Jueves, 03 de mayo de 2007



Se llama Ruth. Sin apellidos, para proteger su anonimato, como nos solicita. Es una de las muchas mujeres que han contactado con la Asociaci?n de V?ctimas del Aborto (AVA: www.vozvictimas.org) para liberar la angustia que llevan dentro. ?No es una cuesti?n de religi?n o de moralidad, sino de naturaleza?, se?ala Ruth. Y es que es evidente que se aborta un hijo. Y eso nunca sale gratis. Pasa enorme factura, con IVA.

Ruth se pregunta ret?ricamente qu? somos durante los primeros tres meses. ?Por qu? cuando realizas una eco durante las primeras semanas aparece un saco embrionario en forma de ser humano? ?C?mo se le llama a eso? Esta es la realidad. En el caso de Ruth, pens? que se trataba exclusivamente de moralidad. As? que decidi? saltarse las normas de la naturaleza y ?solucionar? su problema. ?Pero se me acab? la vida al mismo tiempo?. ?C?mo olvidar ?a pesar de que ten?a 4 semanas y de que supuestamente no era nada- ese sangrado abundante y lleno como de pellejos?, se pregunta Ruth. ?Era la sangre de un angelito que nunca pidi? nacer, pero que ten?a todo el derecho ?como cualquiera de nosotros- a nacer?, concluye nuestra protagonista.

Y ese derecho a nacer, a?ade Ruth, est? por encima de los motivos del embarazo. ?No importa si es por violaci?n o que se trate de un embarazo no deseado; no hay motivos para actuar con m?s violencia contra un ser que no se puede defender?, se?ala. Ruth se pregunta adem?s qu? hubiera pasado si nuestros padres no nos hubieran dado la oportunidad de la vida.

Y desde el momento en el que una ?soluciona? su problema, comienza la angustia. ?Yo, en lo personal, a a?o y medio de haber abortado no saben c?mo me arrepiento; s? que mi beb? ya me perdon?, pero lo m?s dif?cil es lograr el perd?n de uno mismo; esa misma culpabilidad que se sacude d?a con d?a y m?s en fechas representativas como cuando hubiera nacido, el d?a de madres o la fecha del aborto, o el ver a un beb? y pensar en el tuyo y pensar a qui?n se hubiera parecido?. Un sentimiento de culpa que ?se?ala- ?no me deja vivir en paz; en se momento, pierdes la luz en tu camino?. As? lo expresa en una carta escrita a su beb? abortado**.

Tremendo. Ruth tiene claro que se equivoc? con un error irreversible que le acompa?ar? toda su vida. Comenz? la idea de suicidio para irse con su beb?. Afortunadamente se encontr? en el camino con una terapeuta que le ayud?. Y tambi?n pudo compartir sus sentimientos con mujeres que como ella ?hab?an decidido sobre su cuerpo?. El mismo cuadro: angustia, depresi?n, trastornos del sue?o, sentimiento de culpabilidad e incapacidad para ver beb?s.

No s?lo eso. Ruth recuerda su aborto con cada regla. Le recuerda al sangrado de su aborto. ?Esa sangre que derram? mi beb? por mi ego?smo, miedo y cobard?a?.

?Yo ahorita no estar?a contando mi testimonio, porque a partir de lo que hice se me apag? la existencia: tengo un dolor del que nadie me avis? antes?. Y un aviso para los padres. La pareja de Ruth es m?dico. ?El tambi?n pensaba que era un par de c?lulas; pero hoy se ha dado cuenta de que no es as? y que ha traicionado su ?tica como m?dico y de persona?.

As? que la conclusi?n de Ruth es clara: ?Por favor, no actuemos contra m?s violencia y demos la oportunidad a ese beb? que tenga derecho de nacer y de aportar algo a nuestra sociedad; no le neguemos esa oportunidad?.



**Mi querida Estivaly,



Hace un tiempo pens? que eras un error pero hoy me doy cuenta que no era as? ya que un hijo jam?s ser? un error al contrario es una nueva vida inocente llena de esperanzas y bendiciones. Porque un hijo siempre se hace de a tres, dos le regalan su cuerpo y el tercero le regala su alma. Bueno mi peque?a hoy cumplir?as un a?o en la cual empezar?as a dar tus primeros pasos y comenzar?as a decir una palabra tan m?gica la cual me negu? a escucharla y hoy dar?a todo por escuchar esa palabra de tu boca "mam?". Nada m?s que por mi ego?smo, mi cobard?a y por creer era due?a de mi cuerpo pod?a decidir sobre m?, decid? sacrificarte pensando yo que era lo mejor para ti y a la vez solucionar?a mi problema. Pero no me di cuenta hasta ese d?a que vi ese sangrado tan abundante y como con pellejos que no solamente era mi cuerpo, era el cuerpo de alguien m?s. Y esa sangre no era la m?a sino la de un angelito, el cual no pidi? nacer y tampoco le hubiera importado el no tener todos los lujos, o la manera en el que fuiste concebido o el que te hubiera negado mis brazos. Porque sab?as que dentro de ti ten?as un gran amor incondicional el cual sin esperar nada a cambio le podr?as dar a alguien m?s ese gran coraz?n tuyo. Lo ?nico que me ped?as era un derecho el cual a ninguna persona se le puede negar y era el derecho de vivir y de llegar a ser alguien y aportar algo a la sociedad, a la vida m?a y a la de los dem?s.



