salir de la miseria y muchos de sus compa?eros no pod?an estudiar, se asombraba de ver las pocas ganas con que los chicos espa?oles iban a la escuela.

Termino con una pregunta: ?creen ustedes que las medidas pedag?gicas de nuestro Gobierno, como la supresi?n del cero, el poder repetir s?lo determinado n?mero de veces con promoci?n autom?tica llegados a determinado momento o esta decisi?n de que en primero de Bachiller se pueda pasar de curso con la mitad de asignaturas suspensas son positivas o negativas? La respuesta pertenece a ustedes.


ImagenAdopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 8:16  | Educaci?n
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