Martes, 06 de noviembre de 2007


Le llamaremos Antonio, aunque podr?a llamarse Juan o Alfonso. Es una de las 77.125 tr?gicas historias que durante el a?o 2002 salpicaron de hipocres?a la sociolog?a pseudo-progre de la Espa?a del siglo XXI. No es la historia m?s destacable. Es una m?s. Pero es la suya. Y la vive con dolor, miedo, dramatismo, angustia... y esperanza.

Antonio es un joven universitario. Conoci? a Pilar y se enamor? de ella. A las pocas semanas "surgi?" tener relaciones sexuales. No era la primera vez para un joven que se hab?a "estrenado" a los 17 a?os con la cultura del "p?ntelo, p?nselo". Gracias Matilde... "Lo que hay que hacer es tomar precauciones", dice. Por eso, Antonio viaja siempre con su Abono Transportes y su preservativo. Su madre, lo acepta. No quiere un bombo "porque ser?a el mayor disgusto de mi vida".

Todo es cuesti?n de prevenir. El preservativo funciona. Lo malo es que cada mes le asalta la preocupaci?n de un eventual embarazo. Tras la regla, llega el descanso. Y lo peor es que el preservativo a veces se rompe. "Quiero dec?rselo a los j?venes de mi generaci?n. El preservativo no es siempre seguro", se?ala. Y eso es exactamente lo que ocurri?. Apenas llevaban dos meses de noviazgo y la regla no bajaba.

La prueba dijo que s? y entonces el mundo feliz se convirti? en un infierno: "?C?mo me puede haber pasado a mi una putada como esta?". Noche de encefalograma plano y soledad. Antonio no pod?a hablar con sus padres "porque se llevar?an el mayor disgusto de su vida". Pilar tampoco pod?a contarlo en su casa porque pensaba que su padre dejar?a de hablarla para siempre. ?Y los amigos? Los pocos "amigos" con los que hablaron, ya saben: "Te vas a joder la vida para siempre".

Con las puertas cerradas y el t?nel oscuro, Pilar pens? que "no estaba preparada para ser madre" y Antonio crey? que deb?a apoyar a Pilar en la decisi?n que tomara. Solos en el mundo, ante el silencio de su reciente paternidad/maternidad optaron por "hacerlo" cuanto antes. Tan s?lo cinco d?as despu?s del test de embarazo, se hab?an quitado el "paquete" de encima. La "soluci?n" era "f?cil": diez minutos de intervenci?n y 390 euros con anestesia general.

Los primeros d?as fueron de liberaci?n. Los dos se sintieron libres de un peso no deseado. Volvieron a re?r y a disfrutar de la vida. Pero la conciencia lleg? con un mes de retraso. Los dos sab?an lo que hab?an hecho y hab?an tratado in?tilmente de ahogar el peso de la culpa que ahora llamaba a la puerta. "No me apetec?a jugar al f?tbol, ni salir de copas. A veces no podemos dormir, y se nos quitan las ganas de comer. ?ramos alegres y nos sent?amos cobardes. Todo te habla de embarazos y ni?os. Te sientes aludido por la palabra asesino. Siento que no me merezco pasarlo bien jam?s", cuenta Antonio entre l?grimas.

Antonio est? arrepentido. Sabe que Dios le comprende y le perdona, aunque todav?a no lo vive: "Espero poderme perdonar alg?n d?a". El mismo orgullo que todos nos hemos terminado por tragar ante la evidencia de nuestra extremada debilidad y limitaci?n. Mientras tanto, quiere agitar a los j?venes de su generaci?n para que salgan de la superficialidad en la que viven inmersos. Quiere gritar a la sociedad que el aborto no es nunca una soluci?n. Su testimonio evidencia que el silenciado s?ndrome postaborto existe. Porque la realidad siempre termina aflorando. Porque si una vida no merec! e la pena, ninguna vida merece la pena.

Ahora Antonio pelea por recuperar la dignidad perdida. Sigue unido a Pilar, aunque ya no mantienen relaciones sexuales. Y no porque tengan miedo a repetir la dolorosa experiencia, sino porque quieren que esa "palabra" sea pronunciada con la estabilidad necesaria. El dolor y la culpa permanecen en su coraz?n. Y Antonio quiere redimir el mal irreversible, participar con su testimonio en el ambicioso plan de redenci?n divino. Sea. Me uno a Antonio en su proyecto vital.

AVA






Aborto
Publicado por Galsuinda @ 8:31  | S?ndrome post Aborto
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