Pero c?mo olvidar esa noche oscura y callada en la cual no s?lo te mat? a ti sino yo tambi?n me mor? en vida. Y no era cuesti?n de moralidad, sino de valor humano y de dignidad a uno mismo y a ese ser inocente. A partir de ese d?a, al ver la sangre que corr?a por mis manos mi vida se apag? de un solo soplido, ya no hab?a paz ni luz en mi vida, solamente una gran culpa, la cual me ha venido acompa?ando desde entonces. T?, como eres un angel, s? que ya logr? tu perd?n. Lo mas dif?cil es perdonarme, y c?mo hacerlo si tu padre siendo medico y pensando que eras un par de c?lulas y yo pensando que pod?a decidir sobre mi cuerpo. Hoy, despu?s de tu partida, hemos llegado a una dura conclusi?n, que no solamente estaba decidiendo sobre mi cuerpo si no que tambi?n estaba decidiendo sobre tu vida y a pesar de que yo te llevaba dentro de mi no era nadie para quitarte tu vida y tu derecho de "decir s? a la vida" porque eras un ser independiente e inocente que no te pod?as defender, solamente ocupas un poco de m? para poderte desarrollar. Era lo ?nico que me ped?as y tu pap? ahora se da cuenta que nunca debi? ir contra su juramento de medico que era dar vida y no muerte.



No sabes c?mo me has hecho falta desde tu partida. C?mo quisiera ense?arte tantas cosas y compartirlas contigo pero lo que m?s me hubiera gustado haberte escuchado era decir "mam?". No sabes c?mo me enoja el que muchas mujeres quieran negar su feminidad y maternidad como yo alg?n d?a lo hice contigo. C?mo quisiera darles a entender que no solamente matan a ese par de c?lulas, como lo quieren ver, sino con la muerte de esas c?lulas uno tambi?n se muere y entra en un laberinto muy dif?cil de salir y en la cual ya no habr? sino desolaci?n y culpa. No sabes c?mo me arrepiento de haberte negado el derecho de nacer y hoy ya es demasiado tarde para decirte "te amo" y "dar?a la vida por ti". Pero si ya es demasiado tarde porque ya no puedes escucharme y ya no est?s aqu? m?s a mi lado y todo porque yo lo decid? sobre mi cobard?a y ego?smo, lo ?nico que puedo hacer en tu recuerdo es salvar a mujeres para que no lo hagan. Y, si quieren, no tanto por el beb? sino por ellas mismas. Porque se te marchita tu vida en un segundo y s?lo queda la culpa y la incertidumbre a quien se hubiera parecido, que hubiera sido o simplemente el ver a un beb? y pensar en el tuyo. C?mo te hubiera dicho esa palabra tan dulce: "mam?". C?mo esa palabra tan corta y a la vez sin sentido hubiera iluminado tu vida o c?mo verle dar sus primeros pasos y los cuales hubieran guiado a los tuyos, no he escuchado a nadie que lo ha hecho que despu?s no se arrepienta.



Estivaly, amor, dame fuerzas y ay?dame a guiar a muchas mujeres para que no pasen por la oscuridad que nosotras pasamos. Y ay?dame a transmitirles que la maternidad es un privilegio de mujer y fue creada para demostrarnos que el amor siempre puede vencer al dolor y a la adversidad transform?ndolo todo en felicidad. Pues s?, amor, ahora me doy cuenta de que la felicidad real se obtiene de un largo aprendizaje durante el cual todos debemos superar muchos errores y los errores nunca ser?n un final sino que hay que luchar para transformarlos en nuestra mayor fortaleza, como lo eres hoy t? en mi vida.



Bueno, mi chiquita, solamente me queda decirte que t? eres ahora la fuente de mis nuevas fuerzas, de mi nueva vida y de mi nueva felicidad. Porque en ti est? ahora la raz?n principal de tu existencia y sacrificio, espero que sigas disfrutando de ese gran cielo que te mereces y juega mucho con los angelitos panzones por m?.



Con amor

ImagenAdopci?n espiritual

Publicado por Galsuinda @ 19:32  | S?ndrome post Aborto
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