Mi?rcoles, 22 de agosto de 2007




En lo que respecta a que se trata de un problema solo de la mujer y que el padre no tiene nada que decir, eso es absurdo, pues todos los fetos tienen un padre y tienen derechos y obligaciones respecto a sus hijos. En un aborto existen tres partes involucradas: (1) el feto, pues se est? tomando una decisi?n por ?l, sin preguntarle ni darle oportunidad de defensa. Est? decisi?n es absolutamente irreversible para el feto. (2) la madre, esta decisi?n no afectar? de forma definitiva su vida, pues solo llevar?a al feto durante nueve meses. (3) el padre, quien tiene derechos gen?ticos sobre su feto (y digo su feto, sin querer decir que se trate de una posesi?n, pues no lo es.

El DNA o c?digo gen?tico es ?nico para cada ser humano y no cambia en ning?n momento de la concepci?n hasta la muerte. Es ?nicamente un problema de falta de imaginaci?n o de falta de empat?a el que no se vea como un ser humano al ?vulo fecundado, y al feto hasta su nacimiento. Debemos reconocer que el ser humano no es un ente est?tico. Est? en su naturaleza un constante cambio y crecimiento, desde su concepci?n, luego en la infancia, los cambios dram?ticos de la adolescencia y luego la vejez.

El ser humano tiene ?nicamente un c?digo gen?tico humano. Este c?digo gen?tico no pertenece ni a la mujer, ni a los doctores. Qui?n podr?a decirse due?o del c?digo gen?tico humano? O de la vida? Por este motivo es que el gobierno tiene una obligaci?n y un inter?s en evitar los abortos, debido a que se trata del cuidado de una vida, por tanto es un inter?s p?blico y social.

Consecuencias del aborto para el hombre

Se ha defendido el aborto como un sencillo procedimiento quir?rgico que produce poco o ning?n impacto psicol?gico tanto en la mujer como en el hombre. En realidad, la mayor?a de los hombres, lo mismo que las mujeres, niegan cualquier consecuencia emocional negativa del aborto. Sin embargo, cuando los hombres deciden reconocer sus sentimientos, describen con frecuencia la experiencia del aborto como desconcertante y dolorosa. Un estudio arroj? que tres de cada cuatro varones dijeron que pasaron por un momento dif?cil con la experiencia del aborto y una minor?a relat? sue?os continuos de d?a y de noche sobre el ni?o que nunca naci?, as? como culpabilidad, remordimiento y tristeza considerables.

Lo mismo para los hombres que para las mujeres, la sensaci?n de vac?o puede durar toda una vida, puesto que los padres son padres para siempre, incluso del ni?o muerto. El problema emocional es casi imposible de resolver porque no es perceptible, s?lo se trata de un recuerdo. Como al ni?o no nacido le fue negada la humanidad, le es negada tambi?n una sepultura o una se?al.

En la decisi?n del aborto, con demasiada frecuencia el cometido del var?n es marginal y pasivo. Puede que sea pasado por alto por su mujer, ignorado en la cl?nica abortista y desamparado en el acto y las secuelas del propio aborto. Este conflicto de funciones bien puede ser responsable parcialmente del aumento en la disfunci?n sexual masculina. La experiencia cl?nica demuestra que los hombres se vuelven hostiles cuando han sido exclu?dos de la toma de decisiones y cuando descubren que han sido enga?ados y manipulados.

Convertirse en padre es, por supuesto, mucho m?s complejo que el contacto sexual y la concepci?n. Es un proceso que incluye el desarrollo de ciertas cualidades, objetivos, actitudes, etc. Para los hombres lo mismo que para las mujeres, el aborto detiene bruscamente este proceso y crea un vac?o en el que abundan la confusi?n, la ambivalencia, la culpabilidad y la hostilidad.

En ninguna parte se siente m?s dolorosamente la experiencia del aborto que en el campo de la expectativa del padre, responsable y protector de sus seres queridos. Los resultados de una encuesta nacional indican que tres de cada cuatro personas que respondieron creen a?n que el hombre ideal es aquel que lucha para proteger a su familia. Sin embargo, ?c?mo podr? un hombre proteger a su hijo cuando la ley no le permite involucrarse en una decisi?n de vida o muerte?

Realmente, con el aborto se ha comprobado la doble escala de valores para los hombres y las mujeres. Mientras est? garantizado el (falso) "derecho" a abdicar de la futura maternidad, no lo est? el derecho del padre a proteger su futura paternidad. Cuando las mujeres escogen el aborto, a?n por encima de los deseos del var?n, se habla de la proclamaci?n de los "derechos" de las mujeres, de la libertad, de la opresi?n masculina, etc. Pero cuando los hombres fomentan el aborto para sus parejas, est? tipificado (y con toda raz?n) como coacci?n, falta de afecto, insensibilidad y ego?smo.

Por otra parte, el renunciar a la responsabilidad encaja bien en el pensamiento abortista. Para los hombres que no se interesan en las mujeres que dejan embarazadas, el aborto es un elegante sistema de abdicaci?n de su responsabilidad.

Sin embargo, una vez que ha tenido lugar el aborto, los varones pueden requerir tanta ayuda emocional como las mujeres. Para cualquiera de los dos sexos, la p?rdida de un hijo no es una p?rdida como otra cualquiera. La culpa y la pena pueden ser persistentes, y no pueden quitarse a base de fuerza de voluntad. 1

Los efectos psicol?gicos producidos por el aborto est?n muy relacionados con los roles tradicionales del hombre, de los cuales habl? anteriormente, a veces hasta los determinan. Se supone que el hombre debe no s?lo proteger a sus seres queridos, sino que les debe proveer apoyo emocional. Muchas veces los hombres sacrifican sus propias opiniones y emociones para apoyar a la mujer que aman en el momento en que ella lo necesita. Com?nmente la decisi?n de abortar es un secreto que no se habla con otros, ni siquiera la pareja habla de ?l. Esta incapacidad del hombre de poder expresar sus verdaderos sentimientos a la madre de su hijo, a su familia o a sus amigos, puede traer profundos problemas psicol?gicos.

Muchos hombres han manifestado sentimientos de depresi?n, frustraci?n, vac?o y culpabilidad. Toda esta tensi?n da?a la relaci?n. Otros interpretan la decisi?n de la mujer de abortar como un rechazo de ellos mismos, y de la innegable manifestaci?n f?sica de sus relaciones, que es su hijo por nacer. Estos sentimientos de rechazo resultan en un mayor n?mero de problemas sexuales, que van desde la impotencia hasta la promiscuidad. Muchas veces la culpa o la ansiedad y el remordimiento son tan dolorosos, que la ?nica soluci?n parece ser terminar con la relaci?n. Al igual que el beb? por nacer, el hombre es tambi?n v?ctima silente del aborto. Una vez realizado el aborto, la intervenci?n terape?tica es vital. Es recomendable sacar a la superficie las emociones negativas y las ansiedades, hablando sobre ellas. El reconocimiento de la culpa y de la ira es un paso necesario en el doloroso proceso que finalmente resultar? en el auto perd?n. 2

1 FUENTE: Vincent Rue, Ph.D., Forgotten Fathers (Lewiston, Nueva York/Toronto, Canad?: Life Cycle Books, 1986. (Se han hecho correcciones de estilo.)

2 FUENTE: Dr. Alberto Iglesias, "Efectos del aborto en el hombre". Conferencia dictada durante el IX Congreso Mundial Anual sobre el Amor, la Vida y la Familia de Human Life International, celebrado en Miami, Florida, EE.UU., abril de 1990.

http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=18354


Tags: SPA, aborto

Publicado por Galsuinda @ 14:53  | S?ndrome post Aborto
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