S?bado, 15 de diciembre de 2007


Jos? Ignacio Munilla, obispo de Palencia
?Angelitos? para el Cielo: el alma y los abortos

?Por qu? tiene el ser humano una dignidad que no tiene el animal?


Las noticias servidas sobre la intervenci?n policial en las cl?nicas abortistas de Barcelona, han conmovido a una parte considerable de la opini?n p?blica.

Ciertamente, lo de la trituradora conectada a los desag?es, la falsificaci?n de las ecograf?as para encubrir los abortos de siete y ocho meses de gestaci?n, etc., era ya demasiado sangrante como para pasarlo por alto. Sin embargo, en esta sociedad del impacto medi?tico, existe el riesgo de que el debate sobre el aborto se circunscriba al tama?o del feto o a las mafias clandestinas de esta ?industria?. Parece como si la bondad o maldad del aborto, fuese a depender del acatamiento de unos determinados l?mites.

A la hora de responder a la pregunta sobre qu? es el hombre, forzosamente tenemos que tomar una opci?n en nuestra respuesta: o bien, lo consideramos un ser meramente material, un simple animal -eso s?, m?s evolucionado que los dem?s-, o por el contrario, descubrimos en ?l un principio espiritual que lo hace esencialmente distinto de cualquier especie animal.

No cabe duda de que los defensores del aborto se encontrar?n en el primer grupo. L?gicamente, afirmar?n que ?eso? no es m?s que un trozo de carne, que no una persona. Llevando el problema del aborto hasta sus ?ltimas consecuencias, se nos plantea la cuesti?n de la espiritualidad o materialidad del hombre. ?Existe el alma humana?

En el hombre hay acciones que no se explican meramente por las leyes biol?gicas. La raz?n de ser de estas acciones ha de estar en la existencia de un principio espiritual en el hombre. El motivo es bastante l?gico: la materia no puede producir por s? misma operaciones espirituales. Nos limitaremos a indicar tres realidades de la vida del hombre que evidencian, de alguna manera, la existencia del alma:


* El arte: Imaginemos que entramos en una cueva y dudamos de si en ella habit? el hombre prehist?rico. Sin embargo, al comprobar las pinturas de bisontes u otros animales que hay en las paredes, se nos disipan definitivamente las dudas: podemos afirmar con certeza que en esta cueva ha habitado el hombre. ?Por qu?? Porque el arte es un fen?meno espiritual, que un animal no puede ni realizar ni disfrutar. El animal no hace nada m?s all? de lo que sea ?til para su vida. Jam?s llegar? al disfrute desinteresado de la belleza de un cuadro, a la contemplaci?n de algo que no se traduzca en una utilidad inmediata.

* La libertad humana: Se trata de la capacidad de autodeterminarse que tiene el hombre, por encima de las leyes gen?ticas que condicionan totalmente la actuaci?n de un animal. Los genes nos pueden condicionar, pero no pueden determinarnos totalmente. Mientras que los animales son copias de sus padres, nosotros no lo somos. El hombre es algo in?dito e irrepetible, capaz de optar y elegir, creando as? su propia historia. El animal, por el contrario, determinado gen?ticamente, no se distancia de las cosas materiales ni puede elegirlas. Su existencia no es "historia", sino vida vegetativa.

* La religi?n: Que los animales carecen de sentido religioso, es un hecho incuestionable. Y esto es as? porque el fen?meno de la religi?n es algo radicalmente espiritual. Supone en el hombre una tendencia al infinito que s?lo surge tras la constataci?n de que las cosas de este mundo no le satisfacen plenamente. Esta tendencia es un hecho espiritual que nunca se encontrar? en los animales, dado que ellos quedan saturados por la satisfacci?n de sus instintos.
El hombre es el ?nico animal religioso. Precisamente porque tiene un alma espiritual. El hecho de que existan ateos no pone en cuesti?n lo afirmado anteriormente. En efecto, siguiendo el hilo de lo expuesto, para demostrar la existencia del alma, basta comprobar la capacidad que tiene el hombre de ser religioso, pero no hace falta que lo sea de hecho. De la misma forma que hay hombres que ni pintan, ni disfrutan de la contemplaci?n de un cuadro, pero sin embargo, tienen esa capacidad y podr?an llegar a hacerlo si se les educase en ello.

Podr?amos continuar citando ejemplos pero, en definitiva, la negaci?n de la existencia del alma conlleva la dificultad de fundamentar la dignidad de la persona humana. ?Por qu? tiene el ser humano una dignidad que no tiene el animal? ?Por qu? no nos parece mal que en una granja se haga sufrir a un buey tirando de un carro y, sin embargo, s? nos parece mal que se utilice o se explote a una persona?

Fruto de la confusi?n que se crea al negar la espiritualidad del hombre, son toda una serie de actitudes absolutamente contradictorias: se trata al hombre como a un animal (como ocurre con el fen?meno abortista), mientras que a los animales se les trata como a seres humanos (peluquer?as caninas, hoteles para mascotas, cementerios y crematorios para animales, etc.). Una inversi?n de valores, que tiene su ra?z en la negaci?n del alma inmortal humana.

?No nos parece significativo que la intervenci?n policial de Barcelona haya tenido lugar tras una denuncia de una asociaci?n cat?lica, de nombre E-Cristians? En octubre de 2006 la televisi?n p?blica danesa (DR) hac?a un reportaje de investigaci?n, con c?mara oculta, mostrando a los ojos del mundo esta carnicer?a. No era la primera vez.

Anteriormente, en 2004, el peri?dico brit?nico Daily Telegraph ya hab?a sacado a la luz el esc?ndalo. Pero, sin embargo, nadie se movi? en ninguno de los dos casos: ni la fiscal?a, ni la clase m?dica, ni los responsables pol?ticos de la sanidad? ?nadie!

Ha tenido que ser una asociaci?n religiosa (E-Cristians) la que ?ha puesto el cascabel al gato?. ?Ser? quiz?s que los hechos terminan demostrando que s?lo quienes confiesan la ?espiritualidad? del ser humano, tienen razones suficientes para defender su dignidad? ?O ser?, tal vez, que la valent?a brota de la fe?: ?Y no tem?is a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma? (Mt 10, 28).

En estos d?as me ha venido a la memoria una an?cdota que ten?a casi olvidada: siendo seminarista, entr? en la habitaci?n de un compa?ero. Encima de su despacho ten?a un retrato familiar. Me llam? la atenci?n que, adem?s de los padres rodeados de sus cinco hijos, en los laterales de la foto hubiese impresos dos angelitos:

?Qu? significan esos dos angelitos en vuestro retrato familiar?, le pregunt?. Su respuesta me result? impactante: ?Es que nuestra madre tuvo dos abortos naturales, y siempre nos han inculcado que nosotros no somos cinco hermanos, sino siete.?



Aborto
Publicado por Galsuinda @ 16:19  | defendiendo la vida
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