Lunes, 29 de octubre de 2007


Un beato dej? testimonio de fe, esperanza y caridad en misiva a su novia


MADRID, 26 Oct. 07 / 05:31 pm (ACI).- Bartolom? Blanco M?rquez es uno de los m?s j?venes miembros del grupo de 498 m?rtires que el Papa Benedicto XVI beatificar? este domingo en el Vaticano. Cat?lico comprometido, este laico de casi 22 a?os de edad escribi? a pocas horas de morir una conmovedora carta a su novia Maruja, que se cuenta como testimonio de su heroico martirio.

"Tu recuerdo me acompa?ar? a la tumba y mientras haya un latido en mi coraz?n, ?ste palpitar? en cari?o hacia ti. Dios ha querido sublimar estos afectos terrenales, ennobleci?ndolos cuando los amamos en ?l. Por eso, aunque en mis ?ltimos d?as Dios es mi lumbrera y mi anhelo, no impide que el recuerdo de la persona m?s querida me acompa?e hasta la hora de la muerte", comienza la carta.

Su historia

Bartolom? naci? en Pozoblanco el 25 de noviembre de 1914. Hu?rfano desde ni?o, fue criado por unos t?os y trabajaba de sillero. Fue asiduo alumno del colegio salesiano de Pozoblanco y ayud? como catequista. A los 18 a?os de edad fue elegido secretario de la Juventud Masculina de Acci?n Cat?lica en Pozoblanco.

En esta ciudad fue encarcelado el 18 de agosto de 1936, cuando estaba de permiso durante el servicio militar que prestaba en C?diz. El 24 de septiembre fue trasladado a la c?rcel de Ja?n, donde coincidi? con quince sacerdotes y otros laicos fervorosos. Ah? fue juzgado, condenado a muerte y fusilado el 2 de octubre de 1936.

Durante el juicio sumario, Bartolom? dej? constancia de su fe y profes? con entereza inquebrantable sus convicciones religiosas. Bartolom? no pidi? que le cambiaran la pena capital impuesta y ante el tribunal coment? sin inmutarse que si segu?a vivo seguir?a siendo un cat?lico militante.

Las cartas que escribi? en la v?spera de su muerte a sus familiares y su novia Maruja constituyen una prueba fehaciente de su fe.

"Sea esta mi ?ltima voluntad: perd?n, perd?n y perd?n; pero indulgencia, que quiero vaya acompa?ada de hacerles todo el bien posible. As? pues, os pido que me vengu?is con la venganza del cristiano: devolvi?ndoles mucho bien a quienes han intentado hacerme mal", escribi? a sus t?as y primos.

El d?a de su ejecuci?n dej? la celda con los pies descalzos, para parecerse m?s a Cristo. Bes? sus esposas, sorprendiendo al guardia que se las puso. No acept? ser fusilado de espaldas. "Quien muere por Cristo, debe hacerlo de frente y con el pecho descubierto. ?Viva Cristo Rey!", exclam? y cay? acribillado junto a una encina.

Este domingo Bartolom? Blanco ser? beatificado en Roma, dentro del grupo de los 63 m?rtires de la Familia Salesiana.

La carta a Maruja

Este es el texto completo de la conmovedora carta que Bartolom? escribi? a su novia.

Prisi?n Provincial. Ja?n, 1 de octubre de 1936.

Maruja del alma:

Tu recuerdo me acompa?ar? a la tumba y mientras haya un latido en mi coraz?n, ?ste palpitar? en cari?o hacia ti. Dios ha querido sublimar estos afectos terrenales, ennobleci?ndolos cuando los amamos en ?l. Por eso, aunque en mis ?ltimos d?as Dios es mi lumbrera y mi anhelo, no impide que el recuerdo de la persona m?s querida me acompa?e hasta la hora de la muerte.

Estoy asistido por muchos sacerdotes que, cual b?lsamo ben?fico, van derramando los tesoros de la Gracia dentro de mi alma, fortific?ndola; miro la muerte de cara y en verdad te digo que ni me asusta ni la temo.

Mi sentencia en el tribunal de los hombres ser? mi mayor defensa ante el Tribunal de Dios; ellos, al querer denigrarme, me han ennoblecido; al querer sentenciarme, me han absuelto, y al intentar perderme, me han salvado. ?Me entiendes? ?Claro est?! Puesto que al matarme me dan la verdadera vida y al condenarme por defender siempre los altos ideales de Religi?n, Patria y Familia, me abren de par en par las puertas de los cielos.

Mis restos ser?n inhumados en un nicho de este cementerio de Ja?n; cuando me quedan pocas horas para el definitivo reposo, s?lo quiero pedirte una cosa: que en recuerdo del amor que nos tuvimos, y que en este instante se acrecienta, atiendas como objetivo principal a la salvaci?n de tu alma, porque de esa manera conseguiremos reunirnos en el cielo para toda la eternidad, donde nada nos separar?.

?Hasta entonces, pues, Maruja de mi alma! No olvides que desde el cielo te miro, y procura ser modelo de mujeres cristianas, pues al final de la partida, de nada sirven los bienes y goces terrenales, si no acertamos a salvar el alma.

Un pensamiento de reconocimiento para toda tu familia, y para ti todo mi amor sublimado en las horas de la muerte. No me olvides, Maruja m?a, y que mi recuerdo te sirva siempre para tener presente que existe otra vida mejor, y que el conseguirla debe ser la m?xima aspiraci?n.

S? fuerte y rehace tu vida, eres joven y buena, y tendr?s la ayuda de Dios que yo implorar? desde su Reino. Hasta la eternidad, pues, donde continuaremos am?ndonos por los siglos de los siglos.

Bartolom?.






Publicado en Aciprensa







Aborto
Publicado por Galsuinda @ 22:02  | Dulce Roma
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