Viernes, 24 de agosto de 2007



Escalofriante testimonio de Shaila, quien abort? en Santa Cruz de Tenerife el pasado 6 de febrero. El ?doctor? Juan Reyes ejecut? la operaci?n

?Mi vida acab? un 6 de febrero de este a?o, cuando me arrancaron a mi beb? de mi vientre. Ese beb? que hubiera sido la gran felicidad de mi vida, y el motivo de mi existencia. Ese beb? que, si le hubiera dado la oportunidad de vivir, hubiera sido el m?s feliz del mundo. Sufr? el aborto en la Cl?nica Tacoronte, de manos del Doctor Juan Reyes?.

As? comienza a relatar su historia Shaila. Es su historia, personal e intransferible. Pero desgraciadamente es demasiado com?n al de otras muchas mujeres: el d?a de su aborto comienza la oscuridad, la depresi?n, el ahogo, la muerte. La muerte de su hijo arrastra de alguna forma a la madre como si el cord?n umbilical la llevara al otro mundo. Un infierno que en la mayor?a de los casos viven en silencio. La sociedad les dice que hicieron lo que ten?an que hacer.

En el caso de Shaila, la presi?n vino por parte de la familia. Era muy joven y pensaba que su familia no aceptar?a bien su embarazo, pero que finalmente terminar?a acept?ndolo. ?Jam?s tuve ese apoyo?, se?ala. Por si fuera poco, su pareja, que siempre le hab?a dicho que le apoyar?a en caso de embarazo, desapareci?. ?Desde el momento que se enter? de que estaba embaraza, siempre estaba con su hija, a m? me dejaba de lado, no estaba para nada ilusionado?, relata Shaila, que entonces lloraba m?s de la cuenta. Su novio le dec?a que estaba ?insoportable? y ella lloraba m?s al ver c?mo su ?nico apoyo se desvanec?a.

En paralelo sus padres le dijeron que ?les avergonzaban como hija? y que ?les hab?a defraudado?. Shaila cree que los padres actuaron presionados por el ?qu? dir?n?. Pero los padres insistieron en que su hija abortara. No le ve?an futuro con su pareja y creyeron que era lo mejor. ?Para qui?n?

?Estaba entre la espada y la pared?, relata Shaila. Hab?a defraudado a sus padres y su pareja hab?a hecho mutis por el foro de la afectividad. No la apoy?, le dijo que la decisi?n era suya (aunque el hijo fuera de ambos) y que quiz?s abortar ser?a lo mejor para evitar la presi?n paterna. ?Jam?s tuve un apoyo de ?l en seguir adelante, ?jam?s1; le guard? mucho rencor a partir de ah?, relata.

As? que si quer?a seguir adelante con su embarazo deb?a hacerlo sola. ?Se iba aproximando lo peor?, relata. Tras muchos nervios, acudi? acompa?ada de su madre al centro Tacoronte de Tenerife para pedir una cita ?para lo que acabar?a siendo mi mayor tristeza?.

Y lleg? el d?a de la ?tragedia?. Tras una larga espera le hicieron unas pruebas. ?Me dej? marcada la imagen de mi beb?; ten?a 7 semanas y poco; lo vi tan peque?o en la ecografia, tan indefenso? ?Dios m?o! Estoy segura que mi bebe sent?a que algo estaba yendo mal, que notaba mis nervios y mi tristeza?.

El aborto fue por anestesia general. ?Tan s?lo sent? que me met?an una especie de manguera para desgarrar mi beb?. Y ocurri? lo que ocurre casi siempre: en la sala de recuperaci?n invade una especie de vac?o. ?Me derrumb? y me ech? a llorar otra vez; me tocaba mi vientre y no estaba mi peque?o dentro?. Y tras esto, el sentimiento de culpa: ?Me sent? la peor persona, la peor madre; pensaba que nunca seria una buena madre; me di cuenta de que ahora s? que estaba realmente sola; no supe valorar la enorme compa??a que minutos antes ten?a dentro de m?, mi peque?o, intentando luchar contra su muerte?.

Como es l?gico, todo el mundo trat? de calmar a Shaila. Que si el embri?n no era nada. ?Pero era mucho, para m? lo era todo, era una vida que depend?a de m? para vivir...?

Shaila prosigue: ?Mat? a un bebe que no ten?a culpa ninguna de lo que estaba pasando, de lo que su ?padre? era y de lo que mis padres eran. S?lo necesitaba a alguien que me dijera: ?Sigue adelante! Un solo apoyo?. El apoyo nunca lleg?. Shaila pens? que hasta el ?ltimo momento su madre o su pareja iban a llegar para decirla que no lo hiciera. Pero no lleg? nadie y el centro Tacoronte prefiere facturar.

Las cosas no se solucionaron con el aborto. La relaci?n con su pareja se vio enturbiada. Shaila no le perdonaba que no le hubiera apoyado. Y no soportaba ver a su hija. ?Por qu? a ella s? la quiso y a nuestro beb? no? ?Por qu? a esa ni?a s? le dio la oportunidad de vivir y mi beb? no? S?lo necesitaba un apoyo y no lo tuve...?.

El dolor de Shaila le acompa?ar? por siempre. No logra desconectar. Se acuerda de su beb?, se siente culpable y le pide perd?n ?miles de veces? esperando que ?alg?n d?a me perdone lo que hice?. ?Ahora soy la persona m?s triste e infeliz del mundo?, concluye. Se siente triste por no poderle llorar la muerte de su beb? ?como es debido, sino a escondidas, por las esquinas para que nadie me vea?.

Y lo peor: no hay moviola, no hay marcha atr?s. La muerte de su beb? es irreversible. ?Muchas veces sue?o que me lo devuelven, y lo tengo en mis brazos muy feliz, protegi?ndolo de todo. Pero cuando despierto, empieza mi pesadilla?. Para sus padres acab? la verg?enza familiar, pero para Shaila es el comienzo de una vida con recuerdos muy dolorosos ?que no me dejar?n vivir tranquila?. Ahora ?tarde- Shaila concluye que ?no ten?a que haber pensado en NADIE sino en mi beb? y en m?. Quiz?s no sea tarde para otras ?Shailas?. ?nimo. No est?is solas.

Luis Losada Pescador

Publicado en www.hispanidad.com




Tags: aborto, SPA, testimonio

Publicado por Galsuinda @ 1:57  | S?ndrome post Aborto
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios