Domingo, 04 de noviembre de 2007



Por Chus Cantalapiedra (Com 02), Sonsoles Guti?rrez (Com 04), Javier Marrod?n (Com 89)
Andrea y Paula vivieron tan pocos d?as que ni siquiera pudieron disfrutar de un nombre. Los que figuran en este reportaje son ?nicamente un recurso period?stico, una licencia cari?osa en una historia que ilustra de forma elocuente y dram?tica la deriva de toda una sociedad. Andrea y Paula eran gemelas y murieron el pasado mes de agosto en el hospital
San Paolo de Mil?n. Nunca llegaron a ver la luz porque su madre acab? con ellas cuando todav?a se encontraban en su vientre. Ella s?lo pretend?a deshacerse de Andrea, a quien los m?dicos hab?an diagnosticado s?ndrome de Down gracias a la amniocentesis, una prueba capaz de detectar alteraciones cromos?micas en el feto. Pero hubo un error: el cirujano inyect? equivocadamente una soluci?n de digoxina
en el coraz?n de Paula, que se hab?a movido dentro del ?tero hasta ocupar el sitio de su hermana. Cuando la madre supo que la ?nica criatura que sobreviv?a en su interior era la que estaba enferma, volvi? a pasar por el quir?fano. Es imposible saber c?mo hubiese sido Paula: podr?a haber estudiado Arquitectura o haberse dedicado a la ?pera o haberse fugado de casa. En cambio, es factible aventurar c?mo habr?a sido la existencia de Andrea, algo que ni su madre ni los m?dicos que la atendieron, seg?n parece, se preocuparon de averiguar. ?se es el principal prop?sito de estas p?ginas..

> Hace quince a?os, la incidencia del s?ndrome de Down era de un caso por cada 600 nacimientos; ahora es de uno por cada mil.

> El 85% de las amniocentesis que detectan alteraciones cromos?micas en el feto acaban en aborto. En algunos hospitales, el 100%.

> Un estudio realizado entre madres que hab?an abortado revela que el 92% lo hizo porque cre?a que su hijo ?nunca ser?a independiente?.

> En Estados Unidos, varios m?dicos est?n tratando de que ginec?logos y padres sepan qu? es el s?ndrome de Down antes de tomar una decisi?n.

> Algunas madres abandonaron su prop?sito de abortar al ver c?mo su hijo se chupaba el dedo en una ecograf?a en tres dimensiones.

> Los primeros a?os de un ni?o con s?ndrome de Down son muchas veces una sucesi?n de problemas m?dicos y viajes a Urgencias.

> M? Victoria Troncoso, autora de un libro sobre el caso de su hija, cree que el mundo ser?a mucho peor sin personas con s?ndrome de Down.

Publicado en Nuestro Tiempo






Aborto
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