Mi?rcoles, 26 de diciembre de 2007



Quedarme embarazada no entraba ni en mis planes, ni mucho menos en los de mi novio.


Quedarme embarazada no entraba ni en mis planes, ni mucho menos en los de mi novio. Trabajaba en una empresa de ocupaci?n temporal; llev?bamos los dos un tiempo con dificultades econ?micas y cre?amos que no pod?amos hacernos cargo de un ni?o. Sobre todo, mi presi?n fue laboral, me enter? de que si dec?a que estaba embarazada me echaban del trabajo inmediatamente.



Mi historia es muy breve: supe que estaba embarazada por un an?lisis de orina de la farmacia, y en apenas una semana ya hab?a abortado. ?C?mo pude hacer todo esto tan r?pido? Cada vez que lo pienso: una decisi?n tan grave, traum?tica y mala para m?, la realic? en menos de una semana?



En enero de 2004 decid? poner fin a mi embarazo en la Cl?nica Buenavista de Oviedo. Una prima me hab?a dicho que era mucho m?s f?cil hacerlo all? que en otros sitios. Ped? la cita por tel?fono y me explicaron que el aborto me costar?a 380 euros. Si adem?s me hac?a un an?lisis de sangre, 60 euros, que inclu?a vacuna si era del grupo Rh negativo. Cuando llegu? a la cl?nica en Oviedo esa ma?ana de s?bado hab?a muchas m?s mujeres esperando. Parec?a un establo de ganader?a vacuna. Todas iban pasando, poco a poco, a ver al m?dico. Pagamos por adelantado y sin factura. Estando all? en la sala de espera me sent?a fatal, pero no ten?a tiempo para meditar y tampoco me lo dieron los del centro abortista. Supongo que si lo hubiera pensado fr?amente un segundo m?s, me habr?a ido corriendo de all?.



Cuando me toc? a m? el turno, el ginec?logo s?lo me dijo que era una gestaci?n de seis semanas. No hizo ninguna referencia a las palabras hijo, beb? o feto. Me puso una inyecci?n para que no me marease y me dio una pastilla para tranquilizarme. La psiquiatra que me atendi? seguidamente al ginec?logo me asegur? que mi caso entraba dentro de los tres supuestos legales y que ten?a que firmar el consentimiento que informaba de lo que pod?a pasarme. Cuando le? el papel, me mostraba lo siguiente: ?posibilidad de muerte, riesgo de aborto incompleto y perforaciones uterinas?. Me sorprend? y le pregunt? si pod?a pasarme algo de esto en verdad. Ella me dijo que no era nada frecuente, que no hab?a ning?n riesgo, pero que estaban obligados a hacerlo constar en el consentimiento. La pastilla tranquilizante ya me estaba haciendo efecto y ni siquiera pude responderle cuando me pregunt? por mis antecedentes psiqui?tricos.



Se supone que lo que firm? era el contrato administrativo con dos papeles; firm? la autorizaci?n y no me dieron copia. Esto me sorprendi? porque yo quer?a quedarme con una garant?a de lo que me hab?an hecho y qu? me pod?a pasar por escrito.



Acto seguido vino la intervenci?n. Todo fue muy r?pido y fr?o. Tremendamente desagradable; cuando me acuerdo de la sensaci?n del aspirador, me pongo a llorar? Es indignante que permitan hacer estas cosas a los m?dicos. Y con casi ninguna informaci?n de en qu? consist?a el procedimiento. ?C?mo puede hacer un m?dico una cosa tan horrible? Si est?n para cuidar de nuestra salud y la de nuestros hijos?



Enseguida comenc? a sentirme mal f?sica y psicol?gicamente. Esa misma noche lloraba de tristeza y arrepentimiento. Y segu? as? unos d?as. Me preguntaba a m? misma y me pregunto todav?a ahora: ?por qu? me dejaron hacer esto?, ?por qu? todo tan r?pido?, ?por qu? es tan f?cil abortar?, ?por qu? nadie me dijo nada de lo que me pod?a pasar despu?s?



Pocos d?as despu?s, llam? a la Asociaci?n de V?ctimas del Aborto. La conoc? por un correo electr?nico de una amiga y visit? la p?gina web. Habl? con una doctora muy amable por tel?fono. Le coment? que me encontraba muy mal y que quer?a revisarme porque ten?a hemorragias. En la cl?nica me hab?an dicho que si ten?a hemorragias fuera a un centro abortista a que me vieran, pero en la asociaci?n no me lo recomendaron, porque en esa cl?nica tambi?n se practicaban abortos y si en Buenavista me hab?an hecho algo mal, no lo iban a reconocer. Me facilitaron ellos ya por tel?fono ese d?a, en media hora, ginec?logos que me revisaran urgentemente.





Dos d?as despu?s acud? a ver en persona a los profesionales de la Asociaci?n. All? me ayud? una doctora y una psic?loga. Me reconfort? much?simo estar con ellas. Llor? durante un buen rato y me sent? consolada. Yo no quer?a matar a mi hijo: nadie me explic? qu? era lo que iba a hacer ni me dijo que me lo pensara dos veces. Nadie busc? mi bien, ni mi salud. Le pregunt? a la m?dico en qu? consisti? la intervenci?n que me hab?an hecho, porque no sab?a c?mo fue el aborto, s?lo not? que me met?an un instrumento fr?o en el ?tero y mucho dolor. Me explic? con un atlas de anatom?a qu? me hab?an hecho en el ?tero con el aspirador y el porqu? de mis hemorragias ahora. Me aclar? las secuelas que pod?a dejar dicha intervenci?n sobre la superficie del ?tero, con posibilidad de abortos de repetici?n espont?neos despu?s, o placenta previa. No me contaron en Buenavista nada de esto, y ten?a derecho a recibir esta informaci?n antes de abortar.



En esa cita en la Asociaci?n tambi?n estuvo mi novio. Estaba muy serio, incluso asustado de la situaci?n y de verme sufrir tanto. S? que lo intentaremos superar juntos, aunque justo despu?s del aborto he tenido una fuerte reacci?n de rechazo hacia ?l por haberme permitido abortar. Por no haberme convencido para que siguiera con el embarazo. Tampoco era un problema tan grave? si no hubiera visto que me iban a despedir. Me parece una injusticia tremenda que por estar embarazada te echen del trabajo. ?Esto no es inconstitucional?



Como ya he dicho, en la Asociaci?n de V?ctimas del Aborto me consiguieron varios ginec?logos, incluso gratuitos. Pude hacerme una ecograf?a y revisar mi estado de salud con un m?dico que me comprendi? y me trat? con cari?o. Ahora necesito aceptar y superar lo que he hecho y estoy muy agradecida por la ayuda que me han ofrecido. Si alguien me pregunta, sin dudarlo le dir?: no abortes, todo menos abortar. No es cuesti?n de fe o de credo, es un asunto de padres: el aborto nos hiere en lo m?s profundo de nuestro ser, va en contra radicalmente de lo que somos y podemos hacer. No es justo que el Estado permita semejante brutalidad de intervenci?n en la que los padres matamos a nuestro hijo. Tarde o temprano todo el mundo se da cuenta del error del aborto. Yo tuve la suerte de reaccionar inmediatamente ante lo que hab?a hecho








Aborto
Comentarios