Domingo, 09 de septiembre de 2007



Anawin

Cada testimonio de adopci?n es ?nico, porque cada uno corresponde a una experiencia concreta y no hay dos experiencias iguales como no hay dos personas iguales aunque todas nuestras experiencias tienen algo en com?n, un apuesta decidida por la vida como precisiosimo don de Dios, una profunda convicci?n del inmenso poder de la oraci?n, y sobre todo una amorosa confianza en Dios nuestro Padre y en la Virgen Maria.

Yo quiero compartir la m?a, seg?n la he vivido y la sigo viviendo , desde mi experiencia de madre.

Apunte con cuidado el d?a que empec? y tambi?n apunte la fecha probable de parto, igual que he hecho en mis embarazos, Cada d?a dedico un rato en la oraci?n a pensar en como est?n y a acompa?ar tanto la madre como el ni?o.

Voy recorriendo las trasformaciones que van sucediendo en el ni?o semana a semana ?son incre?bles!., como incluso antes de que la madre sepa que esta embarazada ya le late el coraz?n, como en la semana 9 ya se mueve aunque todav?a no pueda notarlo, como en la semana 12 su cara esta totalmente definida y como a partir del segundo trimestre es un ni?o que responde a las caricias de su madre, que se r?e, llora, patalea, tiene hipo?.

Pero voy recorriendo el camino de la madre que tambi?n en esto debemos acompa?ar en la adopci?n. Como quiz? fue concebido sin deseo y sin amor, en una relaci?n inestable u ocasional, como el primer signo de retraso no fue para ella una alegr?a sino que el comienzo de una gran angustia. Pienso como quiz? ni siquiera se atreve a cont?rselo a nadie, quiz? sea una adolescente, o este enferma. Es dif?cil imaginar y asumir cuales pueden ser las infinitas circunstancias particulares por las que puede estar pasando una mujer que se plantea abortar, pero siempre hay unos rasgos comunes, un enorme miedo, una enorme sensaci?n de soledad, un sentimiento de incapacidad de asumir la situaci?n, un gran desorientaci?n, un desconocimiento del milagro de la vida que esta creciendo en su interior y ese es el momento decisivo en el que m?s necesita de nuestra ayuda y de nuestra oraci?n, para no dejarse enga?ar por una sociedad que la empuja por mero negocio a la soluci?n que no solo acabar? con su bebe, sino con ella misma, porque ella tambi?n se convertir? en una victima del aborto.

Quiero acompa?arla o m?s bien quiero el Se?or la acompa?e por todo su camino, en sus cambios f?sicos, tanto en sus nauseas y su ardor de estomago como en la primera vez que note al bebe moverse o tener hipo. Quiero que el Se?or la acompa?e en sus momentos de duda y de aturdimiento, que encuentre esa mano amiga que le ayude a superar ese miedo inicial y la anime a seguir y que despu?s de 9 meses pueda estrechar entre sus brazos a su bebe y dar gracias a Dios por el inmenso tesoro, placer y gozo de haber tra?do al mundo un nuevo ser humano, su hijo.


Dios nunca se deja ganar en generosidad, cada peque??simo esfuerzo de nuestra parte de acercarnos a El nos trae siempre grandes dones y grandes gracias, nada hecho por amor y ofrecido al Se?or cae en saco roto, nada es insignificante ante sus ojos. Quiza muchos de nosotros no tengamos nunca en persona la ocasi?n o la posibilidad de ayudar a un ni?o en peligro de ser abortado, de prestar nuestro apoyo en un embarazo inesperado, pero la oraci?n diaria por la vida, el ofrecimiento de nuestros actos y nuestro peque?o testimonio dar?n sus frutos.



Adopci?n espiritual AbortoRed de madres

Tags: adopción espiritual

Publicado por Galsuinda @ 23:15  | Oraci?n por la vida
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios